domingo, 8 de agosto de 2010

Los quinotos


Es el fruto más pequeño del género citrus y el único cuya cáscara es comestible. Nativo del Asia oriental, es una fruta de tareas hogareñas -dulces, licores, salsas- que por aquí se comercializa para conservar. A la mesa porteña llega en bolsitas fraccionadas de medio kilo y un kilo. En España, en las grandes fruterías los ofrecen unidos a su rama y con algunas de sus hojitas verdes y pequeñas. El frutero aconseja llevarlos firmes, sin manchas ni golpes y con su piel brillante. Con el tema de las contra-estaciones, ahora son ciudadanos del mundo en países donde su presencia se reclama todo el año.

Para cocinar
Dulce de quinotos enteros: 1) Lavarlos bien, atravesar sus extremos con un palillo de madera que permita absorber el almíbar. 2) Cocinar 10 minutos en agua con abundante azúcar para tiernizar y que asimilen el sabor dulzón. Escurrir con espumadera y no encimar.

Enfriar. Después de unas horas, preparar un almíbar denso con igual cantidad de azúcar que el peso de los quinotos y un poco de agua. 3) Deslizar los quinotos, cocinar 5 minutos, apagar la llama y dejar enfriar. 4) Retirar la fruta con espumadera, volver a hervir el almíbar y repetir la operación dos veces más. Enfriar y conservar en frascos esterilizados.

1. Salud
Como toda especie cítrica, contiene vitamina C y carotenoides que hablan de su poder antioxidante; buena cantidad de fibra.

2. Decorativa
Cuando abundan, exhibirlos en atractivos centros de mesa, rodeados de sus hojas.

3. Conservación
Una semana a temperatura ambiente y el resto, en la heladera.

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Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina