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jueves, 2 de diciembre de 2010

Barricas de roble


Tres son los tipos de barrica utilizados fundamentalmente en la elaboración de vinos de crianza: barrica francesa, barrica americana, y barrica húngara. En los tres casos se trata de barricas construidas en madera de roble.

Entre ellas varía algo la construcción, pero sobre todo la procedencia y características de la madera empleada.

-Barrica francesa: La barrica francesa es la que utiliza mayor cantidad de madera de las tres mencionadas. Los poros en la madera de roble francés son más pequeños que los poros en las maderas americanas y húngaras, y por tanto se producirá un menor intercambio de gases. Estas barricas proporcionan unos toques de vainilla. Su capacidad es de unos 250 litros y su precio, nuevas, ronda los 1000 euros.

-La barrica húngara: es decir, fabricada con madera de roble de procedencia húngara ofrece igualmente toques de vainilla. Los poros en esta madera son los más grandes de las tres, y por tanto el intercambio de gases será mayor que en los otros dos casos. Su capacidad es de 250 litros, y su precio ronda los 500 euros.

-La barrica americana: utiliza madera de roble americano en su construcción proporcionando toques de nuez moscada. Los poros en esta madera tienen un tamaño intermedio respecto a la húngara y la francesa, por lo tanto el intercambio de gases se encontrará también en un nivel intermedio. La capacidad es de 250 litros y su precio ronda los 700 euros.

El tamaño del poro en la madera de roble depende en gran medida de la humedad de la zona en la que ha crecido el árbol. A menor humedad, menor diámetro en el poro. Y viceversa. Recordemos que este tamaño de poro tendrá una importancia capital en la capacidad para el intercambio de gases de la madera; cuanto mayor sea el poro, más aire podrá entrar en la barrica. Y cuanto más aire entre en la barrica, más rápido actuarán los taninos de la madera sobre el vino. En ocasiones pueden llegar a actuar demasiado rápido para nuestras necesidades, por lo que la elección adecuada de la barrica es una herramienta de control más.

Teniendo en cuenta los elevados precios de las barricas nuevas, y teniendo en cuenta también que van perdiendo eficacia con cada uso, buena parte de las bodegas productoras de vino han buscado soluciones alternativas para el grueso de su producción de vinos de crianza. La alternativa la encontramos en el uso de “chips” de madera. Se sustituye la tradicional barrica de roble por la crianza del vino en depósitos de aluminio o acero en contacto con “chips” de madera de roble, es decir en contacto con astillas o pequeños trozos de roble. Estos chips proporcionarán al vino las apreciadas cualidades que se conseguirían en una barrica, darán madera al vino si utilizamos la terminología al uso, pero a un precio notablemente menor.

Hasta hace no demasiados años se trataba de una técnica empleada casi como si de un secreto vergonzoso se tratase. Las principales bodegas insistían en que elaboraban sus vinos de crianza en las tradicionales barricas de roble de toda la vida, a pesar de que las largas filas de barricas que podíamos ver en las visitas por sus instalaciones en no pocos casos llevaban ya un tiempo vacías. Cuestión de prestigio. Hoy en día, tras bastantes polémicas, es de sobra conocido el uso de los chips y la crianza en depósito. Es más, más de un profesional en el mundillo de las catas me ha confesado que es bastante complicado, muchas veces casi imposible, notar la diferencia entre un vino criado en una barrica determinada, y otro criado en depósitos con chips de la madera adecuada.

Fuente: otrascosas.com

miércoles, 26 de agosto de 2009

Formas de cuidar la madera de sus barricas

Según un estudio realizado en Italia por JohnsonDiversey y Enopoint, es posible limpiar y desinfectar barricas de madera, asegurando integridad a su capacidad refinadora.

La vinificación y el refinamiento de los vinos en madera resultan ser técnicas bastantes costosas. La falta de renovación periódica de la madera es una realidad, así como la consecuente instauración de riesgos de naturaleza higiénica. Desarrollo y persistencia de microorganismos indeseados, contaminación por complejos alógenos (clorofenoles, cloroanisoles), oxidación acelerada, residuos de sulfitos y sulfatos, llevan a alteraciones organolépticas del vino y a su colapso cualitativo.

Para prevenir estas alteraciones se han desarrollado a lo largo de los años, distintas técnicas de real condicionamiento de los contenedores de madera, entre las cuales se encuentra el lavado con agua caliente y en casos extremos, con vapor. Estas técnicas causan un rápido desgaste de la madera, imputable a la extracción y a la pérdida de sustancias aromáticas y tostadura inicial. Además, el simple uso de agua caliente no siempre garantiza la desinfección del contenedor. Igualmente negativa resulta la aplicación de detergentes cáusticos, a menudo justificados por la necesidad de acelerar el desarrollo de oxígeno a través de peróxidos agregados como agentes de higienización. La causticidad hidroliza la estructura celulósica, salifica las partes aniónicas y en términos comunes, "cuece la lignina" volviéndola similar a mucílago, ya no más apto al contacto con vino.

La contaminación en los contenedores de madera es de doble matriz: química y microbiológica. Por tanto, el proceso de desinfección prevé fases de limpieza química y de higienización, cuyos procedimientos pueden variar en función de la intensidad de la contaminación.

Protocolo de limpieza y desinfección

La madera es un material vivo, sensible, fácilmente deteriorable. Al final del proceso, la limpieza química y la desinfección deben dejar este material en su integridad originaria. Con este propósito, se ha desarrollado un protocolo de limpieza y desinfección de los contenedores de madera:

- Con productos químicos que actúan de manera eficaz sobre los tipos de contaminación sin interferir en la estructura y propiedades de la madera.

- Con el empleo de agua fría, para un ulterior cuidado del contenedor y atención a las prevenciones de su degradación cualitativa. Para verificar la validez de la propuesta operativa de limpieza y desinfección química aplicada al reacondicionamiento de los contenedores de madera, además del trabajo de laboratorio, fueron protocolizadas y realizadas pruebas experimentales en bodega, subdivididas en dos secciones: sección fisicoquímica relacionada a la limpieza y sección de desinfección con verificación microbiológica.

Ambas se realizaron directamente en barricas en uso, seleccionadas y tratadas para este fin.

Los productos químicos utilizados no presentaron algún tipo de contenido en Cloro, Hidróxido de Sodio o Hidróxido de Potasio.

*Esta nota fue publicada en el suplemento Fincas de Diario Los Andes


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina