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martes, 12 de noviembre de 2013

Bodega Benegas viste de gala al Malbec con una nueva etiqueta de alta gama

Tras el desembarco del flying winameker Paul Hobbs como asesor externo, Bodega Benegas encaró un proceso de reposicionamiento en el mercado interno.

Por un lado, incorporó a la sommelier Natalia Beneitez como brand manager, de modo de delinear una estrategia más agresiva en su plan por sumar sus etiquetas a un mayor número de restaurantes de primera línea de Buenos Aires. 

Paralelamente, por estos días, la bodega está presentando al nuevo integrante de su línea ícono: Benegas Lynch Malbec 2011.

Cabe destacar que, fiel al estilo francés que pregona el fundador y presidente de la bodega, Federico Benegas Lynch, esta línea estaba conformada hasta el momento únicamente por el blend Meritage -elaborado en base a 50% de Cabernet Sauvignon, 30% de Cabernet Franc, 15% de Merlot y 5% Petit Verdot- y por un 100% Cabernet Franc.

De este modo, la irrupción de este Malbec marca una suerte de punto de inflexión dentro de la historia de la bodega, que hasta el momento no le había asignado un rol tan protagónico a esta cepa dentro de su portfolio.

Sin embargo, tras haber adquirido una finca en Gualtallary -bautizada "La Encerrada" y ubicada a una altura de 1.450 metros sobre el nivel del mar-, la concepción que Federico Benegas tenía sobre esta variedad experimentó un fuerte cambio.

"Con los vinos de la finca La Encerrada varió mi visión sobre el Malbec. Y esto coincidió con haber empezado a trabajar, en agosto del año pasado, con Paul Hobbs, quien vio en este Malbec un enorme potencial", aseguró el bodeguero, en el marco de una degustación organizada para la prensa especializada.

"Apenas degustó este Malbec, Paul se mostró enormemente satisfecho y fue quien nos empujó a salir con un varietal en este segmento de precios", agregó.

Acto seguido, Benegas destacó que el ingreso del reconocido winemaker no implicó un cambio en el estilo enológico, dado que "una de las condiciones que se fijó antes de su llegada fue que respetara nuestra personalidad e historia".

A la hora de degustar este ejemplar, Vinos & Bodegas se encontró con un Malbec de elegante factura, con una nariz de perfil bien frutado, donde se conjugan notas de frutos rojos y negros, en sintonía con trazos florales y de hierbas aromáticas, que recuerdan al orégano. En tanto, el paso de cerca de 18 meses por barricas aporta toques ahumados. Ya en boca, este ejemplar de paladar pleno exhibe buena estructura, con taninos texturados y un buen nervio, producto de una acidez con sello de Gualtallary que le va marcando el pulso en el paladar.
Fue embotellado recién en junio, por lo tanto, dentro de los próximos 12 meses irá encontrando su equilibrio, si bien es un ejemplar que, frente a platos preparados a base de carnes rojas, se convertirá en un gran ladero.

Sale al mercado a un precio sugerido de $450. Y, un poco por el concepto y un poco por el presupuesto, está pensado para aquellos consumidores que están hilando más fino y buscando opciones cada vez más elegantes y sofisticadas en el terreno de la alta gama. 

Fuente: iprofesional.com

miércoles, 4 de abril de 2012

Mensaje en una botella: para Benegas, diez años no es nada

Participar de una cata vertical siempre es una interesante experiencia, dado que permite descubrir y analizar la evolución del trabajo de una bodega y también, en un plano más general, palpar un pequeño trazo de la historia vitivinícola argentina.

En las catas verticales hay que considerar numerosas variables, tales como el impacto de la evolución del tiempo en un vino en particular, la influencia del clima y del trabajo en el viñedo en cada añada, así como también cómo fue cambiando el concepto y el trabajo de los enólogos en la bodega con el paso de los años.

En general, estas experiencias están especialmente destinadas a analizar vinos ícono o de altísima gama. Este fue el caso de la Bodega Benegas, que organizó una cata vertical para la prensa especializada durante la cual se pudieron probar cuatro cosechas distintas de su blend Meritage.
Se trata de un vino que, a través de las sucesivas cosechas, mantuvo su columna vertebral dominada por el Cabernet Franc y el Cabernt Sauvignon, con aportes de Merlot y Petit Verdot.

Además, estas partidas limitadas de 3.000 botellas contaron con un añejamiento de 18 meses en barricas francesas de primer uso.

En este contexto, Vinos & Bodegas dialogó con Federico Benegas Lynch, fundador de la bodega Benegas y bisnieto del legendario Tiburcio Benegas, uno de los nombres más representativos a la hora de hablar de la historia vitivinícola argentina.

Al momento de explicar qué significa para él este blend, Benegas Lynch destacó que "soy un gran admirador de los vinos de Burdeos. Y nuestra historia familiar siempre estuvo muy vinculada con la elaboración de vinos de alta gama".

"El Meritage es nuestro vino ícono porque soy un convencido de que las mezclas son más que la suma de las individualidades. Amo los vinos de Burdeos y este blend es un poco el reflejo de esa pasión", acotó el bodeguero.

Acerca de las casuas por las cuales desistió de incorporar Malbec en este blend, Benegas Lynch agregó que "aunque tengas el mejor Malbec, basta verlo evolucionar 40 años frente a un Cabernet Sauvignon y saltan a la luz las enormes diferencias".

"No hay ningún Malbec hasta ahora que haya demostrado que pueda durar 20 años", disparó.

Por otra parte, el fundador de Benegas recalcó además como un aspecto fundamental las características del terroir y de la materia prima a la hora de elaborar vinos de alta gama: "Tenemos un viñedo realmente único en el mundo. Podrá gustar o no el vino, pero la calidad es intachable. Está ubicado en un pedregal, al borde del río Mendoza. Cuenta con riego por inundación, lo que permite que las raíces alcancen los cuatro metros de profundidad. Además, ninguna de estas plantas es un clon, son variedades cortadas de los mejores château de Francia. Si a esto le sumás la antigüedad de los viñedos, tenemos algo realmente único".

En este contexto, durante la cata vertical, Vinos & Bodegas pudo degustar las añadas 2002, 2004, 2006 y una más reciente que aún está en fase de testeo y, al menos por ahora, no saldrá al mercado.

La degustación arrancó con el Meritage 2002. Se trata de un vino que viene evolucionando muy bien en botella, con el color todavía sostenido y el asomo de los primeros tonos teja. En nariz es elegante, con distintas capas de aromas: frutas rojas bien maduras sobre colchón tostado y algunas trazas de aromas torrefactos, como café, acompañado luego por algún touch de pimientos verdes. Buena intensidad sin llegar a ser estridente.

En boca, la madera se muestra perfectamente integrada, dado que van desplegándose notas de cuero agradables, nada invasivas, sumado a ese tostado del comienzo, que van acompañando un final de muy larga persistencia.

Es un vino estructurado, con buena carga tánica que permiten reconocer que se está ante un ejemplar completamente "vivo" y que tiene mucho camino por delante.

De hecho, el propio Federico Benegas Lynch se mostró confiado en que esta añada, en condiciones óptimas de guarda, "puede permanecer 20 años más en botella".
Acto seguido, fue el turno de la cosecha 2004. Cabe destacar que, en la composición, este blend tiene una mayor participación de Cabernet Franc.

Esto, sumado a los dos años menos en botella permiten percibir las clásicas y esperadas notas de pimiento verde un poco más al frente, lo que genera una nariz más fragante. A esto se suma una fruta roja un poco más fresca y aportes más palpables de madera, con delicadas pinceladas de vainilla.

En boca aparece el costado más especiado, acompañado por un lindo tostado. De paladar pleno, este ejemplar se muestra caudaloso y unos agradables taninos redondos y sedosos, rematado por un final intenso y también de muy larga persistencia.
Posteriormente, se degustó la añada 2006, que resultó ser el ejemplar más sobrio de la cata. Su perfil prolijo y menos estridente que el resto igual no implica una pérdida de complejidad. Por el contrario, es un ejemplar donde hay una dosis de pirazinas interesante, acompañado por alguna nota mentolada.

Este blend es de paladar pleno, consistente pero no pesado. En boca se van liberando más notas de pimiento, acompañada por una acidez más marcada, que lo torna un ejemplar fresco. Los taninos van evolucionando bien: se muestran firmes y aportan estructura, pero no exhiben ese molesto toque secante.

Hacia el final, se degustó una añada más reciente, sobre la cual desde la bodega pidieron no revelar mayores detalles. Únicamente cabe destacar que se trata de un ejemplar con rica fruta y notas de caramelo aportadas por su paso por barrica.

El detalle a mencionar es que este ejemplar, así como otra de las añadas, tenía más de 15% de alcohol, pero en ningún caso esto se tradujo en vinos abrasivos.
En este sentido, Benegas Lynch optó por no divulgar los datos técnicos hasta el final para no condicionar la cata. Y lo cierto es que muchos se sorprendieron ante este nivel de alcohol que nunca terminó impactando en el paladar.

A modo de balance, el bodeguero destacó que "no soy un comerciante. Pongo mi corazón en lo que hago y para mí el Meritage viene a ocupar un lugar importante en la vitivinicultura argentina. Y con esta cata quise mostrar con orgullo lo que estamos haciendo ahora y lo que que hicimos hace diez años".

Fuente: Area del Vino

viernes, 9 de marzo de 2012

Bodega Benegas, un nombre con historia

Vinos elegantes que se destacan por la fruta son las características principales de los ejemplares de Benegas. Más allá del foco en las exportaciones, hoy, la bodega mira fuertemente al mercado interno como parte de sus objetivos 2012. 

Bodega Benegas se inició de la mano de Federico Benegas Lynch que luego de estar desvinculado por algunos años del vino, en 1998 decidió volver a este mundo comprando 40 hectáreas de Finca "Libertad", antigua propiedad de la familia Benegas. A esta inversión inicial, le sumó la compra de una exclusiva bodega con viñedos centenarios.

Federico Benegas Lynch además de ser el propietario, es el enólogo de todas las líneas junto Darío Burgos quien es gerente de Operaciones. 


El concepto y estilo de los vinos de Benegas se caracterizan principalmente por ser elegantes. Federico Benegas Lynch contó a Vinos & Viñas que sus productos "se destacan por la fruta dejando la madera en segundo plano. Tienen un buen nivel de acidez y taninos maduros dando como resultado complejidad y evolución considerándolos grandes vinos con potencial de guarda.

El objetivo de Benegas es seguir siendo fieles a un estilo, "a hacer vinos de gran calidad, de permanecer en el mercado y de poder competir con productos que realmente compartan una buena relación precio calidad. De esta forma, es que proyectamos para el 2012 un crecimiento del 30%".

Los viñedos donde nacen los mejores vinos

Todas las líneas de Benegas nacen de Finca Libertad, ubicada sobre la Costa del Alto Río Mendoza, en Cruz de Piedra, Maipú, Mendoza. Esta región se encuentra al pie de la precordillera de Los Andes, a 850 metros sobre el nivel del mar. La gran amplitud térmica caracteriza el clima de ésta micro región, con días cálidos y noches frescas que cubren los viñedos de Finca Libertad en las noches estivales.

Finca Libertad está formada por 40 hectáreas. Éstas 249 hectáreas correspondientes a la Costa del Alto Río Mendoza nacen en Blanco Encalada, al oeste y termina en Cruz de Piedra, al este. Allí, además del benéfico clima, los suelos tienen grandes cantidades de canto rodado, con mucha grava, donde la vid es exigida a su extremo y las raíces llegan hasta los 8 metros de profundidad en busca de agua y nutrientes. Hay 31 hectáreas plantadas con parcelas que datan de fin del siglo XIX, como el Cabernet Franc de 1888. También hay antiguas viñas de Cabernet Sauvignon (1927) y Sangiovese (1930), Merlot (1962), Syrah (1951) y Malbec (1960). Algunas parcelas han sido replantadas entre 1999 y 2002 sumando además el Petit Verdot. 

Su clima y suelo hacen de este lugar un terroir único y aun más por su especial y único Cabernet Franc de más de 120 años. "En 2010 invertimos en Finca La Encerrada, una finca 70 hectáreas, ubicada en el Valle de Uco en la parte alta del distrito de Gualtallary, Tupungato, a 1450 metros sobre el nivel del mar. El suelo está compuesto por una fina capa de arena, luego piedra y arcilla. El clima desértico, con más de 300 días de sol y la amplitud térmica favorecen al desarrollo equilibrado de polifenoles y acidez, dando vinos de gran frescura y elegancia. Actualmente hay 20 hectáreas plantadas, en su mayoría Malbec de más de 5 años de edad, además de Chardonnay y Merlot", indicó Federico Benegas Lynch.

Entre sus últimas inversiones y como parte de su plan, el año pasado compraron una finca de 70 hectáreas, llamada "La Encerrada". "Con esta compra logramos extender la plantación existente y colocar el sistema de riego por goteo en la finca", continúo.

De esta manera es que la bodega se abastece con sus propias uvas y no compra a terceros. Federico Benegas Lynch contó: "El legado que aprendí de mi bisabuelo fue el tener viñedos y bodega propia a fin de poder tener un manejo más exhaustivo de la calidad de las uvas y del proceso de vinificación; es por eso que día a día el trabajo se forja en mantener esta filosofía de calidad".

Grandes reconocimientos internacionales

La calidad de los vinos de Benegas ha sido reconocida por la prensa internacional. Benegas Lynch Meritage 2006 fue puntuado con 92 y el Cabernet Franc 2006 obtuvo 90 puntos en The Wine Advocate. La cosecha 2005 de este último vino también recibió muy buenos comentarios de Jancis Robinson como "Truly Excellent", entre los mejores 10 vinos de Argentina.

Por otro lado, Benegas Estate Malbec 2008 recibió 4 estrellas "Highly Recommended" en Decanter, medio especializado de Reino Unido, mientras que el Benegas Estate Syrah 2008 resultó elegido como el "Mejor Syrah" con una medalla de oro, en el Argentina Wine Awards 2011.


Finalmente, Federico contó que una de las últimas novedades fue Don Tiburcio 2008. "Nuestro vino, obtuvo el lugar Nº61 con 90 puntos dentro del TOP 100 Best Buy 2011 de la Revista Wine Enthusiast; un verdadero orgullo para la bodega".

Mercados de destino

La bodega Benegas trabaja este año con un nuevo desafío, y es potenciar el mercado interno. Actualmente, la empresa exporta el 90% de su producción a Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Brasil y algunos países de Europa. Mientras que el 10% se retiene en Argentina, principalmente en vinotecas y restaurantes. 


"Nosotros tenemos una misma identidad de marca tanto para mercado interno como para mercado externo. Claro que la cepa emblema sigue siendo el que lidera nuestros mercados, sin embargo cada día vamos creciendo en los pedidos del resto de nuestro portfolio. Si bien nos hemos centrado en el mercado internacional durante algún tiempo, el mercado interno reconoce nuestras etiquetas así como el estilo de nuestros vinos. Además, cada año, enfocamos nuestra estrategia en abrir nuevos mercados, de esta forma inferimos en nuestro desafío de crecimiento", puntualizó Federico Linch.

La capacidad técnica

Actualmente, la bodega cuenta con 340 barricas de roble francés de 225 litros. Además, a finales del año pasado, Benegas adquirió una selección de barricas, con capacidad de 500 litros a fin de seguir con su estilo de vinos frutados con un complemento de madera sin que ésta sea la protagonista. 


Por otro lado, cuenta con una sala de tanques donde se ubican las piletas de cemento con epoxi. "Somos muy tradicionales en nuestra elaboración considerando que el manejo de la temperatura y el equilibrio que se consigue en las piletas es más estable para la vinificación; asimismo seguimos utilizando nuestras prensas hidráulicas", remarcó.

Hoy, "es un lujo para toda bodega poder contar con cavas subterráneas donde poder criar sus vinos tanto en barricas como en botellas, protegidos de las alteraciones de luz, temperatura y humedad que tanto daño le hacen", agregó.

Una cava con historia

La bodega cuenta con una cava construida por la familia de Gladys Alurralde Norton, madre de Federico J. Benegas Lynch. La misma se terminó de construir en 1901 por Agustín Alvarez, gobernador de Mendoza en aquellos años. Es una de las pocas reliquias históricas que quedan de la antigua Mendoza de fines del Siglo XIX. Durante aquellos años, la cava, que cuenta con una profundidad de seis metros, paredes de roca y pisos de tierra que albergaron en sus comienzos más de 40 toneles de roble francés de 35.000 litros cada uno, hoy tiene capacidad para 1.200 barricas de 225 litros, donde se crían cada una de las variedades por separado durante catorce meses para luego mediante una última degustación, se decide el destino de cada barrica en la formación del blend o de los varietales, y así volver nuevamente a barricas durante otros cuatro meses esperando su punto justo para ir a botella.

Además, Federico Linch Benegas contó que la cava cuenta con ocho piletas de corte y conservación de 150.000 litros c/u, típicas vasijas de gran tamaño donde se hacían los grandes volúmenes del corte que luego iría en bordelesas al mercado de consumo, las cuales se han transformado en excelentes cavas donde reposan las botellas de nuestros vinos de guarda por un lapso prudencial suficiente para volver a recuperar toda la complejidad que tenían al momento del embotellado.

La capacidad de las cavas es de 160.000 botellas en total.

Por último, remarcó, que "el llenado de botellas se hace simultáneo para toda la añada, para que no exista otra diferencia de calidad entre botellas que la que corresponde a la evolución propia del tiempo, valiosa para aquel que sabe apreciar los distintos pasos en la vida del vino".

Turismo

La bodega no deja de brillar con cada emprendimiento. Es por esto, que hace tres años decidió abrir las puertas y mostrarle al mundo los valores de este establecimiento y de las personas que trabajan allí. Ha sido tal el crecimiento y reconocimiento de sus vinos, que se ha visto reflejado en los visitantes. En el último año, entraron a Benegas un promedio de 120 personas por mes en temporada alta y 70 en la baja.

Ana Inés Musi, Hospitality & Marketing, contó que realizan visitas y degustaciones siempre con reserva previa. "Los recorridos están programados. Actualmente contamos con tres visitas por día, las cuales incluyen una charla de degustación. Éstas además, tienen una diferenciación. La degustación con la línea Estirpe y dos vinos Estate tiene un valor de $45 por persona; la degustación regular con la línea Benegas Linch, que es un vino de cada línea, $65 por persona, mientras que la degustación de blends es de $ 70 por persona".
Fuente: Area del Vino

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina