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miércoles, 4 de mayo de 2011

Beneficios de los garbanzos para la salud

Esta leguminosa es rica en hidratos de carbono de absorción lenta, por lo que proporciona energía pero con unos niveles de azúcar en sangre muy controlados. Este efecto les hace que sean muy beneficiosos para los diabéticos que deben de controlar sus niveles de glucosa, así como prevenir la resistencia a la insulina, fase previa a la diabetes.

Pese a que las proteínas que aporta son incompletas, por ser deficitarias en metionina, su consumo junto con cereales (pan, arroz, etc) compensa el déficit en dicho aminoácido, convirtiéndose así, en una proteína de alto valor biológico, fundamental para aquellos grupos de población que consumen pocos alimentos de origen animal como son los vegetarianos.

Por tanto, su elevado contenido en carbohidratos y proteínas los hacen adecuados para niños, adolescentes, estado de astenia y para personas que realizan esfuerzo físico, como los deportistas.

Su alto contenido proteico y bajo en grasa, siendo la que contiene es rica en ácidos grasos insaturados, hace que esta leguminosa contribuya a regular los niveles de colesterol.

Por su riqueza en fibra, mantienen el intestino con buena actividad, favoreciendo el tránsito. Esto es importante para prevenir del cáncer de colón y recto y al mismo tiempo prevenir y mejorar el estreñimiento. También la fibra contribuye a reducir los niveles de colesterol.

Esta alta concentración de fibra no resulta adecuada para personas con tendencia a cumular gases en el estómago e intestino, o en personas que tengan el intestino delicado, para tales situaciones es mejor comerlos eliminándoles la piel, una vez cocinados.

Dado su elevado contenido en magnesio, fósforo y vitaminas del grupo B, necesarios para el sistema muscular y nervioso, esta legumbre es adecuada en situaciones de estrés, irritabilidad, depresión nerviosa, nerviosismo y falta de sueño.

Por su elevado contenido en potasio y escaso en sodio se puede incluir en dietas de control de hipertensión arterial, litiasis renal y cuando se desee eliminar un exceso de ácido úrico. Además, presentan un marcado efecto diurético.

Su riqueza en folatos los hace recomendables en el embarazo para prevenir deformaciones del feto.

Se debe tener precaución con los garbanzos en conserva ya que incluyen sal.

Después de conocer todas las propiedades que encierran los grabanzos podemos deducir que interesa consumirlos a personas con:

- Enfermedades cardiovasculares.

- Hipertensión arterial.

- Colesterol.

- Estreñimiento.

- Niños y adolescentes en edad de crecimiento.

- Retención de líquidos.

- Deportistas en pleno ejercicio.

- Diabetes.

- Embarazo.

- Litiasis renal.

La forma más digerible para consumirlos, es como puré, previo hervido, triturado y tamizado, ya que se destruyen las fibras de celulosa, facilitándose la acción de los jugos digestivos.

Con objeto de aumentar su digestibilidad, se debe realizar una masticación buena, lenta y minuciosa para conseguir una actuación más intensa de los fermentos del jugo salivar.

También pueden ser consumidos hervidos o estofados, solos o con patatas, arroz, etc.

Tras ser hervidos, pueden tomarse con carne, pescado, tocino, jamón, fritos con tomate, etc, lo que supone un aumento del valor nutritivo pero una menor digestibilidad.

Para evitar la flatulencia, una vez cocidos los trituraremos con un pasapurés. Con objeto de favorecer su digestión se puede incorporar al agua de cocción algo kombu o bien alguna hierba carminativa (salvia, cilantro, comino y ajedrea).

Los garbanzos admiten múltiples preparaciones culinarias pero no se concibe un puchero, un potaje o incluso un plato de arroz sin un buen puñado de ellos. También son la base en la elaboración de algunos platos étnicos, como el humus o paté de garbanzos y el falafel (bolitas fritas a base de garbanzos, cebolla, ajo, perejil y cilantro).

Lo más normal es comerlos cocidos, y antes de preparar cualquier receta de garbanzos secos, es necesario dejarlos en remojo varias horas.

Si en la cocción usamos olla a presión, debemos calcular de 20 a 25 minutos a partir de los primeros silbidos del aparato con el fin de obtener una buena cocción.

En este caso se debe partir de agua templada para evitar su endurecimiento. Se suelen meter en una red antes de ponerlos en la olla, con el fin de evitar que se rompan o despellejen.

Si durante la cocción tenemos que añadir más agua, es recomendable que sea templada, dado que el agua fría detendría el proceso de cocción, endureciéndonos los garbanzos.

Hay que hacerlo lentamente para que no pierdan la piel, debiendo añadir la sal una vez estén prácticamente hechos.

Se aconseja el uso de cucharas de madera para que no adquieran sabor metálico./p>

Además de cocidos se pueden consumir germinados en refrescantes ensaladas (con pimiento verde, cebolla, atún y aliño de aceite y vinagre), o incluso tostados en una sartén o al horno, como aperitivo o tentempié.

Se venden cocidos, tostados, en remojo, envasados y secos (se comercializan en envases con un peso determinado o a granel).

De los secos elegiremos los más limpios, y de los cocidos o en remojo, los que cuenten con agua trasparente.

Es fundamental comprobar que no sean deformes y que estén enteros, sanos y sin olor.

Los secos los podemos conservar largo tiempo en un lugar seco y protegido de la luz.

Si están cocinados, se mantienen bien durante unos días en la nevera en recipiente hermético.

Los podemos congelar una vez cocidos, pudiéndolos conservar durante meses.

Para su posterior consumo se deben descongelar lentamente, a temperatura ambiente, en la parte baja del frigorífico, en el microondas o al baño maría.

Fuente: pulevasalud.com

Garbanzos asados picantes

Ingredientes

300 gramos de garbanzos cocidos, 1 cucharada de aceite de oliva, 1/2 cucharadita de chile molido y cayena, 1/2 cucharadita de comino, 1/4 cucharadita de canela, una pizca de sal.

Cómo preparar garbanzos asados picantes

Enjuagamos, escurrimos los garbanzos cocidos. Los secamos del todo, los colocándolos sobre papel absorbente de cocina, los movemos y los restregamos suavemente.

Precalentamos el horno a 180º C. Cubrimos la bandeja del horno ponemos una hoja de papel de horno. Colocamos los garbanzos sobre la bandeja horno y los rociamos con el aceite. Revolvemos para cubrirlos todos.

Sobre los garbanzos espolvoreamos las especias. Removemos los garbanzos para que todos queden cubiertos por igual de las especias.

Introducimos la bandeja en el horno y dejamos cocer los garbanzos hasta que estén dorados y ligeramente crujientes. Unos 30 minutos aproximadamente.

Degustación

Servimos los garbanzos asados picantes en un cuenco, junto a un par de cervezas y frente a dos amigas que no se hayan visto en un par de años y que tengan un montón de cosas que contarse para ponerse al día.

martes, 8 de febrero de 2011

Origen de los garbanzos

El origen del cultivo del garbanzo se localiza en el Suroeste de Turquía. Desde allí se extendió muy pronto hacia Europa (especialmente por la región mediterránea) y más tarde a África (fundamentalmente Etiopía), América ( especialmente México, Argentina y Chile) y Australia. Se ha comprobado la existencia de 40 especies de garbanzos extendiéndose desde Oriente Medio, Turquía, Israel y Asia Central.

Las legumbres son tan ricas en proteínas como las carnes y casi tan ricos en glúcidos como los cereales. Junto a los cereales, son los alimentos más pobres en agua y son los más ricos en fibra, constituyendo un alimento muy valioso desde el punto de vista nutricional.

Contiene entre un 17 y un 24% de proteína bruta (dentro de las leguminosas son las de mejor calidad por su composición en aminoácidos).

Harina de garbanzo.

A partir de la molienda del grano entero y descascarado se obtiene una harina de origen vegetal que desde el punto de vista nutricional es un alimento rico en proteínas, hidratos de carbono, fibras, minerales y vitaminas. La harina de garbanzo se suele mezclar con harina blanca para dar pan ácimo, o bien se emplea como ingrediente en productos de confitería.

Garbanzos y salud

Esta leguminosa es rica en hidratos de carbono de absorción lenta, por lo que proporciona energía pero con unos niveles de azúcar en sangre muy controlados. Este efecto les hace que sean muy beneficiosos para los diabéticos que deben de controlar sus niveles de glucosa, así como prevenir la resistencia a la insulina, fase previa a la diabetes.

Pese a que las proteínas que aporta son incompletas, por ser deficitarias en metionina, su consumo junto con cereales (pan, arroz, etc) compensa el déficit en dicho aminoácido, convirtiéndose así, en una proteína de alto valor biológico, fundamental para aquellos grupos de población que consumen pocos alimentos de origen animal como son los vegetarianos.

Por tanto, su elevado contenido en carbohidratos y proteínas los hacen adecuados para niños, adolescentes, estado de astenia y para personas que realizan esfuerzo físico, como los deportistas.

Su alto contenido proteico y bajo en grasa, siendo la que contiene es rica en ácidos grasos insaturados, hace que esta leguminosa contribuya a regular los niveles de colesterol.

Por su riqueza en fibra, mantienen el intestino con buena actividad, favoreciendo el tránsito. Esto es importante para prevenir del cáncer de colón y recto y al mismo tiempo prevenir y mejorar el estreñimiento. También la fibra contribuye a reducir los niveles de colesterol.

Esta alta concentración de fibra no resulta adecuada para personas con tendencia a cumular gases en el estómago e intestino, o en personas que tengan el intestino delicado, para tales situaciones es mejor comerlos eliminándoles la piel, una vez cocinados.

Dado su elevado contenido en magnesio, fósforo y vitaminas del grupo B, necesarios para el sistema muscular y nervioso, esta legumbre es adecuada en situaciones de estrés, irritabilidad, depresión nerviosa, nerviosismo y falta de sueño.

Por su elevado contenido en potasio y escaso en sodio se puede incluir en dietas de control de hipertensión arterial, litiasis renal y cuando se desee eliminar un exceso de ácido úrico. Además, presentan un marcado efecto diurético.

Su riqueza en folatos los hace recomendables en el embarazo para prevenir deformaciones del feto.

Se debe tener precaución con los garbanzos en conserva ya que incluyen sal.

Después de conocer todas las propiedades que encierran los grabanzos podemos deducir que interesa consumirlos a personas con:

- Enfermedades cardiovasculares.

- Hipertensión arterial.

- Colesterol.

- Estreñimiento.

- Niños y adolescentes en edad de crecimiento.

- Retención de líquidos.

- Deportistas en pleno ejercicio.

- Diabetes.

- Embarazo.

- Litiasis renal.

La forma más digerible para consumirlos, es como puré, previo hervido, triturado y tamizado, ya que se destruyen las fibras de celulosa, facilitándose la acción de los jugos digestivos.

Con objeto de aumentar su digestibilidad, se debe realizar una masticación buena, lenta y minuciosa para conseguir una actuación más intensa de los fermentos del jugo salivar.

También pueden ser consumidos hervidos o estofados, solos o con papas, arroz, etc.

Tras ser hervidos, pueden tomarse con carne, pescado, tocino, jamón, fritos con tomate, etc, lo que supone un aumento del valor nutritivo pero una menor digestibilidad.

Para evitar la flatulencia, una vez cocidos los trituraremos con un pasapurés. Con objeto de favorecer su digestión se puede incorporar al agua de cocción alga kombu o bien alguna hierba carminativa (salvia, cilantro, comino y ajedrea).

Los garbanzos admiten múltiples preparaciones culinarias pero no se concibe un puchero, un potaje o incluso un plato de arroz sin un buen puñado de ellos. También son la base en la elaboración de algunos platos étnicos, como el humus o paté de garbanzos y el falafel (bolitas fritas a base de garbanzos, cebolla, ajo, perejil y cilantro).

Lo más normal es comerlos cocidos, y antes de preparar cualquier receta de garbanzos secos, es necesario dejarlos en remojo varias horas.

Si en la cocción usamos olla a presión, debemos calcular de 20 a 25 minutos a partir de los primeros silbidos del aparato con el fin de obtener una buena cocción.

En este caso se debe partir de agua templada para evitar su endurecimiento. Se suelen meter en una red antes de ponerlos en la olla, con el fin de evitar que se rompan o despellejen.

Si durante la cocción tenemos que añadir más agua, es recomendable que sea templada, dado que el agua fría detendría el proceso de cocción, endureciéndonos los garbanzos.

Hay que hacerlo lentamente para que no pierdan la piel, debiendo añadir la sal una vez estén prácticamente hechos.

Se aconseja el uso de cucharas de madera para que no adquieran sabor metálico.

Además de cocidos se pueden consumir germinados en refrescantes ensaladas (con pimiento verde, cebolla, atún y aliño de aceite y vinagre), o incluso tostados en una sartén o al horno, como aperitivo o tentempié.

Se venden cocidos, tostados, en remojo, envasados y secos (se comercializan en envases con un peso determinado o a granel).

De los secos elegiremos los más limpios, y de los cocidos o en remojo, los que cuenten con agua trasparente.

Es fundamental comprobar que no sean deformes y que estén enteros, sanos y sin olor.

Los secos los podemos conservar largo tiempo en un lugar seco y protegido de la luz.

Si están cocinados, se mantienen bien durante unos días en la nevera en recipiente hermético.

Los podemos congelar una vez cocidos, pudiéndolos conservar durante meses.

Para su posterior consumo se deben descongelar lentamente, a temperatura ambiente, en la parte baja del frigorífico, en el microondas o al baño maría.

Fuente: pulevasalud.com

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Garbanzos, una receta de puchero


Los garbanzos tienen muchos hidratos de carbono y pocas proteínas, muchas calorías y pocas grasas pero ademas tienen fibra, calcio, potasio, hierro, magnesio y vitaminas (B1, B2, B6, C) en resumen son una buena opción para el deportista. En Vitónica hoy os vamos a dar una receta de como podemos tomar unos garbanzos en este tiempo que estamos donde ya apetecen platos de cuchara, platos calentitos. Toma nota.

Ingredientes:

Garbanzos (de bote que ya vienen cocidos) un tomate natural, dos dientes de ajo, una cebolla grande, chorizo para guisar, patatas (medio kilo), laurel, sal, pimienta molida, 250 cc de agua y dos dientes de ajo.

Procedimiento:
Cortamos el tomate, los ajos y la cebolla y hacemos un sofrito, añadimos el laurel, cuando esté pochado añadimos las patatas cascadas y añadimos el agua hasta cubrir las patatas. Dejamos unos cuatro-cinco minutos hirviendo y añadimos el chorizo cortado en rodajas y los garbanzos. Añadimos la pimienta molida y dejamos hasta que las patatas estan blandas.

Os chupareis los dedos, es un plato rico rico para un día de invierno como el que se acerca y muy apto para deportistas.

Fuente: vitonica.com

lunes, 22 de noviembre de 2010

ENSALADA DE GARBANZOS-HOMMOS- CON TAHINA

Ingredientes:
  • 1/4 kg de garbanzo crudo
  • 1/2 cucharada pequeña bicarbonato
  • Sal
  • Comino molido
  • 3 dientes de ajo machacado
  • 1/2 vaso jugo de limón
  • 1/4 vaso vinagre
Procedimiento:

Dejar el garbanzo en remojo la noche anterior. Cambiarle el agua, añadir el bicarbonato y cocinar a fuego lento

Cuando esté muy blando se machaca el garbanzo o se bate en la batidora. Mezclar la Tahina con sal, ajo, comino, limón , vinagre y mezclar. Añadir el garbazo molido y si es necesario un poco de agua.

Adornar con perejil y servir en platos como aperetivo.

jueves, 7 de octubre de 2010

Pisto con garbanzos

Dicho así, a la brava, "pisto con garbanzos" suena a bomba atómica: uno de esos platos que te deja inmovilizado dos horas o te convierte en una versión humana del globo de los Montgolfier. Y nada más lejos de la realidad. Primero, la cantidad de legumbre que lleva es moderada, por lo que no resulta pesado en absoluto. Segundo, el pisto es verdura. Un poco guisadilla con cebolla, pimiento y aceitorro, vale, pero verdura al fin y al cabo. Y tercero, no va acabado con huevo, estilo bilbaína, por lo que pierde contundencia.

El pisto con garbanzos es perfecto como plato único de tupper para llevar a la oficina, y además es 100% vegetariano. Aunque la receta es propia, reconozco que no se me había ocurrido poner legumbres en este plato clásico de hortalizas hasta que me encontré con un 'ratatouille' con garbanzos en Serious Eats. Luego he visto otras fórmulas parecidas en blogs españoles, entre ellas una muy recomendable al estilo moruno de Directo al Paladar. La mía es la del pisto que se ha tomado toda la vida en casa, con el añadido mediterráneo de la berenjena, poco habitual en las cocina vasca tradicional.

Recomiendo que los garbanzos cocidos sean caseros, comprados a granel o, si son de bote, de buena calidad. Un garbanzo chungo rebotante puede arruinar la receta.

Dificultad

La de coger el punto a las verduras.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 150 gr. de garbanzos cocidos
  • 1 calabacín grande
  • 1 berenjena
  • 1/2 kg. de tomates muy maduros
  • 1 pimiento verde grande
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva
  • Azúcar
  • Sal

Preparación

1. Pelar la berenjena y cortarla en dados. Salarla y ponerla a escurrir en un colador con algo de peso encima durante una hora para que pierda el amargor.

2. Quitar el tronco a los tomates, hacerles una pequeña incisión en forma de cruz en la base. Escaldarlos en agua hirviendo, pelarlos y despepitarlos. Cortarlos en trozos grandes, como de medio gajo.

3. Picar la cebolla. Quitar el tronco y las pepitas al pimiento y cortarlo en trozos medianos, de unos 2 o 3 centímetros.

4. Calentar un buen chorro de aceite de oliva en una sartén grande, y dorar la cebolla a fuego medio durante unos 5 minutos. Remover de vez en cuando para que no se queme. Añadir el pimiento y el diente de ajo, y dorar 5 minutos más.

5. Cortar el calabacín longitudinalmente en cuatro trozos, y eliminar algo de la parte central en la que están las semillas. Cortar los trozos en daditos y añadirlos a la sartén junto a la berenjena. Salar, añadir un poco de aceite si es necesario y rehogar unos 15 minutos.

6. Finalmente, añadir el tomate y dejar que cueza todo junto unos 15-20 minutos, hasta que el calabacín y la berenjena estén bien hechos y el tomate esté entero pero se deshaga al tocarlo con la cuchara.

7. Aplastar el diente de ajo y disolverlo en la salsa. Probar el tomate, y si está muy ácido, añadir una chucharadita de azúcar. Sumar los garbanzos, dar una vuelta y cocer un par de minutos más. Corregir de sal y servir.

Fuente: blogs.elpais.com

jueves, 24 de junio de 2010

Ensalada de garbanzos y atún


Para llevar una dieta bien balanceada hay que comer un poco de todo y siguiendo los consejos de mi abuela, que poco entiende de complementos vitamínicos vendidos en farmacias, trato de comer pescado una vez por semana y muchas verduras y legumbres. Entre estas últimas mis favoritas son las lentejas, los porotos y los garbanzos.

Hablando de garbanzos un buen plato de esta legumbre nos da mucha energía y he aquí entonces una sabrosa ensalada de garbanzos que si bien es mas fresca en primavera y verano, podemos comer como entrada en el invierno.


Ingredientes:

. 400 gramos de garbanzos

. 2 huevos duros

. 50 gramos de aceitunas

. Alcaparras, dos cucharadas

. Hierbas aromáticas (laurel, tomillo, puerro, apio)

. 1 cebolla

. Ajos

. 200 gramos deatun en aceite

. 1 cucharada de bicarbonato de sodio

Vinagreta:

. 2 cucharadas de vinagre de manzana

. 100 ml de aceite de oliva

. 1 cucharada de mostaza

. Sal/pimienta

Preparación:

Primero debes lavar los garbanzos con agua fría y después los colocas en un bowl hondo con agua tibia, el bicarbonato y una pizca de sal. Los dejas en remojo unas 10 horas o toda la noche. Después los escurres, los lavas de nuevo y los dejas en el colador. Allí los espolvoreas con el bicarbonato y cuidas de que todos toquen el polvo.

Colocas una olla con agua a hervir y en el hervor le añades los garbanzos junto con las hierbas en un atado, la cebolla y los ajos (toda una cabeza). Debes esperar a que se ablanden y esperar a lo último para salar. Después los escurres y en una bandeja honda le agregas los huevos duros cortados, las aceitunas cortadas, las alcaparras y el atún. Condimentas con la vinagreta y listo, tienes un plato de legumbres energético, sano y nutritivo.

Garbanzos

Propiedades de los garbanzos:
  • Alto contenido en fibras, con lo que ayuda a aliviar el estreñimiento.
  • Los garbanzos reducen el colesterol siendo muy útiles para las enfermedades cardiovasculares.
  • Los garbanzos son un buen alimento para la Diabetes ya que sus hidratos de carbono son de lenta asimilación.
  • Los garbanzos contienen magnesio, con lo cual protege al organismo contra enfermedades cardiovasculares y el estrés.
  • También está comprobado que alivia las úlceras pépticas y duodenales.


Información nutricional de los garbanzos (por 100 g. crudos)

  • 244 Calorías.
  • 19 g. de Proteínas.
  • 50 g. de Hidratos de Carbono.
  • 11 g. de Fibra.
  • 160 mg. de Calcio.
  • 1.000 mg. de Potasio.
  • 2 g. de grasas saludables.
  • 6 mg. de Hierro.
  • 3 mg. de Zinc.
  • Vitaminas (B1, B2, B6, C) y Magnesio.

¿Sabías que los garbanzos...?

Los garbanzos son una de las legumbres que más cuestan de cocer y de digerir. Deja los garbanzos en remojo 24 horas y cocinarlos a fuego lento con un trocito de alga Kombu y/o un poquito de Hinojo o Comino.

jueves, 29 de abril de 2010

Garbanzos para el colesterol

Son legumbres muy energéticas, nutritivas y equilibradas que, además, poseen propiedades medicinales.

Por su alto contenido en vitaminas, proteínas y minerales, destacando el hierro que casi triplica al de la carne, son legumbres muy energéticas, nutritivas y equilibradas que, además, poseen propiedades medicinales múltiples no difundidas pese a estar al alcance de todos los bolsillos.

Sus fibras y activos como folatos y el magnesio, entre otros elementos, lo hacen ideal para reducir el llamado colesterol malo, beneficia el tránsito intestinal, recomendable para la diabetes, anemia, problemas del colon, hipertensión, es anticancerígeno, diurético y reconstituyente.

Sin embargo se debe tener prudencia en su consumo para quienes sufren de flatulencias, colitis y problemas intestinales.

El origen del cultivo del garbanzo podría situarse en el Mediterráneo Oriental: Grecia, Turquía o Siria desde donde se expandió por todas la regiones del Mediterráneo con relativa rapidez. Los colonizadores españoles lo introdujeron en América.

Por disminuir el estrés y nerviosismo, desde la antigüedad se aconsejaba su consumo en los estados depresivos y se le relacionaba con la muerte. Los griegos de época clásica comían garbanzos en los banquetes fúnebres. En Niza nació la tradición de comer el suculento potaje de garbanzos el Miércoles de Ceniza, el Viernes Santo y el Día de todos los santos.

Después del descubrimiento de América , como consecuencia de la popularización de la papa, maíz y la alubia mexicana, el garbanzo entró en franco retroceso en el Viejo Continente, limitándose la producción a las clases de menores recursos económicos.

Por esta razón se le bautizó como “la carne del pobre” por ser barato y de una riqueza considerable en lo que a aportes nutritivos se refiere.

Sus Características

El garbanzo o chícharo (Cicer arietinum) es una leguminosa de la familia de las fabáceas, de aproximadamente 5 dm de altura, con flores blancas que desarrollan una vaina en cuyo interior se encontrarán 2 ó 3 semillas como máximo.

Es redondeado, aplastado por los laterales y posee un pico formado por el relieve de la raicilla por lo que se suelde decir que su aspecto global se asemeja al de una cabeza de carnero con los cuernos enrollados en los flancos, de donde deriva su nombre.

En griego la misma palabra significa ‘carnero’ y ‘garbanzo’. Incluso la terminología binomial del garbanzo (Cicer arietinum) deriva de la palabra latina aries que significa precisamente ‘carnero’.

Es una planta anual cuyas raíces profundizan en el suelo por lo que se adapta a los terrenos áridos o secos. El tallo principal es redondeado y las hojas tienen el borde dentado. El fruto es una vaina bivalva con dos o tres semillas en el interior. Las flores emergen solitarias y la planta puede alcanzar hasta 6 dm de altura.

Los Compuestos

Es rico en proteínas, en almidón y en lípidos (más que las otras legumbres) sobre todo de ácido oleico y linoleico, que son insaturados y carentes de colesterol. Del mismo modo el garbanzo es un buen aporte de fibra y calorías.

Si bien es cierto que las proteínas que aporta son inferiores a otras legumbres, como la soja, las lentejas o las judías, pero superiores a la carne y los huevos, tratándose de proteínas completas.

Las vitaminas de los garbanzos son variadas, si bien las muy abundantes son las del grupo B.

Los folatos son muy abundante en los garbanzos, estos intervienen en el buen funcionamiento del sistema nervioso y también reducen el riesgo de infarto.

Los minerales de los garbanzos son también muy variados, destacando el hierro, que casi triplica el que tiene la carne, el fósforo, el potasio, el magnesio, el calcio y el cinc.

Información nutricional del garbanzo (por 100 gr. crudos)

  • 244 Calorías.
  • 19 gr. de Proteínas.
  • 50 gr. de Hidratos de Carbono.
  • 11 gr. de Fibra.
  • 160 mg. de Calcio.
  • 1.000 mg. de Potasio.
  • 2 gr. de grasas saludables.
  • 6 mg. de Hierro.
  • 3 mg. de Zinc.
  • Vitaminas (B1, B2, B6, C) y Magnesio.

Propiedades medicinales

Por su alto contenido en fibras ayuda a aliviar el estreñimiento.

Contiene magnesio, con lo cual protege al organismo contra enfermedades cardiovasculares y el estrés, lo que se complementa por su propiedad de reducir el colesterol malo.

Es ideal para la embarazadas, por su riqueza en proteínas, hierro y otros minerales, también por sus folatos

El científico Grande Covián explica sus beneficios de la siguiente manera: “Los garbanzos contienen fibras solubles, denominadas betaglucanos que, en el proceso digestivo, forman un gel con el agua intestinal impidiendo la absorción de gran parte del colesterol presente en el intestino durante la digestión”.

Su riqueza en aminoácidos es tal que los bromatólogos, al clasificarlos, sitúan sus proteínas a la altura de las llamadas proteínas nobles de carnes y pescados.

El porcentaje de calcio, hierro y magnesio es más que considerable; su porcentaje en ácidos grasos monoinsaturados —los ácidos que dificultan la formación de placas de ateromas en las arterias— es mayor que el de lentejas y alubias.

Donde quizá más se aprecie su valor sea en los polisacáridos no digeribles que contienen y que tanto intervienen en la salud, protegiendo el aparato digestivo contra la diverticulitis, el estreñimiento crónico y, presumiblemente, contra el cáncer de colon y recto.

Diabetes
Los garbanzos aportan hidratos de carbono complejos por lo que su absorción es lenta.y producen una asimilación gradual de la glucosa. Esto evita el desequilibrio de los niveles de azúcar en la sangre y genera una energía constante, por lo que constituye un alimento ideal para los diabéticos.

Aportan gran cantidad de proteínas pero al mismo tiempo son muy pobres en grasas saturadas, por lo que contribuyen a regular el colesterol. Además tiene notables cantidades de fibra, lo que mejora el tránsito intestinal y contribuye a que la absorción de los hidratos de carbono sea todavía más lenta.

Energéticos
Los garbanzos aportan muchos minerales, sobre todo fósforo, hierro y magnesio. Son especialmente ricos en vitaminas B1, B6 y ácido fólico por lo que es un alimento apto para todo tipo de personas, pero en algunos casos su consumo se hace más conveniente.

Su aporte de carbohidratos y proteínas lo hacen muy adecuado para estados de astenia, niños, adolescentes y personas que realizan esfuerzos físicos, como los deportistas.

Por su elevado contenido en potasio y la escasa presencia de sodio, el garbanzo favorece la diuresis o excreción de la orina.

Esto es beneficioso en casos de hipertensión arterial, litiasis renal y cuando se desea eliminar un exceso de ácido úrico.

Debido a su notable contenido en magnesio, fósforo y vitaminas del grupo B, necesarios para el sistema nervioso y muscular, el garbanzo es adecuado para afrontar situaciones de tensión psicofísica y de estrés.

Alimento
Pueden comerse cocidos, tostados, fritos e incluso en forma de harina (Harina de garbanzo) y han sido consumidos en algunas regiones como infusión, en una especie de café, una vez que los garbanzos han sido tostados y molidos.

Los garbanzos se conservan mucho tiempo y una vez cocinados pueden ser congelados por muchos meses. Si se ponen a remojo hay que considerar que deben estar en una vasija con abundante agua fría y un puñadito de sal gorda por espacio entre doce horas y veinticuatro horas (dependiendo del tipo y el tamaño de grano).

En lo que respecta a la cocción, ésta debe ser uniforme y respetando algunas reglas para que el garbanzo no se endurezca. A saber: los garbanzos deben ser introducidos con el agua previamente templada y en caso de que se deba añadir agua también debe estar previamente templada. Por supuesto, antes de la cocción los garbanzos deben ser dejados en remojo un número variable de horas en función de la calidad de los mismos.

Propiedades de los Garbanzos

Entre todas las legumbres conocidas el garbanzo se destaca especialmente por ser rico en Hidratos, por eso se dice que es pura energía concentrada.

Debido a esta propiedad se lo considera como un alimento destacable para formar parte de la dieta de adolescentes y personas con mucha actividad física.

Es además una fuente muy importante de proteínas, hierro, magnesio, fibras, calcio, fósforo, ácido fólico, vitamina B1, manganeso y cobre.

Los garbanzos por lo general son de color crema y grandes, también hay una variedad en la que son más chicos y de color oscuro, estos se llaman “Channadal” esta variedad es usada en Medio Oriente mayormente.

Es aconsejable para su consumo dejarlos en remojo en agua tibia durante toda la noche, son especiales para prepararlos en ensaladas, guisos o como puré para acompañar diferentes preparaciones.

martes, 12 de mayo de 2009

Garbanzos


Los garbanzos contienen muchos nutrientes como el magnesio cuyas propiedades nos protegen contra las enfermedades cardiovasculares y el estrés. Los garbanzos forman parte de la cocina de la mayoría de los países destacando el plato árabe Humus.

Propiedades de los garbanzos
Alto contenido en fibras, con lo que ayuda a aliviar el estreñimiento.
Los garbanzos reducen el colesterol siendo muy útiles para las enfermedades cardiovasculares.
Los garbanzos son un buen alimento para la Diabetes ya que sus hidratos de carbono son de lenta asimilación.
Los garbanzos contienen magnesio, con lo cual protege al organismo contra enfermedades cardiovasculares y el estrés.
También está comprobado que alivia las úlceras pépticas y duodenales.

¿Sabías que los garbanzos...?
Los garbanzos son una de las legumbres que más cuestan de cocer y de digerir. Deja los garbanzos en remojo 24 horas y cocinarlos a fuego lento con un trocito de alga Kombu y/o un poquito de Hinojo o Comino.

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina