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jueves, 13 de junio de 2013

Pan negro: ¿engorda menos que el blanco?

Todos hemos oído, alguna vez, estos mitos que con el tiempo se vuelven parte de la sabiduría popular. Vamos a hablar de ellos, justamente, para desmitificarlos a la luz de los conocimientos que hoy se tienen en el campo de la nutrición:

“Las harinas integrales no engordan”

Esto es falso; las harinas integrales aportan las mismas calorías que las harinas blancas. Lo que difiere es el contenido de fibras, minerales y vitaminas.

La fibra de las harinas integrales arrastra grasas, toxinas y da saciedad al expandirse en el estómago. Las vitaminas y los minerales incrementan la calidad del alimento y aportan más nutrientes para el buen funcionamiento de todo el organismo. Este aporte, si es constante, mejora el metabolismo celular.

Por lo tanto, es aconsejable reemplazar las harinas blancas por las integrales. Si se quiere disminuir de peso, se deberán dosificar adecuadamente, ya sea para lograr un peso ideal como para cuidar la salud.

“Si quiero adelgazar, no tengo que consumir harinas” 

Esto es parcialmente cierto. En un plan para disminuir de peso pueden incluirse harinas, pero contando las porciones. Es altamente beneficioso, por lo dicho en el punto anterior, que sean integrales.
 
Extractos del libro “La dieta inteligente” (de Grupal Distribuidora), de la licenciada Susana Zurschmitten, nutricionista. 

Fuente: entremujeres.com

lunes, 27 de mayo de 2013

La mejor noticia: ¡comer pan hace bien!

¿Qué mejor que cerrar la noche soñando con unas buenas tostadas por la mañana? ¿Pan caliente con dulce de leche? ¿Pancito con manteca? Date permiso: esta vez la ciencia está de tu lado. Un flamante estudio acaba de confirmar que el pan es un alimento saludable y que degustar un par de rebanadas con el desayuno o la merienda no sólo no afectará nuestro peso sino que sumará a nuestro cuerpo salud y felicidad.

Los laureles, claro, se los lleva el pan integral: el estudio demostró que comer todos los días dos o tres porciones de pan (de 70 gramos) tiene un efecto protector en la salud cardiovascular. Por supuesto, como ocurre con todos los alimentos, el secreto está en la justa medida, en el equilibrio y en la capacidad sensorial de disfrutar pequeñas porciones y lograr satisfacción con ellas. 

El informe se llama Predimed asegura que "echa por tierra todos los mitos sobre el pan". Fue realizado por investigadores de la Universidad de Barcelona y fue presentado esta semana en España. El equipo estuvo integrado por farmacéuticos, físicos, ingenieros y médicos, todos coordinados por el investigador Rafael Llorach.

Los expertos escogieron a 275 voluntarios (93 hombres y 182 mujeres) con edades entre 55 y 80 años que no habían tenido enfermedades cardiovasculares previas y los dividieron por grupos según la cantidad de pan que solían comer. "Nos costó encontrar a gente que no consumía pan con asiduidad, aunque alguno reconoció que solo lo tomaba una vez al año", explicó Llorach.

La conclusión es que el consumo diario de pan, tanto blanco como integral, y siempre en el marco de una alimentación variada y equilibrada, se asocia con un perfil lipídico (riesgo coronario) más saludable y con menores concentraciones de insulina en sangre.

Al presentar el informe, Llorach subrayó que consumir pan a diario, en el marco de una dieta equilibrada, "conlleva menos obesidad, menos diabetes y menos enfermedades cardíacas" y "modifica el perfil urinario de manera significativa".

El especialista también pidió que desterremos la mala prensa del pan blanco. "Al ser la miga más mollosa parece dar una imagen de obesidad, pero no es así", comentó, y defendió sus bondades dietéticas. De todos modos, reconoció que el integral (de cereales) aporta más fibra y hace que el azúcar entre más despacio en el organismo, por lo que previene de forma mayor el riesgo de padecer diabetes en un futuro.

¿Engorda más la miga que la corteza?

Y la miga... ¿Engorda más que la corteza o no? A esa eterna duda Llorach respondió que los panaderos meten en el horno una única e igual masa, con la única diferencia que una sale más tostada que la otra. "Su valor proteínico y fuente de vitaminas, minerales y fibra es idéntico", destacó. Lo de creerla más responsable de nuestros kilos de más es "una cuestión psicológica", bromeó.

Fuente: entremujeres.com

viernes, 24 de mayo de 2013

Las ocho vidas del pan

* Pan rallado. Siempre es útil tenerlo en casa: para las milanesas, o para la base de las tartas (para que absorba un poco el jugo de los ingredientes). Para prepararlo, el pan debe estar bien seco. Por eso, es conveniente que lo dejes reposar algunos días. Si no, podés usar el horno: cortalo en rodajas y ponelas en una bandeja para que se seque bien. Luego, lo pasás por un rallador o usás una licuadora o trituradora.

* Tostadas. ¿Qué más rico que despertarse con unas tostadas humeantes a la mañana? El pan de ayer siempre se puede aprovechar para un reconfortante desayuno.

* Croûtons. Las ensaladas pueden adquirir una textura distinta si mezclamos algunos cuadraditos de pan apenas salteados en aceite o manteca. También podés sumarle algunos condimentos, que harán que tus tostaditas adquieran un sabor especial. Es ideal para la ensalada César.

* Canapés. El pan duro te será útil también para hacer una picadita. ¿Cómo? Cortá el pan en finas rodajas y tostalo al horno o en la sartén. Luego, sumale los ingredientes que prefieras: jamón, mayonesa, morrón, guacamole, huevo duro… Una opción diferente, los canapés de manzana.

* Migas. Esta es una receta especial para aprovechar el pan duro. Se trata de un plato tradicional español del cual existen numerosas variantes. En una sartén, se sofríe un ajo cortado, jamón y algo de chorizo en aceite de oliva. Cuando comienza a cocinarse y a salir la grasa del embutido, se añaden las migas de pan. Se agrega un poco de agua o de caldo hasta que se forme una masa. Se mezcla hasta que las migas pierdan la humedad del agua y queden de nuevo sueltas.

* Sopas de ajo o de bacalao. Pueden ser una buena opción si tenés ganas de cocinar. Chusmeá esta receta de una sopa de ajo blanco y uvas. Para la de bacalao, tostá finas rodajas de pan y agregalas a una base de cebolla, tomate, sal, cilantro y ajo fritas en aceite de oliva. Sumá un caldo y hervilo hasta que tenga consistencia.

* Torrijas. El pan también puede servir para hacer postres y las torrijas son una opción rica y barata. Mirá la receta de BienCasero.

* Budín de pan. Otro postre súper tentador en el que podés sumar algunas migas de pan. ¿Cómo? A la preparación de leche, huevos, azúcar y esencia de vainilla, agregá algunos pedacitos de pan. Al final, quedará con una textura diferente.

Fuente: Consumer.es.

lunes, 1 de octubre de 2012

Consumo del pan

El consumo del pan en las dietas y sus beneficios

Con motivo de la celebración del Día Mundial del Pan 2012 se han concluido y publicado diversos estudios e investigaciones sobre los beneficios del consumo del pan para la salud. Un estudio publicado por la Federación Vasca de Panadería ha puesto en marcha una campaña que envuelve este alimento tan preciado y esencial en la dieta mediterránea, titulada "pan cada día".

Han sido mucho los tópicos y mitos que han acompañado a este delicioso alimento, prohibiendolo en dietas y asegurando que el pan engordaba, pero esto no es así y se ha podido reflejar en diferentes investigaciones como el Realizado por la Federación Vasca. Además, otra investigación publicada y dirigida por la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética de la Universidad La Paz de Madrid ha reflejado que:
  • El consumo de pan no influye en la pérdida de peso
  • El consumo de pan facilita el cumplimiento de la dieta y reduce el índice de abandono
Los investigadores de la Universidad La Paz de Madrid y que recogió el estudio en European Society for Clinical Nutrition and Metabolim, realizó el estudio sobre 122 mujeres separadas en dos grupos aleatorios de 61. Sendos grupos mantuvieron una dieta hipocalórica, con 1500 Kcal; la única diferencia entre unas y otras era el consumo de pan, pues en una dieta se tenía en cuenta este alimento y en la otra dieta el pan estaba prohibido. El estudio se extendió durante 16 semanas donde se concluyó que no había diferencias en la pérdida de peso, ya que en sendas dietas la media de pérdida eran 4 Kg.  En este mismo estudio se recogieron otra serie de informaciones sobre el pan y sus beneficios. Entre otros resultados se comprobó que:
  • El pan mejora el perfil calórico
  • El pan mejora el perfil nutricional
  • el pan aumenta la sensación de saciedad en todas las comidas
  • El consumo de pan redujo el abandono de las dieta 
Asimismo el estudio concluyó reflexionando sobre las dietas hipercalóricas equilibradas y reflejando que, los pacientes obesos o con sobrepeso deben realizar dietas ricas equilibradas pero que el consumo de pan no tiene relación con la pérdida de peso.

Sobre este asunto también se ha publicado una investigación dirigida por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas que han desarrollado un tipo de pan con casi un 50% menos de calorías que el pan común. La diferencia: El contenido en fibras naturales, convirtiendo el pan en un producto menos calórico. Cada día son más las investigaciones sobre el consumo de pan y las ventajas de su presencia en las dietas con el objetivo de que el consumidor pueda disfrutar de este delicioso alimento sin preocupaciones.
 
 Fuente: alimentacion-salud.euroresidentes.com/

lunes, 16 de julio de 2012

Pan de banana y nueces para empezar el día con vitalidad

Ingredientes
Aceite neutro (canola, maiz), 125 cc
Azúcar negra, 155 grs
Huevos a temp. ambiente, 2
Bananas maduras hechas puré, 3
Harina leudante, 200 grs
Leche, 160 cc
Esencia de vainilla, 2 tapitas
Nueces gruesamente picadas, 80 grs
Glaceado
Azúcar impalpable, 195 grs

Agua tibia, 2 cdas soperas
Jugo de limón o naranjas, 2 cdas soperas
Preparación
Humedecer con rocío vegetal dos moldes de budín inglés (yo usé uno que se llama charlotte, pero otro sirve lo mismo).
Batimos en un bol el aceite con el azúcar, y cuando está bien cremosa la mezcla le agrego la esencia de vainilla. Agregar los huevos de a uno, batiendo mucho luego de cada incorporación. Añadir el puré de bananas y combinar todo muy bien.
Cernir la harina y volcarla en la mezcla anterior, alternando con la leche y terminando con la harina, hasta que todo esté totalmente integrado. Finalmente agregar las nueces picadas ligeramente enharinadas. Conbinar bien y luego volcar en los moldes.
Cocinas unos 45/50´en horno moderado (180 grados). Dejar pasar 10 minutos antes de desmoldar.
Cuando se enfriaron, cubrir con glacé o hacer, con una manga, algunos dibujos y rayitas.

Fuente: blogs.lanacion.com.ar/cocina-amateur


martes, 6 de marzo de 2012

Pan

El pan es un alimento básico elaborado generalmente con cereales, usualmente en forma de harina, y un medio líquido, habitualmente agua.

Desde la antigüedad se han elaborado panes de muchas maneras. Una de las grandes diferencias es la adición de levadura. La acción de la levadura transforma las características de la harina y le da volumen, textura, esponjosidad y sabor al pan. Al pan elaborado sin levadura se le llama ácimo.

Las harinas más habituales son: trigo, centeno, cebada, maíz, arroz, patatas y soja. Es frecuente, no obstante, que se use harina de legumbres y frutos secos. El medio líquido también varía, usándose desde antiguo la leche o el suero de esta, bebidas alcohólicas como el vino o la cerveza, e incluso mezclas avinagradas. La harina de trigo es rica en gluten y por ello importante para crear una textura esponjosa. Se suelen mezclar harinas de trigo con otros cereales pobres en él. Incluso es habitual que se mezclen harinas de trigo de diferentes prodecencias, y riqueza en gluten, para obtener harinas destinadas a panes específicos.

Es frecuente que el pan se sazone con sal y especias (que varían dependiendo de las regiones y las costumbres) y que se le añadan otros elementos como grasas, semillas, frutas, etc.

El pan se elabora en multitud de formas, obedeciendo a razones tanto de utilidad (panes en moldes cuadrados para ahorrar espacio en el horno) como religiosas o culturales (panes en forma de espiral simbolizando el infinito). En cuanto a su elaboración, son también numerosas las diferentes maneras de cocinarlo: en horno, sartén, cazuela, parrilla, en cenizas, sobre el fuego.

Se dice que todas las grandes civilizaciones siempre han incluido el origen y elaboración de su propio queso, pan, y vino, aunque también poblados menos afamados han aportado a la gran diversidad.

Este alimento recibe apelativos muy diferentes según la forma, el modo, el peso, etc., y según también las distintas localidades de los distintos países.

Buñuelo: de forma redonda, grande, flaca y aplanada. Se le conoce también como «oreja de elefante». Es frito y azucarado; se puede encontrar bañado en caramelo de piloncillo o algún tipo de melaza con varitas de canela.
Pan aflorado: el que se hace con la flor de harina de trigo (España).
Pan bazo: se hace de moyuelo y una parte de salvado (España).
Pan bon: así llaman en Costa Rica al pan dulce, oscuro y con frutas confitadas. Típico de la provincia de Limón en el Caribe y similar al pain d'épices de ciertas regiones de Francia.
Pan cañón: tiene miga suave y anisada y la costra es blanda, con forma de cañón militar.
Pan de Pascua: pan horneada hecho con harina y agua —puede ser con o sin levadura— al cual se le agregan frutas confitadas, nueces, almendras y pasas. Es parecido al panettone italiano. Se prepara en ocasión a la Navidad en Chile.
Pan Marraqueta: tipo de pan crujiente, propio de Chile, Perú y Bolivia. Conocido también como pan batido en la V región (en el Gran Valparaíso) o como pan francés en el sur de Chile.
Pan de pistola: es largo y duro y se usaba sobre todo para la sopa. En Madrid se conocen unas barras de pan llamadas «pistolas» (España).
Pan fermentado: pan de harina y agua con fermento y cocido al horno (España).
Pan francés o Bolillo: hecho con harina de trigo, muy esponjoso, imitando al pan que hacen en Francia (España). En México, este tipo de pan se conoce como bolillo, habiendo controversia respecto a lo que se conoce como birote.
Pan de muerto: típico de las festividades del día de los muertos en México.
Pan podrido: el mal amasado, en provincia de Buenos Aires, Argentina.
Pan integral: hecho con harina integral. Se llama también negro, moreno o de salvado.
Mollete: panecillo ovalado y esponjoso, en España.
Pan pintado: este pan se hacía para bodas y otros festejos y se adornaba por la parte superior. (España).
Pan regañado: es el que se abre en el horno cuando tiene demasiado calor o cuando se le hace una incisión al tiempo de ponerlo a cocer (España).
Pan sentado: muy metido en harina y que además ha pasado un día después de su cocción y permanece correoso (España).
Pan subcinericio: cuando está cocido al rescoldo de la lumbre o debajo de la ceniza (España).
Cuchara de pan: es un trozo de corteza que se usa como cuchara en algunos pueblos (España).
Flauta de pan: barra de pan (Cuba). También en algunas provincias de Argentina, en otras se habla de pan varilla.
Hogaza: se llama así a un pan grande que pesa más de dos libras, y también al pan de harina mal cernida y que contiene algo de salvado (España). En Argentina es el mendrugo: trozo de pan.
Rosca: pan en forma de rosca (España).
Libreta: que pesa una libra, es decir, 450 g (España).
Telera: pan bazo grande, que suelen comer los trabajadores (Andalucía, Extremadura, Chile, México).
Manolete: pan de barra típico en Andalucía.
Morena: hogada o pan moreno (España).
Oblada: pan que sirve como ofrenda en la iglesia y se da por los difuntos (España).
Bodigo: panecillo de flor de harina que se lleva a la iglesia como ofrenda (España).
Zato: mendrugo de pan (España).
Pancito de mantequilla: pan pequeño de contextura tostada, que se hace mezclando la harina con mantequilla, típico de algunas regiones de Nicaragua (Diriamba).
Pan Chapata: pan de trigo de costra dura, hecho con aceite y espolvoreado con harina sin cocer al salir del horno.

Curiosidades
Miguel N. Lira, destacado poeta nacido en Tlaxcala escribió en el Corrido de Domingo Arenas: "Domingo el panadero hacía pan, pan de dulce y pan de sal; rosquillas para los niños que lo veían hacer pan..."

La palabra "compañero" es etimológicamente "aquél con el que se comparte el pan" (del latín cum con + panis pan )

La serie anime Yakitate!! relata las aventuras de un joven panadero que trata de crear 'pan que sepa mejor que el arroz'. Es decir, un tipo de pan que el pueblo japonés pudiera aceptar como alimento básico.

La frase "Lo mejor desde el invento del pan de molde" (ó pan de caja), usada para designar algo de gran calidad, es común en el Reino Unido, Estados Unidos y Alemania. 

Fuente: dietas.com

jueves, 31 de marzo de 2011

Pan tostado o normal, ¿cuál es mejor?

El pan, un alimento presente en la dieta de todos nosotros a diario, y es que es una fuente fundamental de hidratos de carbono, algo que hace que esté presente en casi todas nuestras comidas.

En el mercado encontramos infinidad de tipos de pan que se ajustan a los gustos y necesidades de todos los consumidores. A pesar de todo todos tienen las mimas cualidades, ser una fuente importante de energía para el organismo.

En esta ocasión nosotros queremos detenernos en dos tipos,
el pan tostado y el normal, ya que nos hemos preguntado en infinidad de ocasiones cuál de los dos es mejor para nuestro organismo.

La materia prima de todos los panes son los cereales, fuente importante de hidratos de carbono, proteínas y vitaminas del grupo B.

En el caso del pan tostado y del normal sucede esto, y es que están realizados con los mismos ingredientes, lo único que les diferencia es el tueste, ya que el tostado está elaborado al horno. Normalmente se presenta en rebanadas que tienen una consistencia y una apariencia características. Pero este aspecto no lo hace igual de nutritivo que el pan normal.

El contenido de nutrientes de ambos tipos de pan es el mismo, siempre y cuando sean del mismo tipo, es decir, que estén elaborados con los mismos ingredientes. La única diferencia a tener en cuenta entre ambos tipos de pan es la cantidad de agua que nos aportan. Los panes tostados no tienen agua en su composición, ya que toda se perdió al ser tostado, mientras que en el pan normal la miga contiene agua en grandes cantidades, por ello se presenta blando. Esta es la principal diferencia de ambos tipos de pan, y algo a tener en cuenta a la hora de consumir más o menos pan.

Al ingerir pan tostado en las comidas el cuerpo nos pedirá más líquido a causa de la falta que tiene el pan, de este modo la sensación de saciedad será mayor que si comemos pan normal, pues la cantidad de agua consumida será inferior.

No solo esto, sino que además el pan tostado es más difícil de masticar debido a su dureza y tosquedad, lo que nos obligará a masticar mucho mejor los alimentos que ingiramos junto a él, mejorando así el proceso digestivo.

Otro punto a tener en cuenta es que al consumir pan tostado en las comidas la cantidad ingerida será menor, pues con este pan, al estar seco no podemos utilizarlo para untar salsas, algo que sí hacemos con el pan tradicional y que si queremos mantener el peso es algo que va totalmente en contra.

Eso sí, el pan tostado es mucho menos apetecible al paladar y menos sabroso que el pan normal, ya que su textura es más fuerte y dura, y el sabor no contiene tantos matices como el pan convencional. Por ello la opción de cada uno es aquí lo que debe prevalecer, pues las dos opciones son igual de validas, aunque el pan tostado pueda ser más efectivo a la hora de adelgazar.

Fuente: vitonica.com

jueves, 17 de marzo de 2011

Desmintiendo dos mitos sobre el pan

Entorno al pan existen infinidad de creencias que se han extendido a lo largo del tiempo y que la gente se ha creído a pies juntillas.

El pan es un alimento muy arcaico que nos aporta un tipo de nutrientes necesarios a diario para mantener una buena salud corporal, se trata de los hidratos de carbono, necesarios para mantener unos buenos niveles de energía en el organismo.

A pesar de esto el pan es un alimento demonizado, sobre todo en las dietas de adelgazamiento y control de peso. Por ello nosotros nos vamos a detener en dos mitos muy extendidos sobre el pan, uno que dice que la miga no se debe consumir por aportarnos más calorías, y otro que dice que el pan integral tiene menos calorías.

En infinidad de ocasiones hemos visto a muchas personas que quieren hacer dieta y que dejan de lado el pan o que simplemente consumen la corteza del mismo por considerarla con menos calorías que el resto. La miga se deja de lado, y se tira, algo que responde a una creencia extendida y que se ha pasado de boca en boca, y aún hoy siguen practicándola muchas personas. Esto es un error y nosotros queremos demostrar por qué.

Sobre esta creencia debemos apostillar que la clave está en el agua, un ingrediente esencial del pan, que está presente en toda la barra, pero de diferente manera en cada una de las zonas que lo conforman.

En la corteza la concentración de agua es menor, ya que al ser la parte más expuesta al calor es donde se evapora y se concentra una mayor cantidad de nutrientes, mientras que en la miga, al tener menos contacto con el calor, la concentración de agua es mayor, lo que hace que los nutrientes estén mucho más esparcidos.

Este hecho es el que demuestra que la miga del pan, en contra de lo que muchos creen, contiene menos calorías que la corteza al incluir mucho más agua. Este alto contenido en agua hace que la miga sea la parte más saciante del pan, por lo que su consumo nos reducirá el hambre más rápido evitando que consumamos más alimento.

Otro mito extendido es que el pan integral tiene menos calorías.

Esto es un error, ya que la materia prima de ambos tipos de pan es la harina, por lo que las calorías que nos aportan ambos tipos de pan son casi las mismas. La única diferencia que hay que destacar es que el pan integral aporta altas cantidades de fibra que nos ayudan a mantener nuestro organismo en perfectas condiciones, además de aportar hidratos de carbono de asimilación lenta que nuestro cuerpo consume poco a poco.

Pero si no realizamos actividad deportiva las calorías que nos brindan pueden ser igual de malas para el mantenimiento del peso que las que nos aporta el pan blanco normal.

Es importante que a la hora de elegir el pan como alimento energético dejemos de lado los falsos mitos que rondan entorno a él y consumamos la cantidad recomendada para el tipo de vida que llevamos y los resultados que queramos conseguir con ello.

Fuente: vitonica.com

jueves, 10 de marzo de 2011

Historia del pan

Ya en la Época Neolítica, un antepasado del hombre conoció de las propiedades de las semillas y de los cereales, y desde ese momento, el pan ha formando parte de la cultura universal del hombre.

Egipto

Las excelentes condiciones que el río Nilo ofrecía para el cultivo de cereales, obedecía a sus constantes crecidas. Se han encontrado datos por los que se sabe que en la IV dinastía, en el año 2700 A. de C., se elaboraba pan y un tipo de galletas.

El alimento de los egipcios pobres se componía principalmente de pan y cebolla -de ahí el famoso dicho- "Contigo, pan y cebolla".

La evolución en la panificación se produjo de forma importante durante esta civilización, ya que fueron los egipcios los que descubrieron la fermentación y con ella el verdadero pan, el pan fermentado.

El pan sin fermentar -sin levadura- se denomina pan ácimo.

El código de Hammurabi (2000 A. de C.) habla ya de "cerveza comible" y "pan bebible", refiriéndose al pan y a la cerveza de cebada, ambos elaborados con la mezcla de cebada y levadura. Sin embargo, los egipcios se dedicaron en mayor medida al cultivo de trigo ya que la cebada fermentaba mal.Se puede decir que el pueblo egipcio consolidó las técnicas de panificación y creó los primeros hornos para cocer el pan, en este sentido en el año 4000 A. de C. fue desenterrado un horno en las excavaciones próximas a Babilonia.

Según un historiador francés, los egipcios "inventaron" la costumbre gastronómica de colocar un pequeño pan de trigo en el lugar de cada comensal.

El pan del mundo griego

Una vez que Grecia adopta el invento del pan, a través de las relaciones comerciales con los egipcios, lo perfecciona. Fueron los griegos, en el siglo III A. De C los que hicieron un arte de la panadería, crearon más de setenta panes diferentes, los panaderos griegos inventaban formas variadas a los panes utilizados para fiestas religiosas, probaban diferentes masas panaderas: trigo, cebada, avena, salvado, centeno e incluso masa de arroz; añadiendo a estas, especias, miel, aceites, frutos secos… y seguramente fueron los precursores de la pastelería.

En un museo de Suiza, se conserva la torta más antigua, conocida como "torta de Corcelles" del año 2800 A. Da C.

El pan comenzó siendo para los griegos un alimento ritual de origen divino pero luego pasó a convertirse en el sustento popular, símbolo de la comida por excelencia. El pan ácimo -sin fermentar- era considerado un manjar.

Este alimento es nombrado en varios escritos de poetas y filósofos griegos: Homero, Platón, Aristófanes, Ateneo, lo que representa que la cultura del pan ha estado presente en las más destacadas culturas.

Para muchos historiadores el mito de Jasón en busca del Vellocino de oro es una metáfora de las rutas griegas en busca de trigo.

El pan de la época romana

En un principio, en el pueblo romano se restringe la elaboración del pan. Preferían alimentarse de gachas y papillas; el pan se consideraba por el pueblo como algo ajeno, nada alcanzable; sólo aparecía en las comidas de los señores pudientes.

En el año 30 A. De C. Roma cuenta con más de 300 panaderías dirigidas por profesionales cualificados griegos; en estas los procesos de elaboración y cocción eran realizados por diferentes profesionales; el precio estaba perfectamente regulado por los magistrados y en el año 100, en época del emperador Trajano, se constituye una primera asociación de panaderos: el Colegio Oficial de Panaderos de carácter privilegiado (exención de impuestos) y se reglamentaba estrictamente la profesión: era heredada obligatoriamente de padres a hijos.

Los romanos mejoraron los molinos, las máquinas de amasar, y los hornos de tal manera, que, hoy en día se denomina "horno romano" al horno de calentamiento directo.

El pan en Roma cobra gran importancia, según el poeta latino Juvenal, en su sátira resalta que los romanos sólo necesitaban panem et circenses, pan y el circo.

Los panaderos distinguían los panes en función de su composición, forma y función, crearon el panis militaris, especialmente fabricado para los soldados, y que tenía larga duración, ya que durante sus marchas en pro de conquistas, tenían una dieta basada en pan y vino, siendo ésta quizá la primera unión de estos alimentos tan significativos en la historia. Esto llevó a que se construyeran panaderías exclusivamente militares donde se almacenaban reservas de cereales y de pan.

El pan de harina blanca era más valorado que el pan moreno, que lo comían pobres y esclavos: panis plebeius.

Roma propagó la cultura del pan por todas sus colonias, excepto en Hispanía, donde la existencia del pan era anterior a la colonización romana; los celtíberos ya conocían las técnicas de amasar y panificar el trigo.

El pan en la Edad Media

Durante la Edad Media no se produjeron progresos notables en la panificación. Además del cultivo de trigo y de centeno, se continuó con el de cebada.

En Europa, el cultivo de cereales descendió, y con ello vinieron los periodos de hambre, la escasez del alimento base, la escasez del pan. En las épocas de más hambre, el pan es el alimento más preciado. Así se muestra en la literatura de la época, por ejemplo en el Lazarillo de Tormes, el hambriento Lazarillo, indica: " Y comienzo a desmigajar el pan sobre unos no muy costosos manteles…Después como quien toma una gragea, lo comí y algo me consolé".

En muchos lugares de Europa los monasterios se convirtieron en los principales productores de pan.

El pan blanco, en esta época seguía siendo signo de prestigio social, sólo accesible para clases ricas y pudientes.

En el año 943, en Francia, "el mal de los ardientes" surge por el consumo del pan de centeno contaminado por el cornezuelo, hongo parásito que envenena la espiga de este cereal.

Las ciudades en la Edad Media empiezan a cobrar importancia, y ya en el siglo XII surgen los primeros gremios de artesanos de todo tipo de profesionales. Así, el gremio panadero se asocia y se constituyen como profesionales del pan. Al ser el pan alimento base de la población, en esta época, al igual que en Roma, la producción y distribución del pan esta regulada por el gobierno.

Además de ser alimento base, el pan también se utilizaba -en ambientes de clases adineradas- como plato para colocar la comida, y una vez usado se lanzaba a los pobres.

El pan en la época moderna

A finales siglo XVIII, progresa de agricultura, las investigaciones sobre la harina y se consigue la mejora en técnica del molino; aumenta la producción del trigo y se consigue una harina mejor. El precio del pan baja al aumentar la oferta y el pan blanco (antes solo para determinadas clases sociales) llega a toda la población.

En el siglo XIX se inventa el molino de vapor; así fueron evolucionando los sistemas de panificación y se añade una nueva fase a la elaboración del pan: la aireación de la masa; aparece un nuevo tipo de levadura y surgen técnicas mecánicas para amasar el pan; con estas mejoras la industria del pan va creciendo de manera rápida.

El pan en España

Es introducido por los celtíberos, siglo III A. De C., por lo que ya se conocía cuando llegaron los romanos a la península.

En la España mozárabe el cultivo de cereales, que no era extenso, era suficiente y por esto el pan era el alimento base de la dieta cotidiana; en cada casa, el ciudadano amasaba el que iba a ser su futuro pan, le ponía una marca que lo distinguiera y lo llevaba a cocer a los hornos públicos, el panadero cobraba una tasa por ello. Durante esta época se consumía pan blanco y el llamado "pan rojo", un pan más tosco, formado por harina y salvado.

Autores españoles, desde Gonzalo de Berceo hasta los autores del siglo de oro, como Cervantes, Lope de Vega, Tirso de Molina, citaron en muchas de sus narraciones o poemas el pan de la península Ibérica. Y en la España post-renacentista, Zurbarán y Velázquez lo representarán en sus bodegones.

Las primeras leyes que regulaban la panificación en nuestro país aparecen en el siglo XIV. La hermandad de panaderos españoles, que en el siglo XV se transforma en Corporación de Oficio, se mantiene hasta el siglo XIX.

En España, especialmente en la zona mediterránea, existen gremios de panaderos desde hace más de 750 años. En el año 1200 consta la existencia escrita del gremio de panaderos de Barcelona.

El pan en la religión

El cristianismo también ha utilizado el pan como símbolo, Dios se reencarnó en pan de trigo para quedarse en el mundo y Jesús nace en Belén, que significa pan.

En muchos pasajes bíblicos, se nombra el pan. Con Jesús de Nazaret se sigue la tradición judía de la bendición del pan y el vino. El pan fue el alimento de la última cena, y en torno a él se celebra el sacramento de la Eucaristía.

Dios le dijo a Ezequiel que hiciera diferentes panes con cebada, habas, lentejas y mijo.

El pan también se ha dotado de efectos benditos y milagrosos en muchos lugares de España, para la curación de enfermedades, para ahuyentar malos espíritus….

sábado, 22 de mayo de 2010

Los niños que comen más pan son más delgados



MADRID (Diario El País ).- Los niños que consumen más pan tienen menos sobrepeso y obesidad y mejores parámetros sanguíneos y de otros nutrientes. Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de un estudio dirigido por Rosa María Ortega, catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, España.

En el trabajo de investigación han participado 504 escolares, de entre 8 y 13 años, de 10 colegios públicos de A Coruña, Barcelona, Madrid, Sevilla, y Valencia, en el que se analizaron los datos dietéticos, de actividad física, antropométricos, bioquímicos, y socio-sanitarios.

Los investigadores evaluaron la situación inicial de los niños, la diferencia entre los que tomaban más de 80 gramos de pan al día y menos. Después, se hizo un supuesto teórico en el que se añadían dos raciones más de pan para ver cómo influía en la dieta.

Se observó que los niños que comían más de 80 gramos de pan al día padecían menos sobrepeso (15,8%) y obesidad (13,9%) frente a los que tomaban menos (16,6% y 20,5%, respectivamente). Además, registraban un menor índice de masa corporal, mejores parámetros sanguíneos de riesgo cardiovascular y de control de glucemia, además de un perfil calórico más correcto.

Dieta equilibrada. "El pan se asocia al peso y se piensa que para adelgazar lo mejor es eliminarlo de la dieta. Los datos contradicen eso, puesto que los niños que comen más pan son los más delgados y los que tienen una dieta más equilibrada", apunta Ortega.

"Un alimento por sí solo no adelgaza ni engorda, salvo en el sentido de sustituir un alimento por otros más calóricos. Lo que importa es que la dieta sea equilibrada", insiste la catedrática.

Pero los niños españoles no llevan una dieta correcta. El estudio, promovido por la campaña Pan Cada Día, una iniciativa del sector del pan español, revela que el 18,6% de los escolares lleva dietas inadecuadas y el 31,7% desequilibradas. Registran un consumo inferior de lo recomendado de cereales y legumbres, frutas y verduras, y superior de grasas y proteínas.

Más del 77% no alcanza las seis raciones de cereales recomendadas al día y, por tanto, tampoco toman las aconsejadas de pan (cuatro o cinco) para llegar a las recomendadas de cereales. Se quedan en 2,5 raciones (80 gramos).
Fuente: lanacion.com

jueves, 8 de octubre de 2009

La fórmula del INTI para hacer pan sano


El consumo de sal de los argentinos es de entre ocho y 15 gramos diarios, una cantidad para la que el cuerpo humano no está genéticamente preparado.

La ingesta de sodio es el factor de riesgo más importante relacionado con la hipertensión, la obesidad, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares y algunos tipos de cánceres.

Con el objetivo de prevenir estas enfermedades, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), a través de su Centro de Cereales y Oleaginosas, desarrolló un pan más saludable, con menos concentración de sal, y sin alterar el sabor al que el consumidor está acostumbrado.

“El objetivo es que la mayor cantidad de gente pueda consumir este producto para lo cual es imprescindible que la fórmula llegue a todas las panaderías del país”, aseguró el ingeniero Nicolás Apro, responsable del Centro.

El 1 de octubre, en La Pampa, el INTI anunció el inicio de un programa que relevará la utilización de sal en las panaderías de la provincia, las asistirá técnicamente y les transferirá tecnología para la elaboración de panificados con menor contenido de sal, mayor contenido de fibra y sin grasas trans.

A partir de la evaluación de los resultados, se extenderá esta experiencia –en conjunto con el Ministerio de Salud de la Nación– al resto de las provincias.

“En la Argentina, la ingesta promedio de pan y productos de panadería es del orden de 175 gramos diarios por persona y el agregado de sal en su elaboración es aproximadamente del 2 por ciento. Esto indica que el consumo de sal implícito en esta ingesta es cercano a los 3,5 gramos diarios por persona, por lo cual una reducción de sal durante el proceso podría significar un impacto beneficioso en la salud de la población”, explicó Apro, a cargo del relevamiento.

El informe “Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas” presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), concluyó que “lograr un consumo reducido de azúcar, sal y grasas saturadas, y la eliminación de ácidos grasos trans en la dieta, es una prioridad sanitaria”.

Con respecto al consumo de sal, el documento propuso como meta de ingesta nutricional un límite diario de 5 g sal/persona, es por esto que se evidencia la importancia de desarrollar acciones tendientes a bajar el consumo de sal proveniente de los alimentos procesados.

QUÉ GUSTO TIENE LA SAL.
La sede central de INTI-Cereales y Oleaginosas, ubicada en la ciudad bonaerense de 9 de Julio, efectuó inicialmente un relevamiento en las 27 panaderías existentes en dicha localidad. Luego, ese mismo relevamiento se realizó en 1.500 de las 30.000 panaderías distribuidas en todo el país. “Hemos desarrollado productos con diferentes cantidades de sal y se realizó análisis sensoriales de éstos, tomando como patrón un pan de 1,8% de sal agregada, con el objetivo de detectar hasta dónde podría reducirse su contenido de sal sin que este cambio fuera detectado por la población”, relató Apro.

Los resultados de los análisis sensoriales demostraron que una disminución al 1,5%, del 1,8% habitual de sal agregada, no es detectable por los consumidores. “Esto significa consumir un 15% menos de sal en el pan. Este porcentaje podría disminuir aún más a medida que la población se vaya habituando y concientizando sobre el impacto positivo que tiene para la salud la reducción del consumo de sal”, finalizó el especialista.

Fuente: criticadigital.com

viernes, 11 de septiembre de 2009

Las verdades y los mitos falsos sobre el pan



El pan no constituye el principal agente para engordar, definitivamente comerlo en exceso será decisivo para subir de peso, como otros tipos de alimentos. Sin embargo, al comer pan como ya se afirmó, de una manera abundante, provee al cuerpo de calorías por lo que se recomienda comerlo con moderación.

Mitos y realidades sobre el pan

Muchas mujeres para lucir una bella figura piensan que la solución de perder peso de una manera rápida y eficaz se encuentra en el hecho de dejar de consumir pan. Cabe señalar, que no es dejando de comer pan uno va adelgazar, sino la fórmula es saber seleccionar el tipo de pan que se va a comer. Los ingredientes que componen el pan son harina, levadura y agua. La variedad del pan dependerá de los ingredientes que se adjunten a la anterior receta.

El pan no constituye el principal agente para engordar, definitivamente comerlo en exceso será decisivo para subir de peso, como otros tipos de alimentos. Sin embargo, al comer pan como ya se afirmó, de una manera abundante, provee al cuerpo de calorías por lo que se recomienda comerlo con moderación.

Clases de pan:

El pan blanco, este se ha elaborado en base de harina procesada, la cual no contiene algún tipo de nutrientes, sino que se componen de preservantes, agentes que no benefician nuestra salud. Al ingerir pan blanco se consume por lo menos entre 80 y 60 calorías, por lo que evidentemente se aumenta de peso. Uno tipo de pan blanco es el francés.

El de grano, es otro tipo de pan en cuya masa se le agrega diferente tipos de grano de cereales, es similar al pan blanco, pero como contiene cereales, por ello es más saludable. El pan de arroz es elaborado con harina de arroz, no contiene la fibra necesaria para posibilitar la digestión, pero presenta menos gluten.

Panes de origen árabe, presentan la misma constitución que el pan blanco en cuanto a su valor nutritivo.

El pan integral, es aquel que se ha elaborado con harina integral, en cuya composición se mantiene el cereal entero, por lo que otorga fibra y nutrientes que ayudan al organismo. El pan integral es aquel que posibilita una buena digestión y mejora la condición de las personas diabéticas, asimismo no contiene muchas calorías, por lo que permite mantener el peso.

Muchas veces el pan integral es mal llamado por los industriales, pues al pan blanco se le agrega un porcentaje mínimo de harina integral, por lo que no provee de la fibra para mejorar la digestión. El pan integral debe tener en su composición el cien por ciento de harina de trigo.

Historia del pan

Si existe un alimento olvidado en casi todos los tratados de cocina y en todos los recetarios del mundo, es el humilde pan.

Las primeras noticias que se tienen sobre este alimento se remontan a Babilonia y al antiguo Egipto, de hecho se conocen por lo menos hasta quince palabras para designar distintas variedades de panes y de pastelería en Egipto según las variedades de harina, el grado de cocción o los productos que se le añadían como miel, huevos, leche, manteca, o fruta.

Se sabe que en la Mesopotamia se consumía una masa preparada con cereales ma-chacados y molidos y que se vendía no por piezas sino valiéndose de medidas de capacidad (equivalentes a lo que hoy sería el kilo). Y también, por escritos, que los asirios comían unas galletas cocidas al rescoldo del fuego y que los pobres la acompañaban con cebolla. Los griegos fueron esmerados y exquisitos panaderos, y su diosa Demeter , que era la protectora de la nutrición, tenía una rubia cabellera de espigas de trigo maduro. En Roma el equivalente de esta diosa griega era Ceres.

Los primeros cocineros griegos fueron panaderos. Fabricaban una galleta de pasta sin levadura, tal y como la conocemos hoy. Más allá de divergencias acerca de dónde nació el pan, la mayoría de los historiadores coinciden que fue en Egipto, y recién a partir de las primeras grandes cosechas de trigo entre el quinto y sexto milenio A.C. Y la religión cristiana está llena de referencias y simbolismos hacia este alimento. Incluso hay un pasaje en el nuevo testamento donde Moisés dice: "Guarda tus fiestas de los ácimos (tipo de pan hebreo sin levadura) siete días como os he mandado "

Y, aunque parezca mentira, el pan fue denostado en una época. Fue en la Edad Media, donde el gorgojo que se encontraba en las espigas de trigo causó cientos de miles de muertos entre la población de aquella época.

En España el pan comienza elaborándose en el medioevo y sólo para ricos y reyes utilizando el trigo candeal. En la actualidad, el simple y pobre pan sigue teniendo de-tractores: son aquéllos que lo acusan de ser un alimento que engorda. Pero si el pan ha sobrevivido tantos miles de años... seguramente también superará esta crítica actual... y seguirá presidiendo la mesa del más rico... y también de la del más pobre.

Pan de queso


Ingredientes:
* 500 gr. de harina de trigo,
* 4 dl de agua tibia,
* 25 gr. de levadura (½ cubito),
* 1½ cucharadita de sal,
* 75 - 100 gr. de queso parmesano,
* 1 cucharadita de pimienta negra molida gruesa.
Para el pincelado:
* Agua hirviendo,
* 2 - 3 cucharadas de queso parmesano.
Para el molde: Engrasar con margarina.

Preparacion:
Se echa el agua en un bol y en ella se disuelve la levadura.


Se agrega la sal, queso parmesano, harina y pimienta, la masa se amasa hasta que esté suave y se despegue fácilmente del bol.

Se continúa amasando sobre la mesa hasta que la masa esté elástica y brillante. Se enharina el bol con muy poquita harina.

En un lugar temperado, se deja la masa en el bol cubierta con un paño durante aproximadamente 45 minutos o hasta que doble su tamaño.

Se baja la masa y se forma con ella un pan.

Coloca el pan dentro de un molde de 2 litros enmantecado, tápalo con un paño y deja reposar.

Después de 30 minutos lo pincelas con agua caliente, le haces cortes transversales con un cuchillo muy afilado o una hoja de afeitar.

Se precalienta el horno a 220º, en la parte inferior

Al pan, pan


Levadura, harina, agua y sal fueron, desde siempre, los ingredientes suficientes para hacer pan.

Quien supiera preparar una buena masa tenía el éxito prácticamente asegurado, sin olvidar los secretos heredados: evitar las corrientes de aire, respetar el descanso, cuidar la temperatura del agua, controlar que espume la levadura y más. En la actualidad, el maestro panadero sigue siendo un referente irreemplazable, si bien muchos consejos ya no se practican, agilizados por una industria alimentaria en mejora continua, electrodomésticos que facilitan los pasos y una ingeniería gastronómica que anima a incursionar en el tema aunque no se pertenezca al oficio.

Muchos ex alumnos de la Escuela de Panadería y Pastelería de Calsa, la Compañía Argentina de Levaduras, tienen hoy escuela o negocio propios. Miguel Angel Rodríguez es el jefe del Centro de Servicios. Aquí, algunos de sus consejos.

La cantidad de líquido que necesita cada masa depende del tipo de pan.

Pan de campo: el líquido no debería superar el 50% del peso de la harina, aunque ello depende de su calidad y capacidad de absorción.

Ciabatta o focaccia, con alveolo más abierto y miga algo húmeda, el líquido es casi del 80%, sobre un kilo de harina, y el tiempo de descanso, mayor que el pan anterior.

En los hornos familiares se recomienda dejar levemente la puerta abierta para que no levante temperatura rápidamente. Hornear con un recipiente con agua para que se extienda la masa. Al retirar los panes, pincelarlos con agua para obtener una corteza suave. La sal gruesa se diluye en agua; la fina se agrega en cualquier momento. Las harinas integrales retardan la capacidad de desarrollo del gluten; se recomienda agregarlo extra en una proporción de 15 g de gluten seco por cada medio kilo de harina.

Fuente: lanacion.com

lunes, 22 de junio de 2009

Consejos de protocolo: ¿cómo debemos usar el pan en la mesa?



¿Cuál es su colocación respecto a los platos y copas?, ¿con qué se debe cortar?, ¿es apropiado untarlo en las salsas?....Ya sea de trigo, avena, centeno o cualquier otro cereal, el pan es el alimento de origen vegetal más consumido en el mundo, habiéndose convertido en base de la alimentación en decenas de países y culturas.
No por casualidad, desde luego: es digestivo; favorece el tránsito intestinal (especialmente si es integral); es rico en hidratos de carbono, en sodio y en magnesio; tiene una cantidad aceptable de proteínas; es muy energético y, sobre todo, tienen multitud de posibilidades culinarias. Sin embargo, su uso más frecuente es como ‘acompañante’ de prácticamente todos los platos.
De hecho, hay incluso quienes no ‘saben’ comer sin pan. Tan presente está en nuestras mesas que hasta cuenta con normas de protocolo propias. Te resumimos algunas de las más importantes:
*El pan se coloca en la parte izquierda de nuestro plato, más o menos a la altura de las copas, sobre un platito auxiliar. Conviene que sea de una pieza.
*Se trocea con los dedos, no con el cuchillo. Se irá troceando a medida que lo vamos comiendo. No resulta educado llevarse a la boca trozos de pan demasiado grandes. Por supuesto, jamás se tomará a mordiscos.
*Tampoco es correcto toquetearlo o jugar con él (pellizcarlo, hacer migas...).
*Aunque la salsa que nos han servido sea deliciosa es preferible evitar mojar el pan en ella. Sólo en caso de mucha confianza se pone un pedazo de pan en el tenedor y se unta discretamente. No resulta demasiado elegante dejar el plato totalmente limpio.
*Si no queremos alguna parte del pan (una corteza muy tostada, la miga, etc) debemos separar esta parte y dejarla a un lado del platillo del pan, nunca encima de la mesa.
*Con los postres no se tomará pan. Únicamente con los quesos y compotas muy almibaradas.
*El pan que se ha mojado o ha empujado un alimento se debe comer, o al menos dejarlo a un lado del plato, pero nunca volverá a la mesa.

miércoles, 25 de febrero de 2009

La miga de pan engorda más que la corteza: desmintiendo un mito

Desafortunadamente siguen existiendo muchos mitos entorno a la alimentación que muchas personas siguen respaldando y creyendo a pies juntillas. El pan es uno de los alimentos que más sufre este acoso por parte de la mitología alimenticia.

El gran perdedor en la mayoría de dietas de adelgazamiento es el pan, que todos rechazamos y terminamos por eliminar de nuestra alimentación. Este gesto suele ser el más habitual, pero existen otros muchos como la eliminación de la miga por pensar que engorda más, y comer solamente la corteza. Se trata de un mito muy extendido que vamos a desmentir.

¿Cuántas veces hemos visto a infinidad de personas que a la hora de comerse un trozo de pan le quitan la miga y se quedan sólo con la corteza? Es un hecho más habitual de lo que pensamos, ya que la creencia popular dice que la miga contiene muchas calorías y que eliminándola acabamos con gran parte del aporte nutricional del pan, que muchos consideran incompatible con el mantenimiento de una buena figura.

Pero nada más lejos de la realidad.
Antes de nada tenemos que saber que el pan está elaborado a partir de cereales. Normalmente el que consumimos suele estar hecho con harinas refinadas, que pierden parte de su complejidad para convertirse en un tipo de hidrato simple que el cuerpo no aprovecha de la misma manera que lo hace con las harinas integrales. Los cereales integrales nos aportan un hidrato de carbono complejo de liberación lenta que el cuerpo va aprovechando a lo largo del día evitando que se acumule en nuestro organismo con más facilidad.

Estas características de la harina es lo que dotan al pan integral o normal de unas cualidades u otras. Sabiendo esto es importante que sepamos diferenciar ambas partes del pan, la corteza, la parte dura y más tostada, y la miga, que es la parte blanda donde existe una mayor concentración de agua que en la corteza. Por lo general es la parte que desechamos pensando que es la culpable de que el pan engorde, y nos quedamos con la parte dura porque pensamos que es la más sana.

Esta creencia la debemos dejar de lado, ya que la miga, como hemos comentado, es donde se encuentra una mayor concentración de agua, en detrimento de los nutrientes que son mucho menores y por lo tanto el aporte calórico de esta parte del pan es inferior a la de la corteza, que al contener menos agua es donde se concentran más nutrientes y muchas más calorías que en la miga.

Quizá esta creencia popular de que la corteza engorda menos se debe a que al ser un aparte más dura y seca que la miga, necesitamos beber más líquido para su ingesta, lo que hace que nuestra sensación de saciedad aumenté al llenar el estómago de más líquido y parecer que comemos menos, cuando realmente estamos dotando a nuestro organismo de más calorías.
A esto tenemos que sumarle la mayoría de salsas y condimentos que normalmente empapamos con la corteza del pan, y que son los verdaderos culpables de nuestro aumento de peso, y no el pan en sí mismo.

sábado, 7 de febrero de 2009

Mitos y realidades sobre el pan


1) Las encuestas de consumo revelan que el pan se consume en cantidades insuficientes debido, mayoritariamente, a su fama de ser un producto que engorda.
2) Como siempre, el quid de la cuestión no es tanto el alimento, sino las cantidades que de éste se ingieren. Si ya sabemos que el pan es rico en hidratos de carbono, debemos equilibrar la dieta teniendo en cuenta que el aporte de carbohidratos (que debe suponer el 55% de las calorías de la dieta) está en parte cubierto y, evidentemente, no excedernos en su consumo. Otros alimentos ricos en hidratos de carbono son la pasta, el arroz, las legumbres, las patatas...
3) El pan es, además, un alimento pobre en grasas. El porcentaje en su composición no llega al 1%.
4) Las proteínas que incluye, procedentes del grano de cereal n el que se elabora (trigo, cebada, avena, maíz...), combinadas en otros alimentos como legumbres o lácteos son de una calidad comparable a las de origen animal.
5) Entre sus vitaminas abundan las del grupo B (tiamina, riboflavina, Hdoxina y niacina, necesarias para el correcto aprovechamiento de los carbohidratos, proteínas y grasas, entre otras funciones) y minerales como el fósforo, el magnesio y el potasio. Lo mismo ocurre con la fibra. La presencia de estos nutrientes es mayor o menor según haya sido el grado de extracción del grano y posterior elaboración del pan. Los elaborados con harina integral son más nutritivos que los de harina blanca.
6) Si apreciamos fragmentos enteros de salvado en su interior, se trata de pan pseudo-integral o de salvado, elaborado con harina refinada y semillas añadidas. Es más rico en fibra que el pan blanco, pero no en los demás nutrientes.

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina