lunes, 14 de febrero de 2011

Japon


El archipiélago del Japón es, por su riqueza, el quinto país del mundo. Sólo Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Alemania tienen un nivel de vida superior. Por su puesto es el país más desarrollado de Asia.
Su superficie es de 377.835 kilómetros cuadrados (algo más de la mitad que España) y su población es de unos 127 millones de habitantes (tres veces superior a la española).

Pensando en los demás
Pero Japón no sólo es notable por estos datos, sino por otras muchas cosas. Una de las más me impresionaran, cuando visité el país hace unos años, fue la atención que los japoneses tienen hacia el prójimo. Su saludo tradicional, la reverencia, es el símbolo más visible de su cortesía, pero hay otras expresiones, actividades y comportamientos en el mismo sentido. Las azafatas de las líneas aéreas japonesas tienen fama de ser las más amables del mundo. Su permanente y delicada sonrisa es el anuncio del ambiente que vas a encontrar cuando aterrices. También fueron los japoneses los primeros en hacer accesos fáciles y seguros para los niños, ancianos y discapacitados en los lugares públicos y privados

Así mismo la cultura, el arte, la literatura... están a gran altura. Baste decir que los periódicos de mayor tirada y técnica más avanzada se editan en Japón. Tanto entonces como ahora. Eso prueba su nivel cultural y social.
Un mundo de islas

Japón o Nipón es un archipiélago entre le Océano Pacífico y el Mar de Japón, al norte de Asia (Corea del Sur es la tierra firme más cercana), compuesto por cuatro islas grandes: Hokkaido, Honshu, Shikoku y Kyushu, y más de tres mil islas menores.

La capital es Tokio; su área metropolitana, que incluye la ciudad de Tokio y las prefecturas de los alrededores, es el área urbana de mayor población en el mundo, con más de 30 millones de habitantes.

Casi tres cuartas partes del territorio del país son montañosas, de origen volcánico, por lo que son frecuentes las erupciones ocasionales y los temblores de distinta magnitud (en los últimos 1.000 años se han registrado 227 terremoto).
La arquitectura japonesa moderna tiene en cuenta y previene estos fenómenos. La mayor altura es la del Monje Fuji o Fujisan, que alcanza 3.776 metros. Le sigue el Kitadake con 3.193 metros.
Los ríos son abundantes, pero de corto recorrido. Como las llanuras son pocas, los cultivos, además de ocuparlas, llenan las colonias y laderas. Más de la mitad de esa superficie aprovechable está ocupada por arrozales; también se cultiva la cebada y el trigo, el boniato y la pata, la naranja y la mandarina.

La vegetación es muy variada (unas 17.000 especies). Los bosques, que cubren dos terceras partes de la superficie del país, están formados por frondosos árboles: castaños, hayas, arces, olmos, álamos, cedros, abedules, magnolios y fresnos; pero los símbolos del Japón son los ciruelos y los cerezos, los bambúes y los pinos.

La fauna, según Wikipedia, se compone de 132 especies de mamíferos, 583 de aves y 66 de reptiles, batracios y peces. El clima japonés es más bien lluvioso, y variable de norte a sur del archipiélago, desde el frío del norte hasta el subtropical del sur.

Historia milenaria

El nombre del Japón (o Nipón) significa literalmente "el origen del sol", y posiblemente fue llamado así en la antigüedad por los chinos por que ellos estaban al Este por donde sale el sol. Actualmente se hace referencia a esos orígenes cuando se dice que el Japón es "el país del sol naciente". Su bandera, un circulo rojo, hace igualmente alusión a ese sol naciente.

Estas islas estuvieron ya habitadas en los tiempos prehistóricos como revelan las referencias más remotas de los textos chinos. Las leyendas dicen que el primer emperador japonés fue Sinmu, en el siglo VII antes de Cristo. Los primeros emperadores fueron realmente unos gobernadores, puesto que el verdadero poder lo tenía una especie de cortes y unos poderosos militares.

Toda la historia del Japón, sintetizada, es una sucesión de periodos en los que se alteran las corrientes de aislamiento asiático con las tendencias a abrirse a las influencias del exterior.

A partir del siglo XV de nuestra era, mercaderes europeos (especialmente de España, Portugal, Países Bajos e Inglaterra) establecieron los primeros contactos. Al mismo tiempo llegan los predicadores cristianos de los que fue primer símbolo, y sigue siéndolo, el español Francisco Javier, de la recién fundada Compañía de Jesús, enviado por Portugal; después de un largo recorrido desembarca en Kagosima. Fueron largas las consecuencias del viaje.

A finales del siglo XIX fue cuando Japón, como imperio, decide claramente participar en la historia universal. Después de una expansión territorial por el área del Pacífico, sufre la gran derrota de la Segunda Guerra Mundial que culmina con el lanzamiento norteamericano de las primeras bombas atómicas, de triste memoria, sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.

En 1947 el emperador Hiro Hito acepta la fórmula de un gobierno constitucional y parlamentario a la vez que empieza a recobrarse como potencia económica. Su actual emperador es Akihito, desde 1989, en que sucede a su padre Hiro Hito.

Alta economía

El sistema económico del Japón sólo es superado por el de EE UU, y últimamente potencial humano y geográfico. La base de la riqueza japonesa está en la barca, los transportes, los seguros, las telecomunicaciones; todo ello con la más adelantada tecnología. La producción de material electrónico, de barcos, de herramientas le coloca a la cabeza de los mercados internacionales.

Se ha llamado "milagro japonés" al crecimiento de la economía del país entre los años 1960 y 1980, superando la derrota de la Segunda Guerra Mundial. Aunque después se desaceleró, en el presente siglo ha recobrado un alto ritmo de crecimiento.

La producción agrícola, limitada por la escasez de terreno apto para el cultivo, ha dado lugar a una alta calidad en el rendimiento y en el valor por superficie cultivada. La pesca comercial ocupa el segundo lugar mundial, tras China. El transporte por tierra, mar y aire está muy desarrollado. La energía se produce a base de petróleo, gas natural y carbón. Finalmente digamos que tanto la importación como la exportación ocupan en su mayor parte el comercio con los Estados Unidos, la Unión Europea y China.

Una minoría católica

La región para muchos japoneses no es algo definido; hay quienes se consideran religiosos sin formar parte de una religión en particular o participando en la ceremonia y rituales de varias maneras de profesar la fe. De todos modos puede decirse que el budismo el al religión "ligeramente mayoritaria"; le sigue por el número de fieles, el shintoísmo que fue la religión oficial hasta el siglo VII. También, por influencia o cercanía de China, hay confucionistas y taoístas. Luego siguen los cristianos, con mayoría de protestantes.

Los católicos en el Japón están en torno al medio millón. Esto supone un 0´5 por ciento de la población del archipiélago. Están repartidos en 16 diócesis que a su vez se agrupan en las tres archidiócesis o provincias de Nagasaki, Osaka y Tokio. (Otras religiones aun más minoritarias son las de judíos, hinduistas e islamistas).

A pesar de esa reducida presencia, el cristianismo está presente en la cultura y aun en las costumbres de los japoneses desde que Francisco Javier y otros misioneros, principalmente jesuitas, fueron llegando a partir de 1549. Los católicos han vivido épocas de tolerancia y otras de persecución y prohibición, incluso de martirio. En 1862 fueron canonizados los 26 cristianos (algunos adolescentes, varios religiosos y también seglares) que fueron ejecutados por crucifixión en 1597 en Nagasaki. Su fiesta litúrgica se celebra el 6 de febrero y figura como "San Pablo Miki y sus compañeros mártires de Japón". El pasado 24 de noviembre de la iglesia católica de Japón también rindió un homenaje a sus "héroes escondidos", como denomina a sus fieles que durante 250 años estuvieron en la clandestinidad, con 188 beatificaciones.

En los tiempos modernos, el catolicismo sólo estuvo prohibido en los años de la Segunda Guerra Mundial. Terminada ésta, se permitió la presencia de los católicos e incluso se autorizó la creación de una Universidad (de gran prestigio) en Tokio. En 2006 se cumplió en V centenario del nacimiento de San Francisco Javier, patrón de las misiones y el primer misionero cristiano que piso el Japón. Como tal figura en la historia, y por ello se celebró en centenario en el Japón. Lo contaba en Supergesto Juana Chiaki Watanabe, profesora de Universidad, japonesa y católica.

También ella contaba que en Japón, cuando llega la Navidad, las iglesias se llenan de gente no creyente que celebra a su manera el nacimiento del Niño Jesús. Y a la vez decía que "San Francisco sigue siendo el gran apóstol de los tiempos modernos, él nos enseñó como se entrega uno mismo por los demás".

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina