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domingo, 22 de agosto de 2010

Mendoza otra vez perjudicada por el Gobierno Nacional

En promedio la provincia en dos años dejó de percibir 27 millones de pesos por la devolución de las retenciones a las exportaciones del sector. San Juan, es la única provincia beneficiada.

El martes 29 de junio pasado, la Señora Presidente reunió a todos los sectores de la vitivinicultura nacional y les comunicó su decisión de continuar con su promesa de devolver el 50% de las retenciones de las exportaciones de la industria, como lo hizo en el año 2009.

Lamentablemente, los 54 millones distribuidos nuevamente son una cifra mucho menor a los 85 millones que corresponden si se considera a todas las exportaciones realizadas en el 2009, incluyendo vinos, mostos, uva en fresco y pasas de uva.

Es importante, el reconocimiento al esfuerzo realizado por todos los sectores, pero la distribución de estos recursos se sigue realizando sin criterio alguno y perjudicando nuevamente a la Provincia de Mendoza.

Por supuesto, nuestros gobernantes y empresarios en el acto formal de firma del Decreto en la Casa Rosada no levantaron su voz, ni por la diferencia mencionada y menos por el Decreto 699/10 de prórroga a la promoción industrial en otras provincias que tanto daño nos hace.

Cuando afirmo que la distribución fue realizada sin criterio y es perjudicial a Mendoza, lo realizo analizando parámetros posibles de la vitivinicultura que el Gobierno Nacional debería haber considerado.

Primero veremos cómo se distribuyeron estos dineros en los dos años anteriores. Mientras que en 2009 y 2010 Mendoza percibió 24 millones. San Juan recibió 10 millones en 2009 y 13 millones en 2010, lo que supone un aumento del 30%. En tanto, las provincias de La Rioja, Salta, Catamarca y Neuquén resultaron perjudicadas obteniendo 5 millones en 2009 y sólo 3 millones en 2010, lo que indica que una caída del 40%. En tanto, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) logró obtener 2 millones de pesos este año.

¿Qué criterio se siguió para esta distribución y cuánto le correspondería a Mendoza de los 54 millones anuales que decidió la Presidente enviar?

Realizando un estudio sobre las cuatros variables más importantes de la vitivinicultura argentina: superficie implantada de viñedos, retenciones a las exportaciones generadas por cada provincia, cantidad de viñedos y cantidad de bodegas, la Provincia de Mendoza debería haber recibido más fondos.

A saber: Mendoza tiene 160.704 hectáreas cultivadas con viñedos, esto representa el 70, 71% de la superficie total del país. Entonces, tomando en cuenta esta variable, la provincia debería haber recibido 38,2 millones de pesos este año, no 24 millones de pesos, por lo tanto, perdió un 37%.

En el caso de las retenciones generadas por cada provincia. Mendoza generó en sobre esta variable en 2009, 61,74 millones de pesos, un 72,65% del total de las retenciones vitivinícolas percibidas a nivel nacional. Por lo tanto, debería haber recibido 39,23 millones de pesos, lo que indica que se perjudicó a Mendoza en un 39%.

Si consideramos la cantidad de viñedos, Mendoza tiene 16.985 viñedos, lo que representa el 64,9% del total nacional, con esta variable se debería haber obtenido 35 millones de pesos y con la actual disposición la provincia perdió 30,5%.

Por último, si el criterio de distribución hubiera estado basado en la cantidad de bodegas por provincia. Mendoza debería haber recibido 37,4 millones de pesos, ya que en la provincia se asientan 929 establecimientos vitivinícolas.

En conclusión, en dos años Mendoza debió recibir: 76,40 millones de pesos si se hubiera considerado la superficie implantada con viñedos, 78,46 millones de pesos si se hubiera tomado en cuenta las percepciones de la Nación por provincia en retenciones, 70 millones de pesos si se mira la cantidad de viñedos y 74,80 millones si se contabiliza la cantidad de bodegas.

Por lo tanto, si sacamos un promedio de las cuatro variables y le restamos lo que nuestra provincia ha recibido (48 millones) en dos años Mendoza dejó de percibir 27 millones de pesos.

Nota de la Redacción: Las opiniones vertidas en este artículo no necesariamente coinciden con la línea editorial de Area del Vino.

¿Reparto antojadizo?

"Es evidente que el Gobierno Nacional realiza un reparto antojadizo, sin equidad, sin parámetro alguno; en el año 2009 excluyó a Río Negro, en el año 2010 lo incorpora y agrega al Instituto Nacional de Vitivinicultura, le disminuye un 40 % a varias provincias y como siempre beneficia a San Juan sumándole tres millones de pesos, que significa un aumento del 30 % con respecto al año anterior", señala en su nota de opinión el diputado Mansur.

"Devolver a nuestra industria parte de las retenciones es una acertada decisión, que debe ser garantizada por una Ley, para que anualmente estos fondos estén asegurados y no sea una mera voluntad del Presidente del momento, distribuirlos con parámetros específicos y asegurando que lleguen a todos los sectores pero fundamentalmente al pequeño y mediano productor", continúa.

"Junto a otros Diputados de la Nación he presentado un proyecto de Ley que seguiremos impulsando, tratando que Mendoza no siga siendo perjudicada por la voluntad de una persona, ni por el silencio complaciente de los dirigentes vitivinícolas mendocinos.

Si pretendemos tener una verdadera estrategia vitivinícola sustentable y para todos, me pregunto:

-¿En el año 2011 nos entregarán nuevamente este reintegro?

-¿Quien estará esta vez excluido o a quien incluirá?

-¿Que monto recibiremos?

La respuesta no la tiene, ni el Señor Gobernador y menos nuestros representantes y responsables de la vitivinicultura mendocina; solo una persona puede respondernos: la Señora Presidente", concluyó.

Fuente: Area del Vino

viernes, 23 de julio de 2010

"Necesitamos hacer el mayor ruido posible"

Habló de la promoción, del dinero que no llega, del Gobierno y las leyes abstencionistas. Dijo que a la industria le urge hacer lobby con los legisladores y marcó la diferencia entre vino y otras bebidas alcohólicas.

"Si no combinás promoción con producción no hay venta y el primero que sufre es el pequeño productor". Contundente, polémico, el gerente del Fondo Vitivinícola siempre deja tela para cortar. Después de que el Gobierno nacional le dijo no a la promoción con parte de los 54 millones de pesos por devolución a las retenciones a las exportaciones de vino, abordamos con él este tema. "La discusión viene desde 2009 cuando se insistió en que el dinero de las retenciones debe ir a la integración de pequeños productores. Le explicamos a la presidenta que es lógico que se quiera proteger al eslabón más débil de la cadena, pero que si no tenemos fortaleza en el mercado, la primera víctima es el pequeño productor, le dijimos que por cada punto que perdemos en consumo, unas 3.000 hectáreas habrá que erradicar. Así el año pasado logramos que una pequeña parte la provincia la destinara a promoción externa e interna. Este año volvió la discusión y el Gobierno volvió a decir que no. En nuestra actividad hay 400 exportadores, hay 300 marcas, si no combinamos la producción con la promoción, con el vino que se toma por placer, si no hay comunicación, packaging, buena distribución, no vamos a vender y el primero que sufre es el productor".

- La campaña anti-consumo de alcohol está entre los argumentos. ¿Corremos el riesgo que nos pase lo mismo que a Francia, donde el vino perdió el debate y fue puesto al mismo nivel que otras bebidas alcohólicas en las prohibiciones?

- En las discusiones ya hemos dicho que el vino no es alcohol, es alimento, incluso la propia presidenta ha hecho referencia de tomar vino con soda, este es un concepto que hay que ablandar, porque a nivel ministerios es una creencia, pero si vemos la curva de consumo de vino y el alcoholismo, son inversas. Lo que se trata de atacar es el alcoholismo en jóvenes, y en los estudios queda claro que son cerveza, energizantes, y otras bebidas en drugstores, kioscos, en la previa, lo que hay que atacar. Cuando vino (el especialista francés) dijo que en Francia donde está prohibida cualquier publicidad relacionada con el alcohol, el error fue haberse unido a cervezas, destilados y aguardientes para oponerse a las leyes abstencionistas. El vino perdió argumentos propios. Cuando esas leyes estuvieron vigentes el vino dejó de hacer comunicación y sin embargo las demás bebidas no, porque son multinacionales con dinero. La primera advertencia que nos hizo Castany fue "cuando hagan la defensa, háganla con los argumentos del vino, que es cultura y no jóvenes en fiestas tomando mucho". Todo es laburo de lobby que el sector de vino tiene que hacer en Buenos Aires con legisladores y otros sectores para destrabar el camino de la promoción. De hecho en la promoción mostramos regiones, una historia de vida, una cultura. Jamás mostramos excesos.

- ¿Cómo se sale adelante sin apoyo del Gobierno para promoción?

- José Zuccardi lo dijo, cuando se hizo este plan lo hicimos a partir de tocar fondo, a mediados de los 90 empezamos a recomponer un camino que va a llevar tiempo, y esto requerirá además un mayor esfuerzo individual, además de la comunicación genérica. Necesitamos sumar fuerza con ellas, hacer el mayor ruido posible, sumando todos los recursos. Para nosotros son más importantes los debates con 40 empresas del sector sobre los valores que vamos a comunicar, porque de alguna manera ahí los fondos se multiplican.

- ¿Estos debates son fructíferos con el sector privado?

- En los últimos foros que hicimos en Mendoza San Juan y Buenos Aires en las que participaron cerca de 60 empresas las coincidencias que antes eran complejas, hoy se dan con mayor facilidad; hoy la mayoría está tratando de mostrar el vino como algo menos lejano o glamoroso, el placer está primero que el saber, como fue en los 90, incluso con el periodismo especializado. Creo que lo más difícil es hacerle entender a los legisladores que la promoción no es una estrategia de marketing, sino que tiene que ver con la sustentabilidad del producto en sí mismo, buscando los mejores socios estratégicos, la mejor información y la mayor cantidad de recursos, porque de lo contrario no hay integración de productores chicos.

- El esfuerzo de inversión que se hace por un lado se cae por el otro...

- Exactamente. Un plan es eso, repartir entre todos y equilibradamente. Las campañas nuestras no superan los 10 millones de pesos al año, cuando las compras para evitar excedentes son 80 millones de pesos. Por eso tenemos que prevenir teniendo los mercados sólidos. Explicar que la promoción es un insumo de un producto de valor agregado que lleva afuera la marca argentina, en un contexto agrícola de commodities, es muy difícil. La promoción siempre pide partes chicas de cualquier aporte de estos. Pero no lloramos sobre la leche derramada, vamos por otra vía a buscar el resto.

- Este año se elaboró más blanco escurrido que mosto. Por tanto, los fondos para promoción será más abultados por las multas ¿Tienen cifras?

- En los primeros días de agosto vamos a tener la facturación de las multas por el Acuerdo Mendoza San Juan. Afortunadamente se elaboraron 100 mil toneladas de mosto. Si bien no tenemos los números, hay unos cuantos que creyeron que el precio entre vino y la multa les iba a dar un diferencial, pero creo que al final van a perder plata. Hay un 5% de gente que ni exportó ni hizo mosto, a simple vista está. El año pasado tuvimos muy baja recaudación porque se cumplió el porcentaje. De todas formas el objetivo que tiene el Fondo no es la recaudación, sino que se cumpla el acuerdo y se elabore mosto. Así se ha evitado la sobrecrisis de precios y los volúmenes globales se han mantenido a la raya. En cambio el 2011 puede ser muy peligroso con un mercado que cae al 6% y que por subir demasiado los precios, con una cosecha normal tengamos 6 meses o más de despachos, se sufran desequilibrios. Nosotros tenemos una problemática centrada en los blancos, pero este año fueron un insumo para refermentar en orujos de tintos, para compensar la falta de tintos, pero cuando el consumo cae, hay que ver como evoluciona ese 6% de caída.

Valores positivos y amigables

Si otras bebidas alcohólicas no suben precio tanto como el vino, en el segmento menor a los 8 pesos, cómo hace una empresa para darle razón a su consumidor de seguir bebiendo ese producto. Villanueva dice que la estrategia de la campaña será seguir apuntalando "valores positivos y amigables"

"Si la cerveza vale 5 pesos y el tetra vale 8 tenemos que dar muchas razones para que elija el producto de 8 pesos. La campaña genérica vendrá a apuntalar la publicidad de las bodegas, porque la gente compra una marca, seguimos tratando de transmitir valores positivos, valores amigables, seguramente por cómo corre la inflación los precios se acomodarán para abajo, lo dijo Juan Rodríguez, que si el precio se acomoda hacia abajo se tratarán de aplicar mayores variables de marketing".

El marketing de las bodegas que elaboran estos vinos - y hacen publicidad, que son pocas -apunta no a ganar nuevos consumidores, sino a tratar que el viejo, el de siempre, no se vaya.

"La mayoría de las empresas del vino - ninguna tiene 80% de mercado como Quilmes - busca afianzar consumidores, trabaja en medios masivos donde están los grandes jugadores, pero ahí la realidad es que la publicidad es poca. Los blancos pierden mercado en todos los segmentos, el consumo del vino tiende a la ocasionalidad y no a la frecuencia. Salvo en estos foros donde se analiza la situación del sector, los gerentes de bodegas importantes jamás se plantearon como ganar nuevos consumidores, porque con un 5% de mercado tratan de mantener lo propio. Por eso la mayoría lo liga a la gráfica dirigida, los promociones en restaurantes, puntos de venta, supermercados, desde la comunicación masiva", comentó Villanueva.

Fuente: Area del Vino

miércoles, 16 de septiembre de 2009

"Tenemos vino tinto suficiente, pero la retención es muy grande"


La merma en la cosecha 2009 está mostrando, en este momento, su lado más crudo. El presidente del INV asegura que podrían producirse problemas si los tenedores no encuentran las condiciones para poder vender sus vinos.

Con la falta de materia prima es posible que falte vino tinto y que no se llegue a la próxima liberación con stock suficiente para mantener la demanda. En la industria ya se habla de que importantes fraccionadoras buscarían vino en Chile porque tienen algunos distribuidores desabastecidos. El vino genérico estaría en problemas. El presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), CPN Guillermo García, confirma que la situación podría llegar a complicarse.

-Hay rumores en la industria que indican que con la merma en la cosecha, para fines de 2009 podría faltar vino tinto ¿Esto tiene asidero en los números que maneja el INV?

Cuando hicimos el cálculo para ver las unidades de color, hicimos el análisis de las existencias. Desde el punto de vista teórico llegamos a la conclusión de que hay vino suficiente, con el grado alcohólico necesario para atender la demanda proyectada de vino genérico, varietal, color y blanco. El tema es que justamente, todos los años, cuando llegamos a mayo, quedan en stock 2 millones de hectolitros de vino que están en manos de terceros, por lo tanto, no todo el vino teórico está disponible. Además, dentro del vino que nos figura en las existencias puede haber vino de guarda, vino que no es de guarda pero está esperando en frigoríficos la salida al mercado y vino que no tiene el grado alcohólico necesario.

Hay mucho vino en propiedad de terceros que no viven de la vitivinicultura como son los profesionales, transportistas y su decisión de venta se toma en función de otros factores. Mucha gente ahorra en vino.

También existen vinos autobloqueados por una cuestión de calidad. Estos factores hacen que cuando decimos que hay un stock técnico de cuatro meses, esto no se vuelque en el mercado.

-Entonces, ¿cuánto vino tinto hay disponible?

En el trabajo teórico, el stock de vino tinto no llegaba a un mes. Entonces, bajo estas circunstancias, todo el stock va a ser de vinos blancos. Si funcionara el stock teórico no tendríamos problemas de abastecimiento. Lo cierto es que como no hay fluidez en la salida de vino a la oferta, la situación hace que presumamos que faltará vino en el mes de abril o mayo. Si dadas las circunstancias económicas, la gente se ve obligada a vender vino, no habrá problemas; pero si se produce el fenómeno de retención que vemos en promedio todos los años, faltará vino.

Los representantes de las entidades vitivinícolas indicaron que hay vino, pero en la práctica, este vino no está en el mercado. Esta situación fundamentó la decisión de disminuir las unidades de color a 400. En teoría tenemos vino tinto suficiente, pero en la práctica, la retención es muy grande. Nadie puede decir cuánto vino se va a retener, esto depende de la situación económica, de las necesidades de fondo y si los precios que se ofrecen a los tenedores son rentables. La decisión de bajar el índice de color representa un 15% o 20%, pero lo cierto es que con el transcurso del tiempo, el vino pierde alrededor del 10% de sus unidades de color.

-¿Considera que habrá escasez de tintos hacia diciembre de este año?

Esto se puede dar antes o después de diciembre. Si existiera una helada y se supiera que la producción de 2010 será tan baja como la de este año, en noviembre habría complicaciones. Ahora, pasado el riesgo de heladas, habrá que analizar las circunstancias económicas para saber cuál será la reacción de los tenedores de vino. Si todo siguiera su curso normal, sin heladas, estaríamos tranquilos hasta marzo. El problema se suscitaría en abril o mayo. Pero nuevamente eso dependerá de la propensión a la venta. En el mejor de los escenarios, los problemas con los tintos surgirían en abril- mayo; mientras que con una fuerte helada que indicara una baja en la producción, la escasez de vino podría darse en noviembre y estaríamos frente a un escenario muy complicado.

-Frente a este escenario, ¿se está pensando en la posibilidad, para el próximo año, de liberar los vinos antes del primero de junio?

Para liberar los vinos tenemos que conocer el grado alcohólico y esto implica un trabajo importante. Además, los vinos tienen que estar enológicamente estables. Recién tenemos el grado cuando se termina la cosecha y esto se da a mediados de mayo.

-Se habla de que hay empresas que están analizando la posibilidad de importar vino de Chile. ¿Han recibido pedidos formales de importación?

Hay empresas que están haciendo consultas. Son empresas que tienen una parte importante de cuota del mercado de vinos fraccionados y advierten que pueden llegar a tener problemas de desabastecimiento como consecuencia de esta retención de vinos. No obstante, no se está pensando en grandes cantidades, sino en algunos volúmenes para solucionar demandas puntales.

-¿Qué dimensión tendrían estos volúmenes?

Son volúmenes muy pequeños, es muy difícil saber una cifra. Yo comparo esta situación con la que se suscitó el 4 de noviembre de 1992, cuando por una helada devastadora se perdió una importante parte de la producción. En aquel momento se importó un 1,5% del total de vinos comercializados. Se podría llegar a repetir esa circunstancia, pero no creo que influya. Esto será para solucionar problemas puntuales de algunas empresas.

-¿Ya se han registrado operaciones concretas?

Hasta ahora no hemos tenido ninguna operación concreta.

- ¿Le preocupa que se pierda cuota del mercado con esta posible merma?

Las medidas que estamos tomando están apuntadas a cuidar el mercado. Si tuviéramos problemas de abastecimiento en vino genérico de color, impulsaríamos a las bodegas para que trabajen en promocionar lo que tenemos, que es vino blanco.

Fuente: Esta nota fue publicada en el suplemento FINCAS de Diario Los Andes.


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina