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jueves, 19 de septiembre de 2013

Un elegante red blend y un Riesling se suman a la línea de vinos Doña Paula Estate

Doña Paula es una de las principales bodegas argentinas exportadoras de vinos Premium. Comercializa el 97% de su producción en los mercados internacionales. Sus vinos están presentes en más de 60 países y es reconocida con altos puntajes por la prensa internacional.

Establecida en 1997, esta bodega está conformada por profesionales apasionados y detallistas en el cuidado de sus viñedos, que trabajan con absoluto respeto por la tipicidad varietal y el carácter particular de los cepajes en cada región.

Doña Paula es considerada una bodega Estate, ya que las uvas utilizadas para elaborar todos sus vinos provienen de viñedos propios.

El cuidado minucioso de los detalles en nuestros viñedos garantiza la obtención de calidad consistente y un estilo propio que refleja la más pura expresión de la vid.

Siempre innovando

La línea de vinos Doña Paula Estate se caracteriza por un estilo complejo, con intenso carácter varietal y con el sello que aporta la región de origen.

Hoy se están sumando dos nuevos vinos a este segmento Super Premium de la bodega. Se trata de Doña Paula Estate Riesling y Doña Paula Estate Black Edition Red Blend.

Dos vinos innovadores, originales y con toda la calidad de Doña Paula.

Doña Paula Estate Riesling


Único Riesling del Valle de Uco, nacido de las uvas de Finca Alluvia, en Gualtallary, el terruño elegido por Doña Paula para cultivar este cepaje sin tradición en Argentina. "La región mendocina de Gualtallary, destacada por su gran altura (1.350 metros sobre el nivel del mar), el clima fresco, los suelos rocosos y minerales (caliche) es la cuna de un vino sorprendente, elaborado con una variedad poco conocida en el país, que logrará cautivar a los consumidores ávidos de propuestas novedosas", sintetizó Martín Kaiser, jefe de viñedos de Doña Paula.

Como en todos los vinos de Doña Paula, se ha cuidado cada detalle para maximizar la calidad y lograr una fiel expresión del varietal y su terruño de origen.

Notas

Doña Paula Estate Riesling. Su color es amarillo pálido, con intensos aromas cítricos como pomelo y notas de flores blancas como el jazmín. En boca es fresco, mineral, con buena acidez y balanceado. Su carácter delicado y a su vez complejo lo hacen atractivo y muy original.

Es un vino ideal para maridar con pescados, comida thai, ensaladas, empanadas picantes y pollo.

Doña Paula Estate Black Edition Red Blend

Con el profundo conocimiento que Doña Paula tiene de sus varietales, hoy incorpora a su línea de vinos Super Premium, un blend de Malbec, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot.

Siguiendo la tendencia de proponer vinos de corte sobre la base del Malbec, nuestro enólogo se ha inspirado en cepajes con arraigo en Luján de Cuyo, para dar origen a un blend que impacta por su profundo color negro. Sin dudas, por vinos de esta naturaleza, Neal Martin -degustador de Wine Advocate de Robert Parker-, aseguró que "el futuro de la Argentina se encuentra en los blends".

Las uvas provienen de los viñedos de Finca El Alto, Luján de Cuyo, a 1.000 metros sobre el nivel del mar, zona de clima templado y suelos franco-arcillosos. "En la elaboración de este vino hay que destacar la maceración en frío, previa a la fermentación, que favorece una mayor obtención de aromas primarios. Luego, se suma una crianza de 10 meses en barricas de roble francés, para completar un vino de excelencia", explica el enólogo de Doña Paula David Bonomi.

Notas

Doña Paula Estate Black Edition Red Blend. De color violeta y negro, con aromas a ciruelas, especias y pimiento rojo, su perfil se completa con un delicado recuerdo a menta. En la boca es concentrado, sus taninos son redondos y  se destaca por su largo final.

Es un vino perfecto para acompañar carne vacuna y de caza, cordero y chivo, pastas con salsas de tomates u hongos y postres de chocolate. 

Fuente: Area del Vino

viernes, 12 de octubre de 2012

Riesling: viejo varietal, nueva moda

El Riesling es un varietal originario de Alemania, donde actualmente se encuentra la mayor superficie cultivada. Tanto los vinos alemanes, como los Rieslings por asociación, cargaban con una imagen de vinos dulces, baratos y sin demasiada complejidad en los mercados internacionales.

Sin embargo, se trata de una variedad muy noble que brinda uvas de alta calidad. Su nivel de acidez da a sus vinos una frescura que contribuye a su larga preservación. Esta uva es muy apreciada por sus características de transparencia e influencia del suelo en sus aromas.

¿Pero cómo logró un varietal con problemas de imagen tal éxito internacionalmente? Gran parte de este fenómeno es atribuible a la estrategia del Instituto Alemán del Vino para posicionar a los vinos alemanes en sus mercados más importantes, como son Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos y Japón. El foco fundamental de la estrategia está basado en el

Riesling como varietal emblemático del país. Se buscó ampliar la gama de estilos de Rieslings para acercarlo al consumidor en todas sus variantes, desde los más secos, con buenos niveles de acidez, hasta vinos muy dulces, pasando por espumantes, ice wine, etc. Esta mejora en la calidad y estilo de sus vinos fue fundamental junto a un intensivo programa de promoción en los mercados objetivo.



El programa comenzó en los ’90, y ha sido muy constante, cosechando hoy sus frutos con un mejor posicionamiento de los vinos alemanes en estos mercados. Las mayores tasas de crecimiento en el consumo de Riesling se han observado desde 2005 en conjunto con la intensificación de las estrategias promocionales, que comenzó en 2004 con el establecimiento de la “Semana del Riesling”. La iniciativa se realiza durante el mes de Junio, en pleno verano, y busca enfatizar las posibilidades del Riesling para combinar con las comidas. Desde 2011 se intensificó esta estrategia, creando “31 días del Riesling alemán” durante todo el mes de julio en restaurantes a lo largo de todos los Estados Unidos, durante el cual los locales adheridos se comprometen a servir al menos dos Rieslings alemanes en el mes. En 2012 la campaña se extendió a Reino Unido y Canadá y ha sido un gran éxito.

Más allá del enorme esfuerzo estratégico del Instituto Alemán del Vino, no debemos olvidar que las tendencias de los nuevos consumidores de vinos fueron un gran impulso para este varietal. Una baja graduación alcohólica, variados aromas, mayor dulzura, una acidez equilibrada son atributos muy valorados por los consumidores más jóvenes y de nuevos países en el consumo.

El cultivo de esta variedad se ha extendido en el mundo vitivinícola, y hoy en día todos los principales países exportadores de vinos producen su propio Riesling con notas diferentes, destacándose entre ellos Nueva Zelanda, que ha expandido mucho sus viñedos dedicados a esta variedad.

El Riesling en Argentina

En nuestro país existe una escasa superficie implantada con esta variedad. Según el último dato disponible de INV, en 2011 sólo 88,5 hectáreas correspondían a Riesling. Sin embargo la producción de estas uvas ha ido en aumento en los últimos años, con un crecimiento promedio anual del 5,1% llegando a 14.825 quintales métricos.

Si bien el varietal es poco conocido entre los consumidores locales, algunas bodegas han logrado interesantes vinos varietales, entre los que se destacan el Luigi Bosca Reserve y el Cinta del Plata de Bianchi.

La principal característica de estas uvas es la versatilidad de estilos que se puede lograr en vinos varietales. Además, tienen una peculiaridad dentro de los vinos blancos, se pueden añejar con una excelente calidad hasta 20 años, normalmente en la botella en lugar de barricas.

El Riesling se caracteriza por captar fuertemente la influencia del terroire en sus aromas. Así los Riesling argentinos destacan los aromas a manzana. 
 
Fuente: Area del Vino

lunes, 7 de noviembre de 2011

Riesling

Sinónimos: ...

Alemania ha creado una variedad de blanco realmente clásica: la Riesling. Junto con la Chardonnay produce los mejores vinos blancos, con exquisito sabor, suave textura y muy aromáticos. El Riesling es un vino delicado pero complejo, de poco cuerpo, bajo grado alcohólico, aunque de intenso sabor y larga vida. Puede elaborarse semiseco o dulce, este lo hace con las uvas deshidratadas, con concentración de azúcar y acidez producida por la "Botrytis cinerea" o podredumbre noble. La Riesling da vinos de gran riqueza aromática (flores secas, pasas, higos secos) y buena acidez, especialmente apta para climas más bien frescos. Madura tardíamente, pero puede proporcionar espléndidos vinos dulces si el otoño ha sido caluroso.

Vista: El color del Riesling es amarillo paja con reflejos verdosos.
Olfato: Los aromas del Riesling son tan variados como el terruño de donde provienen, pueden ser ahumados, minerales, florales o ligeramente especiados, son frecuentes los que recuerdan a manzana verde, membrillo y cítricos. Algunos recuerdan al tilo, al limón la acacia y la miel; a veces, con reminiscencias de canela.
Sabores: Los Riesling más maduros suelen tener sabor a piña, lima, canela, limón.
Maduración
Estableciendo un buen equilibrio entre su acidez y un elevado nivel de azúcar es la clave de la gran capacidad de envejecimiento. A partir de la Riesling pueden obtenerse vinos secos o dulces, vinos para ser bebidos jóvenes o para añejar incluso durante decenios. Los mejores son los que aprovechan su acidez, imprescindible para el añejamiento y el equilibrio de los vinos licorosos.
Maridajes:
El Riesling es ideal para acompañar:
  • Pescados;
  • Mariscos;
  • Carnes blancas;
  • Comida china;
  • Ensaladas;
  • Como aperitivo;
  • Con postres a base de frutas.
La temperatura de servicio de un Riesling, la cual le permite al vino exponerse delante de nosotros destacando sus aromas y sabores, no debe sobrepar los 10°C.

Fuente: deliciasdebaco.com

lunes, 26 de julio de 2010

Riesling de Luxembergo

Alemania ha creado una variedad de blanco realmente clásica: la Riesling. Junto con la Chardonnay produce los mejores vinos blancos, con exquisito sabor, suave textura y muy aromáticos.

El Riesling es un vino delicado pero complejo, de poco cuerpo, bajo grado alcohólico, aunque de intenso sabor y larga vida. Puede elaborarse semiseco o dulce, este lo hace con las uvas deshidratadas, con concentración de azúcar y acidez producida por la "Botrytis cinerea" o podredumbre noble.

La Riesling da vinos de gran riqueza aromática (flores secas, pasas, higos secos) y buena acidez, especialmente apta para climas más bien frescos. Madura tardíamente, pero puede proporcionar espléndidos vinos dulces si el otoño ha sido caluroso.

Vista: El color del Riesling es amarillo paja con reflejos verdosos.

Olfato: Los aromas del Riesling son tan variados como el terruño de donde provienen, pueden ser ahumados, minerales, florales o ligeramente especiados, son frecuentes los que recuerdan a manzana verde, membrillo y cítricos. Algunos recuerdan al tilo, al limón la acacia y la miel; a veces, con reminiscencias de canela.

Sabores: Los Riesling más maduros suelen tener sabor a anana, lima, canela, limón.

Maduración

Estableciendo un buen equilibrio entre su acidez y un elevado nivel de azúcar es la clave de la gran capacidad de envejecimiento. A partir de la Riesling pueden obtenerse vinos secos o dulces, vinos para ser bebidos jóvenes o para añejar incluso durante decenios. Los mejores son los que aprovechan su acidez, imprescindible para el añejamiento y el equilibrio de los vinos licorosos.

Maridajes:

El Riesling es ideal para acompañar:

  • Pescados;
  • Mariscos;
  • Carnes blancas;
  • Comida china;
  • Ensaladas;
  • Como aperitivo;
  • Con postres a base de frutas.

La temperatura de servicio de un Riesling, la cual le permite al vino exponerse delante de nosotros destacando sus aromas y sabores, no debe sobrepar los 10°C.

sábado, 17 de julio de 2010

El cambio climático alcanza al vino alemán

El famoso Riesling, el vino blanco alemán cultivado en la ribera del Rin, sufre el impacto del cambio climático, con vendimias precoces, recrudecimiento de las enfermedades de la viña y sequía.

El Riesling es un vino de gran tradición que se cultiva en los altos de la ribera del Rin desde el año 817. La normativa vinícola mundial requiere que, en el hemisferio norte, el cultivo de la viña se realice entre los 30 y 50 grados de latitud y, en el hemisferio sur, entre los 30 y 40. Actualmente, para hacer frente a los nuevos cambios climatológicos, los viticultores alemanes han comenzado a plantar sus viñedos en zonas situadas a 59 grados, equivalente a la latitud de Helsinki.

Cuando se registran altas temperaturas y un aumento del grado de humedad durante un tiempo prolongado se pudren las raíces de la viña y aumentan las plagas de insectos. El cambio climático, además, está propiciando bruscos cambios de temperatura y combinando periodos de grandes lluvias y de sequías. En muchas ocasiones es necesario proceder a la vendimia precoz, con el consiguiente aumento del grado de alcohol de los vinos y la disminución de la acidez, característica típica de la variedad Riesling.

El cambio climático afecta de igual manera a los viticultores franceses, que en vísperas del encuentro internacional en Copenhague (COP15) llevaron a cabo una sonora protesta. El cambio climático pone en peligro un factor determinante en la producción del vino: las características típicas del suelo de cada región. Un informe de Greenpeace sobre el impacto del cambio climático sobre el vino francés confirma el hecho de la pérdida de identidad de los vinos debido al aumento de su grado alcohólico y a una menor acidez de la uva.

Fuente: ecoticias.com

martes, 15 de junio de 2010

La versatilidad del ‘riesling’


La variedad elegida para esta nueva entrega de Cepa a cepa es la más fina y mejor conocida de las variedades de uva blanca de Alemania. En efecto, la riesling determina como ninguna otra la imagen de Alemania, ya que está considerada como la perla de la viticultura germana. Las mejores cepas de dicha variedad crecen en muchos de los viñedos del país centroeuropeo y hoy en día el riesling es sinónimo de calidad y garantía de autenticidad.

Es una de las variedades foráneas que más me entusiasman como sumiller por su gran diversidad de aromas y variedad de sabores, lo que la hace muy fascinante a la hora de los maridajes, capítulo que comentaré más adelante.

No hay que dudar que Alemania tiene suerte en el cultivo de la riesling por su clima óptimo, con regiones muy frescas. Actualmente, esta uva se cultiva en más de 19.000 hectáreas. Al ser un clima continental, con veranos calurosos e inviernos fríos, la uva madura muy lentamente, lo que da como resultado una enorme variedad y complejidad de sabores. Los expertos coinciden en resaltar la importancia que tiene la ubicación de muchos de los viñedos en la región montañosa de los Vosgos, al este del río Rin (Rhein, en alemán). Dichos viñedos se concentran en una estrecha franja, que corre en dirección norte-sur, proporcionando un buen equilibrio entre las temperaturas, el drenaje y la insolación. De ahí la excelente calidad de la uva.


Por supuesto que todo este conjunto de aromas y sabores aterriza con una garantía de bajas graduaciones alcohólicas, un gran brillo de sabor y una sorprendente riqueza aromática. La mayoría de los vinos que he podido catar elaborados con esta variedad me han parecido siempre muy expresivos y elegantes, con sabores que van desde el limón hasta la miel, pasando por el melocotón. La riesling nos deleita tanto a través de vinos secos como con los naturalmente dulces. Y, por supuesto, con el delicadísimo vino de hielo.

Resulta especialmente interesante el trabajo que realizan conjuntamente los enólogos Luis Armero, afincado en Felanitx, y Christoph Hammel, de la localidad alemana de Kirchheim/Weinstrabe. Uno de sus vinos es el Armero-Hammel 07 Cuvee I, blanco elaborado con la variedad autóctona mallorquina premsal y las alemanas riesling y scheurebe. Entre los vinateros mallorquines que trabajan esta variedad foránea, destaca también Miquel Gelabert, con su Blanc Sa Vall.

La uva riesling permite un gran abanico de estilos para el sumiller y está considerada como una versátil acompañante de numerosos platos. Uno de mis maridajes preferidos y que a simple vista puede resultar sorprendente es la tradicional sobrasada mallorquina con una copa de riesling. La grasa de la sobrasada unida a la untuosidad del riesling hace que el embutido no resulte amargo ni aceitoso en boca. Todos los aromas terpénicos (pertenecientes a la uva) de dicha variedad quedan acentuados, lográndose un matrimonio dulce-salado muy elegante. El paso por boca es limpio y arrastra todo el excedente de grasa, invitando a probar otro bocadito.

Otro de los platos que les sugiero que prueben con un trago de riesling es el popular salteado de espárragos trigueros. La untuosidad de la variedad atenúa el punto amargo de los brotes y pasa a resaltar tanto los sabores herbáceos del espárrago como la frescura de la uva. Como ven, es una variedad para relajarse e ir descubriendo sus virtudes.

Riesling – hecho en Alemania

La uva Riesling determina como ninguna otra la imagen de Alemania en el mundo como país vitivinícola.

Es más, está considerada la perla de la vinicultura alemana. “Puede decirse sin más que Alemania es la patria del Riesling, ya que aproximadamente el 60% de toda la uva Riesling del mundo crece en viñedos alemanes”, dice Ernst Büscher, del Instituto Alemán del Vino (DWI).

Con su larga tradición –su mención como casta de vino blanco se remonta al siglo XV-, la uva Riesling ha dado una decisiva impronta a la vitivinicultura alemana. A través de su cultivo en viñedos de monasterios, la uva Riesling puso acentos en la cultura del vino alemán ya a partir del siglo XVII. El Riesling alemán es hoy sinónimo de calidad con garantía de autenticidad, ya que las mejores cepas Riesling crecen en viñedos alemanes.

“La diversidad de terruños en las zonas de cultivo garantiza una gran variedad de sabores, lo que conforma la fascinación del Riesling alemán”, resalta Ernst Büscher. Y a ello a pesar de que —o quizás justamente por ello— Alemania es en cuanto a vinicultura un país limítrofe.

Las regiones de cultivo clásico de Riesling en Alemania se hallan en los confines septentrionales de las franjas de cultivo de vino en el mundo, en torno a los 50° de latitud. Esa ubicación es simultáneamente muy favorable para la uva Riesling, que prefiere zonas más bien frescas. Hoy en día la uva Riesling es cultivada en más de 19 mil hectáreas -la quinta parte de las tierras dedicadas al viñedo en Alemania.

En las regiones vitivinícolas alemanas marcadas por un clima continental con veranos calientes e inviernos fríos, la uva Riesling madura lentamente, no culminando el proceso sino a partir de mediados de octubre hasta fines de septiembre. El resultado de ese largo periodo de maduración es una gran variedad de sabores.

Esa vasta gama de aromas garantiza también con bajas graduaciones alcohólicas una gran brillantez de sabor y fina riqueza de aromas.

El fuerte de ese tipo de uva blanca son sus multifacéticos sabores desde el limón y el durazno (melocotón) hasta las dulces mieles. A ello se agrega la singular combinación de ácidos y extracto, que hace disfrutar de todas las graduaciones de dulzor, destacando simultáneamente su brillantez.

La uva Riesling permite la expresión de numerosos estilos, estando considerada por ello un versátil acompañante de platos. Desde los secos hasta los naturalmente dulces, desde el sencillo vino de mesa hasta las especialidades y también como delicado vino de hielo… el Riesling es siempre un gozo.

Riesling


Desde el comienzo del nuevo milenio el vino Riesling alemán vive un auténtico renacimiento allende las fronteras. Entre tanto se ha convertido en referencia obligada de las cartas de vinos de muchos restaurantes de postín en todo el mundo.


Por ejemplo, en tan solo cuatro años los estadounidenses han incrementado sus importaciones de Riesling en nada menos que un cien por cien. El entusiasmo de los conocedores de vinos del mundo entero por el “milagro del vino alemán” se lo merece el Riesling por su fina acidez y cuerpo sutil, sedoso y fresco, cualidades que debe a las especiales condiciones climáticas, edafológicas y orográficas de las regiones vinícolas alemanas.


Debido al largo período vegetativo y el escaso grado de insolación, Alemania da unos vinos primorosos y delicados, de moderada graduación alcohólica. Los distintos tipos de suelo y variedades de uva como la Müller-Thurgau y la Silvaner contribuyen lo suyo a que los vinos alemanes tengan fama de complejos y expresivos.

Pero buena parte de culpa del éxito también la tiene la nueva generación de viticultores alemanes, que apuestan en las 13 regiones vinicolas alemanas ante todo por una elevada calidad en lugar de grandes rendimientos.

miércoles, 22 de abril de 2009

Timbal de arroz al azafrán y mejillones al Riesling.



Mejillones al riesling
Partimos de la buena conjunción del vino del Rhin con los moluscos, los mejillones en este caso.
Así que, sin más, aquí tienen ustedes este Timbal de arroz de azafrán y mejillones al Riesling.
Los ingredientes (para dos personas)
1,5 kg. de mejillones,
200 gr. de arroz,
2 limones,
Pimienta en grano,
Unas hebras de azafrán,
½ l. de vino blanco (riesling),
Aceite de oliva extra virgen
La preparación
Limpiamos con abundante agua los mejillones y los reservamos.
En una olla sin agua ponemos los mejillones, un limón cortado a rodajas y el jugo exprimido del otro, más las pimientas en grano: negra, blanca y rosa.
Ponemos al fuego y tapamos para que los mejillones se cocinen al vapor y suelten su jugo. Atención, no hay que ponerle sal.
En unos minutos vigilaremos la cocción y elegiremos los mejores mejillones entre los que ya estén eclosionando, y los reservaremos en un plato a parte. Debemos elegir unos 4-5 por persona. Son, los que utilizaremos para servir en lo alto del arroz. Deben quedar un poco crudos ya que luego los calentaremos al vapor.
El resto de mejillones los dejamos cocinar un poco más y les vamos quitando la cascara uno a uno volviendo a introducirlos en la olla con el jugo que han soltado.
Una vez hecho esto, añadimos a la olla las hebras de azafrán, dos vasos de agua caliente y uno del vino blanco, un riesling, y llevamos a ebullición. Un vino muy aromático y con un ligero dulzor que le va muy bien a los mejillones y al arroz.
Dejamos hervir el caldo unos 15 minutos.
Mientras, ponemos en una cazuela ancha un poco de aceite y salteamos el arroz en él. Seguidamente le añadimos el caldo colado de los mejillones. Dos partes de caldo por una de arroz. Dejamos evaporar el caldo, tapamos y dejamos reposar unos minutos hasta que el arroz quede hecho pero suelto.
Cuando el arroz esté listo para emplatar, ponemos los mejillones que teníamos reservados en un colador y los dejamos calentar encima del caldo en ebullición.
Para aromatizarlos, y que no se sequen, los rociaremos con un poco de riesling.
Enmoldamos el arroz y servimos con los mejillones calientes por encima.
El resto de mejillones que aún nos quedan, los podemos aprovechar para hacer una crema fria de mejillones para servir en otra ocasión o para decorar el plato con ella.
La degustación
Este es un plato en el que los puntos de cocción adquieren protagonismo. El arroz al azafrán debe quedar meloso pero suelto. Los mejillones, deben quedar jugosos y apetitosos, esponjosos: para nada secos y encogidos. Con cada mordisco deben soltar su jugo en la boca, llenándola de mar.
Y para beber, qué mejor que seguir con el mismo riesling con el cual cocinamos .......

martes, 21 de abril de 2009

Riesling



Lo que existe en Argentina es de origen indefinido que podría ser tanto la misma uva que proviene de Alsacia en Francia o el Tocai Friulano. Da vinos finos de cierta acidez y aromas cítricos.

Es la clásica uva alemana , con la que se elaboran los mejores vinos de dicho país, ya sean secos, dulces, ligeros o con cuerpo. Es sensible al ataque del hongo de la "podredumbre noble" (ver Semillón).
Es una variedad exitosa en climas fríos y se ha adaptado a distintas regiones del mundo, entre las que se pueden destacar Austria, Alsacia, Australia, Nueva Zelanda y California. En Argentina es una cepa poco desarrollada; los varietales de Riesling que hay en el mercado se distinguen por sus aromas cítricos y herbáceos , de cuerpo ligero y una marcada acidez .


Con comidas:
Excelente combinado con pescados y mariscos . Las carnes blancas le van muy bien a esta variedad, y si lo encuentran elaborado como dulce no deje de probarlo con postres a base de frutas. Es un buen maridaje para los sabores de la comida china.

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina