lunes, 31 de octubre de 2011

El tibet los cinco temas y la sala de las buenas costumbres

Para nuestra forma de pensar resulta complicado imaginar un sistema educativo dentro del cual confluyan en forma armónica el saber físico y el espiritual, pero sin embargo este sistema existe desde hace ya muchos siglos en el lejano país que conocemos con el nombre de Tíbet.


El sistema educativo del Tíbet tiene como propuesta primordial el cultivar mente y pensamiento a través de una gran variedad de conocimientos que se catalogan como temas menores y que se agrupan en cinco materias que son: drama, composición, danza, música, y astrología ; existiendo también otra división denominada de los cinco temas mayores los cuales son: curación, sánscrito, dialéctica, metafísica y filosofía religiosa, esta última se encuentra cimentada sobre la ancestral sabiduría India, por lo que solía ser una de las materias que contaba con el mayor número de estudiantes ansiosos de lograr una mayor evolución espiritual. 

Esta filosofía religiosa para su mejor estudio se fracciona en cinco ramas cuyas definiciones se agrupan en :

1- Prajynanparamita, o perfección de la sabiduría,
2- Mahdyamika, o camino que para evitar los extremos
3- Vinaya o disciplina del control
4- Adhidharma o comprensión de lo intangible y
5- Pramana o la lógica sutil.


Para el aprendizaje de los elementos antes mencionados la forma que mas se utiliza es la libre discusión entre chelas (alumnos) y los gurús (guías o maestros). 

Un importante área del saber tibetano que reviste especial interés es la escritura que se divide en dos formas diferentes, el Auchhen (equivalente a la escritura llamada de molde), y la U-me (equivalente a la escritura manuscrita) para que los alumnos la dominen el singular método de utilizado es dotar a cada alumno de un cajón lleno de arena fina en la cual se trazan los signos, primero en gran tamaño para después irlos disminuyendo, las instalaciones suelen contar con la si-shi–phunsok o sala de las acciones del deseo. 

Cuando finaliza el entrenamiento de los alumnos se celebra con el mendel-tensum que es una ofrenda de reconocimiento, homenaje y reverencia, ahí se regalan entre los asistentes los clásicos chales que como es sabido, entre los tibetanos es el símbolo de universal de amistad, además al iniciado se le puede obsequiar la imagen de un Buda que significa la vida eterna, el libro de escrituras que simboliza la sabiduría, o un chöten, miniatura que identifica la memoria de las familias y simboliza larga vida.

El recinto se decora con la rueda de oro y la concha blanca, ambos representan el poder espiritual y se invoca a los yi-dag (seres espirituales que padecen eterna sed y hambre de saber), se entrega un el cheney (cuenco) que recuerda la mente, receptáculo del alimento espiritual sano, finalmente se llama al nangso (guardián interior) y se efectúa la Lhang Thong, meditación de la ilusión y la semilla.

Que cuando se retraen dejan de crecer, así se concluye con una convivencia en la cual se bebe droma (hierba dulce que se prepara en infusión) y khabse (pastelillos de arroz).

Fuente: enplenitud.com

RECETA BUDISTA ANTIGUA A BASE DE AJOS

A continuación les exponemos el manuscrito hallado en las montañas del Tibet traducido al castellano y que tantas espectativas ha levantado como así lo reflejan muchísimos testimonios de personas que han realizado esta cura o receta a base de tan solo alcohol de uso interno y ajos machacados. Debido a la gran cantidad de preguntas que nos llegan sobre esta receta budista es importante tener en cuanta lso siguientes aspectos:

1- Consultar a su médico especialista antes de empezar a tomar ests receta  
2- El color verdoso que adquiere el alcohol macerado en los ajos es completamente normal debido a ciertos principios activos que contiene el ajo  
3- Una vez el preparado está listo hay que guardarlo en la nevera o frigorífico, si bien en caso de realizar un viaje puede llevarse en un botecito de cristal con cuentagotas para no interrumpir la tabla que exponemos a continuación 
4- Durante los primeros días pueden producirse manifestaciones y reacciones como erupciones cutáneas, mareos o dolor de estómago, muchas de estas causas son debidas a la acción desintoxicante del ajo en nuestro organismo. Es aconsejable siempre que estos síntomas los consulte con su médico de confianza pero no debe de alarmarse
5- La desintoxicación de impurezas de la sangre y del organismo en general es tan general que no conviene repetir el tratamiento hasta transcurridos 5 años aunque eso no signifique que según la constitución de la persona pueda volver a realizarlo en dos o tres años nuevamente.  
6- Es muy aconsejable que al iniciar esta receta no se descuide de seguir la tabla ningún día con el fín de que sea efectiva en su salud  
7- Acompañe el inicio de la receta budista con una buena alimentación a base de frutas, verduras frescas, especialmente apio crudo, arroz integral, etc 
 8- Con respecto al alcohol que utilizaremos para el macerado con los ajos sirve el alcohol de farmacia de USO INTERNO.

Receta de un Fármaco encontrado en el año de 1972, en un Monasterio Budista entre las Montañas del Tíbet.
  • 1. QUE CURA? Este preparado de extracto de ajo: 1. limpia el organismo de las grasas y los libera de los cálculos depositarios, 2. mejora el metabolismo y en consecuencia todos los vasos sanguíneos se hacen elásticos; 3. disminuye el peso del cuerpo llevándolo al peso normal; deshace los coágulos de sangre; 4. cura el diafragma, el miocardio enfermo; 5. cura la arteriosclerosis, 6. cura la isquemia, la sinusites, la hipertension y las enfermedades broncopulmonares; 7. hace desaparecer por completo el dolor de cabeza, 8. Cura la trombosis del cerebro, la artitris y la artrosis, 9. Cura el reumatismo, la gastritis, las ulceras de estomago y las hemorroides, 10. Absorbe todo tipo de tumores internos y externos, 11. Cura los disturbios de vista y oido, 12. En si todo el organismo se recupera.
  • 2. RECOMENDACION: Quien se dedica a curarse de alguna enfermedad que lo aqueja o lo haga sufrir, tiene que ser constante y persistente en el seguimiento de esta receta, sin desesperarse en curarse, porque la recuperacion es lenta, pero segura y eficaz.
  • 3. INGREDIENTES Y PREPARACION: 350 gramos de Ajo triturado, 1/4 de litro de Aguardiente o alcohol apto para consumo interno de 70º. Los 350 gramos de ajo, una vez triturados, se vaciaran en un tarro de cristal junto con 1/4 de litro Aguardiente. El tarro se cerrará hermeticamente y se metera en el refrigerador (nevera) durante 10 dias. Al terminar los 10 dias se filtrara con un colador fino de manta, lino o tela fina. Introducir el líquido que hemos colado de nuevo en el tarro y meterlo otros 2 días al refrigerador. Al terminar los 2 días el fármaco ya esta preparado para empezar a tomarlo de la siguiente manera:
  • A GOTAS CON UN POCO DE LECHE O AGUA, ANTES DE EMPEZAR LAS COMIDAS, SIGUIENDO LA SIGUIENTE TABLA: (Los números equivalen a cantidad de gotas)
     
      • DIA *****DESAYUNO****** COMIDA******** CENA
      • *1************* 1**************** 2***************** 3
      • *2************* 4**************** 5***************** 6
      • *3 *************7 ****************8 *****************9
      • *4 ************10*************** 11**************** 12
      • *5 ************13 ***************14 ****************15
      • *6 ************16 ***************17 ****************18
      • *7 ************17 ***************16 ****************15
      • *8 ************14 ***************13 ****************12
      • *9 ************11 ***************10 ****************9
      • *10 ***********8 *****************7 ****************6
      • *11 ***********5 *****************4 ****************3
      • *12 ***********2 *****************1 ****************25
      • *13***********25****************25****************25

Un sencillo ejemplo para que entendamos la tabla: El primer día que empiezo (1) en el desayuno tomo una gota en medio vaso de agua, en la comida tomo dos gotas y en la cena 3 gotas. Al dia siguinete (2) en el desayuno tomaré 4 gotas, en la comida 5 y en la cena 6 gotas. Cuando llegue al día 6º tomaré 16 gotas en el desayuno, 17 en la comida y 18 en la cena, pero al día siguiente (7) irá disminuyendo de manera que tomaré 17 gotas en el desayuno, 16 en la comida y 15 en la cena y cuando llegue al día 12 entonces tomaré 2 gotas en el desayuno, 1 en la comida y 25 en la cena. Es a partir de ese día que ya la tabla no nos hará falta pues deberemos tomar en adelante 25 gotas en cada desayuno, comida y cena hasta que se acabe la tintura o macerado de ajo.


Fuente: ecoaldea.com

La gastronomia del Tibet

La gastronomía del Tíbet, se caracteriza por las duras condiciones ambientales que marcan las grandes altitudes (más de 4.500 m) del Tíbet, haciendo que los ingredientes de sus platos tengan un alto contenido energético, así como abundante aporte proteínico.

Cereales: Los ingredientes se adaptan a las condiciones de altura en las que se ubica el territorio del Tíbet, comen algunos cereales (no se incluye el arroz ya que no crece a esta altura): casi únicamente cebada. Puede decirse que la alimentación diaria es la típica del pueblo tibetano es nómada y se fundamenta en dos alimentos muy energéticos: la tsampa, que consiste en harina de cebada tostada (enrollado en pasta cocida: momos), y el té tibetano (chas), que es el té con mantequilla elaborado con la leche de de yak y sal (denominado a veces como: té salado).

Carnes: En el terreno de las carnes se alimentan del yaks, de la carne de oveja o de cabra, a veces secada o en forma de guisos con patatas. También aprovechan la leche para hacer laxi que es una especie de yogur batido y un poco de miel. Se comen quesos siendo muy apreciados. No existen platos de pescado.

Especias: Entre las especias más típicas están las semillas de mostaza que se pueden cultivar a esta altitud.

Costumbres: En las grandes ciudades tibetanas y ciudades los restaurantes suelen servir comida típica al estilo cocina sichuan. Al oeste del país se puede ver hoy en día una fusión de estilos en los platos, que son muy populares, tales como carne de yak y patatas fritas. No obstante algunos pequeños resturantes sirven aún comida tradicional tibetana que persiste fuera de las grandes ciudades, así como en el ámbito rural.

Hoy los invito a degustar alimentos característicos de ésta cultura para así apropiarnos de toda la energía que le rodea… Recuerda que eres lo que comes y que sólo desde el mejoramiento de tu salud lograrás el activar el motor que impulsa tu acción.

Fuente: wikipedia.org

La gastronomía tibetana

A causa de la gran altitud y las duras condiciones ambientales del Tíbet, su gastronomía es muy rica en calorías, proteínas y grasas. La alimentación diaria de los nómadas tibetanos se basa en dos alimentos muy energéticos: la tsampa, que consiste en harina de cebada tostada, y el té tibetano (chas), que es té con mantequilla de yak y sal.

Los ingredientes se adaptan a las condiciones de altura en las que se ubica el territorio del Tíbet, comen algunos cereales (no se incluye el arroz ya que no crece a esta altura): casi únicamente cebada.

Puede decirse que la alimentación diaria es la típica del pueblo tibetano es nómada y se fundamenta en dos alimentos muy energéticos: la tsampa, que consiste en harina de cebada tostada y el té tibetano (chas), que es el té con mantequilla elaborado con la leche de de yak y sal (denominado a veces como: té salado).

Otros platos más elaborados son, por ejemplo, el thug-pa (sopa de verduras, carne y pasta) y los momos (pasta con forma de ravioli —de un tamaño más grande que una croqueta— rellena de carne o verdura, hechos al vapor), así como los khabse (galletas).

Igualmente se come carne de yak, oveja o cabra. También aprovechan la leche para hacer laxi, yogur batido y un poco de miel con carne de buey.

En las grandes ciudades tibetanas y ciudades los restaurantes suelen servir comida típica al estilo cocina sichuan. Al oeste del país se puede ver hoy en día una fusión de estilos en los platos, que son muy populares, tales como carne de yak y patatas fritas.

No obstante algunos pequeños resturantes sirven aún comida tradicional tibetana que persiste fuera de las grandes ciudades, así como en el ámbito rural.

Fuente: absolut-china.com

Recetas tibetanas

Te dulce: las cantidades pueden sufrir variación según gustos.

1 litro de agua
2 cucharadas de te negro
Unas semillas de cardamomo 
Unos trocitos de jengibre
7 cucharadas soperas de azúcar 
250 ml de leche

Se pone el agua a hervir, se le añade el te, el cardamomo y el jengibre y se lleva a hervir, luego se le añade la leche y el azúcar y cuando vuelva a hervir se retira.
Listo para servir y que aproveche.

Te con sal: ideal para el invierno; las cantidades pueden sufrir variación según gustos.

1 litro Agua 
2 cucharadas soperas te negro
250 ml de leche Leche 
Una cucharada pequeña de Sal
Una cucharada sopera mantequilla

Se pone el agua, se le añade el te y se lleva a hervir, luego se le añade la leche y al calentarse un poco mas, después de haber añadido la leche, se le incorpora la mantequilla y la sal, y con la batidora se bate unos segundos hasta lograr una pequeña espumosidad en la superficie.
Listo para servir y que aproveche.

Estas bebidas son buenas para entrar en calor, para aumentar el poder metabolico de la digestión. Como mucha gente sabe, el gengibre tiene buenos efectos, así como el cardamomo para los riñones o el clavo para el corazón.

El te salado, es mas una sopa. Hay que recordar que en Tibet hace mucho frío y hay pocos alimentos y era lo que tenian. Generar calor coorporal, evitar el frío. El calor es vida el frío es muerte.


Comida de Tibet


El Té con Mantequilla

Té con mantequilla es la bebida favorita del pueblo tibetano. Está hecha de té de ladrillo cocido y ghee. Ghee, que se parece a la mantequilla, es un tipo de producto lácteo de la grasa extraída de la leche de vaca o leche de oveja. Para el pueblo tibetano el ghee hecho con leche de yak.  

Al hacer el té con mantequilla, se mezcla el té de ladrillo cocido y ghee en una lata especial, añada un poco de sal, vierta el líquido mezclado en una tetera de cerámica o metal y, finalmente, al calor hasta que caliente (no hervir). 

Diferentes personas tienen diferentes gustos para el té con mantequilla. Algunas personas prefieren el sabor salado, otros prefieren el sabor de luz. Las personas que hacen trabajos manuales, especialmente los hombres, como el fuerte sabor, el té con mantequilla cremosa. Los ancianos, niños y mujeres como el té con sabor a la luz. La gente suele calentar el té con mantequilla porque el té con mantequilla fría no es fácil de digerir y hace daño a su estómago.

Zanba (qingke altiplano harina de cebada tostada)

El alimento básico de los tibetanos es Zanba, una especie de masa hecha con harina de cebada tostada qingke las tierras altas y la mantequilla de yak con agua. Método de hacer: rectificar el tostado de cebada Highland en harina, y mezclarlo con mantequilla de búfalo. Es similar a secando harina de trigo en el norte de China. La gente en el norte de China aplica moler el trigo en harina antes secandolo, pero los tibetanos lo contrario. Que tostar las semillas de cebada antes de molerlos para hacer harina. Es más, los tibetanos no quitan la cáscara de la cebada.

Cuando coma Zanba, pueblo tibetano pone un poco de manteca en un recipiente, vierte un poco de agua hervida en la taza, a continuación, ponen un poco de harina tostada en el agua, y mezclar con una sola mano. Al mezclar el té, que presiona la harina ligeramente contra el borde del recipiente con sus dedos para evitar que se derrame el té. Después de mezclar toda la harina tostada, té y la manteca hasta que se espesa, la gente amasa la masa en bolas y se las comen. pueblo tibetano utilizar las manos en vez de los palillos o cucharas al comer. Este hábito es un poco similar a los hábitos de los indios, que también usan las manos al comer arroz.

Zanba es una comida sencilla.Cuando la gente tibetana sale de casa durante mucho tiempo, siempre lleva una bolsa de Zanba en la cintura. Cada vez que tienen hambre, comen algunos Zanba. A veces, se llevan a cabo un cuenco de madera,que es poner un poco de té Zanba, mantequilla y la sal en el bol, mezclarlos. Luego se amasa la masa en bolas y se las comen. Es muy conveniente. A veces, beben una taza de té con mantequilla mientras come Zanba. A veces, se vierte Zamba y té con mantequilla en una bolsa de cuero llamado "Tangu". Entonces, ellos mantienen la boca de la bolsa con una mano y amasan la bolsa con la otra mano. Después de un rato, la deliciosa cena Zanba está lista.

Durante el Festival del Año Nuevo tibetano, cada familia tendrá lugar un recipiente de madera llamado auspicioso "Zusuqima" en el armario de estilo tibetano. En el contenedor se qingke, Zanba y zholma (alimentos groma, un tipo de comida tibetana), en la parte superior de las cuales son espigas de trigo qingke, flores, trigo y tarjetas de colores en la que el sol, se extraen de la luna y las estrellas. Cuando los vecinos o familiares vienen a una visita de Año Nuevo, los anfitriones les entretendrán con la comida en "zhusiqima". La evaluación tomará algún Zanba con una mano y con un tirón en el aire por tres veces. Luego se toma algún Zanba y se lo pone en la boca mientras dice "Tashi Delek" (que significa buena suerte y la felicidad) para expresar los mejores deseos.

Fuente: viaje-a-china.com

Te a la Tibetana

El Yak, nos da la manteca para la preparación del Te a la Tibetana

El Yak es un bóvido de gran tamaño y pelaje lanoso nativo de las montañas de Asia Central el Himalaya, donde se encuentra tanto en estado salvaje como doméstico.

Los ejemplares salvajes, hoy escasos, son animales gregarios de pelo invariablemente largo y negro, con una joroba sobre los hombros y cuernos largos.  

Los machos, que son más grandes que las hembras, pueden llegar a los 2 metros de altura y pesar hasta 1000 kilos. Son los ungulados que ascienden a mayor altura, pues pueden llegar a los 6000 metros sobre el nivel del mar. 
Se alimentan de plantas bajas y carecen de depredadores, aunque pueden sufrir el ataque (muy raramente) de los osos. Los yaks pueden cruzarse con las vacas domésticas y generar individuos fértiles. De hecho, a esta característica se deben gran parte de las diferencias entre los yaks salvajes y los domésticos. Éstos últimos son bastante más pequeños que sus antepasados silvestres, tienen cuernos más cortos y el color del pelo puede ser negro, pardo, blanquecino e incluso manchado de varios colores.  

En Asia Central se les emplea para llevar cargas y tirar del arado. También se crían por su carne, leche (de color rosa, con la que se hacen quesos y manteca de gran calidad) y pieles. El yak es un animal muy apreciado por ello en el Tíbet, donde las familias adornan a sus animales con cintas tanto para diferenciarlos de los demás como por simples motivos estéticos. 
Te a la tibetana, te mezclado con manteca de yak:

Hojas de laurel
Hierba buena
Ortiga verde
Te verde
Manzanilla
Lemongrass
Manteca de yak

Bebidas del Tibet

A parte de los tes aromatizados con jazmin y el famoso te de manteca de leche de yak se suelen beber otras bebidas como:
  • Chang,  una  cerveza elaborada con cebada
  • Raksi, un vino de arroz
El Chang Es una cerveza tibetana elaborada con cebada, en chino, se llama 青稞酒Qingkejiu, en español, se llama Chang, es una bebida apreciada entre los tibetanos, sobre todo, en los festivales importantes y las bodas, se considera que es un buen acompañante de la gastromía tibetana.

A partir del abril a agosto del calendario tibetano lunar, la gente de Lhasa suele tener fiestas en los lugares abiertos, se visten de ropas colorosas, tomando Chang mientras bailando. 

Por qué los tibetanos beben Chang:
Debido a los tibetanos, Chang es el mejor remedio para protegerse del frío intenso en las montañas, Se ayuda mejorar el sistema corporal y prevenir el cáncer o la diabetes. Además, es un medicamento para curar unas enfermedades comunes como resfriado, fiebre, rinitis alégica, etc.

Cómo beber...

Hay un dicho entre los tibetanos: si no canta una canción de brindis cuando bebe, es como el burro bebe agua. Por lo cual, si quieres brindar y saludar, tienes que saber cómo componer una canción nueva y opoturna en la mente y luego cantar enseguida. Después de esa canción, todo el mundo apura la copa a fondo.  
Receta de Cerveza Tibetana

Ingredientes y la forma de preparación
Cebada, agua, levadura, , jarra, olla grande
1.       Lavar las cebadas y echar agua dentro manteniendo 1 día
2.       Sacar las cebadas quitando el agua, y poner las cebadas en la olla grande, las calenta durante 2 horas.
3.       Sacar las cebadas para que se enfrian.
4.       Agregar un poco de levadura y devolverlo para que se mezcle con las cebadas bien.
5.       Echarlas en una jarra grande que mantiene la boca de la jarra abierta para entrar el aire.
6.       La fermentación están pediente de la temperatura, si es alta, el proceso solo dura 2 o 3 días

 Vino de arroz: se refiere a una bebida alcoholica elaborada de arroz. Típica de cocina asiatica. Aunque se denomina vino al que se elabora mediante la fermentacion de las uvas y a veces otras frutas, el "vino" de arroz se elabora de forma similar a la cerveza, en que emplean los procesos de elaboracion de la cerveza del grano de arroz. El vino de arroz suele tener un contenido alcohólico entre 18-25% (superior al vino: 10-14%), y es de contenido superior al de la cerveza: 4-8%.

Cuencos Tibetanos

El origen de los cuencos tibetanos se pierden en el pasado, probablemente legado de la religion chamanica Bon, que vivia en el Tibet varios siglos antes de la llegada del budismo.

Los sonidos sutiles, a veces, pasan desapercibidos para nuestro oido. Por muy descuidados que seamos con respecto a la valoracion de los sonidos como una de las manifestaciones mas elocuentes de la naturaleza, por mucho que infravaloremos el poder que estos pueden tener sobre nuestro cuerpo, y por mucho que despreciemos la belleza de un sonido limpio y pulcro, seguro que, cuando tengamos en nuestras manos un cuenco tibetano y le saquemos su ejemplar sonido, dejaremos que nuestros sentimientos se entremezclen con el alma del Tibet  y nos lleven al viaje magico de la meditación.

 Los cuencos tibetanos (tambien llamados campanas) no se golpean, se frotan. De ellos sale un sonido armonico inigualable. De hecho, muchos expertos coinciden en que, no solo es el sonido lo que nos enamora del cuenco, sino su vibracion. Esta vibracion penetra en todo nuestro cuerpo haciendo que la energia se disperse de una manera sublime.

Si tocamos distintas campanas al mismo tiempo, el sonido resultante el sonido resultante, se convierte en algo mas que un simple sonido. Un aura diferente nos envuelve y la paridad de la musica y de la vibracion que absorbemos, nos deja casi extasiados.


Con los cuencos podemos tratar diferentes dolencias, obteniendo sorprendente mejorias. La terapia esta basada en la resonancia de los sonidos en nuestro cuerpo. La cura mediante esta resonancia se basa en el contagio de la vibracion, del cuenco o de la campana, a nuestro cuerpo. Es decir, el sonido emite una vibracion especial que, entrando a traves de nuestros oidos, se despliegan por todo nuestro organismos.

El sonido tambien altera y cambia las ondas que se producen en el cerebro. Esto activa la cara oculta de la mente humana, dandonos la capacidad de entrar en un terreno desconocido, en el cual se pueden producir curas inmediatas y sanaciones propias.


Muchos expertos en la terapia del sonido,  afirman que, trabajando las ondas sonoras, es posible la destruccion de muchas celulas dañinas, incluso las cancerosas.


Son magistrales a la hora de equilibrar los chakras y hacernos viajar desde la ansiedad y el estres hasta la paz,  la relajacion y la serenidad.


Los cuencos tambien son capaces de llevar a la superficie toda nuestra capacidad creativa. Muchos artistas alaban la capacidad de estas campanas para llamar a las musas.


Asi, nadie queda imperterrito ante el poder de los maravillosos cuencos del Tibet. Toda una fuente de positivismo, paz y alegria.

Fuente: foro.univision.com

MOMOS (Empanadillas vegetales tibetanas)

Los momos son el plato típico del Tibet. Unas humildes empanadillas parientes cercanas de los mantis, gyozas, jiaozis o buuz de otras partes de Asia. Se preparan al vapor o fritas, con un relleno vegetal o a veces de carne de búfalo o pollo. Al XIV Dalai Lama le encantan de espinacas y queso fresco. Ummmh…

El relleno es vegetal, pero puede probar con carne, queso panner, o algo similar a las samosas, con patatas y guisantes especiados.
 
Ingredientes;

Masa;


3 tazas de harina de trigo o cebada
1 cucharada de aceite
1 taza de agua
1 pizca de sal


Preparar la masa es laborioso y es necesaria bastante practica. Así que lo mejor es comprarla en un establecimiento asiático. Tener cuidado no confundiros con la masa de wantan, que es cuadrada y de color amarillo. La masa de momos es redonda y de color blanco.

Si quere prepararla vos mismo normalmente se usa harina de trigo o cebada y agua. Se amasa (unos 10 minutos) hasta formar una masa elástica que no se pegue. Se deja reposar 1 hora. Se vuelve a amasar.

Después se forma una salchicha alargada y se van partiendo canicas de masa. Tomamos una de estas bolas y le damos forma de un pequeño disco con la mano. Después con el rodillo la aplanamos, dejando siempre el centro con un poco mas de grosor.



Relleno;

1 taza de vegetales picados muy finos (coliflor, zanahoria y judías verdes, los 3 blanqueados). Puede poner los vegetales que mas le gusten
1/2 papa cocida y hecha puré
2 cucharadas de cebolla picada
1 cucharada de cebolleta (la parte verde) picada
1 cucharadita de ajo muy picado
1 cucharadita de jengibre muy picado
2 cucharadas de cilantro fresco picado
1/4 (o 1/2…) cucharadita de cada una de estas especias, comino molido, cúrcuma, coriandro molido, chile en polvo, pimienta blanca, garam masala
1/2 cucharadita de curry en polvo (o si tuviera “momo masala”…)
1 cucharada de aceite
2 cucharadas de salsa de soja clara
Sal

Preparación;

En una sartén sofreír la cebolla y la cebolleta ligeramente. Añadir el ajo y el jengibre y dejar un par de minutos. Retirar del fuego y añadir el resto de ingredientes. Mezclar bien hasta formar una pasta untuosa y bien ligada. Reservar hasta que se enfríe.

Pruebe el relleno y decida si necesita mas sazón o especias.

Ahora rellenamos los momos. Es importante no poner demasiada masa en cada uno o se abrirán. Sujete en la palma de su mano una hoja de masa y ponga en el centro una cucharadita de relleno. Ciérrelo bien, sellando si fuera necesario los bordes con algo de agua. Es importante que el momo este bien cerrado, solo así conseguirá una empanadilla jugosa.

Existen muchas maneras de cerrarlos. Para conseguir la forma de media luna, como los de la foto, hay que ser un verdadero experto… yo lo intente hacer 100 veces y solo conseguí un churro… pruebe o ciérrelos como una empanadilla tradicional.

Mientras repite la operación con el resto de masa, conserve los momos ya preparados bajo un paño húmedo, así no se secaran.

Puede freír los momos. En ese caso simplemente caliente aceite abundante en una sartén y vaya friéndolos por tandas hasta que estén bien dorados.

Para hacerlos al vapor engrase el fondo de una vaporera. Vaya situando momos de manera que no se toquen y estén bien cómodos. Así prevenimos que se peguen unos a otros.

Cierre la vaporera y situela sobre una cacerola con agua. Es importante que el agua NUNCA toque el fondo de la vaporera. Cuando el agua hierva cocine los momos entre 5-6 minutos.

Sírvalos calientes con alguna salsa picante. Un acchar de tomate es lo mejor…

LA COCINA DEL TIBET ES BÁSICAMENTE VEGETARIANA POR RESPETO A LA VIDA

Basada en verduras y cereales, la cocina tibetana es prácticamente vegetariana, ya que incorpora muy poca alimentación animal «por respeto a la vida», siguiendo la filosofía budista.

Tashi Tsering, cocinero nacido en El Tibet en 1967 y que vive en Austria desde hace seis años, afirma que «los clientes que comen cocina tibetana se sienten más sanos y ligeros, porque es una comida muy natural».

La cocina tibetana es poco conocida y las recetas varían de una parte a otra del país. En el norte, más frío, se comen más cereales (mijo, trigo, avena, maíz y arroz que importan de China o India, ya que allí no hay), porque los cereales aportan una energía concentrada que calienta y ayuda a combatir las bajas temperaturas. En el sur, donde hace más calor, hay más verduras, que enfrían el cuerpo y aportan una energía más centrada. La cocina tibetana es «muy natural, sana y ligera», no es picante y no incorpora apenas elementos extremos que nos hacen sentir muy extravertidos o pesados, como pueden ser las especies o las carnes, respectivamente. Por la altura tampoco disponen de demasiada fruta. Utilizan hierbas medicinales y abusan poco del cordero, el yak o la vaca, los animales de los que suelen alimentarse. La leche y sus derivados también forman parte de su dieta.

Debido al clima todo lo toman muy caliente, y el té tibetano (con leche, mantequilla y sal), lo toman casi hirviendo. Hacen tres comidas al día, pero de plato único, donde predominan los cereales y las verduras. No es una cocina vistosa por lo que respecta al color, pero sí muy sabrosa. Entre los productos que Tsering más recomienda está el jengibre, porque aporta mucho calor al cuerpo, cura resfriados, va bien para el mal de frío y es muy beneficioso para el estómago.

Tashi Tsering explica que los clientes que van a su restaurante de Viena, donde vive desde hace seis años, se sienten más sanos y ligeros y repiten porque la comida no les produce dolor de estómago, como ocurre en otros restaurantes como los chinos. «Yo miro como está la persona y según la veo le pongo una u otra hierba medicinal (jengibre, azafrán, perejil...) que le ayude a equilibrarse, o le recomiendo un plato que le dará más ánimo o le mantendrá el peso, como a unas señoras que vienen todos los días porque no engordan. En Viena hay muchos clientes que dicen, hoy no me encuentro bien, iré al tibetano», explica Tsering, quien opina que la cocina occidental tiene mucha grasa, aunque aparte de eso, el resto de la cocina de aquí es muy similar a la suya. En Barcelona tiene abiertos dos restaurantes que regentan su hijo y su hija, el Kailash, en la calle de Xifré 100, y el Potala, en la calle de Aragón 397.

«No soy quién para dar consejos, porque no soy médico y no sé todo lo que puede necesitar una persona a primera vista, pero creo que los cocineros de aquí deberían observar si sus clientes dejan comida en los platos, porque eso quiere decir que tienen demasiado grasa o que ponen demasiada cantidad».

Por su filosofía budista, comen poca carne, pues «para comer carne tenemos que matar otras vidas». Los tibetanos en general son vegetarianos, pero los médicos les recomiendan la carne por el aporte proteínico. No obstante, tienen una visión muy clara y sostenible de las proporciones y un cuidado especial a la hora de comer animales pequeños: «con un yak o una vaca puede comer un pueblo, es decir, una vida puede servir para alimentar a mil vidas, pero en cambio con un pollo sólo comen cuatro personas. Aquí una sola persona se come diez gambas o cien caracoles, cien vidas que sirven a un sólo ser humano. Nosotros no comemos animales pequeños por un concepto de vida y religión.» Las verduras también son seres vivos, pero «no tienen mente, no sufren y no tienen sentimientos, en cambio los animales, sí», afirma.

Tsering explica que el tsampa, el plato tibetano más conocido, es un tipo de harina derivada de la avena o del trigo, tostado y molido, y ya preparado para comer. Es medicinal, calienta mucho, tiene muchas proteínas y vitaminas y los tibetanos lo toman todos los días. «Es como el bocadillo de aquí. Con té y tsampa no necesitemos calefacción y dura mucho dentro del cuerpo, por lo que te quita el apetito. Los sherpas de la frontera del Himalaya y el Tibet comen a diario porque da mucha fuerza». La gente más rica come momos, un plato de lujo o para días festivos, que tanto puede ser de carne picada (el más típico) como de verduras, patata o queso.

La cocina del Tibet mantiene sus raíces, pero cada vez está más influenciada por la cocina china, de Nepal o de la India.

El Tibet

Los tibetanos llaman a su país Bod (Bodyul en tibetano o Sitsang en chino), término que deriva de una de sus antiguas religiones: la Bon; a veces le añaden el término Kangchen "Tierra de las Nieves". Por estar situada a una altitud media de 4.875 metros, el Tíbet, también es conocido como "El Techo del Mundo". Los chinos la denominan Xizang Zizhqu, eufemísticamente, "Región Autónoma del Tíbet".

El Tíbet es actualmente una región administrativa de China con una superficie de 1.221.600 Km2 (antes de la invasión china, el Tíbet tenía unos 2,5 millones de Km2, aproximadamente el tamaño de Europa Occidental, tras la invasión una gran parte de este territorio fue anexado a provincias chinas). Está dividido en tres provincias: U-Tsang, Amdo y Kham. Sus límites son Sinkiang-Uighur (N), las provincias Tsinghai (NE), Szechwan (E), Yunnan (SE), y la India (O y SE), Buthan y Nepal (S).

El Tíbet está constituido por una gigantesca meseta de 3.500 a 4.500 metros de altitud, situada entre el Kuenlun (al N) y el Himalaya (S) y atravesado por el sistema orográfico de Thanglha que separa la región montañosa y semiárida septentrional (Sinkiang), de la gran llanura formada al S, en la India, por los valles del Ganges y el Brahmaputra. Sus montañas superan a veces las 6000 o 7000 metros, como el Chomo Langma (Monte Everest), con 8.848 m en la frontera tibetano-nepalí o el Namzha Parwa con 7.756 m. En la meseta del Tíbet nacen los ríos más importantes de Asia: el Brahmaputra, que es el principal. El Indo, el Ganges sagrado de la India, y el Sutlej se originan en el Tíbet occidental. En la parte septentrional están las fuentes del Mekong, del Yang-Tse-Kiang y del Huang-Ho, cuya mitología llena la historia de China y Vietnam.
 
El ecosistema tibetano
 
El clima es continental extremado, con gran oscilación diurna y grandes variaciones térmicas según la altitud y exposición a los vientos (casi permanentes). La pluviosidad resulta muy baja al N (25 a 75 mm anuales) y muy elevada al S, en Lhassa, con 1620 mm al año. El monzón, cuya humedad origina la temporada de lluvias en vastas zonas de Asia, muere al chocar contra las laderas de las montañas que le cierran el paso.

Las pocas gotas que caen en invierno se transforman en nieve, por ello el aire se seca y la atmósfera se carga de electricidad estática. Es tal la electricidad que cuando dos personas se dan la mano pueden hacer salta chispas del uno al otro, llegando a producir leves quemaduras de piel. La temperatura media anual es de 1,1 ºC y en el invierno el termómetro puede descender a 30 ºC bajo cero. En todo el Tíbet sopla, durante prácticamente todo el año, un fuerte viento que endurece aún más las condiciones de vida de los tibetanos. Sin embargo éstos consideran a este viento como una bendición del Cielo. 

La flora de la meseta Septentrional está extremadamente dispersa y consiste en su mayoría en hierbas y arbustos. Hay áreas boscosas diseminadas en las zonas más septentrionales y orientales. Sin embargo, la mayor parte de la flora de Tíbet se concentra en los valles de los ríos Brahmaputra, Indo y Sutlej. En estas áreas crecen varias especies de árboles, como las coníferas y el roble, el ciprés, el chopo y el arce. En los valles fluviales se cultivan manzanos, perales y otros árboles frutales. 

La fauna salvaje de Tíbet es muy diversa. El yak, el alce almizclado, las ovejas, las cabras (burrel) salvajes o los asnos salvajes (kiang), y el antílope tibetano son frecuentes en las montañas. También se encuentran animales como el leopardo, el tigre, varios tipos de osos, el lobo, el zorro y el mono. Entre las aves destacan la oca, la gaviota, la cerceta y otras especies de aves acuáticas, al igual que el faisán y el pato. 

Vida económica y humana
 
El Tíbet cuenta con unos 14 millones de habitantes, (6 millones de tibetanos originarios y, 8 millones de chinos emigrados o desplazados a la zona). En su capital Lhassa hay 260.000 personas (100.000 tibetanos y 160.000 chinos). Los tibetanos practican el budismo en el 99% de los casos y aunque su lengua sea el tibetano, son obligados a hablar el chino (única lengua oficial). Una parte considerable de los tibetanos son nómadas o seminómadas. Aproximadamente 1/3 de su población son mojes o monjas. 

La actividad principal es la ganadería, basada en el yak, la cabra, el caballo y la oveja; los pastores suelen ser seminómadas. Los principales cultivos, localizados de Lhassa, son cebada, avena, guisantes y legumbres. Abundan los minerales, pero sólo se explotan el oro, en Thok Jalumg, y el hierro. Cuenta además con yacimientos de carbón, sal y bórax, así como minerales como los esquistos bituminosos, el manganeso, el plomo, el zinc, el cuarzo o el grafito, además de jade, lapislázuli y otras piedras preciosas y semipreciosas, todo ello en gran cantidad. La industrial tradicional es artesana: estatuillas religiosas, objetos de metal, loza, géneros de lana, y tallas de madera, algunas de las cuales son exportadas. 

Tras la invasión china se han erigido centrales hidroeléctricas y se ha construido carreteras que enlazan el Tíbet con Sinkiang, Szenchwan y la India. Después de Lhassa los principales centros son Shigatse, Gartok y Gyantse. Hay una autopista que cruza el territorio de oeste a este, pero sólo transitan por ella camiones con mercancías o coches oficiales. No hay ferrocarril y el único aeropuerto internacional está en la ciudad de Lhassa. 

A pesar de la ganadería la carne apenas existe en el menú diario y el plato principal sigue siendo tsampa, una especie de sopa hecha con tres cereales tostados y molidos, predominando la cebada en la que flota, si se da la suerte, dos o tres trozos de cebollines picantes. La bebida nacional es el cha, un té verde, que se toma muy caliente, al que agregan, al igual que los mongoles, una cucharada de manteca por taza, sin que por ello deje de ser una bebida muy amarga. 

La Bandera del Tíbet La bandera del Tíbet fue creada por SS.SS. el Décimo Tercer Dalai Lama, Tubten Gyatso (1875-1933). Su significado es el siguiente.


El triángulo blanco, representando una montaña de nieve, simboliza al Tíbet.


Los seis rayos rojos simbolizan a las seis tribus tibetanas originales; alternadas con rayos azules que simbolizan a sus divinidades protectoras.


El Sol simboliza la Libertad y la Felicidad.


Los dos leones de las nieves simbolizan los tres refugios budistas: Buda, sus enseñanzas (Dharma) y su comunidad (Samgha).


El símbolo circular de dos colores simbolizan las diez virtudes y los dieciséis preceptos.


La borda amarilla, opcional, simboliza el florecimiento del budismo en todas direcciones.


Actualmente en la denominada por la RPC "Región Autónoma del Tíbet" está totalmente prohibido poseer esta bandera; a aquellos a los que se le encuentra una son encarcelados de forma inmediata.

El Gobierno en el Exilio

Hay aproximadamente 131.000 tibetanos exiliados. (100 mil en la India, 25.000 en Nepal, 2.000 en Bhutan, 2.000 en Suiza, 1.500 en los Estados Unidos y 600 en Canadá.) Tienen un gobierno democrático, con elecciones directas cada cinco años. Su actual jefe del estado es SS.SS. el Décimo Cuarto Dalai Lama. El Gobierno cuenta con los ministerios de Educación, Economía, Salud, Hogar, Información y Relaciones Internacionales, Religión y Cultura, Seguridad y un Consejo de Proyectos. Su centro de gobierno está situado en Dharamsala (India). No disponen ni de policía ni de fuerzas armadas (ejército) de ningún tipo. La renta administrada por el gobierno (presupuestos) procede únicamente de los impuestos voluntarios anuales, de la prestación de servicios voluntarios y de los donativos

Dharamsala, el pequeño “Tíbet” en el exilio

Los interiores del Palacio Potala, la casa auténtica del Dalai Lama, hace un tiempo que están “vacíos” debido a la ocupación China. La ciudad de Dharamsala, en la India, es desde hace años el refugio de los exiliados budistas, incluyendo al Dalai Lama, y por ello, un creciente destino turístico de gran valor espiritual y simbólico. 

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Dharamsala está situado en un valle en la zona de las montaña Dhauladar, en India. Sobre la zona alta de la ciudad, se encuentra la zona llamada McLeod Ganj, a unos 1.700 metros de altura, en medio de un paisaje de bosques, el área elegida por los refugiados tibetanos para su exilio, luego de la autorización por parte del Primer ministro indio. La zona, es escenario de decenas de monasterios, templos y escuelas, una reproducción a escala de la ciudad de Lhasa, o mejor dicho, de su estilo.

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Por supuesto que el turismo es un caudal importante de ingresos tras años de fama forzada en Dharamsala.

La llegada del Dalai Lama ha marcado un antes y un después en lo que era una tranquila aldea de montaña.

En la actualidad, Dharamsala contrasta con las ciudades del entorno por su ambiente tibetano extrapolado desde los territorios del Himalaya anexados por China. La ciudad en lo alto, posee una tranquilidad apropiada siendo un centro espiritual budista. Pero lo curiosos es como un paraje relativamente irrelevante hasta la llegada del Dalai Lama, es hoy un poblado pequeño, pero multicultural, lleno de gente que llega desde todas partes del mundo.

Dharamsala se encuentra en el sector Indio del Himalaya, a unas 12 horas en autobús desde Nueva Delhi. En ella podremos entrar en contacto con la religión budista, visitar sus templos y monasterios, y con algo de suerte, presenciar el retorno del Dalai Lama de algunos de sus viajes, cuando toda la ciudad se viste acorde a la celebración.

Dalai Lama

Conoce más sobre su ideología:


  • Tenzin Gyatzo: Décimo Cuarto Dalai Lama
  • Nació el 6 de julio de 1935 en el poblado de Takster, en el noreste del Tíbet, hijo de campesinos
  • Cuando tenía sólo dos años de edad fue reconocido como la reencarnación de Su predecesor
  • Al fallecer el Décimo Tercer Dalai Lama en 1935, según la tradición, el Gobierno Tibetano debía encontrar el niño en quien el Buda de la Compasión debía encarnar.
  • En 1938 Altos Lamas y dignatarios fueron enviados por todo el Tíbet para buscar el sitio de la visión donde encontrarían al niño.
  • La Primera prueba para encontrar al niño correcto fue que el Lama Rinpoché llevaba colgado un rosario del Décimo Tercer Dalai Lama y el niño al verlo lo reconoció y se lo pidió. El prometió dárselo siempre y cuando adivinara quien era a lo que el niño respondió, "Sera aga" lo que en el dialecto local significaba, "un monje de Sera."
  • Luego de muchas otras pruebas realizadas más adelante llegó al trono en 1940.
  • En 1950, con dieciséis años de edad, tuvo que asumir el pleno poder político cuando la China invadió al Tíbet.
  • El 10 de marzo de 1959,cuando tenía 24 años, estalló el Levantamiento Nacional Tibetano, que se había manifestado como expresión popular para defender la independencia histórica de Tibet. Una semana más tarde se refugió en la India donde le brindaron asilo político. Fue seguido hacia el exilio por más de cien mil refugiados tibetanos.
  • Desde 1960 ha residido en Dharamsala, una pequeña ciudad en el Norte de India, popularmente conocida como la "pequeña Lhasa".
  • Propuso un Plan de Paz de Cinco Puntos en 1987-1988 el que estabilizaría toda la región asiática, este plan ha recibido muchos elogios de hombres de estado y de cuerpos legislativos a lo largo de todo el mundo, pero que los chinos no negociaron.
  • Ganó el Premio Nobel de la Paz en 1989
  • Sobre la paz interior

    "Los tibetanos 'somos' siempre considerados por los visitantes extranjeros como gente feliz y jovial. Esto forma parte de 'nuestro' carácter nacional, arraigado en valores culturales y religiosos que acentúan la importancia de la paz mental conseguida por medio de generar amor y bondad hacia todos los seres vivos, humanos y animales. La clave es la paz interior: si se tiene paz interior, los problemas externos no afectarán el profundo sentido de paz y tranquilidad. En este estado mental se pueden afrontar las situaciones con razonamiento y tranquilidad, mientras se mantiene la felicidad interior. Esto es muy importante. Sin paz interior, por muy confortable que sea la vida material, aún se estará preocupado, molesto o triste por diferentes circunstancias."

    Las 18 reglas para vivir del Dalai Lama

    Con la llegada del siglo XXI el Dalai Lama propuso 18 reglas básicas sobre las cuales regir nuestras vidas. Algunas de ellas conviene tenerlas muy presentes en nuestro día a día:

    1. Debes ser consciente que tanto los grandes amores como los grandes logros implican grandes riesgos.

    2. Cuando pierdas, no pierdas la lección.

    3. Sigue las tres "R":

    - Respeto por ti mismo

    - Respeto por los demás

    - Responsabilidad por todas tus acciones

    4. Recuerda que no conseguir lo que quieres a veces supone un maravilloso golpe de suerte.

    5. Aprende las normas para saber cómo romperlas adecuadamente.

    6. No dejes que una pequeña pelea acabe con una gran amistad.

    7. Cuando te des cuenta que has cometido un error, trata de dar los pasos necesarios para corregirlo inmediatamente.

    8. Abre tus brazos al cambio pero no te olvides de tus valores.

    9. Recuerda que a veces el silencio es la mejor respuesta.

    10. Vive una vida buena y honrada. Cuando te hagas mayor y la recuerdes podrás volver a vivirla por segunda vez.

    11. Pasa algo de tiempo a solas cada día.

    12. Los cimientos de tu vida comienzan por tener un ambiente agradable en casa.

    13. Cuando tengas una disputa con tus seres queridos ciñete al problema actual. No remuevas el pasado.

    14. Compartir tus conocimientos es la mejor manera de alcanzar la inmortalidad.

    15. Sé amable con la tierra.

    16. Visita un lugar en el que nunca hayas estado una vez al año.

    17. Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor hacia esa persona supera tu necesidad hacia esa persona.

    18. JUZGA TU ÉXITO EN BASE A AQUELLO QUE HAS PERDIDO PARA CONSEGUIRLO. 

    Fuente: jacobo2008icor.blogspot.com

    EL CONFLICTO TIBETANO

    El Tíbet era una nación diferenciada, que mantenía su propio gobierno, religión, lengua, leyes y aduanas. Con el paso de los siglos, algunas naciones, incluyendo China, Gran Bretaña y Mongolia, buscaron la manera de ejercer su control en el Tíbet, con algunos éxitos parciales y periódicos. 

    Los juristas internacionales están de acuerdo en considerar que desde 1.911 hasta 1.949, el Tíbet fue un estado independiente según las normas contemporáneas. En 1.950 se consumó la ocupación por la fuerza del Ejército de Liberación Popular comunista de Pekín, comenzando una época de terror y aniquilación rayando en el genocidio... A partir de entonces, los tibetanos luchan por reganar su libertad y mantener su cultura intacta. 

    El Tibet ha sido un país que ha sufrido numerosas invasiones por parte de sus vecinos chinos, mogoles (fueron quienes cedieron el poder a los Dalai Lama), manchúes, nepalíes e incluso de Inglaterra; en la primera parte del siglo XX se han repetido los intentos de ocupación del Tibet, por parte de China, que culminaron con la anexión definitiva en 1949. 
         Inglaterra, que tuvo grandes intereses comerciales en la zona, fue mediadora, en un principio, del conflicto para dejar después las manos libres al gobierno chino. Así, los ingleses envían sus tropas al Tíbet, en 1904, para contrarrestar la creciente influencia rusa en la zona. El Dalai Lama huye a Mongolia permaneciendo en el exilio hasta 1911. En 1906 los ingleses ceden al imperio chino la soberanía en el Tibet a cambio del pago de una sustanciosa indemnización. Un año después, los gobiernos británico y ruso firman un acuerdo de no injerencia en los asuntos tibetanos. Pero los tibetanos no se resignan a la ocupación china y, en 1912, los expulsan proclamando su independencia, que se verá teóricamente refrendada dos años después en la conferencia que los gobiernos británico, chino y tibetano celebraron en Simla, donde se alcanza un acuerdo sobre las relaciones fronterizas. En 1918 se produce un nuevo intento de invasión por parte china. Con ayuda británica se acordó una tregua que fue rota con una nueva guerra entre 1931 y 1933, tras la cual el Tibet tuvo que ceder parte de su territorio. A pesar de todo el Tibet mantuvo su independencia hasta 1949, en la que se inicia la invasión definitiva de los chinos tras la revolución maoísta.  
    LA INVASIÓN DEFINITIVA

         En 1949 los nacionalistas de Chang Kai Chek abandonan su guarnición en Lhasa y la recién nacida República Popular China, liderada por Mao Tse Tung, inicia una obstinada reclamación territorial sobre el Tibet proclamando que «irán a liberar al Tibet de los invasores extranjeros y reintegrarlo a la Tierra Madre». China envía un ejército de 80.000 soldados que impone con facilidad un Acuerdo por la Liberalización Pacífica del Tibet, el cual confirió a dicho país la defensa y la representación en política exterior del Tibet dejando la política interior en manos del Dalai Lama.
         Sin embargo, este hecho es sólo un primer paso en la estrategia anexionista del gobierno de Pekín y, en 1950, los chinos penetran en Lhasa ocupando definitivamente el país de las nieves. En 1956 se crea la Región Autónoma del Tibet provocando el levantamiento del pueblo tibetano y la creación de una guerrilla en contra de la ocupación y de la política china de instituir comunas populares, copiadas de las establecidas por el régimen comunista tras la revolución. Sin embargo, la guerrilla, pobre, desorganizada y mal dirigida, fue fácilmente aplastada por el Ejército chino. El acto final de la revuelta popular se produce el 10 de marzo de 1959 con la trágica represión de una multitudinaria manifestación pacífica por la independencia en la que mueren, según todos los datos, miles de tibetanos y que provoca la huida del Dalai Lama y de sus seguidores a Nepal y la India. A pesar de diversas resoluciones aprobadas por la Asamblea de las Naciones Unidas condenando estos hechos, la anexión se consuma. 

    LOS «CUATRO ATRASOS»

         La derrota de la resistencia tibetana permitió que los chinos comenzaran a desarrollar la política que tenían preparada para el Tibet y que se vino a denominar como la de los «cuatro atrasos»: la religión (budista, omnipresente en la vida del pueblo tibetano), la forma de vida atrasada, la cultura y, sobre todo, la forma de pensar de sus gentes. 
         Cuando las tropas chinas entraron en el Tibet, el país todavía seguía siendo un territorio alejado e inaccesible tanto para Occidente como para sus propios vecinos asiáticos. El sistema gobernante era una teocracia budista y la sociedad tibetana estaba organizada en rígidas clases sociales, con una minoría de terratenientes que ostentaban numerosos privilegios, aunque, por supuesto, este hecho no fue el detonante de la invasión.
         La ocupación ha supuesto la destrucción de monasterios y la reconversión de muchos de estos templos en sedes oficiales para el Gobierno chino o en centros de negocio turísticos. El número de monjes budistas ha disminuido hasta el punto de que podrían quedar en la actualidad sólo un millar. Las denuncias sobre persecuciones, encarcelamientos y asesinatos del clero han sido reiteradas y hablan bien a las claras de cómo los ocupantes pretenden resolver uno de los «atrasos». La prensa occidental, durante estos años de ocupación, ha venido publicando dramáticas noticias de monjas y monjes que habrían sido obligados a tener relaciones sexuales en público, el confinamiento de miles de tibetanos en campos de trabajo forzoso o cómo los locales sagrados han sido convertidos en establos o graneros, amén de la destrucción de piedras labradas con mantras (rezos) sagrados, bibliotecas que atesoraban manuscritos centenarios y la persecución de muchos eremitas que fueron insultados y ridiculizados públicamente llegándose incluso a torturar a los mismos. 
         El Tibet, además de tener un subsuelo muy rico en minerales, detenta una gran importancia económica y geopolítica: se calcula que un 25% de los mísiles intercontinentales de cabezas múltiples de China están desplegados en suelo tibetano. El  colonialismo chino se extiende, así mismo, a la utilización del suelo tibetano, un ecosistema único en el planeta, como vertedero de material radiactivo y muchos bosques han sido talados de manera indiscriminada para la obtención de madera que nunca se queda en el país.

    LA SOLUCIÓN FINAL


        La forma en que los chinos están intentando determinar el futuro de este pueblo, es otro de los graves problemas —si no el principal— que gravitan sobre la sociedad tibetana. Los niños tibetanos están siendo educados férreamente bajo los principios comunistas, lejos de sus tradiciones culturales. Además, las autoridades del gigante vecino están propiciando la emigración de miles de trabajadores chinos con la garantía de que tendrán buenos empleos y salarios, así como destacadas ventajas sociales de las que, seguramente, no disfrutarían en su país natal. La inmensa mayoría de las tiendas y negocios están ya en manos de los invasores. La ciudad permanece dividida en dos comunidades, una próspera y otra pobre —la tibetana—. La mendicidad es otra lacra: pensemos que los ingresos mensuales medios son de unos 9 euros. A esta situación se suma la «política» de natalidad impuesta a la población tibetana, una política que ronda —según todas las noticias— el genocidio, dado que se fuerza la esterilización de muchas mujeres. Los chinos, mientras tanto, aumentan día a día su número.

    EL BUDISMO

         La religión ha estado siempre muy presente en la conciencia popular tibetana. Comúnmente se dice que en el Tibet se practica el Budismo Tántrico (tantra significa ‘transformación’), pero en realidad practican una de las reglas de esta religión, la Mahayana, cuyo objetivo es la liberación de todos los seres. Esta vía del budismo tiene la peculiaridad de que antes de que se produzca la liberación individual se debe adoptar el compromiso de liberar a todos los demás, por largo que sea este camino.
         No es de extrañar pues que estas convicciones del pueblo tibetano choquen frontalmente con las teorías materialistas del comunismo. Las carreteras, los hospitales, la luz eléctrica, el nuevo aeropuerto de Lhasa…, no son suficientes para cambiar la mentalidad ancestral de un pueblo tan impregnado por la religión y lo grave y anacrónico es que la administración china pretende desterrar, por la fuerza, las creencias de los tibetanos. Así, son frecuentes las campañas en contra del Dalai Lama, al que se acusa de todo tipo de crímenes, con el objetivo evidente de minar la confianza del pueblo en él y, de paso, intentar desterrar la religión que representa. Las campañas internacionales en defensa de la libertad religiosa de estas gentes han resultado positivas, limitando un poco la política represiva de los ocupantes en este terreno.

    LA REPRESIÓN POLÍTICA

          Las detenciones y encarcelamientos por motivos políticos en el Tibet continúan. El Gobierno tibetano en el exilio denuncia torturas por parte del Ejército. China lo niega, pero tiene cerrado el país a cal y canto. La entrada de periodistas está prácticamente prohibida y los turistas sólo pueden viajar a unas zonas escogidas, bajo el control de las autoridades. China, por supuesto, nunca ha reconocido su papel de invasor del Tibet y mantiene que dicho acto fue la «liberación pacífica de una región oprimida que siempre había pertenecido a China», «liberación» que, sin embargo, no permite hablar en su propia lengua a los tibetanos: todos están obligados a hablar chino.
         El  Tibet, el «techo del mundo», se enfrenta a una dura situación. Ocupado por uno de los países más poderosos de la Tierra, sus tradiciones ancestrales están siendo atacadas brutalmente y sus gentes sufren la miseria, la persecución y, en muchos casos, la muerte. Es otro ejemplo más del colonialismo salvaje (¿hay, acaso, alguno que no lo sea?) que antaño destruyó numerosas sociedades en América, África y Asia.
         Quizá la apertura de China al mundo, en un despertar que aterró a Napoleón y que —al parecer— hizo que pronunciara la famosa frase «Dejad que China duerma; cuando despierte, el mundo temblará» sea un hálito de esperanza para los tibetanos, pues la política de este país con el Tibet será inaceptable para la sociedad global en que ya vivimos. Pero, por supuesto, esto no deja de ser una entelequia: el futuro del pueblo tibetano depende de su propia lucha y del apoyo de todas las fuerzas sociales que luchan por hacer un mundo más justo.
         Mientras llega ese momento, es seguro que los tibetanos seguirán esperando, a la sombra del Chomolungma, la montaña que nosotros llamamos Everest y que marca la frontera entre Nepal y Tibet, la liberación de todos los seres. Si algo ha enseñado la historia es que las convicciones no se cambian a base de culatazos.

    Fuente: www.margencero.com

    viernes, 28 de octubre de 2011

    Los mejores alimentos para engordar con salud

    A la gran mayoría de la gente le interesa perder peso o adelgazar, sin embargo, una pequeña proporción de la población ve difícil la posibilidad de engordar y anhela subir de peso. Por ello, hoy dedicamos unas líneas a esas personas contándoles cuáles son los mejores alimentos para engordar son salud.

    Dado que sería muy fácil pero muy perjudicial para la salud incluir mantequilla y crema a todo, incorporar frituras o grasas a la dieta, hoy pretendemos dar a conocer qué alimentos pueden ayudarnos a engordar sin dejar de nutrirnos y de proteger nuestra salud. 

    Para ello, como se puede ver en la imagen, los mejores alimentos son aquellos de alta densidad calórica, es decir que en poco volumen aportan gran cantidad de calorías, pero que al mismo tiempo no son calorías vacías ni azúcar, ni gran cantidad de grasas malas, sino que concentran buenos nutrientes para el organismo.

    Entre estos alimentos de alta densidad nutritiva y al mismo tiempo, alta densidad calórica, encontramos los frutos secos, los aceites vegetales, el queso rallado y el huevo. 

    Estos alimentos además de ayudarnos a concentrar calorías, nos sumarán buenos nutrientes a las preparaciones: proteínas, ácidos grasos saludables, minerales, vitaminas, antioxidantes.

    Entonces, a un puré podemos agregar frutos secos triturados o un huevo batido, a un relleno de pasta o de un pastel podemos adicionar queso rallado y 1 cucharada de aceite. En un batido podemos agregar nueces o almendras trituradas así como también, en un yogur. De manera de sumar calorías para engordar con salud, sin perder de vista los nutrientes que lo permiten.

    Fuente: vitonica.com

    Steve Jobs y sus desórdenes alimenticios

    Muchos pensaréis qué pinta en Vitónica el genio de Apple pero es que su muerte no ha dejado indiferente a nadie y tras la salida de su biografía ven la luz datos que pocos conocíamos, como por ejemplo la excentricidad del señor Steve Jobs a la hora de comer, con unas dietas muy estrictas y verdaderamente extrañas, más basadas en algún tipo de filosofía que en la ciencia de la alimentación.

    Se sabía que Steve Jobs era vegetariano, pero pocos imaginaréis hasta qué punto. Se podía pasar días comiendo solamente un tipo de alimento como zanahorias, brecol o espárragos. Según los datos, en el 1977, segundo año en la vida de Apple, solamente comía fruta (y por supuesto manzanas). Podemos imaginar con esta monodieta la de carencias que podría llegar a tener desde el punto de vista nutricional. 

    También era muy amigo de las purgas y ayunos, pensando que la digestión era algo que consumía demasiada energía y que evitaba la purificación del cuerpo. Sus ideas radicales en cuanto a alimentación pueden deberse a algún que otro libro que Jobs leyó por la época de los 70, como el bestseller “Diet for a Small Planet“, que parece que le influenció sobremanera y cambió radicalmente su modo de ver la alimentación.

    Después del trasplante de hígado Jobs se pasó a los batidos de frutas e incluso cuando su enfermedad empeoró siguió haciendo ayunos, para desesperación de médicos y familia. Esto sin duda, además de la gravedad de su enfermedad, explica la delgadez de sus últimos años. 

    Steve Jobs también intentó convencer a la gente de su alrededor del tipo de dieta que él llevaba, aunque sin mucho éxito al parecer, más que todo exasperando a su familia e hijos, que veían como se podía pasar días sin tomar bocado. Fué un hombre peculiar en muchas facetas de su vida, la nutricional también.

    Desde el punto de vista de la dietética Steve Jobs tenía sin duda un trastorno alimentario, pero desde su punto de vista de genio simplemente buscaba una especie de estado de iluminación para el cual los alimentos estorbaban. 

    Fuente: vitonica.com

    Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina