- Pescado azul: se comprobó que las personas con acné grave consumían mucho menos pescado que las personas sin acné. Además, se ha vinculado el omega 3 que estos alimentos contienen con una menor incidencia de acné, mientras que las grasas saturadas y grasas trans se asocian a personas que padecen la patología
- Cereales integrales: los cereales integrales y granos enteros tienen menor índice glucémico que los granos y harinas refinadas, por ello, se recomienda su consumo en quienes padecen acné, pues se ha demostrado que las personas con más acné consumen más azúcar y alimentos de mayor índice glucémico que aquellos que no presentan la enfermedad cutánea.
- Legumbres: las legumbres son otro de los alimentos de bajo índice glucémico que resultan apropiados en la dieta de quienes padecen acné y desean controlarlo. Además, pueden ofrecernos proteínas sin grasas saturadas o grasas trans que se han vinculado al desarrollo de acné.
- Frutas y vegetales frescos: aunque no se ha estudiado la relación entre estos alimentos y el acné, las frutas y verduras consumidas frescas tienen bajo índice glucémico y pueden ofrecernos vitamina A, un micronutriente muy beneficioso para nuestra piel.
- Frutos secos: pueden ofrecernos omega 3, vitamina E y antioxidantes, pero además, son de bajo índice glucémico y aportan calcio de origen vegetal que pueden sustituir, aunque sea en parte, la ingesta de leche. Pues éste último alimento también se vio más presente en la dieta de quienes tenían acné grave que en quienes no padecían la enfermedad.
martes, 11 de marzo de 2014
Cinco alimentos ideales para incluir en tu dieta si padeces acné
viernes, 2 de agosto de 2013
Los poderes de la Sandía para combatir el acné
Son muchos los remedios caseros para el acné que conocemos y muchas las frutas que favorecen la hidratación y desinfección de la piel. Pero la sandía llega aún más lejos, el melón de agua puede utilizarse tanto en tratamiento externo y también como complemento en la alimentación para favorecer tratamientos dermatológicos.
¿Qué beneficios tiene la Sandía para la piel? La Vitamina A y Vitamina C darán a la piel brillo, además de hidratarla. Tanto el consumo de sandía como alimento o la aplicación de sandía directamente en la piel favorecen la suavidad, el brillo y tenacidad de la piel. Y sí, los beneficios de la sandía y sus propiedades las conocemos pero…
¿Cómo usamos la sandía para combatir el acné? Hacer una mascarilla de sandía para usar como exfoliante. La sandía contiene mucha agua y resulta ideal para las pieles grasas y sensibles. La piel de la fruta se utiliza para hacer la mascarilla y, se utiliza lavando la cara bien con agua fría y dejando la piel de la sandia media hora sobre la cara, es el tiempo perfecto para que las vitaminas penetren y alivie los síntomas del acné.
Sandia como desintoxicante y eliminador de toxinas de la piel. Dado que el acné surge mayoritariamente por la acumulación de toxinas en determinadas zonas de la cara… la sandía será uno de los mejores aliados en este aspecto. Lo ideal es consumir sandía cada día, de manera regular. [Ver más alimentos antioxidantes]
Zumo de sandia para limpiar la piel. Preparar un zumo de sandía por la mañana y otro a medio día ayuda a eliminar las sustancias radiales y malas de la piel, lo que llevará a la desaparición del acné. Además, el zumo de sandía se utiliza como rejuvenecedor de la piel, ya que limpia todas las purezas y deja un rostros brillante. [Ver recetas de zumo de sandía]
Formas naturales de combatir el acné a través de las frutas de temporada. Y, la Sandía en verano es una de las más adecuadas, además contará con el apoyo de otros factores propios de la estación estival que son: La vitamina D del sol y el yodo del mar, aliados también para combatir, secar y curar el acné. Te invitamos a compartir con nosotros más mascarillas y remedios caseros que hayáis llevado a cabo para eliminar el acné , cómo los habéis usado y, si los recomendaríais o no. Nosotros de momento nos ponemos manos a la obra con las sandías.
jueves, 1 de agosto de 2013
Remedios naturales contra el acné
Aloe: utilizar el gel o zumo de aloe vera para combatir la infección y promover la curación. Aplicar la pomada sobre granos y heridas.
Vinagre de sidra de manzana/zumo de limón: limpiar la piel y aplicar zumo d elimón o vinagre de sidra de manzana con un algodón. El ácido de estos remedios caseros ayuda a limpiar los poros y confiere a la piel un aspecto magnífico. El vinagre actúa como astringente y ayuda a eliminar el exceso de grasa, elimina bacterias y normaliza el pH de la piel. Este remedio debería funcionar en seguida.
Albahaca: para el acné que no ha respondido a otros remedios, poner 2-3 cucharaditas de hojas de albahaca seca en una taza con agua hirviendo y dejar reposar durante 20 minutos; dejar enfriar; aplicar con un algodón sobre la zona afectada.
Zumo de zanahoria: los aceites esenciales que contiene el zumo de zanahoria ayudarán a la digestión y frenarán el acné.
Pepino: licuar un pepino pelado en la licuadora y aplicar el zumo sobre el acné. Otra variación de este remedio es beber 4-5 tazas de zumo de pepino al día durante una semana. Se dice que purifica la sangre y el sistema linfático, dando lugar a un buen cutis.
Claras de huevo: limpiar muy bien la piel y aplicar sobre ella las claras de huevo con un algodón; dejarla así varias horas. La clara de huevo es un astringente.
Extracto de semillas de pomelo: este extracto es un potente producto antimicrobiano muy completo y un excelente desinfectante. Preparar una disolución de 4-40 gotas en 118ml de agua (1/2 taza) y aplicar sobre las zonas afectadas con un algodón dos o tres veces al día.
Zumo de limón: aplicar zumo de limón recién exprimido sobre la zona afectada con u algodón. Lavar la zona por la mañana.
Aceite de nim: el nim (Azadirachta indica) es muy valorado en la medicina ayurvédica por sus variadas propiedades de curación: antibacterianas, antifúngicas y antivirales. Para el acné, aplicar una crema de aceite de nim (2%) sobre la zona afectada. El aceite de nim se puede utilizar también mezclando 1 cucharada con 1/2 taza de un aceite base como el de almendra o el de oliva, y aplicándolo sobre la zona afectada con un bastoncillo o algodón. Si se tiene la piel muy sensible o se produce irritación, diluir el aceite de nim en más cantidad de aceite base.
Avena: al igual que para el sarampión y otras irritaciones de la piel, la avena se ha utilizado siempre para combatir el acné. Aplicar avena cocida fría en toda la cara durante 15 minutos, luego aclarar. La avena es un astringente y parece limpiar la grasa y las impurezas de la piel, manteniendo un buen cutis, sin manchas. Este método puede tardar una o dos semanas en hacer efecto, pero debería dar buenos resultados.
Hamamelis: por las mañanas limpiar la piel con un limpiador suave. Si se tiene la piel grasa, frotar toda la cara con un algodón empapado en hamamelis. El hamamelis es un astringente y ayudará a secar la piel y disminuirá las espinillas.
Aceite del árbol del té: derivado de las hojas del arbol de origen australiano Melaleuca alternifolia, contiene compuestos antisépticos que constituyen un desinfectante muy eficaz para la piel. En función d ela gravedad del acné, utilizar disoluciones del 5-15% dos veces al día.
Acedera
Esta planta tiene un alto contenido en vitamina C y de Acido Fólico, por esa razón sabe amargo.
si fuera una verdura comestible. Se puede tomar reemplazando a la espinaca o a la acelga. Tomadas con mantequilla están muy buenas. También están buenas tomadas tiernas como hojas de ensalada. Vinagrillo: es refrescante y se lleva muy bien con las ensaladas.
Conservación de alimentos: Las hojas tiernas o secas, se pueden hervir y hacer infusiones que tienen distintas propiedades curativas. Esta planta tiene los activos siguientes: oxalato de potasio, oxálico, glucósido flavónico y Vitamina C.
Relación entre dieta y acné
- Una revisión llevada a cabo por la Universidad de Hull ha arrojado nueva luz sobre la relación entre el acné y la dieta.
La revisión la llevó a cabo HONEI (Humber Obesity Nutrition Education and Innovation), un centro de investigación alimentaria, que se encuentra en la Universidad de Hull.
El acné es una de las enfermedades más comunes de la piel y a menudo se asocia con los adolescentes, pero su prevalencia entre los adultos está en aumento. El acné facial puede ser estigmatizante y profundamente perturbador. La investigación ha demostrado que los efectos sociales, psicológicos y emocionales adversos del acné pueden ser comparables a los de las enfermedades crónicas más graves, como la epilepsia, la diabetes, la artritis o la psoriasis.
Se han llevado a cabo amplios estudios para evaluar el impacto que tiene la dieta sobre el acné y, hasta ahora, la investigación ha sugerido que algunas dietas, tales como aquellas que contienen alimentos de índice glucémico alto (por ejemplo, la leche) pueden exacerbar el acné. [Ver acné y lácteos y, Alimentación y piel]
Según la Dra. Katerina Steventon, investigadora en HONEI y en la Facultad de Salud y Servicios Sociales de la Universidad de Hull: "Hay cada vez más pruebas de la relación entre la dieta y el acné; la idea se refuerza a medida que nuevas pruebas salen a la luz, aunque por el momento no hay nada completamente demostrado, es sólo una cuestión de tiempo. [Leer más sobre los mejores alimentos para la piel]
"La revisión de las investigaciones sugiere que una dieta con bajo índice glucémico, pero también una dieta saludable, rica en frutas y verduras, puede tener un efecto protector sobre el acné. Se necesita más investigación para entender completamente el papel que la dieta tiene en el acné en poblaciones específicas".
HONEI llevará a cabo su propia investigación primaria, examinando los efectos de ciertos alimentos sobre el acné a finales de este año.
Fuente: http://www.medicalnewstoday.com
viernes, 1 de marzo de 2013
Acné y lácteos
El acné juvenil aparece entre los 12 y 18 años principalmente causado por el cambio hormonal en la adolescencia. El acné presenta diferentes grados, siendo estos: acné leve, moderado o acné serio o severo. Algunos valoran el acné como simples "granitos" adolescentes pero no llegamos a caer en cuenta de lo importantes que son para un adolescente y su autoestima. Por lo que han sido muchos los dermatólogos que en los últimos años, dada la frecuencia de consultas a este especialista por estas causas, que han estudiado distintos aspectos y factores desencadenantes del acné.
Han sido muchos los estudios e investigaciones sobre la alimentación y el acné, los alimentos y sus beneficios o desventajas para la piel... y, en nexo de unión entre todos ellos reside en el consumo de lácteos. ¿Por qué los lácteos favorecen el acné? Los lácteos tienen un alto índice glucémico, lo que lleva consigo un cambio en los nutrientes que recibe la piel.
En la actualidad cerca del 80% de los adolescentes, debido a los andrógenos generados en esta etapa de pubertad, entre las edades que anteriormente comentábamos padecen acné y, un 3% de los varones mayores de 18 años y 12% de las mujeres adultas también los sufren. Cierto es que para combatir el acné, debemos despedirnos de los azúcares, las grasas y el chocolate, pero sobretodo de los lácteos. Los cambios hormonales son los principales indicadores de estas cifras. Pues, la alteración hormonal durante el embarazo, por ejemplo, incrementan la aparición del acné en mujeres adultas, pues el cuerpo esta sufriendo alteraciones hormonales.
Científica y médicamente este trastorno en la piel es producido por una bacteria anaeróbica que se llama propionibacterium acnés que todos tenemos y, que solo algunos desarrollan de manera más exagerada generando su crecimiento de manera exponencial. Esta bacteria reside en el folículo piloso y, como consecuencia de la facta de oxígeno se inflama y aparecen las pústulas. ¿Qué otros factores ayudan al crecimiento de la bacteria del acné? Pues el polvo, la contaminación atmosférica, el estrés, maquillajes, sudor.. junto con un mal hábito de higiene facial provocan la aparición de "granos", el acné leve. Cuándo se generan "granos" y además nódulos, inflamaciones y algo de dolor en las zonas más inflamadas, comienza la fase de acné medio o incluso severo que debe ser tratado de manera individual a cada paciente con su dermatólogo.
Pero, aunque en diversos estudios se haya planteado como factores relevantes la alimentación e higiene específica de la piel, esta patología dermatológica no sólo depende de esto, sino que el cambio hormonal, las situaciones emocionales... afectan también de manera importante en la aparición y aceleración del acné. Pero hay más factores naturales de la piel que afectan en la producción de espinillas, granos y barros sobre la cara, espalda o pecho (zonas con mayor tendencia, debido a que el sebo generado por las glándulas hace que los poros de la piel se obstruyan y aparezca el acné.
Recomendaciones para reducir y evitar el acné:
- Alimentación equilibrada. Fundamental seguir una dieta sana y equilibrada, rica en vitaminas y nutrientes, ya que estos favorecen la salud de nuestra piel, la fuerza y ayuda a los cambios naturales que realiza nuestra piel.
- Evitar alimentos grasos, en especial, los lácteos.
- Beber mucha agua y estar hidratados favorece la hidratación de la piel y eliminación de toxinas
- Uso de vapor de agua. Una práctica natural e ideal para descongestionar los poros que están obstruidos, permitiendo que la piel respire y se oxigene. Además evita que se infecten aquellos poros tapados o espinillas. ¿Cómo conseguir el vapor de agua? Cuándo vayamos a entrar en la ducha abrimos el agua caliente al máximo hasta que el baño quede lleno de vapor, nos duchamos y lavamos bien la cara con un jamón antibacterial, luego nos quedamos en el baño un tiempo para que siga haciendo efecto.
- Lavados de guacamole. Hervimos el guacamoles para que quede blando, lo aplicamos en la zona dónde padecemos el acné, dejamos que se seque y, luego retiramos con agua caliente.
jueves, 28 de octubre de 2010
Tres alimentos a evitar si padeces acné

Entonces, son estos alimentos los que debemos reducir en la dieta para frenar o controlar la erupción de granitos en nuestra piel. A continuación te mostramos tres alimentos a evitar si padeces acné:
- Bollos y pasteles: estos alimentos son ricos en harinas refinadas y generalmente, contienen un porcentaje alto de azúcares simples agregados, todo lo cual hace que su índice glucémico sea elevado y por tanto, que estimulen la secreción de insulina en el organismo, lo cual favorece el crecimiento de granos propios del acné.
- Helados: son alimentos que además de grasas, suelen tener agua y azúcares simples, no poseen hidratos complejos salvo excepciones y por ello, rápidamente elevan la glucemia en el organismo.
- Chucherías: caramelos, gominolas, chicles, chocolates azucarados, bombones, galletas dulces y demás, son alimentos que poseen un 100% de azúcar o la mayor parte de sus calorías derivan de ésta. Por eso, son los alimentos que más debemos controlar en nuestra dieta si padecemos acné.
Como podemos ver, la mantequilla sola, la crema o el chocolate amargo, no son los alimentos que más empeoran el acné, sino que justamente aquellos que tienen como protagonista el azúcar y las harinas refinadas, son los que más favorecen el desarrollo de los molestos granitos en la piel.
Fuente: vitonica.com
martes, 22 de junio de 2010
Mitos y realidades sobre la alimentación

La relación entre la dieta y el acné ha sido formulada y reformulada con el paso de los años, y hoy es revisitada de la mano de estudios que sugieren que los alimentos con alto índice glucémico (con mucha azúcar en poco espacio) podrían favorecer la aparición del acné.
"Entre 1930 y 1960, a los pacientes se les desaconsejaba comer una amplia selección de alimentos, como chocolates, grasas, dulces. Pero luego de una serie de estudios criticos, esa asociación se desvaneció", recuerda una revisión del asunto publicada recientemente en la revista de la Academia Estadounidense de Dermatología.
Sin embargo, continúa la publicación, "la pregunta por la relación entre dieta y acné ha vuelto a ser formulada. Existe evidencia razonablemente convincente de que las dietas con alto índice glucémico pueden exacerbar el acné".
"Los alimentos con grandes cantidades de azúcar incrementan la producción del llamado factor de crecimiento de insulina, que al unirse en receptores de los queratinocitos producen su proliferación excesiva", explicó la dermatóloga francesa Brigitte Dréno.
La proliferación excesiva de esas células cutáneas colabora con el taponamiento de los poros, que es la lesión inicial del acné.
"La relación entre el acné y la alimentación va cambiando permanentemente y por eso, por el momento, no se recomienda ninguna dieta restrictiva ni se hace mucho hincapié en lo alimentario -comentó la doctora María Valeria Angles, del Servicio de Dermatología del Hospital Italiano-. De todos modos, si uno observa que en un paciente un alimento determinado produce más lesiones de acné, la decisión es suspender ese alimento."
En el taller que Angles coordina en el Italiano, también se tratan otros mitos del acné, como por ejemplo, que el sol lo mejora, cuando, en realidad, hace que la enfermedad reaparezca con más fuerza, o que el acné está relacionado con la suciedad, "lo que hace que muchos se laven obsesivamente la cara -dijo-. Eso irrita la piel y vuelve intolerable el tratamiento".
Fuente: lanacion.com
Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina





