martes, 5 de enero de 2010

Dulce de leche ..........


Tuvo su origen en Francia pero como leche condensada.

Napoleón Bonaparte (1769-1821) necesitaba encontrar la manera de transportar mas fácilmente la leche sin que esta se cortase, elemento esencial para sus hombres en las campañas militares de fines del siglo XVIII y principio del siglo XIX. Así nació la denominada leche condensada, antecedente inmediato del dulce de leche.

Este dulce se obtiene de la concentración por acción del calor de una mezcla compuesta básicamente por leche e hidratos de carbono (azúcar , glucosa).

El dulce de leche posee un aspecto de consistencia cremosa, pastosa, lisa y untable, que se prepara cociendo a fuego lento, leche y azúcar, hasta que adquiere un color castaño acaramelado característico y uniforme, con consistencia espesa de sabor dulce y lácteo.

El dulce de leche se lo elabora con tradición y calidad, en gran proporción, en el interior de la Región Pampeana, aunque su producción se extiende por todo el país.

La elaboración se realiza en estancias (elaboración artesanal) y en establecimientos industriales. En estos últimos se lo hace a través de un proceso continuo: en una cámara de vacío se ingresa la leche por un lado y los demás ingredientes por el otro y a medida que la preparación va estando lista, se lo extrae de la cámara y el resultado es un producto homogéneo.

Variedades
Se pueden distinguir varios tipos de dulce de leche. El que se consume en forma masiva es el denominado sabor "actual" (elaborado a partir de una combinación de más azúcar y menos leche, obteniendo un producto con un color más claro, cuerpo cremoso y un sabor intenso pero suave).

El segundo más consumido es el denominado "colonial o tradicional" (se caracteriza por contener una mayor proporción de leche y menos azúcar, con lo que se obtiene un dulce de leche de cuerpo firme y sabor más intenso).

También hay otras variedades, como por ejemplo el "repostero", con mayor consistencia, que por su textura se utiliza principalmente para la fabricación de helados y para rellenar o decorar algunas tortas y postres.

Por último, podemos mencionar el "dietético", que también se denomina diet o light (reducido en calorías y con menor tenor graso; es un dulce de leche especial con nulo colesterol y deslactosado).

También existen otras variantes de acuerdo a las distintas regiones del país. En la ciudad de Buenos Aires y alrededores, por ejemplo, el dulce de leche es mas acaramelado; en cambio, en el interior del país, se prefiere un sabor mas consistente, con un gusto mas a vainilla.

Conservación
Mientras su envase no haya sido abierto, el dulce de leche puede almacenarse a temperatura ambiente, en un lugar fresco, en lo posible al resguardo de la luz. Para conservar el dulce de leche una vez abierto, es recomendable guardarlo en heladera a una temperatura de entre 2º a 8º centígrados.

Aplicaciones
El dulce de leche, considerado para muchos una exquisitez, posee una amplia variedad de aplicaciones tanto a nivel culinario como industrial, pudiendo ser utilizado para consumo en dasayunos, meriendas, como así también en la preparación diversos postres como tortas, panqueques, flanes, frutas y helados.

Mollejas al disco con Torrontés


Ingredientes:
Mollejas: kilo a kilo y medio
Panceta salada: 150 grs
Cebollas: 2 medianas
Vino torrontes : 1/4 litro
Pimienta: a gusto
Sal : a gusto
Romero: una cucharada
Agua: cantidad necesaria
Jugo de 2 limones

Procedimiento:

Lavar las mollejas y dejarlas sumergidas en agua con limon durante una noche en la heladera.
Calentar el disco y agregar la panceta cortada; una vez que la panceta largó el aceite retirarla cuidadosamente (dejar aparte).
Agregar las mollejas (enteras) y saltarlas en el disco hasta que tomen un color dorado.
Agregar la cebolla cortada en discos de aprox. 1 cm, y revolver con una cuchara de madera. Agregar los condimentos : la pimienta el romero y la sal (cuidado con la sal porque no olvidemos que estamos utilizando panceta salada).
Cuando la cebolla esté transparente se agrega el vino torrontes y se incrementa el nivel de fuego bajo el disco durante aproximadamente 10 a 15 minutos hasta que baje un poco el nivel de líquido.
Luego sacar las mollejas del disco y filetear.
Una vez cumplido este procedimiento agregarlas nuevamente al disco junto con la panceta y revolver suavemente (siempre con cuchara de madera) durante 5 minutos y servir.
Puede acompañarse con ensalada criolla o la tradicional de lechuga, tomate y cebolla.

9 vinos de Cafayate integran el Top de Austral Spectator

Las bodegas salteñas destacadas por Austral Spectator en su lista de los mejores 66 vinos son:

- La Banda-Vasija Secreta con dos vinos de su línea VAS, Malbec 2007 y Assemblage 2007

- El Porvenir de los Andes con su vino Laborum Partida Limitada Crianza en Roble Malbec 2006

- Lávaque-Finca El Recreo con el vino Finca Quara Cosecha Tardía Torrontés 2007 y Quara Malbec 2007

- Bodega El Esteco con el vino Ciclos Icono Assemblage 2006

- Bodega San Pedro de Yacochuya con el vino Yacochuya Malbec 2006

- Bodega Etchart con el vino Cafayate Torrontés 2009

- Bodega Colomé con el vino Colomé Torrontés 2008.

El dato más importante para la región es el hecho que, de los 9 vinos distinguidos 3 son blancos y 6 son tintos. Cafayate se ha caracterizado, durante mucho tiempo, por la calidad de su Torrontés y hay quienes consideraban a esta zona casi exclusivamente por la producción de esa variedad.

Pero los tiempos cambian y Cafayate como región vitivinícola ha visto crecer la calidad y el prestigio de sus vinos tintos, particularmente el Malbec, considerado un emblema argentino. Tanto es así, que de los 6 tintos salteños distinguidos por Austral Spectator 4 son Malbec y 2 Assemblage (corte con malbec, cabernet y tannat).

Esto es un reconocimiento a un largo, serio y responsable trabajo en la búsqueda de calidad y excelencia mostrado por la actividad vitivinícola de la región.

Malbec .......


La variedad francesa encontró en la argentina el suelo y las condiciones ideales para fructificar.

No todos los países en el mundo pueden darse el lujo de establecer una uva como carta de identidad de sus vinos.

Argentina sí puede porque tiene a la Malbec, una cepa que ha venido trascendiendo poco a poco para conquistar el gusto hasta de los más bebedores de Cabernet Sauvignon. Y digo esto porque aunque el parentesco les viene solamente por consanguinidad de especie, ambas cepas tienen personalidades distintas pero coinciden enormemente en una cosa: a las dos las utilizan indistinta y ampliamente para cortejar a los bifes en todos los restaurantes, bodegas y parrillas desde México hasta la Patagonia.

Su importancia va más allá de eso. Se ha escrito relativamente poco de esta uva porque el desarrollo de los vinos argentinos se retardó muchos años, principalmente por falta de inversiones, pero cuando Chile se convirtió en un monstruo agresivo para Europa con la exportación de sus vinos, Argentina no pudo quedarse atrás. Hoy todo mundo sabe que la Malbec es una reina y que como tal puede resultar irresistible a las gargantas que buscan mucha presencia frutal y una personalidad caprichosa.

No nació en Argentina, procede de Francia, pero nunca se desarrolló allá ni encontró las condiciones ideales que posee el suelo al pie de los Andes o en los vergeles-desierto de río Negro, en la Patagonia. De hecho, el único uso interesante que se le había dado a esta cepa en Francia es como "colorante", para intensificar el tono en ciertos caldos Cabernet Sauvignon.

En muchas partes del mundo le llaman la "uva negra" justamente por el tono púrpura y a la vez brillante que presenta en su juventud y que puede tornarse casi negro en algún momento. Sus aromas en general recuerdan al chocolate, a la cereza negra, a las trufas, café y hasta cuero, sin olvidar la presencia de olores florales de violetas.

Esta uva tiene una textura vigorosa y se presenta en la boca con sabores que van desde la ciruela al café y la vainilla, un gusto que obtiene al reposar en barricas de roble francés. Son vinos de sabor suave, muy cálido y de cuerpo medio. Al final de su permanencia en boca se siente una cierta rusticidad y un suave amargor que proviene de sus taninos, es decir, los elementos que colaboran a mantener la mayoría de los caldos en forma.

En el desierto de Patagonia, en la zona de Río Negro, nos aporta Daniel Eduardo Gorisnic, director de Grand Cru (Julio Verne 39. Tel. 5280 0112), una empresa que acaba de establecerse en México y cuyo propósito es la distribución directa de vinos exclusivos, la bodega Noemia produce A Lisa, un vino de uva Malbec que se produce casi de manera artesanal, llevando a cabo a mano los procesos de recolección y elección de las uvas. El resto de los procesos también se llevan a la antigua. Este viñedo perteneció a la condesa Cinzano, que en Argentina es sinónimo de tradición vitivinícola.

El mejor uso que usted le puede dar a una botella de este vino es para acompañar carnes asadas, ya sea en corte o en otras combinaciones locales como en tacos de carne al carbón. Se lleva muy bien con pastas de salsas frescas y no muy condimentadas, ensaladas, embutidos y quesos de pasta dura como los curados de oveja y cabra, desde luego el provolone.

Análisis sensorial del vino Malbec de Argentina
Para el consumidor lo más importante es la descripción de los vinos que se obtienen de la variedad Malbec.

A la vista, cuando el vino es joven, presenta un color muy intenso y oscuro del tipo rojo cereza y rojo guinda, que puede llegar a parecer casi negro.

Los aromas principales que se detectan en los buenos son la guinda, ciruela, pasas de uva, café, chocolate, cuero, trufa, vainilla y violeta entre otros.

Para algunos especialistas la violeta, la frambuesa y el ámbar son sus tres aromas primarios .

A la boca aparecen los sabores a la ciruela, mermelada de ciruela, guinda y el dulce de guinda, chocolate, frutas secas, vainilla y gustos balsámicos.

El aroma y sabor a vainilla surge por la oxidación de la madera de roble de las barricas en combinación con los polifenoles del vino.

A la boca sus vinos son cálidos, suaves y con taninos dulces muy agradables.

Los vinos de variedad Malbec de guarda, fundamentalmente de Mendoza, son considerados los mejores del mundo.

Sinónimos de la variedad Malbec
Existen en el mundo muchos nombres diferentes para el Malbec, pero los principales son Cot, Malbec, Malbeck, Noir de Pressac, Auxerroir Noir, Cahors, Pied Rouge, Noir Doux, Oeil de Perdrix y Saint-Emilion.

La Malbec, una de las cinco uvas de corte de la región de Burdeos, se ha desarrollado en la Argentina desde mediados del siglo XIX, produciendo vinos intensos de gran valor.

Con carácter

Con la frase “Beber con Carácter es beber con moderación”, se lanzó la Campaña de Responsabilidad Social que Bodegas Santa Ana inició con el fin de promover un consumo consciente y moderado de alcohol.

La estrategia de comunicación, presente en medios gráficos y en vía pública, constituye la primera acción de RSE de Bodegas Santa Ana. Está orientado a lograr que los jóvenes y adultos jóvenes tomen conciencia de que se puede disfrutar del vino en forma sana y moderada. Además, busca lograr cambios en el comportamiento o pauta de consumo que existe en algunos sectores de la sociedad.

Carácter resultó la marca ideal para desarrollar el mensaje que esta bodega quiere hacer llegar a los consumidores, apoyándose en el perfil de dicha marca y en lo que en sí mismo comunica el nombre.

La primera pieza muestra a una mujer muy atractiva con la leyenda “A veces decir no te hace más interesante”.

Con la idea de remarcar el carácter del vino y de quiénes lo degustan, se realizaron tres gráficas a través de las cuales se muestran las virtudes de tener límites y personalidad, y no por eso dejar de disfrutar una copa de vino. Los avisos representan distintos escenarios en donde se destaca el consumo responsable y están firmados con un warning institucional “Beber con Carácter es beber con moderación”.

lunes, 4 de enero de 2010

Torrontes ...... y sus notas de cata ......

Sinonimos: ...

Junto a la malbec, el Torrontés se convirtió en la cepa blanca emblemática de Argentina. Argentina es el único país que la produce.

El Torrontés es una uva típica de Argentina que forma parte del grupo de los cepajes "criollos".

Existen diferentes tipos: el Riojano, el Mendocino y el Sanjuanino, aunque es el primero el que expresa mejores cualidades para la elaboración de vinos finos, muy frutados y a la vez secos, lo que les ha valido varios galardones internacionales. En cambio, los otros poseen aptitudes para el consumo en fresco.

El perfume básico del Torrontés recuerda a la moscatel, pero de manera más suave y elegante, con una intensa voluptuosidad frutada y tonos especiados y florales. De origen dudoso, se cree que proviene del mediterráneo. Se piensa que es cruza entre la moscatel y una variedad criolla, aunque se continua estudiando si es clon de algun cepaje europeo. Algunos estudios ya finalizados aseguran que provendría del cruzamiento entre Moscatel de Alejandría y Criolla Chica. España cuenta también con un Torrontés, pero no se ha demostrado todavía una relación con la nuestra. No hay que dejar de probar los espumantes de Torrotés que se convierten sin lugar a dudas en una alternativa mas a la hora de brindar. También se producen vinos del tipo de cosecha tardía con uvas sobre maduras.

Vista: A la vista, el Torrontés, es de color amarillo pálido, verdosos o dorados, cuando es joven y dependiendo de la zona de producción estos dorados pueden ser de mayor intensidad. Su color evoluciona a dorados con reflejos brillantes cuando ya ha envejecido.

Olfato: Los aromas característicos del Torrontés recuerdan a la ruda, rosas, los cuales son muy intensos, duraznos, manzañillas, clavo de olor, miel y en ciertos casos se hace presente el aroma a uva moscatel. Los aromas primarios del vino Torrontés están dado por las rosas, duraznos blancos y ensalada de frutas.

Sabores: A la boca el Torrontés tiene presente los sabores a cáscara de naranja, duraznos, ensalada de frutas, miel, orégano, manzanilla y uva moscatel. El equilibrio presente en él, entre la acidez y los sabores a frutas, hacen que el mismo aparezca como un vino dulce pero en realidad es un magnífico vino seco. A medida que el vino evoluciona en forma adecuada cambia sus aromas, pero al contar con un buen equilibrio entre los sabores frutales y florales hacen que en la boca se redondeen de manera excepcional.

Maduración

Es conveniente beberlo joven (en su año de elaboración), ya que el tiempo no lo beneficia.

Comidas:

El Torrontés es ideal para acompañar:

  • Entradas;
  • Mariscos;
  • Comida china;
  • Cocina fusión;
  • Platos thai picantes;
  • Empanadas salteñas;
  • Locro norteño;
  • Como aperitivo.

La temperatura de servicio de un Torrontés, la cual le permite al vino exponerse delante de nosotros destacando sus aromas y sabores, ronda entre los 8º a 10º.

La empanada ........

La empanada consiste en una envoltura de masa rellena de variados ingredientes, que por su facilidad para comerla (se lo hace con las manos y no requiere de cubiertos), es consumida en todo lugar y ocasión.

Especie de pastelito, puede hornearse o freirse (en forma tradicional o souflé), y su relleno más común es de carne picada (o cortada a cuchillo en algunas regiones), que se la combina con cebolla, huevo, aceitunas y/o pasas de uva. Existen variados rellenos, además de la carne vacuna, como ser: pollo, jamón y queso, humita (choclo y salsa blanca), queso y cebolla, espinaca, atún, etc.

En sus comienzos, según cuenta la historia y evolución de la empanada, el relleno era dispuesto sobre una masa de pan con levadura, ésta era envuelta y cocida. Al estar envuelta en masa de pan, su nombre resultó obvio.

Cada región del país tiene su forma de prepararlas y sus ingredientes específicos, de acuerdo sus costumbres:

Salta: Están compuestas por los siguientes ingredientes: papa, huevo duro, cebolla de verdeo, comino, pimienta y pimentón; la carne vacuna se corta a cuchillo y se cocina previamente en agua.

Jujuy: Llevan por lo general, dentro de sus ingredientes típicos, las conocidas arvejas y el ají molido.

Tucumán: Se le agregan pasas de uva y la carne vacuna también se corta a cuchillo. Se cocinan en agua bien caliente o en caldo. Además de utilizarse carne vacuna, puede también rellenarse con carne de vizcacha o pescados de río.

La Pampa: Se destacan dentro de sus ingredientes los morrones, el huevo duro y desde ya las clásicas pasas de uva.

Buenos Aires: Existe una gran variedad de rellenos. Lo mas común es rellenarlas con carne vacuna picada, cebolla, aceitunas, huevo duro, y muchas veces con pasas de uva.

Chubut y Santa Cruz: Dentro de sus ingredientes básicos se destaca el cordero patagónico, y en las zonas costeras de estas provincias los rellenos se hacen con mariscos.


La difusión que han adquirido las empanadas en toda Argentina es muy importante. Los visitantes extranjeros que las han probado, en general las aceptan gustosamente.

Tortitas negras para el mate !


Ingredientes:
Masa
Harina de trigo 0000 1 k
Levadura fresca 50 g
Azúcar 80 g
Agua 450 cc
Sal 20 g
Materia grasa 100 g
Cobertura
Harina de trigo adicional c/n
Azúcar impalpable 50 g
Azúcar negra 500 g
Azúcar blanca 500 g

Procedimiento

En un recipiente colocar la harina, la levadura, el azúcar, el agua y la sal. Mezclar un poco y agregar la materia grasa. Amasar bien.
Dar 10 a 12 vueltas de sobadora. Tapar la masa con polietileno y dejar reposar unos 15 minutos.
Refinar con sobadora o palote hasta lograr un espesor de 5 mm.
Cortar las tortitas con un sacabocados de 5 cm de diámetro.
Estibar en placas engrasadas. En la primera fila, disponer las tortitas juntas; en la segunda, ubicarlas cada una entre dos de la fila anterior. Continuar hasta completar la placa.
Espolvorear con harina la superficie de las tortitas. Retirar el exceso con un pincel seco, para que caiga en los espacios libres y evite que las tortitas se peguen entre sí. Pincelar con agua y espolvorear con el azúcar impalpable. Cubrir con polietileno y dejar leudar al doble de su volumen a 30°C de temperatura y 70% de humedad relativa.
Cubrir la mitad de las tortitas con el azúcar negra y las restantes con el azúcar blanca.
Hornear a 200°C, de 15 a 20 minutos, hasta que el azúcar se acaramele.

La yerba mate .......

La yerba mate es una planta arbórea americana de hojas lampiñas, oblongas y aserradas en el borde, fruto en drupa y flores axilares blancas, con cuyas hojas se elabora la infusión. La yerba mate es el producto industrializado de esta planta y que se emplea para hacer la infusión. La plantación de yerba mate se denomina yerbal.

El mate, además de ser una infusión, tiene carácter social porque cebar mate es un ritual que forma parte de la vida cotidiana.

La Historia
La yerba mate fue una bebida utilizada por los guaraníes y cultivada por los jesuitas a fines del siglo XVII, siendo difundida por todo el país y cultivada ampliamente en el nordeste argentino.

Durante siglos el mate ha sufrido innumerables cambios, participando nuevos materiales y logrando distintas formas. Sin embargo, sin lugar a dudas, los más utilizados y más representativos han sido y siguen siendo los denominados mates de calabaza.

En un comienzos los guaraníes mascaban las hojas verdes en busca de cierto efecto estimulante; luego empezaron a remojarlas en un caiguá, recipiente hecho con un mati (pequeña calabaza) y succionaban el líquido a través de un tacuapí, que es una cañita hueca rematada en un pequeño cesto de pajitas. De todas estas palabras de origen quechua sólo subsistió, modificada, la voz mati, que acuñó el actual término mate.

Con el correr del tiempo, en el siglo XVIII y XIX, los mates de calabaza fueron siendo cada vez más ornamentados donde la plata, repujada o cincelada, pasó a tener un papel preponderante en los mates de las familias de alta alcurnia.

El mismo metal se usaba para la confección de las bombillas y los accesorios: pavas, yerberas, bandejas, además de otros utensillos. Los mates de plata maciza se reservaban, generalmente, para recibir a las visitas en las casas coloniales; estos solían servirse sobre una bandeja en la que se colocaban también los denominados bizcochitos y azahares. La platería del nordeste del país es una importante huella de los orfebres de esa época, con piezas únicas y clásicas.

En la primera mitad del siglo XX comienzan a aparecer mates especiales, como los de porcelana alemana, de inconfundible impronta kitsch; o los de vidrio templado; y en la segunda mitad del siglo XX se comienzan a fabricar varios modelos producidos en serie, como los de chapa enlozada con asa de plástico, en vivos colores. En la última década de los noventa aparece el denominado "mate descartable" (mate y bombilla de plástico, una medida de yerba y termo de telgopor) revolucionario por su fácil utilización y práctico desecho posterior.

Agregados y Características Regionales
Actualmente la gente toma mate de diferentes maneras, de acuerdo a las tradiciones y a las diferentes regiones. Además, si uno lo desea, puede conseguir en los locales y negocios de venta yerba mate saborizada, como por ejemplo: limón, naranja y semidulce.

Hay sustancias que, agregadas a la yerba, dan cuenta de la creatividad popular, tal es el caso del mate cebado con azúcar negro, con cascarillas de naranja o con hierbas que varían de región en región:

Región Noroeste: Jujuy, Salta Tucumán, Catamarca, La Rioja.
Se toma amargo. Se usa mucho el mate de palo santo.
Se le suele agregar: cáscara de naranja, azúcar quemado, manzanilla.

Región Nordeste: Chaco, Formosa, Santa Fe, Misiones, Corrientes, Entre Ríos.
En general se sirve amargo. En verano toman tereré, mate cebado con agua fría o con jugo de naranja o de limón y azúcar.
Se le suele agregar: cáscara de naranja, café, menta.

Región Cuyo: Mendoza, San Juan, San Luis.
Lo más común es cebarlo dulce y en mate de calabaza.
Se le suele agregar: cáscara de naranja, azúcar, cepacaballo.

Región Central: Santigo del Estero, Córdoba, La Pampa, Buenos Aires En geral, amargo. En Córdoba se ceba con agua muy caliente o hirviendo.
Se le suele agregar: azúcar quemado, cáscara de naranja seca, peperina tala.

Región Patagónica: Neuquén, Río Negro, Chubut, Sta. Cruz, Tierra del Fuego. Se lo toma amargo.
Se le suele agregar: azúcar quemado.

Preparación
Para preparar el mate se colocan las hojas verdes de yerba mate, pudiéndose añadir hierbas medicinales y azúcar, en una calabaza curada o recipiente especial; y se vierte encima agua caliente proveniente de un recipiente calentado al fuego denominado pava.

La calabaza o recipiente se convida a cada participante del grupo, los que beben a través de una bombilla, generalmente metálica.

Las recomendaciones para preparar un buen mate son las siguientes:

- Llenar con yerba las 3/4 partes del recipiente o mate.
- Tapar la boca del mate con la mano, volcarlo y agitarlo suavemente. Volver a darlo vuelta con sumo cuidado dejando que la yerba quede inclinada hacia un costado.
- Verter el agua tibia en el costado más vacío del mate y colocar allí la bombilla.
- Verter el agua siempre por el mismo lugar y mantener la bombilla en esa posición hasta que la yerba se lave.
- Cuando esto ocurra, colocar la bombilla en el lado opuesto, donde la yerba estará nueva.
- Tener presente que el agua nunca debe hervir.

Ojo de bife con salsa malbec


Ingredientes:
• Un ojo de bife: 300 g
• Fetas de panceta: 2
• Reducción de vino Malbec: 200 cc •
• Guarnición:
• Papa: 1 unidad
• Queso de crema: 50 g
• Panceta picada salteada (dorada): 2 fetas
• Ciboulette picada: 5 g
• Sal y pimienta: a gusto

Preparación:
Enrollar la panceta en el bife y sellar en una sartén con oliva.
Reducir los 200 cc de vino Malbec a la mitad.
Terminar la cocción en horno a 180 ºC.
Ahuecar una papa, rellenar con queso de crema, Parmesano, panceta tostada, rociar con Ciboulette picada

Breve Historia Universal del Vino


La Biblia menciona en el libro del Génesis que Noé, agricultor, comenzó a labrar la tierra y plantó una viña. Bebió de su vino y se embriagó.

Según Juan Martelli (guía de los vinos finos argentinos): en excavaciones paleontológicas recientes se han descubierto restos prehistóricos con fósiles de orujo o de uva prensada.

En Egipto, Grecia y Roma se adoraba a Dioniso, Dios creador y protector de la vid. Pero quizás el hito más importante en la historia del vino se encuentra en la última cena, cuando Jesucristo lo utilizó como expresión de su sangre ante sus apóstoles.

El vino llegó a ser para la nueva religión, que adquiriría carácter universal, una bebida indispensable para la celebración del culto.

Una distancia de 71 millones de años nos separa y precisamente en esa época (era Terciaria), aparece la vid y se propaga extensamente por Asia, Asia Menor, Europa y parte de Norte América.

En Egipto el vino se cultivó hacia el siglo IV a.C. Jeroglíficos hallados señalan la práctica de la vitivinicultura en la antigua Babilonia.

En la China de hace cuatro mil años se distinguía entre la fermentación de la uva y el arroz.

Las culturas griega y romana divinizaron el vino a través de Dionysios (Bacco). Entre los años 500 y 1600 de nuestra era Europa se convierte en el principal centro de producción de vinos del mundo. En el siglo XIX, la industria vitivinícola de Francia era el medio de vida de parte importante de la población.

El vino sufría alteraciones y se enfermaba, causando serias pérdidas a los cultivadores y a los enólogos. Buscando el remedio a este problema, el gobierno francés encomendó a Louis Pasteur la tarea de encontrar una solución, entonces descubrió toda la mecánica de la fermentación.

Pasteur realizaba sus investigaciones en una de las bodegas bordalesas, se le preguntó por qué todos los vinos de una misma cosecha, guardadas en toneles de la misma capacidad, envejecían de una manera más o menos pareja, salvo uno de éstos que lo hacía en forma mucho más o menos lenta.

Pasteur, que ya conocía el comportamiento del vino, pidió ser llevado ante el extraño tonel. No bien lo vió, se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo: el tonel en cuestión estaba cubierto con una capa de pintura que cubría los poros de la madera, impidiendo el ingreso del aire a través de los pequeñísimos agujeritos que existen en la madera. El vino, siendo un ser vivo, necesita del oxígeno que se filtra a través de la madera.

Malbec argentino ....... Patrimonio Cultural, Alimentario y Gastronomico


La Secretaria de Cultura de la Nacion ha determinado que el vino tinto malbec, el mate conjuntamente con la yerba mate, el dulce de leche, la empanada y el asado lleven el sello de Patrimonio Cultural, Alimentario y Gastronómico Argentino.

Todos estos productos son típicamente argentinos, y su consumo está generalizado en todo el país.

La industria vitivinícola argentina ha evolucionado considerablemente, conquistando sin duda mercados de exigentes consumidores en todo el mundo.
Además, los vinos argentinos poseen un valor agregado porque son considerados entre los más saludables del mundo. La capacidad antioxidante detectada en los vinos argentinos es levemente superior sobre los vinos estadounidense y chilenos, y un poco más que en los vinos europeos.

En 1853 el sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888), que era gobernador de Cuyo (Mendoza – San Juan), contrataría al francés Aimé Pouget, quien se encargó de reproducir las primeras cepas de variedad francesa, entre ellas la reconocida Malbec, que para varios enólogos, sumilleres y especialistas sobre la vid se ha adaptado en esta zona mejor que en cualquier otra parte del mundo.

Argentina esta bien identificada nacionalmente como productora de uvas tintas, con vinos destacados en color, cuerpo y estructura. Dentro de estos cepajes se incluye el Malbec, variedad que coloco al país en los primeros lugares dentro de los certámenes mundiales.
El Malbec tiene su origen en tierras europeas, más precisamente en Quercy o La Tourine, y también se atribuye su origen en Burdeos, donde se lo denomina Côt, todas áreas situadas en Francia.

En la provincia de Mendoza es denominado Malbec y su uva es conocida como “uva francesa”. La diferencia entre el denominado Côt francés y el Malbec argentino, es que este último tiene un cepaje adaptado excelentemente al clima semidesértico y a los suelos minerales de la provincia cuyana, dando frutos destacados con buena estructura color y taninos.

La cepa del Malbec se puede reconocer por tener ápices de los brotes con hojuelas plegadas, algodonosas y blanco verdosas; las hojas adultas son de tamaño medianas, trilobadas, verde opaco oscuro con dientes agudos y medianos.

Es una variedad para consumir en vinos varietales y bivarietales, siendo un buen compañero para cortes con Cabernet Sauvignon, Merlot, Bonarda y Syrah.

Tiene un color rojo intenso que va desde los tonos violáceos al rubí, para distinguirlo del resto de los tintos. Su aroma se relaciona a violetas, frutos rojos ácidos y a mentolados, con presencia de taninos suaves y dulces. En los vinos de guarda aparecen aromas como la vainilla, el tostado de las barricas, el ahumado y frutos secos como nueces, almendras e higos.

Los vinos argentinos, por su calidad y presencia en certámenes, concursos, exposiciones y ferias, han mejorado notablemente su posicionamiento mundial.

Los países donde se desarrollan estas participaciones de las marcas productoras son Inglaterra, Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos, China y Rusia, por nombrar los principales. Actualmente cada país cuenta con su propio espacio de ferias y concursos de vinos, pero en Europa se destacan plenamente dos ferias: la “London Wine Trade” que se desarrolla en Gran Bretaña y es esencial participar, porque la bodega que alcanza lograr la medalla de oro adquiere la seguridad de que sus productos sean comercializados en breve tiempo en forma íntegra; y la otra feria es la “Vinexpo” que se realiza alternativamente en Europa (Francia), Asia o América del Norte (Estados Unidos). En Francia los concursos de vinos importantes son los “Vinalies”, donde los premiados aparecen en un manual especialmente editado denominado el Citadelle du Vin, y todo culmina con la apertura de la feria “Vinexpo”

Por supuesto que existen otras importantes ferias y certámenes como en Italia con la “Vinitaly”, en Alemania con la conocida “Pro Wein”, en Japón “Foodex” y en los Estados Unidos “Fancy Food”. Actualmente existen también certámenes sobre quien elabora los mejores vinos varietales, como ser en Francia con el Chardonnay, Argentina con el Malbec, Estados Unidos con el Merlot y Australia con el Syrah.

Numerosas bodegas argentinas producen vino con esta cepa, y existen infinidad de marcas. Para más información consultar la Miniguía de Turismo Enológico.

Generalidades del vino en Argentina .....


La República Argentina, ubicada en el extremo sur de América, posee una extensa superficie territorial de 2.766.889 km. y un relieve muy variado.

Tiene como límite occidental la Cordillera de los Andes, que en Argentina alcanza las mayores altitudes en el continente. El Cerro Aconcagua, ubicado en la provincia de Mendoza es el pico más alto de América.


La amplia zona dedicada a la vitivinicultura, constituye una extensa franja con pendiente variable, ubicada al oeste del país, al pie del macizo andino, desde los 22° de latitud sur, hasta aproximadamente los 40° de latitud sur, abarcando toda la zona templada.

Esta gran amplitud en latitud norte-sur, combinada con la topografía de los numerosos valles andinos incluidos en la misma, condicionan grandes variaciones ecológicas que posibilitan la clasificación de regiones vitícolas bien demarcadas.

Esta diversidad de condiciones climáticas, permite el cultivo en cada región de las que resultan más adecuadas, por sus exigencias y características, desde el punto de vista climático y enológico.

En la mayor parte de la franja señalada, las altitudes son variables entre los 500 y los 1.500 m sobre el nivel del mar.

La Cordillera de los Andes influencia de manera decisiva el clima de buena parte del territorio argentino y principalmente de su zona vitivinícola. El cordón montañoso, determina que las masas de aire húmedo provenientes del océano Pacífico descarguen su humedad sobre territorio chileno y si penetran en nuestro país, el aire es seco y caliente, como es el caso del viento Zonda.

Los frentes húmedos que se desplazan desde el océano Atlántico arriban esporádicamente hasta el pedemonte andino.En general, las precipitaciones se producen principalmente en el litoral, alcanzando hasta las laderas orientales de las sierras de las provincias centrales y del noroeste.

Por ello, el clima de la zona vitivinícola es, en general, de carácter continental, semidesértico con estación invernal seca, templado o templado frío, con precipitaciones en el período estival, que varían entre 100 y 300 mm anuales, pudiendo alcanzar en algunos lugares los 400 mm de Iluvia al año.

Sin embargo las precipitaciones invernales en la Cordillera son importantes como reserva de agua.La humedad relativa es baja, lo que sumado a la escasa precipitación, constituye una condición excepcional para la calidad y el estado sanitario de las uvas, evitando el desarrollo de enfermedades criptogámicas.

Los productos vitivinícolas argentinos son naturales y libres de residuos de pesticidas.Las temperaturas apropiadas y una gran heliofanía durante todo el año permiten que las distintas variedades de vid cultivadas puedan completar perfectamente su ciclo vegetativo, alcanzando sus frutos madurez industrial y niveles de calidad óptimos. Dado que la vid es una especie criófila, las temperaturas invernales bajo cero resultan muy convenientes para su reposo vegetativo. La ocurrencia de heladas tardías o tempranas es un factor climático limitante en determinadas regiones.

Otro factor adverso a la vitivinicultura lo constituyen las tormentas de granizo, que en algunas localidades producen la pérdida de parte de las cosechas.Los suelos, en general, son de gran aptitud para el cultivo de la vid. Dada la extensión de la zona vitivinícola argentina, presentan diversas características, desde arenosos a arcillosos, con predominio de los suelos sueltos y profundos. Edafológicamente jóvenes, de origen aluvional (aluvial -coluvial), formados por el arrastre de material por el agua de los ríos, por la acción del viento y por los derrubios coluviales de las formaciones montañosas. Son suelos de reacción alcalina, ricos en calcio y potasio y pobres en materia orgánica, nitrógeno total y fósforo.

Los valores de pH son por lo general próximos a 8. Las escasas precipitaciones obligan a que los viñedos se desarrollen irrigados por una compleja red de canales que distribuyen el agua proveniente de los deshielos cordilleranos que forman ríos de régimen irregular, cuyas crecidas estivales son captadas y almacenadas por medio de embalses y otras obras hidráulicas. Al aprovechamiento del agua superficial debe añadirse la captación de agua subterránea. La irrigación artificial permite que la provisión de agua al viñedo pueda efectuarse en los volúmenes y épocas más apropiadas, conforme al estado vegetativo de las vides y a la calidad que se busca obtener. El riego se realiza por diversos sistemas: por surcos, a manto, por goteo.

El riego ha posibilitado además la forestación de los canales que bordean calles, caminos y rutas que con sus túneles de verdes frondas dan al paisaje una fisonomía peculiar y tal vez única, permitiendo atemperar los rigores estivales y confiriéndole características de verdaderos oasis dentro de una región extremadamente árida. La Zona Vitícola Argentina puede ser dividida en tres regiones bien diferenciadas por sus características ecológicas netamente definidas y la diversidad de sus suelos: la Noroeste, la Centro Oeste y la Sur.

Representa el 91,34% de la superficie con viñedos del país. Se extiende desde los 29,5° a los 36° de latitud sur.El cultivo de la vid en esta región se realiza a altitudes que superan los 500 metros sobre el nivel del mar. En ella se pueden distinguir dos subregiones: Mendoza y San Juan, con características bien diferenciadas.

Comienzos de la Producción Vitivinícola Argentina

La historia de la vitivinicultura Argentina se remonta a la época de la colonización, ya que el cultivo de la vid estaba estrechamente unido con las prácticas agrícolas del colono español.

A mediados del siglo XVI, los conquistadores llevaron al Cuzco (Perú) las primeras plantas de vid, de la especie Vitis vinífera. Desde allí fue conducida a Chile en 1551 y luego introducida a la Argentina por vecinos de Santiago del Estero, seis años después. Desde esta provincia se propagó el cultivo hacia el centro, oeste y noroeste del país.


Los antiguos pobladores y soldados consumían vino y pasas, como alimento calórico. Los sacerdotes católicos que vinieron a estas tierras como misioneros, también implantaron viñedos en las cercanías de sus conventos con el fin de poder contar con el vino, que indispensablemente requerían para celebrar la Santa Misa, contribuyendo así a su difusión en las zonas ecológicamente aptas.

No existen datos exactos sobre la fecha de implantación de los primeros viñedos en Mendoza y San Juan, aunque algunos historiadores opinan que se realizaron primero en esta última provincia, entre los años 1569 y 1589.

En resumen puede decirse que la Vitis vinífera llegó a la República Argentina a mediados del siglo XVI. De un modo u otro, los conquistadores y colonizadores, soldados o sacerdotes, no imaginaron que habían puesto la piedra fundamental de una gran industria que con el tiempo transformaría esta región, conocida en aquel entonces por su aridez, las montañas abruptas y la soledad inhóspita en que vivían esos austeros pueblos, en verdes y extensos oasis.

Favorecida por óptimas condiciones climáticas y de suelo, la vitivinicultura manifestó un amplio y acelerado desarrollo, principalmente en las provincias andinas. AI comienzo se producía en volumen reducido, limitado a satisfacer las necesidades de las pequeñas comunidades de la colonia.

Se debieron afrontar diversas dificultades, por un lado la aridez del clima obligó a construir diques y sistemas de riego artificial y por otro lado la competencia de productos provenientes del viejo mundo.

No obstante, el aislamiento determinado por las enormes distancias con otros centros poblados hizo que pronto la producción superara la demanda de consumo en las zonas de origen lo que obligó a preparar pasas con las variedades más adecuadas y a elaborar los mostos con renovadas técnicas para su envío a otros lugares.

En aquella época, la elaboración de vinos, si bien, rudimentaria y realizada en pequeña escala y en forma doméstica, era un procedimiento generalizado entre los mismos viñateros, quienes llegaron a obtener bebidas de excepcional calidad.

A principios del siglo XVII, ya se habla en las crónicas de la época, de la abundancia de la cosecha de uvas y otras frutas, cereales y aceitunas. También se menciona el naciente comercio de esta región alejada del Río de la Plata. Refiriéndose a los vinos cuyanos, se decía que eran muy generosos y tan buenos que, a pesar de las largas travesías que debían afrontar en carretas a través de las pampas hacia Tucumán y Buenos Aires, legaban a destino sin ningún daño y con tanta abundancia, que abastecían a todas esas regiones y hasta el Paraguay. Para el transporte de los vinos se usaban tinajas forradas con totora o pellejos. A fines del siglo XVIII comenzaron a emplearse en escala importante, las pipas y barriles de madera.

El desarrollo de la industria vitivinícola fue lento en sus primeros tiempos, pero a partir de 1853, la región vitivinícola más importante del país sufrió una transformación debido a una serie de hechos auspiciosos, entre los que se pueden destacar: la pacificación y la organización constitucional del país, la creación de una Quinta Normal de Agricultura en Mendoza (fue la primera Escuela de Agricultura de la República Argentina), la llegada del ferrocarril, conectando lejanas poblaciones con la salida al mar, y el dictado de leyes de aguas y tierras que permitieron la colonización.

Quizás el hecho más importante fue el aporte de una gran corriente inmigratoria europea, compuesta por hombres conocedores del quehacer vitivinícola, lo que posibilitó un cambio sustancial en el cultivo de la vid y dio un gran apoyo a esta industria. Estos inmigrantes trajeron consigo nuevas técnicas de cultivo, otras variedades de vid aptas para la elaboración de vinos finos, que encontraron en nuestro país un hábitat ideal para su desarrollo, y la innovación de las prácticas enológicas utilizadas en las bodegas. Pero fundamentalmente legaron su cultura y entrañable amor por estas actividades, indisolublemente arraigadas con sus milenarios orígenes que afortunadamente dejaron a sus herederos.

Uno de los indicadores más claros de los cambios que marcan la historia de nuestra vitivinicultura, es la importancia otorgada a la capacitación y perfeccionamiento de los técnicos que llevaban a cabo la actividad. Así, sus resultados, con el correr de los años, se evidenciaron en la mayor calidad de los productos obtenidos. Muchos de los hombres que tenían en sus manos las decisiones políticas y económicas de la naciente república, sin duda los que tenían visión del progreso adquirida en los grandes centros. culturales europeos, se decidían firmemente por la educación agrícola.

En el año 1900 comienza a funcionar la Bodega Escuela en la Provincia de Mendoza y lo que hasta entonces se había desarrollado al impulso de la voluntad y la experiencia, se convierte a partir de este momento en un movimiento basado en la ciencia y en el estudio. Por ello se considera que la Bodega de la Escuela de Enología de la Ex Quinta Agronómica es un verdadero hito que marca el antes y el después de la cultura vitivinícola, ya que, de una etapa caracterizada por el trabajo fecundo, se pasa a otra cuyo distintivo predominante es la práctica metodológica de los fundamentos científicos y técnicos de la Enología.

domingo, 3 de enero de 2010

"El vino ha pasado a ser un producto de lujo"

Jean Pierre Bieri es el gerente general de Urraca Wines, el emprendimiento del reconocido productor norteamericano John Langley. En esta nota brinda su opinión sobre la realidad de Argentina y Estados Unidos.

Urraca Wines es una nueva bodega ubicada en Agrelo, Mendoza, propiedad de John Langley, junto a sus hijos Morgan y Zak. Este productor de televisión en Estados Unidos y profesor de Literatura fue director y escritor de C.O.P.S, una famosa serie norteamericana. Aunque su actividad principal es la producción televisiva, su afición por el vino lo llevó a invertir en Mendoza en 2006, apostando a la calidad de cada uno de los productos, desde los viñedos al consumidor, observando cada detalle del proceso. Hoy, la bodega cuenta con un equipo de expertos y con el flamante enólogo Walter Bressia.

Su gerente general es Jean-Pierre Bieri, quien se refiere a la situación general del país y confiesa a Día a Día del Vino: "Temo que a Argentina le pase lo mismo que al fenómeno Yelow Tail. El país ha logrado posicionarse en el mapa mundial del vino. Sin embargo, hoy se lo asocia al Malbec de US$ 10 y esta realidad me preocupa porque los consumidores sólo buscan vino argentinos en estos rangos de precios y tenemos mucho para ofrecer desde los 6 dólares a los 200. Necesitamos abrir el paraguas para que después de la crisis, cuando los consumidores se recuperen, sigamos estando en el mercado y continuemos con la misma porción, pero a valores más altos", estimó.

Agregó que esta diversidad en valor, zonas, regiones y climas no se repite en otros países y "son oportunidades que debemos aprovechar". En relación al precio, recalcó que "el vino argentino no tiene que ser el sustituto del vino francés, español u otro, sino tener su espacio propio. La fórmula debería ser: Argentina igual Malbec igual diversidad de precio".

En este sentido, sostuvo que le preocupa que los consumidores, sobre todo de Estados Unidos, busquen alternativas del Nuevo Mundo sólo por los precios bajos."Esto debe revertirse", advirtió.

"Un capítulo difícil de enmarcar"

Cuando hablamos del mercado interno, canales de distribución, consumo y política, las empresas saben que estas situaciones las complican a la hora de hacer negocios. Esta realidad no es tan distinta de lo que le sucede a Urraca.

Jean-Pierre Bieri señaló que más allá de las políticas complicadas del país, los retrasos que se generan a la hora de exportar y la difícil financiación, constituyen un gran problema. "Notamos que el que termina perdiendo siempre es el consumidor. Los valores de los vinos que llegan a sus manos en una vinoteca o restaurante, son altísimos". Agregó que esto sucede porque "antes de llegar a los consumidores, el vino pasa por varias manos".

Por parte de la empresa, el problema es hay que pagar un fee o "derecho de piso" para estar en la carta. "Para nosotros, que somos una bodega chica, nos resulta complicado por los valores que a veces se piden y veo poca visibilidad en la industria. Esta situación no se da en Estados Unidos", resaltó.

"Estados Unidos está viviendo con mucha incertidumbre"

El gerente general de la bodega indicó que Norteamérica no ha logrado levantarse y sobreponerse a la crisis. "El consumo está creciendo de a poco, aunque esto está relacionado a los meses de noviembre y diciembre, que están muy sujetos a la época festiva. De este modo, hay que esperar a fines de enero para saber cómo se va a comportar el mercado de consumo".

Por otro lado, señaló que Estados Unidos está paralizado y con mucho miedo. "Los medios alimentan la incertidumbre que hay, publicando los índices de desempleo, la bolsa y el terrorismo, lo que provoca que los consumidores ajusten sus gastos en todos aquellos productos que no sean de primera necesidad".

Asimismo, indicó que "cuando Estados Unidos se recupere quedará una nueva pobreza, que no logrará levantarse a pesar de las medidas del gobierno".

¿Cómo repercute esa realidad en los vinos? "Las vinotecas compran lo menos que pueden y no se sobrestockean. Una vez que se quedan sin una botella de un vino, vuelven a pedirlo. Esto nos perjudica muchísimo, ya que si se quedan sin cajas un jueves, hasta el lunes no podemos responder y están todo el fin de semana sin poder vender nuestra marca. En este sentido se pierden muchos negocios".

Por otro lado, haciendo referencia a los restaurantes, Bieri, explicó que se han cambiados los menús, haciendo platos más económicos y se han reducido las porciones. "En el caso del vino notamos es que se ha alargado la carta de vino por copa. Cada vez las personas optan más por esta modalidad", resaltó. En relación a los valores, explicó que las copas oscilan entre los 6 y los 30 dólares. "Los dueños de restaurantes explican que la primera copa es la que paga la botella y varía según el valor del vino".

Finalmente, resaltó: "El vino ha pasado a ser un producto de lujo, poco accesible para muchos".

La empresa

Luego de casi cuatro años desde sus inicios, hoy la bodega lanza sus nuevos varietales: Urraca Chardonnay 2008, Urraca Cabernet Sauvignon 2008 y Urraca Malbec 2008. Los valores de cada uno de ellos es de $160. Cabe destacar que todos estos vinos han recibido excelentes puntajes, tanto por Jay Miller, así como por otros medios internacionales. En el caso del primero, las tres variedades fueron puntadas con 90 +".

En relación a las proyecciones para el próximo año, Bieri comentó que la bodega prevé abrirse a nuevos mercados. Actualmente, exporta a Estados Unidos, Canadá y México. "Para el 2010 estamos con tratativas para ingresar a algunos países de Europa, Brasil y otros estados de Canadá y Norteamérica", comentó el gerente general de Urraca Wines.

Recientemente, Jay Miller, el periodista de vinos más importante en el mercado de Estados Unidos, publicó en su revista, los puntajes de los 186 vinos "top de Argentina".

Viñedos Urraca obtuvo la siguiente calificación: Urraca Cabernet Sauvignon 2008: 90 puntos, Urraca Malbec 2008: 89 puntos y Urraca Familia Langley Reserva 2007: 91 puntos.

Fuente: Area del Vino

Los 10 hechos más importantes de 2009

El año que se va estuvo signado por la crisis internacional, aunque mostró una leve recuperación hacia el final. Aquí, los acontecimientos que marcaron el 2009.

Los coletazos de la crisis desatada en setiembre de 2008 se tradujeron en grandes consecuencias por las que el sector vitivinícola tuvo que atravesar. Falta de inversiones y financiamiento, conflictos políticos y personalidades signaron este año para la industria. No obstante, no todas fueron malas noticias y los vinos fraccionados argentinos brillaron por su buena relación precio - calidad, que fue reflejado con énfasis por la prensa internacional.

Aquí, lo más relevante del año:

- Merma de la cosecha y falta de stock

La falta de vino tinto, por la merma de la cosecha, obligó a las principales bodegas de Argentina a comprar vino en Chile para sostener obligaciones comprometidas en el exterior. En un principio se habló de que estas empresas importarían 30.000.000 de litros. Quienes compraron fueron RPB, Peñaflor y Fecovita. El precio del vino en Mendoza rondó los 45 centavos de dólar y aunque la movida no fue significativa, ayudó a descomprimir el mercado.

- Crecimiento de las exportaciones de vinos fraccionados

Las exportaciones totales de vino, entre los meses de enero y octubre medidas en valor, amentaron un 3,6% con respecto al año anterior, ya que pasaron de U$S 618 millones a U$S 640 millones. En el caso de los vinos fraccionados, se espera un balance más que positivo. La crisis internacional terminó beneficiando a los vinos argentinos en el exterior, especialmente en mercados como Estados Unidos donde el "trade down" fue uno de los grandes factores de influencia para los vinos argentinos que ofrecen una excelente relación precio - calidad.

- Caída de los commodities

2009 fue un año negativo para los commodities y el mosto experimentó una caída muy brusca. Los expertos del sector aseguran que "con suerte, se terminarán colocando aproximadamente, 110.000 toneladas de mosto, cifra que no llega ni al 60% de lo que se exportó el año anterior (2008)". El principal problema es la sustitución del mosto por jugo de manzana concentrado proveniente de China, que prácticamente, tiene las mismas propiedades que el jugo concentrado de uva, pero precios más competitivos. Para el vino a granel, la caída del mercado ruso fue uno de los principales problemas. Los precios promedio cayeron y no se vislumbra solución.

- Buenos puntajes internacionales

Wine Spectator, Wine Advocate, Wine & Spirits, The New York Times y otras importantes publicaciones internacionales, reconocieron a los vinos argentinos durante todo el año con puntajes tan altos como los de los mejores vinos del mundo. Argentina ha despertado y la prensa internacional nos reconoce como excelentes productores de vinos varietales.

- Malbecs en otras partes del mundo

Existe competencia y de la buena. Otros países del mundo están experimentando con esta cepa y buscan posicionarse en el mercado. Algunos bodegueros argentinos están preocupados y piden mayor investigación clonal para mejorar la calidad del Malbec argentino.

Recientemente, se realizó en Cahors un concurso sobre los mejores Malbecs del mundo y Argentina obtuvo pocas medallas.

- Conflicto con Brasil

El 15 de octubre, la secretaría de Comercio Exterior de Brasil comenzó a impedir el acceso de las cargas de aquellos importadores que pidieron su licencia después del 14 de ese mes. El golpe cayó duramente sobre la industria del vino, ya que el 30% del total de exportaciones a Brasil se concreta justamente, en el último trimestre del año. Aunque las entidades intermedias y la COVIAR realizaron gestiones para mejorar las relaciones, hasta el momento, el conflicto no ha tenido solución y los avances a nivel internacional son casi nulos.

- Formación de la Sociedad Argentina de Profesionales del Vino

Desde principios de 2009, está en funcionamiento la Sociedad Argentina de Profesionales del Vino. Con más de120 miembros, la entidad nuclea a profesionales y ejecutivos de la industria, propiciando un ámbito que permite mejorar sus capacidades profesionales y aumentar sus oportunidades de desarrollo competitivo.

Entre los encuentros más destacados para la industria, en febrero se realizó la tercera edición del Argentina Wine Awards y en setiembre, el V Foro Internacional Vitivinícola.

- Falta de financiamiento

2009 siguió arrastrando el problema de financiamiento y falta de inversiones a causa de la inesperada crisis internacional. Los esfuerzos del gobierno nacional como provincial para lanzar líneas de crédito para productores y elaboradores hicieron agua y prácticamente, ningún actor pudo tomar créditos a tasas lógicas. Las únicas fuentes de financiamiento provinieron de recursos propios. Esto generó un alargamiento en la cadena de pagos, un atraso en los reintegros de IVA y huecos financieros importantes en las empresas.

- Explosión de las redes sociales

Las redes sociales y el marketing on line son el "boom" en estos tiempos. Bodegas emblemáticas de todo el mundo observaron este fenómeno y hoy tienen su espacio en Facebook, donde desarrollan su imagen y marca. Por ahora, son muy pocas las bodegas argentinas que están asomando sus perfiles a las redes sociales, mientras que grandes empresas como Mondavi, Concha y Toro, Opus One, entre otras, ya están conectadas desde hace un tiempo. Según un estudio de Nielsen, las relaciones de la población global que se conecta a Facebook, MySpace, Copains Davant, Twitter, Linkedin, Tuenti y otras, alcanzaron en febrero de 2009 el 68%. En Estados Unidos, la cifra suma un increíble 67%.

- Fallecimiento de Don Raúl De la Mota

En octubre de 2009, nos dejó el reconocido enólogo Raúl de la Mota. En 2005 fue declarado el mejor enólogo del siglo XX en Argentina por la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores, con sede en Burdeos. Su trabajo quedó plasmado en los vinos de reconocidas bodegas, entre ellas, Orfila, Flichman, Arizu, Cavas de Weinert y Cruz de Piedra. Algunos de los vinos de su cava personal se subastarán por Internet en febrero de 2010.

Fuente: Area del Vino

Pequeña empresa, grandes logros

Bodega Noemía de Patagonia ha cosechado innumerables reconocimientos en 2009. El establecimiento tiene como dueños y socios a la Condesa Noemía Marone Cinzano y al winemaker danés Hans Vinding-Diers.

Bodega Noemía de Patagonia es un pequeño emprendimiento situado en un rincón del valle de Río Negro. Actualmente, el proyecto sólo está enfocado en el Malbec y se especializa en pequeñas partidas de vinos Ultra Premium y biodinámicos.

Con pocos años de vida, la bodega supo posicionarse en el mercado externo, siendo reconocida, no sólo por los consumidores, sino también por la prensa internacional.

En diálogo con Día a Día del Vino, Oscar Ferrari, General Manager del establecimiento, explicó que "esta empresa surgió a partir de que el winemaker y socio de la bodega, Hans Vinding-Diers llegó a Argentina, específicamente a la Patagonia, a realizar una consultoría enológica a la bodega Humberto Canale. A partir de ahí, nació la ilusión de tener su bodega en estas latitudes. Por eso, en el año 2000 decidió quedarse en Río Negro y desarrollar con su socia, la Condesa Noemía Marone Cinzano, una bodega boutique".

La primera elaboración de vinos data de 2001, con la producción de 1.000 botellas de la línea Bodega Noemía. En 2003 se construyó la bodega y en 2004 salieron las primeras botellas del establecimiento propio. Actualmente, la empresa cuenta con 167 hectáreas ubicadas en la Patagonia.

El proyecto Bodega Noemía nació con el descubrimiento de un antiguo viñedo, plantado con uvas Malbec en los años 30 en un remoto rincón del valle del Río Negro. Según contó Ferrari, tanto la condesa, como Hans Vinding-Diers, percibieron la idoneidad de este lugar y el perfecto microclima del valle para la producción de vinos de alta calidad.

"La meta de la empresa es no hacer más de 70 mil botellas por año. Hoy se producen 60 mil. Nuestra misión es enfocar toda la estrategia a vinos de calidad, con una producción artesanal, en donde todos los procesos estén cuidados", resaltó el General Manager.

En relación a las líneas de vinos, la bodega cuenta con tres. Una de ellas es Bodega Noemía 100% Malbec, que actualmente se encuentra a 40 dólares FOB. Luego, J.Alberto 95% Malbec y 5% Merlot, que tiene un valor de 18 dólares FOB y por último, A Lisa que es una mezcla 90% Malbec, 9 % Merlot y 1% Petit-Verdot (10 dólares FOB). Según indicaron desde la bodega, estos vinos se comercializan en más de 22 países y los principales destinos son Estados Unidos, Inglaterra, Dinamarca y Canadá.

El posicionamiento

A pesar de que la empresa tiene como socios a dos personajes reconocidos en la industria del vino mundial, "los vinos de Bodega Noemía de Patagonia han logrado posicionarse en los mercados internacionales gracias a la calidad y transparencia del proyecto", indicó Oscar Ferrari.

En este sentido, comentó que desde los inicios, los vinos fueron presentados en diversas degustaciones que se realizaron en Estados Unidos a periodistas, distribuidores, empresarios, dueños de restaurantes, entre otros. "El vino no entró por los oídos, sino que lo hicimos probar y se quedó en los mercados gracias a su calidad", resaltó.

No obstante, destacó que en un principio, muchos de los contactos que se realizaron fueron a través de la Condesa Noemía Marone Cinzano y Hans Vinding-Diers. "Creo que todo va de la mano, el nombre, los contactos, entre otras cosas, para golpear las primeras puertas y ser escuchados. Sin embargo, la calidad del producto es la que hace que entre y se quede", afirmó Ferrari.

"Algo que nos diferencia es que nuestro distribuidores son siempre los mismos y la confianza que tienen con nosotros es ciega. Es un trabajo continuo que realizamos ayudándonos mutuamente. Por ejemplo, si una cosecha no es buena, ese año el vino no sale, como ocurrió en 2005. Ese año tuvimos una helada temprana que hizo que la calidad no fuera tan buena. De esta manera, preferimos perder el año pero no la confianza de nuestros distribuidores", puntualizó.

Fuente: Area del Vino

Un año "brutal" para los espumantes del mundo

Fuente: Area del Vino

Las champagneras atraviesan un trance difícil. Francia es el país más afectado por la crisis, los supermercados de Inglaterra están vendiendo grandes marcas a precios irrisorios y algo similar pasa en Estados Unidos.

Dos años atrás, la región de Champagne no producía lo suficiente para abastecer el creciente consumo de espumantes en mercados emergentes como Rusia y Asia. Hoy, con millones de cajas estancadas en los supermercados, las grandes bodegas están abrazando el cambio en un esfuerzo por llegar nuevamente a las copas de los consumidores.

Stanislas Henriot, presidente de la champagnera que lleva su apellido, asegura que las apelaciones sobrevivirán pero menciona que el año "ha sido brutal".

De acuerdo a uno de los distribuidores mayores de EEUU, las ventas de espumantes cayeron 50% en los de precios básicos y hasta 85% en las líneas más altas.

Lo mismo ocurre en todas partes del mundo "Hemos visto la caída en todos los mercados", destaca Henriot.

La ex Chandon Argentina y carismática líder, Margareth Henriquez, actual CEO de Casa Krug, dice que en tiempos como éstos es necesario crear nuevas estrategias. "De hecho, estamos tratando de llegar a los nuevos consumidores de clase media, con el mensaje de que el champagne no se bebe sólo en ocasiones especiales", afirma.

Henríquez que pasó por la crisis Argentina en 2002 y por la crisis de Venezuela cuando trabajaba en Seagram, bromea con respecto a la actual crisis.

Krug es la joya de LVMH Moët Hennessy. Esta casa vende su producto a muchísimos restaurantes cuatro estrellas, pero en el esfuerzo de expandir su alcance está llegando a nuevos "vecindarios" con mejores precios. Se pueden ver, por ejemplo, medias botellas de Krug por 60 dólares en algunos restaurantes que venden hamburguesas en NY. (En las listas de vinos valen usualmente U$S120 o más.)

Descuentos en cadena

Basta ver lo que sucede en Inglaterra con los precios. Los supermercados Morrison de Londres mantuvieron una oferta de Bollinger (el champagne preferido de la reina Victoria) a un valor de £17.85, la mitad de su precio habitual.

Champagnes menos elegantes se consiguen en Tesco por £17, mientras otras ofertas ponen algunas marcas a tan sólo £5.

En tanto, en Francia, el precio de una botella promedia los € 7, cuando un vino de mediocre calidad cuesta desde € 15 en adelante.

Éste es un ejemplo de cómo los supermercados desbarrancan los precios de las bebidas con la consiguiente pérdida de prestigio de la marcas.

En la región de Champagne se observa el fenómeno que preanuncia una de las crisis más profundas que pueden afectar a esta bebida.

Los envíos a Inglaterra, el mayor mercado fuera de Francia, cayó a setiembre un 30%. En China, la gran esperanza de Reims, el aumento masivo del consumo de champagne se detuvo abruptamente.

La mayoría de los analistas aseguran que esta debacle ya se venía cocinando en el seno de las grandes empresas de la industria. Se sostiene que se sacó provecho de la cosecha 2007, con un aumento escandaloso de los precios, mientras se descuidó la calidad del producto, lo que tuvo como consecuencia que en 2008 comenzaran las caídas en las ventas con cifras que alcanzaron los dos dígitos.

El resultado fue una acumulación de stock que actualmente ronda 1,2 mil millones de botellas, cifra que significan cuatro años de venta.

Marlous de Kuiper, jefe de investigación de las bebidas alcohólicas y analistas de Euromonitor, destaca: "Hemos visto a otras bebidas como el whisky, sufrir en el largo plazo después de vender barato en los supermercados. Para las marcas es muy difícil volver".

Se espera que los productores de champagne reaccionen induciendo el consumo de la bebida, no sólo para las celebraciones, sino también para acompañar la comida cotidiana, como un simple vino. Sería una manera de recuperar el mercado que actualmente se está diluyendo.

Fuentes:

http://magazine.wsj.com/features/the-state-of-luxury/champagne/

http://www.diariodelvino.com/notas5/noticia2161_18dic09.htm

http://losandes.com.ar/notas/2009/12/20/economico-463051.asp

viernes, 1 de enero de 2010

¿Por qué debemos controlar las calorías que bebemos?


Cuando hablamos de dieta automáticamente pensamos en calorías y por supuesto, en alimentos, pero generalmente olvidamos que dentro de este término se encuentran alimentos en estado sólido y líquido, pues es frecuente no hablar de las bebidas cuando queremos cuidar la alimentación.

Olvidamos decir y cuidar lo que bebemos pero sabemos que muchos líquidos no poseen nulo valor nutritivo o energético, por eso, a continuación te contamos por qué debemos controlar las calorías que bebemos y cuánto pueden influir las mismas en nuestro organismo.

La realidad es que las calorías que bebemos pueden afectar mucho más de lo imaginado nuestro balance energético, contribuyendo así, a ganar peso y grasa corporal que después se traduce en enfermedad. Además, muchas bebidas no son más que fuente de calorías vacías, como algunas bebidas alcohólicas o los refrescos que brindan gran cantidad de azúcar.

El azúcar bebido aporta muchas calorías, pero no percibimos saciedad ni saboreamos su consumo, es decir, no podemos sentir el placer que sentimos comiendo un alimento sólido, por ejemplo un pastel, con similar cantidad de azúcar. Entonces, puede desequilibrar grandemente nuestra dieta.

Algo similar sucede con las bebidas alcohólicas, pues es frecuente escuchar decir que engordamos pero comemos poco, pero la mayor parte de las calorías diarias y que llevan a un balance calórico positivo, puede estar dado por las bebidas ingeridas.

De hecho, muchos de los consumidores habituales de refrescos azucarados perderían peso con solo suprimir su ingesta por una semana.

Entonces, podemos ver que las calorías que bebemos pueden influir grandemente en nosotros al afectar la calidad de la alimentación y por eso, debemos controlarlas tal como hacemos con las calorías sólidas que consumimos a diario.

Además de las calorías, es importante ver de dónde vienen las mismas, pues no será lo mismo un jugo de naranja recién exprimido que además de azúcares nos ofrece variedad de vitaminas y minerales, que un vaso de refresco azucarado que sólo nos ofrece azúcar y otros químicos sin nutrientes valiosos para el organismo.

Fuente: vitonica.com


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina