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viernes, 29 de octubre de 2010

Albóndigas de soja

Descripción de la receta albóndigas de soja

Una suculenta ración de albóndigas hechas de soja, puerros, zanahorias y pepinos entre otros ingredientes. Ideal para vegetarianos.

¿Qué ingredientes necesito para preparar albóndigas de soja?

  • 4 puerros
  • 4 zanahorias
  • 3 pepinos
  • 3 ramas de apio
  • 2 cebollas
  • 2 cucharadas de harina
  • 250 gr de soja texturizada
  • Nuez moscada
  • Sal

¿Cómo se prepara albóndigas de soja?

Poner a remojo la soja durante una hora.

Cortar las hortalizas y freirlas en una sartén a fuego lento, durante una media hora o hasta que estén más o menos hechas.

A continuación, escurrimos la soja, la agregamos a la sartén y freímos durante un cuarto de hora más.

Por otra parte, mezclamos la harina y las especias, y las añadimos a la soja, lo mezclamos bien y lo dejamos reposar unos minutos, para que espese un poco. Lo dejamos enfriar y procedemos a formar las bolitas. Finalmente se meten al horno precalentado a unos 180-200º C, hasta que estén cocidas, unos 20 minutos.

10 razones para tomar soja

Aunque hasta hace unos años consumir soja era un privilegio casi exclusivo de los países orientales, de donde es originaria. Hoy en día toda tienda de dietética que se precie vende soja o cualquiera de sus derivados, en forma de leche, postre, crema, batidos que mantienen todas sus cualidades inalterables y son 100% naturales, de gusto muy agradable, no necesitan ser refrigerados y tienen una calidad y composición excelentes.

La soja es, sin duda, el producto agrícola de mayor valor biológico que podemos encontrar, por ello durante milenios ha sido la principal fuente de proteínas de las dietas de países orientales. Tanto es así que ha comenzado a usarse incluso como fuente de suplementos proteicos deportivos.

Enumeraremos aquí los beneficios principales:

1. Ayuda a controlar el colesterol: Expertos canadienses demostró que el 70 % de las personas que consumían tres vasos de leche de soja y un postre de soja al día, disminuyeron en más de un 10% su colesterol perjudicial (LDL), y aumentaron un 9% el buen colesterol (HDL).

2. Lucha contra el envejecimiento: Los fosfolípidos, los ácidos grasos poliinsaturados y la vitamina E que contiene la lecitina de soja contribuyen a mantener la juventud de la estructura de nuestras células, por eso también conserva la de nuestra piel.

3. Alivia los síntomas de la menopausia: Consumir unos 40 gramos de soja al día ha demostrado tener efectos beneficiosos en las mujeres posmenopáusicas, sobre todo en lo que respecta a la lucha contra la osteoporosis. Expertos australianos y americanos constataron que las mujeres que se sometieron a este estudio aumentaron significativamente su masa y densidad ósea y disminuyeron el námero de sofocos.

4. Estimula la concentración y el aprendizaje: La soja contiene un 8% de ácido alfa-linolénico. Este ácido graso poliinsaturado es indispensable para el desarrollo de las membranas de las células del cerebro y de las vainas de mielina, y es particularmente esencial para el feto, y durante los tres primeros años de vida del niño. Además, la lecitina de soja contiene fosfatidilcolina y ésta representa un interesante aporte de colina en la alimentación, una pseudovitamina que mejora la pérdida de memoria y atención frecuente en la tercera edad.

5. No contiene lactosa: Tanto o más nutritiva que la leche de origen animal, la de soja es, hoy en día, el mejor sustituto de la leche de vaca para todos los que sufren intolerancia a la lactosa. Ya hemos hablado en Vitónica sobre los problemas derivados de la leche y la lactosa.

6. Protege contra ciertos tumores: Contienen unas sustancias llamadas fitoestrógenos (isoflavonoides, fitosteroles, saponinas e inositol hexafosfato). Éstas parecen tener una acción protectora frente a determinados cánceres de tipo homonodependiente, como el de mama o el de próstata, y ayudan a prevenir enfermedades coronarias. Como curiosidad, los japoneses, grandes consumidores de soja, poseen concentraciones sanguíneas de flavonoides (de acción protectora sobre la glándula prostática), hasta diez veces superiores a las de los occidentales y una tasa de mortalidad por cáncer de próstata más baja que la de los occidentales.

7. Es rica en vitaminas y minerales: De entre las vitaminas destacan en su aporte las del grupo B (B1, B2 y B5). Bajo su forma en aceite contiene también vitaminas A y E. En cuanto a minerales, la soja posee cantidades mayores que las de cualquier otra legumbre, destacando el potasio y el fósforo, y ocho aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede sintetizar a través de otros alimentos y que es necesario aportarlos a través de la alimentación.

8. Contiene grasas buenas: Para que las grasas tengan un efecto beneficioso sobre nuestro organismo debemos consumirlas en proporciones equilibradas. La soja es rica en ácidos grasos poliinsaturados y monoinsaturados, ayudando a equilibrar en nuestra dieta el efecto total de las grasas.

9. Es una fuente importante de lecitina: La lecitina ejerce una acción reguladora sobre las tasas de colesterol en sangre y beneficiosa sobre la memoria y el envejecimiento de las estructuras nerviosas, mejorando el rendimiento intelectual en niños, adolescentes y ancianos. Regeneradora de las membranas celulares en general, la lecitina tiene un importante papel en la prevención de la litiasis biliar.

10. Sus proteínas son de alto valor biológico: La soja aporta dos veces más proteínas que la carne, tres veces más que los huevos y nueve veces más que la leche sin contener tanta grasa saturada como este tipo de alimentos. Pero además sus proteínas son de alto valor biológico frente a las restantes legumbres que no poseen un valor nutritivo tan completo. El valor biológico de las proteínas está determinado por la cantidad y la calidad de sus aminoácidos.

Fuente: vitonica.com

Sustitos naturales de la soja

La soja es un alimento que ocupa un papel importante en la nutrición de muchas personas. Desde hace años se ha convertido en todo un clásico en la mesa de muchos, pero otros en cambio no son partidarios de su consumo cotidiano, ya que se le achacan infinidad de efectos que a la larga pueden ser negativos. En este caso como en todos los relacionados con la alimentación, en la variedad está el gusto, y por ello queremos presentar en Vitónica alternativas al consumo de soja, alimentos que nos aportan lo mismo pero de manera diferente.

Una de las principales características de la soja es su alto contenido en proteínas. Precisamente esto es lo que les da esa fama a este alimento, pero podemos obtener casi el mismo nivel de proteínas de origen vegetal a través de otros frutos como las habas, que contienen altas dosis de este nutriente. Para los amantes de los brotes de soja y su digestibilidad les recomendamos la ingesta de brotes de lenteja. Las lentejas germinadas son igual de nutritivas y también sientan muy bien al estómago.

Al echar mano de la soja verde para hacer croquetas y albóndigas podemos echar mano de las lentejas que preparadas a modo de masa nos servirán del mismo modo y nos aportarán la misma cantidad de nutrientes que nos da la soja. La misma función pueden tener los altramuces, que son otro sustituto perfecto de la soja, ya que contiene altas cantidades de proteínas de origen vegetal, algo que nos aporta la soja y que con el altramuz conseguimos variando el tipo de alimento que nos llevamos a la boca.

Los garbanzos son otra alternativa si queremos nutrirnos de proteínas vegetales sin tener que recurrir a la soja. Los garbanzos nos dan mucho juego a la hora de cocinarlos, ya que los podemos preparar de mil maneras diferentes, además, si los elaboramos en puré y los mezclamos con las habas podremos obtener una especie de pasta que nos servirá para la elaboración de croquetas o los conocidos como buñuelitos que nos aportarán infinidad de nutrientes con un alto valor alimenticio.

Lo mismo sucede a la hora de consumir bebidas de origen vegetal, y es que ya no solo podemos echar mano a la soja, sino que en el mercado existen otras opciones vegetales que tienen la misma cantidad de nutrientes, así como variedades de leche sin lactosa que nos ayudarán a hacer mejor la digestión y asimilar mucho más rápido lo que estamos tomando. Por ello no debemos obcecarnos con el consumo exclusivo de soja, ya que tenemos otras alternativas a nuestro alcance.

Fuente: vitonica.com

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Soja y salud

Propiedades de la soja
  • La soja por su aporte en isoflavonas (fitoestrógenos) regula el flujo de hormonas femeninas, reduciendo los sofocos de la menopausia y la pérdida de minerales en los huesos.
  • La soja regula la tasa de azúcar en la sangre, siendo aconsejada en diabéticos.
  • La soja se recomienda para prevenir problemas del corazón y del sistema circulatorio.
  • La soja reduce el colesterol gracias a su aporte en Lecitina e isoflavonas.
  • La soja es una excelente fuente de proteínas, la cual se convierte en un complemento idóneo en dietas vegetarianas.
  • La soja es preventiva de Cáncer de Próstata ya que en este órgano hay muchos receptores de estrógenos y la soja ayuda a regularlos.

Información nutricional de la soja (por 100 g. cruda)

  • 375 Calorías.
  • 33 g. de Proteínas.
  • 18 g. de Hidratos de Carbono.
  • 14 g. de Fibra.
  • 20 g. de una grasa llamada Lecitina que ayuda a bajar el Colesterol.
  • Su gran riqueza en Magnesio, Hierro (9 mg.), Calcio (250 mg.) y sobre todo en Potasio (1.675 mg.), lo convierten en un alimento muy remineralizante.
  • También contiene vitaminas del grupo A, B, E y ácido fólico.

¿Sabías que la soja...?

La soja, además de nutritiva, es un alimento muy versátil y con ella se pueden preparar yogures, salchichas, hamburguesas, patés, galletas y muchos otros preparados.

Albondigas de soja


Ingredientes


4 puerros
2 cebollas
3 pepinos
4 zanahorias
3 ramas de apio
2 cucharadas de harina
250 gr de soja
Sal, nuez moscada y pimienta a gusto

Preparación

Deja en remojo la soja la noche anterior.

Corta en juliana todas las hortalizas y las sofríes en una sartén a fuego lento por 30 minutos. Luego añades la soja escurrida y cocinas todo por 15 minutos, alimentando con el jugo de la soja.

Para hacer las albóndigas, pasas la preparación de la sartén fría en una batidora de mano, con las dos cucharadas de harina y los condimentos. Cuando obtengas una pasta homogénea, ve formando bolitas de 1 cm de diámetro.

Para que sean bajas en calorías, colocas las albóndigas en una fuente enmantecada y las llevas a horno moderado hasta que estén doradas. Para servir, las puedes acompañar con cualquier salsa liviana de queso azul o una vinagreta seca, eso queda a gusto de tu paladar.

Recomendaciones

No tomar postre y optar por una infusión.

Elegir comidas calientes (sacian más que la frías).

Olvidarte de las salsas.

Reducir la cantidad de aceite de oliva (puedes usar vaporizadores).

Recurrir a las especias (no es lo mismo un filete a la plancha seco, que preparado con ajito picado y perejil).

sábado, 21 de agosto de 2010

Con ojos argentinos

Una gran compañía química mundial como Dupont está enfocando todos sus cañones hacia la biotecnología y la producción de alimentos, como sus ejes conductores para las próximas décadas. Se trata de una empresa de envergadura como pocas, que facturó el año pasado U$ 26.000 millones y tiene 58.000 empleados, famosa por su peso desde 1802 en el negocio de la pólvora y en la invención del teflón, la lycra y el nylon, entre otros productos.

Que una compañía así se enfoque primariamente en la producción de alimentos y la agricultura muestra cuáles serán algunas de las demandas centrales del mundo de los próximos años y cuáles los sectores estratégicos. Esa visión sirve para evaluar las tendencias de largo plazo en el agro. Clarín Rural recorrió laboratorios, centros de investigación y campos experimentales de la compañía, hace pocos días, en el Estado de Delaware, en EE.UU..

Wilmington, una ciudad de menos de 100.000 habitantes, en Delaware, sobre la costa este del país, cobija a la sede mundial de la compañía. Aquí se estableció la familia Dupont en 1802 y comenzó con la pólvora. Y aquí sigue hoy, pero con un foco totalmente distinto.

Tanto es así que el rubro que más aportó a los 26.000 millones de dólares en ventas del 2009 fue el de agricultura y nutrición, con algo más de 8.000 millones. Por su parte, de los 1.400 millones de dólares que invirtió en 2009 en investigación y desarrollo, 50% fue en temas vinculados a la producción de alimentos.

George Poe, responsable global de operaciones de la compañía, comentó a Clarín Rural que, siguiendo la historia de aquellos inventos revolucionarios, quieren ser la compañía de ciencia más dinámica del mundo. “Cuando un país prospera, lo primero que la gente aumenta es el consumo de alimentos. Y eso es lo que está pasando en buena parte del mundo. Pero el incremento debe venir por la productividad, porque la cantidad de tierra no puede expandirse mucho más”, indicó.

“Debemos apuntar a más rendimiento y calidad. Mejor protección de los cultivos y flexibilidad y nuevas herramientas para el manejo de la resistencia”, agregó. Y puntualizó que creen que una de sus importantes fortalezas es que a su negocio de producción de cultivos suman (como pocas compañías en el mundo) otro de semillas (Pioneer), lo que les permite ver desafíos y soluciones de manera integral.

En Argentina, Dupont lanzó recientemente su marca de semillas Arvales, con la que pretende pisar fuerte en maíz y que se maneja de manera independiente al negocio de Pioneer en nuestro país, aunque ambos tengan acceso al germoplasma que aquí se desarrolla.

Mark Thompson, manager corporativo de Investigación, que trabaja en uno de los centros de investigación de Dupont cercano a Wilmington, indicó a Clarín Rural y a un importante grupo de productores, técnicos referentes y representantes del INTA, AACREA y AAPRESID que visitaron la compañía, que una de las últimas divisiones que crearon es la de biociencias aplicadas, que combina el conocimiento en productos agrícolas, biotecnología y nuevos descubrimientos en otras áreas, para obtener productos que están tanto en los autos como en la medicina, por ejemplo. El denominado BIO-PDO es uno de esos casos: se trata de un polímero que se elabora a partir del maíz y que se puede usar en alfombras, cosméticos y detergentes.

Adriana Tomas, una bióloga argentina recibida en la universidad de Córdoba que luego de su doctorado en patología vegetal en Kansas se quedó a trabajar en EE.UU. y ahora lo hace en Dupont/Pioneer, dijo que la compañía es número uno del mundo en clonación de genes, que luego se pueden expresar en algún producto biotecnológico. Y que están trabajando para incorporarlos principalmente en maíz, pero también en soja.

Apuntó principalmente a eventos de tolerancia a sequía, eficiencia de uso de nitrógeno y mayor rendimiento. Algunos de sequía permiten evitar pérdida de rendimiento cuando la falta de agua es transitoria, sobre todo en períodos como floración y llenado de grano. A esto están apuntando con productos transgénicos y también con técnicas de mejoramiento tradicional, con genes nativos.

En soja, dijo Tomas, oriunda de Río Cuarto, la mayoría de los productos en desarrollo son para proteger al cultivo, por ejemplo de roya, esclerotinia o insectos, aunque otros aportarán aceites con alto contenido oleico, en prelanzamiento ya en esta campaña en EE.UU..

Daniel Ploper, director de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, de Tucumán (uno de los invitados), evaluó que le llamó la atención todo lo que está en “la cocina” en materia de desarrollos biotecnológicos. “De los 28 eventos transgénicos en soja que serán liberados de aquí a 2020, la mitad pertenecen a Dupont/Pioneer”, detalló el científico. Y agregó que “de los 28 eventos, 12 tienen que ver con calidad industrial y características nutricionales, mientras que los restantes 16 se refieren a características agronómicas, como resistencia a insectos, herbicidas y enfermedades”. De todas formas, Ploper tiró un baldazo de realidad cuando puntualizó que “algunos de esos materiales genéticos, sobre todo los que estén en soja y trigo, difícilmente lleguen al país mientras no se resuelva un mecanismo para que los obtentores puedan cobrar por la propiedad intelectual de sus desarrollos”.

Cerca de allí, en Newark, Delaware, están los laboratorios Stine-Haskell, de Dupont, donde la jefa de Desarrollo Global de productos para la protección de cultivos, Julia Wheeller, destacó las características de Rynaxypyr, al que definió como “el más seguro insecticida en el mercado”.

Roberto Peralta, especialista en plagas y profesor de la Universidad Católica de Córdoba, presentó en ese centro de investigación, frente a importantes ejecutivos de Dupont, los ensayos llevados a cabo en su provincia con Coragen, el insecticida cuyo principio activo es, justamente, el Rynaxypyr.

Indicó que el producto tiene una alta persistencia y que registraron que provoca la muerte de los insectos plagas aún hasta 41 días después de aplicado, aunque, obviamente, con una mortandad decreciente a partir del momento de aplicación. Wheeler, por su parte, también habló del Cyazypyr, al que definió como un primo cercano del Rynaxypyr, que será lanzado en EE.UU. hacia fines del 2012, pero que se está evaluando en Argentina desde hace 2 años. Apunta fuerte a especialidades como frutas de pepita y carozo, aunque se están haciendo pruebas en las sojas de Las Pampas.

Más allá de detalles técnicos, lo que quedó en claro en Delaware, el Estado más antiguo de EE.UU., es que el negocio agropecuario tiene un gran futuro. Y que vendrá repleto de tecnologías que habrá que conocer bien para incorporar las que mejor se ajusten a cada sistema de producción, en busca de mayor productividad.

Inconfundible acento cordobés

Uno de los temas en los que trabajó y trabaja fuerte Dupont, a través de su semillera Pioneer, es el Mal de Río Cuarto, que tantos estragos ha causado en los maíces de la Argentina en varias campañas. En ese punto, entre otros, se ha enfocado la bióloga argentina Adriana Tomas, justamente oriunda de Río Cuarto, que hace muchos años vive en Estados Unidos y es empleada de esta compañía.

La importancia que aquí le otorgan a este problema lo marca, entre otras cosas, el hecho de que las investigaciones se llevaron a cabo en conjunto entre los centros que la compañía tiene en Pergamino, aquí en Delaware, en el estado de Iowa (pleno Cinturón Maicero estadounidense) y en Hawai, además de la colaboración de especialistas en la misma Río Cuarto.

Sobre resistencia, arena y carne

Mark Van Gessel es especialista en malezas resistentes de la Universidad de Delaware. En el campo experimental de esa casa de estudios, en la localidad de Georgetown, mostró los ensayos que llevan a cabo, con la colaboración de Dupont, sobre resistencia a la aplicación de varios productos y sobre diversas malezas, como rama negra, inclusive en soja.

Marcelo Carmona, fitopatólogo de la UBA que participó de la delegación argentina que visitó la región, consideró que es muy importante el compromiso en el monitoreo de la resistencia, ya sea en hongos, malezas o plagas.

“Así se puede tener un seguimiento real del comportamiento de los insecticidas y otros productos, para detectar a tiempo posibles complicaciones. Creo que esto debería hacerse más en Argentina”, indicó.

Por su parte, Van Gessel trazó, además, un panorama de lo que sucede en la agricultura de este Estado.

Aquí, toda la producción de maíz se convierte en carne, principalmente de pollo, por lo cual tienen que “importar” cereal de los vecinos.

En esta zona, el principal cultivo es el maíz, seguido por la soja y el trigo. Y los suelos son extremadamente arenosos, por lo cual requieren de lluvias muy frecuentes, por su baja capacidad de almacenamiento de agua. No es casual que 40% de la superficie de maíz tenga riego (los pivotes se ven por todos lados).

Fuente: clarin.com

viernes, 13 de agosto de 2010

Comer soja para prevenir la diseminación del cáncer de próstata

La soja es una legumbre que no siempre tenemos en cuenta en nuestra lista de la compra y, aunque puedes encontrar debates a favor y en contra, existen buenas razones para consumirla.

Los orientales ingieren una cantidad muy superior de soja. Se habla mucho de los beneficios en la piel y en el control hormonal femenino (isoflavonas) pero no todo son beneficios para las mujeres.

Una de esas isoflavonas, la genisteína, un compuesto de las semillas de soja, es motivo de investigación por tener la propiedad de impedir la diseminación del cáncer de próstata.

Es decir, mantiene unidas las células cancerígenas y evita que se separen y campen por ahí a sus anchas en un 96% (estudios de la Universidad de Northwestern, en Illinois, USA).

Aunque estos estudios han sido en laboratorio con ratones y falta investigación, es otra buena razón para comer soja si es un alimento que te gusta y que, además, es un buen antioxidante que le va de perlas a la piel. Volviendo a los orientales, su tasa de mortalidad por cáncer de próstata es sensiblemente inferior a la de los occidentales.

Soja germinada, en leche, batidos, salsa o semillas, actualmente ya no es un producto de lujo de tiendas gourmet. Si estás aburrido de tus ensaladas, tenla presente.

Fuente: vitonica.com

jueves, 8 de julio de 2010

La sustentabilidad es el desafío

Según las proyecciones, la demanda de alimentos se duplicará en los próximos 40 años impulsada por una mejora en la economía y por el aumento de la población mundial en 2000 millones de habitantes. Además, aumentará la demanda por biocombustibles. ¿Cómo vamos a suplirlas?

En los últimos 10 años los consumos mundiales de maíz y soja crecieron 36 y 52%, respectivamente, mientras que la superficie de siembra de todos los cultivos creció sólo un 6%. Sin embargo, la producción aumentó gracias a la intensificación tecnológica a través de una mejor genética, a la aplicación de biotecnología y a las buenas prácticas agronómicas, que generaron una mayor eficiencia.

Indicadores de recursos medioambientales



A nivel global se proyecta una mejora económica sostenida pero no se visualiza un aumento de la superficie sembrada. Los factores tierra, agua y energía disponibles para la agricultura estarán en juego y, por otro lado, existirá un mayor cuidado del medio ambiente, de la calidad del agua, de la sanidad del suelo y de la biodiversidad.

Bajo estas premisas, la producción de alimentos es prioridad en el mundo. Por ejemplo, los Estados Unidos crearon un grupo de colaboración denominado “Field to Market” integrado por productores, empresarios agroindustriales, empresas de alimentos y minoristas, y organizaciones conservacionistas que trabajan juntos para desarrollar un sistema de cadena de suministros destinado a la sustentabilidad productiva. El grupo desarrolló una metodología enfocada en:

Medición de impactos medioambientales, de salud y socioeconómicos de la agricultura, especialmente en los Estados Unidos.

Creación de indicadores medioambientales relacionados con la producción de maíz, soja, trigo y algodón en los EE.UU. Los indicadores establecidos fueron: uso de la tierra, pérdida de suelo, uso de agua para irrigación, uso de energía y emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

Estas herramientas permiten diagnosticar la situación actual y actuar en consecuencia.

Las mediciones son regionales y, de esta manera, el productor puede determinar la situación de su propio establecimiento.

Oportunidad argentina

La producción argentina de granos creció desde 1970 a 2010 de 23 a 90 millones de toneladas, a un ritmo sostenido e impulsado, entre otros factores, por la siembra directa, la innovación permanente y la aplicación de las mejores tecnologías disponibles.

Para los próximos 40 años, nuestro país podría alcanzar los 200 millones de toneladas convirtiéndose en un proveedor de alimentos importantes en el nivel mundial. A partir de mediados de la década del 90, el crecimiento productivo del país estuvo basado en la soja, que alcanza hoy una relación de 6 a 1 respecto al cultivo de maíz.

Esta relación pone en peligro la sostenibilidad agrícola y, de no mediar cambios en los esquemas productivos, estaríamos poniendo en riesgo la agricultura argentina que, sin dudas, fue y será el motor de la economía de nuestro país.

Por eso, resulta fundamental tomar consciencia sobre este tema y comenzar a trabajar para revertir la situación. Es imperativo asegurar el entendimiento y soporte político.

Para ello, es importante que nos enfoquemos activamente en realizar esfuerzos tempranos en incentivos y en las señales a las cadenas de suministros; comenzar a medir la sustentabilidad actual en la Argentina; buscar conciencia y acuerdo en todas las cadenas y calcular el análisis de la sostenibilidad agrícola en el nivel del productor.

Fuente: especiales.lanacion.com.ar

jueves, 25 de marzo de 2010

¿Por qué es una buena idea incluir la soja en nuestra dieta?

Estas semillas son una excelente fuente de proteínas vegetales, ayudan a disminuir las tasas de colesterol y su consumo es especialmente beneficioso durante la menopausia.

Tau-tau. Es muy probable que este nombre no le diga gran cosa. Pues bien, se trata del vocablo con el que hace miles de años los orientales se referían a lo que hoy conocemos como soja. Una curiosa palabra que traducida vendría a significar ‘la mejor semilla’. Y es que ya los chinos eran conocedores de las grandes virtudes de esta planta leguminosa. Tanto, que incluso la incluyeron en el selecto grupo de ‘semillas sagradas’ junto con el arroz, el trigo, la cebada y el mijo.


No obstante, no fue hasta bien entrado el siglo XX cuando la soja comenzó a emplearse en la alimentación en Occidente. Desde entonces hasta hoy, dichas semillas no han hecho más que cosechar ‘buenas críticas’ y ‘piropos’ de todo tipo... No por casualidad, las estanterías de tiendas y mercados se llenan cada vez más de productos elaborados a base de soja. ¿Los motivos de tanta bondad?, Ahí van algunos de los más importantes:

  • La soja es una fuente muy valiosa de proteínas vegetales de gran calidad. Esto significa que se trata de vitaminas de alto valor biológico, ya que contienen ocho aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita y que no puede fabricar por sí mismo.


  • Es especialmente rica en isoflavonas, unos compuestos naturales de estructura química similar a la de los estrógenos (hormonas femeninas por excelencia). Es por ello que el consumo de soja es especialmente beneficioso en la etapa de la menopausia.


  • Los alimentos a base de soja son bajos en calorías y están libres de colesterol. La soja contiene mayoritariamente grasa insaturada (el consumo de estos ácidos grasos poli-insaturados se ha relacionado científicamente con la protección vascular y con la disminución de la tasa de colesterol).


  • Además, las bebidas a base de soja no contienen lactosa por lo que representan una alternativa muy saludable para todos aquellos que no toleran la leche.

  • Fuente: hola.com

    Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina