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martes, 13 de julio de 2010

Supervisar la tensión en casa ayuda a mantenerla controlarla

¿Tomarse la tensión en casa o acudir a la consulta para que lo haga el médico? Varios estudios señalan las ventajas de la primera opción y ahora una nueva investigación publicada en 'The Lancet' lo confirma. Sus resultados apuntan a que las personas con hipertensión que controlan sus niveles en casa experimentan mayores reducciones en la tensión arterial que quienes van de forma regular al centro de salud.

En el transcurso de seis meses, los participantes que utilizaban el tensiómetro automático en su hogar (234) reducían la presión sistólica una media de 12,9 milímetros de mercurio (mm Hg), mientras que los pacientes que dejaban esta tarea a su médico (246) presentaban una media de 9,2 mm Hg menos que al inicio del estudio. Después de 12 meses, la reducción media en el primer grupo era de 17,6 mm Hg y en el segundo, de 12,2 mm Hg.

Cada mañana, los individuos se tomaban la tensión dos veces, en un intervalo de cinco minutos. La segunda medición era la que enviaban a los investigadores a través de un módem que conectaban al tensiómetro y a una conexión telefónica. En función de estos valores, ellos mismos, dentro de unas normas establecidas previamente con los médicos, podían aumentar la medicación sin necesidad de acudir a consulta.

Un exhaustivo programa de entrenamiento

En definitiva, "observamos que las disminuciones eran significativas y además se mantenían a lo largo del tiempo, lo que significa que podría merecer la pena tomarse la tensión en el domicilio, pero no en todos los casos", sugieren los autores. Insisten en que "sólo sería aplicable en el 20% de las personas con hipertensión. No puede extrapolarse a todas".

Como indica Vicente Bertomeu, presidente electo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), "el paciente ideal para esto es aquel que está muy formado y entrenado, como los participantes de este estudio, a quienes se les había sometido con anterioridad a un programa exhaustivo para que pudieran modificar su tratamiento si durante más de cuatro días seguidos su tensión estaba por encima de la recomendada". Y añade: "En las enfermedades crónicas, un paciente con una buena educación sanitaria siempre obtiene mejores resultados".

En la práctica diaria, ninguna de las dos estrategias está en marcha. Aún son necesarias más investigaciones en esta línea. Lo que sí es cierto es que "gran parte de nuestros pacientes tienen un aparato para medir la tensión en su domicilio. El problema es que, en general, lo hacen mal", argumenta el doctor Bertomeu.

Según los expertos, la tensión debe medirse por la mañana, antes de tomar la medicación; el paciente debe estar sentado, sin cruzar las piernas, con la espalda apoyada en el respaldo y con el brazo sobre una mesa a la altura del corazón. "Debe establecer un día de la semana para tomar la tensión. El problema es que hay personas que terminan obsesionándose y acaban tomándosela varias veces al día".

La realidad es que "vemos casos de gente que, dependiendo de cómo se vea la tensión en casa, no se toma la medicación o la aumenta y esto es un error, precisamente porque la mayor parte de las veces se la miden mal y al final repercute en un control inadecuado de la presión arterial". Una muestra de que aún queda mucho por hacer.

En la misma línea opina el autor de un comentario adjunto, Gbenga Ogedegbe, de la Universidad de Nueva York (EEUU). "Aunque las conclusiones de este trabajo son prometedoras, la extensión de esta práctica podría ser precipitada. Es conveniente que otros investigadores apoyen esta hipótesis, sobre todo en pacientes con bajo nivel educativo".

Los hábitos diarios permiten modificar la tensión

Hombres y mujeres con tendencia a la hipertensión arterial (HTA) tienen un mayor riesgo de sufrir problemas cardiacos a corto plazo. Vencer este obstáculo está en nuestras manos, sobre todo después de que un reciente estudio haya demostrado que pequeñas modificaciones en los hábitos de vida pueden darle la vuelta a este incierto futuro. La dieta puede ser el primer paso para lograr una vida cardiosaludable.

La revista 'Annals of Internal Medicine' publica un estudio realizado con 810 hombres y mujeres mayores de 25 años que no estaban recibiendo terapia con fármacos hipotensores. Todos ellos presentaban también cifras de presión arterial mayores de 140/90 milímetros de mercurio o valores ligeramente inferiores.

Fueron distribuidos en tres grupos diferentes. Los dos primeros se sometieron a 18 sesiones de formación durante los primeros seis meses. En ese tiempo se trazaron una serie de objetivos concretos sobre pérdida de peso, actividad física y limitaciones sobre el consumo de sal y bebidas alcohólicas.

Plan dietético

Además, uno de estos dos grupos recibió adicionalmente una guía sobre como introducir una dieta capaz de detener la hipertensión. Se trataba de un plan dietético rico en frutas, vegetales y pobre en lácteos con alto contenido graso. Este tipo de dieta, denominada DASH (en inglés modificaciones en la dieta para detener la hipertensión), ha sido utilizada como ejemplo de régimen eficaz en el control de la tensión en estudios previos.

Se trataba de introducir pequeños cambios en el modo de vida con el fin de lograr cambios aceptables en las cifras de tensión arterial.

El tercer grupo sirvió como control ya que tan sólo se sometió a dos sesiones de 30 minutos seguidas de unas recomendaciones estándar para el control de la tensión. La primera de las reuniones tuvo lugar al inicio del estudio y la segunda a los seis. Y existía la posibilidad de recibir una tercera lección al completar los 18 meses de ensayo.

De forma general, se redujo el número de participantes con HTA pero el efecto más llamativo se consiguió entre aquellos que introdujeron la dieta DASH. En este grupo, del 37% se pasó a un 22% de pacientes hipertensos. Los sujetos en los dos grupos de intervención introdujeron los cambios más drásticos en sus hábitos de vida y consiguieron por tanto los mayores beneficios en la reducción de su hipertensión.

Los objetivos marcados en los diferentes aspectos del día a día fueron: bajar el peso en siete kilos; realizar tres horas de ejercicio físico semanal moderado; no pasar de 2.300 miligramos de sal diaria en la dieta y tomar menos de una bebida alcohólica para las mujeres o de dos en los varones.

Los que además cumplieron con la DASH debieron aumentar su consumo de frutas y verduras hasta las nueve o 12 raciones diarias y reducir la ingesta de lácteos a dos otres porciones al día. Para registrar todos estos cambios, los pacientes se responsabilizaron de escribir un diario ordenando sobre su actividad física, dieta y calorías.

Mejores cifras que con fármacos

El control conseguido sobre la HTA en los dos grupos que modificaron sus hábitos de vida mejora el 50%, una cifra superior a la conseguida con terapias farmacológicas con un solo medicamento. Comparado con el grupo control estos dos grupos de hombres y mujeres consiguieron:

■Mayores pérdidas de peso (3 kilos con DASH y 2,4 sin cambios en la dieta).
■Mejoras en la forma física: dos latidos menos por minuto con DASH y uno menos sin este tipo de alimentación.
■Mayor reducción en la ingesta de sodio en forma de sal: 354 con DASH y 384 con dietas más normales.
■Reducciones más marcadas de la ingesta calórica (hasta 130 calorías).

Fuente: elmundo.es

lunes, 7 de septiembre de 2009

Todas las enfermedades que previene el lavado de manos


Si bien la aparición de la gripe A fue la causa de que se difundan las bondades del hábito, lavarse las manos representa uno de los métodos más eficaces y económicos para prevenir diarrea, hepatitis, neumonías, influenzas, SUH e infecciones en la piel

La aparición del virus H1N1 de la gripe A obligó a retomar una serie de medidas de cuidado personal muchas veces olvidadas, entre ellas, el lavado de manos, que con agua y jabón o con alcohol en gel se convirtió en una práctica habitual y ayudó a evitar una mayor propagación del mal.

En el Día Mundial de la Higiene, que se celebra mañana, los especialistas recomiendan convertir en hábito esta sencilla tarea, que debe durar al menos 20 segundos para que resulte más efectiva, en caso de realizarse con agua y jabón.

Según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), lavarse las manos con jabón puede reducir la incidencia de infecciones respiratorias en un 23%, como la neumonía, que es la primera causa de muerte de niños menores de cinco años y que mata cada año a 1,8 millones de chicos en el mundo.

En tanto, más de 5.000 niños y niñas menores de cinco años mueren diariamente en el planeta como resultado de las enfermedades diarreicas, debidas en parte al agua contaminada, a la carencia de instalaciones de saneamiento básico y a prácticas higiénicas deficientes.

"El lavado de manos debe incorporarse en la vida cotidiana como hábito. No debemos bajar la guardia porque haya pasado el pico de casos de gripe A", subrayó el ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, en un comunicado oficial.

"En el caso de la diarrea, el lavado de manos reduce considerablemente los riesgos, especialmente en hogares donde hay lactantes que son los más vulnerables a estas enfermedades", agregó el funcionario.

La higiene de los alimentos es otro punto clave para tener en cuenta, ya que frutas y verduras crudas deben lavarse cuidadosamente con agua potable.

El lavado de manos antes y después de manipularlas debe ser constante para evitar la propagación de gérmenes, recordó la cartera sanitaria provincial.

De este modo, es posible evitar el contagio de enfermedades transmitidas por los alimentos mal higienizados como el SUH o la salmonella.

También deben lavarse profundamente platos, cubiertos, y todo utensilio que se usa para la comida.

Los especialistas recomiendan que el lavado de manos se realice con abundante agua y jabón, al menos antes de cada comida y después de ir al baño.

Carlos Calvi, jefe del Servicio de Neumotisiología de Tandil -un organismo dependiente del Ministerio de Salud provincial-, indicó que el lavado debe realizarse en profundidad, restregando las manos varias veces y empleando abundante agua y jabón para eliminar la suciedad por completo.

"Lo ideal es pasar tres veces el jabón durante el lavado y dejar que el agua corra y limpie bien. Las uñas son el mayor reservorio de bacterias, por eso también es aconsejable utilizar un cepillo", remarcó.

Calvi explicó que la tarea no debe reducirse a un número estricto de lavados por día.

Sino que "hay que hacerlo cada vez que las manos entran en contacto con posibles focos infecciosos: por ejemplo, tras manipular alimentos o monedas, luego de acariciar animales, de trabajar con tierra, o después de ir al baño", aseguró.

El “paso a paso” para un correcto lavado de manos
- Enjabonar toda la mano y entre los dedos haciendo espuma. No olvidar las muñecas.
- El lavado de manos más efectivo debe durar al menos 20 segundos.
- Enjuagar con abundante agua para expulsar el virus. No sacudir las manos, debido a que el virus se puede expandir, más aún si no se ha realizado bien el lavado.
- No portar anillos ni reloj, debido a que estos objetos conservan la humedad y pueden alojar virus.
- Se recomienda no usar detergentes porque son corrosivos para la piel.
- Si no se tiene acceso al agua y jabón, se puede usar alcohol en gel.

Fuente: NA


martes, 28 de abril de 2009

Gripe porcina: como prepararnos sin caer en la desesperación

Los casos de influenza que ocurren en México y Estados Unidos, la reunión de emergencia de la OMS y los estados de alarma de varios países de Latinoamérica están provocando una gran preocupación en la población.
Lo mejor, para no caer en un falso alarmismo, es ser prudentes y estar bien informados. Consultamos al Dr. Néstor Jacob, Jefe del Servicio de Infectología del Hospital Universitario Austral. ¿Qué es lo que se conoce como la “gripe porcina”? La información que hay hasta el momento no es abundante. Parece tratarse de un virus de origen porcino que se transmitió a los humanos. Estas cepas virales son conocidas como Virus de la Influenza Porcina o SIV por las siglas en inglés de Swine Influenza Viruses.
El virus de la influenza porcina es muy similar a la humana y puede transmitirse de los cerdos al ser humano, pero luego también puede retransmitirse entre los seres humanos. La particularidad que tienen los cerdos es que habiéndose infectado de dos o tres tipos de virus, pueden recombinar genes y generar un virus nuevo, para el cual, tanto animales como seres humanos no tienen defensas (anticuerpos) frente al mismo, lo cual puede provocar un brote porque afectará a una población indefensa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que este nuevo virus sería del tipo A H1N1 y H3N2, pero aún necesitamos más información al respecto. ¿Cómo se transmite entre los seres humanos? La transmisión entre los seres humanos puede realizarse por contacto a través de tos, estornudo y descargas nasales.
¿Cuáles son los síntomas? Lo que se conoce hasta el momento en los animales, es que estos pasan por un cuadro febril con dificultad respiratoria, tos, estornudos, descargas nasales, letargia y apetito reducido. La excreción nasal del virus puede aparecer aproximadamente a las 24 horas de la infección. Las tasas de morbilidad son altas, pueden llegar al 100 por ciento y la mortalidad es baja.
Se ha declarado el alerta en varios países de América, ¿qué ocurre en Argentina? ¿Hay posibilidades de que se den casos de esta enfermedad? Hasta el momento, en Argentina no se han conocido casos de gripe porcina en humanos, y aparentemente en nuestro país nunca ha habido un brote de esta enfermedad.
Se sabe por los medios que fuentes del Ministerio de Salud afirmaron que monitorean la situación y que se reforzó la campaña de vacunación antigripal para personas de riesgo. ¿Qué medidas de prevención se pueden tomar? En primer lugar darnos la conocida vacuna contra la gripe. Esto es muy importante, porque de confirmarse que el nuevo virus es del tipo A H1N1 o H3N2, la vacuna contra la gripe recomendada para el hemisferio sur para el año 2009 tendría cobertura para este virus; pero aún necesitamos más información sobre los estudios que se están realizando en los países afectados.
También es importante en la prevención, las medidas de higiene personal (lavado de manos), evitar los conglomerados humanos en lugares cerrados y en situación de brotes las medidas de protección de la vía aérea (barbijos) puede ser un elemento de utilidad para disminuir la transmisión interhumana de este tipo de enfermedades.
Además es fundamental la vigilancia epidemiológica de las enfermedades respiratorias. En ese sentido, en nuestro país, existe el Grupo Colaborativo de Vigilancia Epidemiológica de la Gripe que coordina el Instituto Malbrán, donde se monitorea el comportamiento de los virus (Influenza y otros) causantes de infecciones respiratorias.
Las autoridades sanitarias deberán evaluar la oportunidad y conveniencia de incrementar o reforzar los controles sanitarios de los inmigrantes en fronteras, aeropuertos y puertos.
¿La llegada del otoño-invierno puede favorecer la propagación de esta enfermedad? Por supuesto que el otoño-invierno es la etapa de mayor riesgo para las enfermedades respiratorias. Igualmente es necesario que seamos prudentes con la información, que sigamos las indicaciones de las autoridades sanitarias y que no contribuyamos a generar pánico a la población.
Sí es importante insistir en la vacunación antigripal tratando de lograr una amplia cobertura en la población, especialmente de los sectores de mayor riesgo (niños, personas mayores de 60 años, personas que tengan enfermedades pulmonares crónicas, enfermedades cardíacas, o condiciones que provoquen disminución de las defensas, personas internadas en instituciones de cuidados prolongados) y en las personas que por sus actividades pueden transmitirla a personas de riesgo (médicos, enfermeros, asistentes de instituciones de cuidados prolongados o paliativos, docentes, familiares de personas con alto riesgo). La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere la aplicación de la vacuna en forma universal.

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina