Mostrando entradas con la etiqueta propiedades del te. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta propiedades del te. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de agosto de 2010

Los beneficios del té se pierden al embotellarlo

Una de las cosas que el ciudadano medio del siglo XXI trata de incorporar como sea a su dieta son los antioxidantes, sustancias con propiedades anticancerígenas, antidiabéticas y 'anti' un buen número de procesos nocivos para nuestro organismo, que están presentes en el vino, los frutos rojos o el té.

Pues bien, un estudio advierte a los consumidores de que el té embotellado no es tan sano como anuncian los fabricantes ya que contiene muchos menos polifenoles que el natural.

El consumo de polifenoles (un tipo de antioxidantes) se ha asociado con la disminución de la inflamación y del colesterol, que mejoran la salud cardiovascular, con un menor crecimiento de algunos tumores, con mejorías en la degeneración macular, el envejecimiento de la piel, las infecciones de orina e, incluso, el deseo sexual femenino. Por eso cada vez están presentes en más productos de forma artificial y se usan como reclamo para incentivar las ventas de estos y aquellos que los poseen por naturaleza (vino, té, aceite de oliva, bayas).

"Los consumidores entienden muy bien que el consumo de té y de productos relacionados tiene beneficios para la salud", explica Shiming Li, investigador de la compañía biotecnológica WellGen y autor del trabajo. "Sin embargo, hay una gran brecha entre la percepción de las ventajas del consumo de té y la cantidad de nutrientes saludables -polifenoles- que hay en las bebidas de té embotelladas. Nuestro análisis ha determinado que el contenido en polifenoles es extremadamente bajo".

Adiós a los polifenoles

Un informe de 2006 del Departamento de Agricultura de EEUU ya destapaba este fenómeno. El que peor parado salía era el té verde instantáneo, que contenía una cantidad inapreciable de EGC (epigalato de catequina), la principal sustancia activa de esta planta.

El té es la segunda bebida que más se consume en el mundo, después del agua. Mientras que una bolsita cuesta unos pocos céntimos, la imposibilidad de preparar esta bebida en ciertas situaciones ha hecho proliferar sus formas embotelladas (más caras) que, además, suelen ser más atractivas para los consumidores, con diferentes sabores y un gusto menos amargo que el de la infusión pura y dura.

El análisis de Li y sus colegas confirma lo que algunos advertían desde hace tiempo: cuando se trata de té enlatado, el contenido de antioxidantes es casi anecdótico. Mientras que una taza de té contiene entre 50 y 150 mg de polifenoles, las versiones 'lista para consumir' tienen, de media, una cantidad inferior (unos 37 mg), y en algunos casos no supera los 10 mg. De forma que para obtener algún beneficio habría que "consumir botella tras botella", recalca el investigador.

Como cualquier bebida procesada

La explicación es curiosa. Los polifenoles, con todas sus bondades, tienen dos grandes desventajas: son amargos y astringentes. Los fabricantes de estas bebidas optan muchas veces por reducir el contenido de estas sustancias -que son las que les dan buena fama- para obtener un sabor más amable al paladar.

Y "la forma más fácil [de hacerlo] es añadir menos té", explica Li, que ha presentado su trabajo en la Reunión Nacional de la Sociedad Americana de Química, que se celebra estos días en Boston (Massachusetts, EEUU). En su lugar, aparecen otras sustancias, típicas de las bebidas procesadas (azúcar, jarabe de maíz, edulcorantes o cafeína), que pueden convertir el té embotellado en algo dañino.

Desde 1990, las ventas de esta infusión se han cuadruplicado en EEUU hasta alcanzar los 7.000 millones de dólares anuales. Este crecimiento se ha dado "en paralelo al reconocimiento de las propiedades beneficiosas de esta bebida", apuntan los autores. Pero, "la FDA [agencia que regula los alimentos en este país] no exige informar en las etiquetas de la presencia de polifenoles", añaden, y la población desconoce en qué medida están presentes.

Fuente: elmundo.es

jueves, 29 de julio de 2010

Propiedades del te


Té verde

Detiene el envejecimiento celular: Por su titlea concentración de polifenoles (catequinas), el té verde posee un gran poder antioxidante que detiene el envejecimiento al reducir la oxidación de las células.

Anticancerígeno: Por su efecto antioxidante, también previene el crecimiento de células cancerígenas. De esta forma disminuye mutaciones y efectos genotóxicos, que pueden transformar las células y provocar tumores.

Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares: Ayuda a prevenir los trastornos coronarios.

Inhibe la absorción del colesterol: Ayuda a disminuir el nivel sanguíneo de colesterol malo.

Eficaz antibacteriano: Previene las caries inhibiendo el crecimiento de la placa bacteriana y el mal aliento.

Ayuda a reducir grasas: Reduce la absorción del colesterol de la dieta y la reabsorción de ácidos biliares. Además estimula la termogénesis.

Inhibe el aumento de la presión sanguínea: Los polifenoles presentes bloquean la acción de la enzima involucrada en la conversión del angiotensin I a angiotensin II, responsable del aumento de la presión arterial.

Inhibe la acumulación de azúcar en sangre: Ayuda a disminuir el nivel sanguíneo de glucosa.

Inhibe la agregación plaquetaria: Actúa como antitrombótico, promoviendo el estado procoagulante.

Té negro

Inhibe la Absorción del Colesterol: El consumo de té negro puede disminuir el nivel sanguíneo de colesterol malo (LDL).

Inhibe la acumulación de azúcar en sangre: Disminuye el nivel sanguíneo de glucosa.

Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares: El consumo diario de té negro ayuda a prevenir riesgos de contraer enfermedades coronarias.

Ayuda a aumentar las defensas del organismo: El té negro es un poderoso agente inmunológico, ya que sus componentes químicos actúan sobre una serie de virus, bacterias, hongos y parásitos, incrementando de esta manera las defensas del organismo contra las infecciones. Estos ensayos se realizaron sobre individuos, quiénes consumieron 5 tazas al día durante 4 semanas.

Poder Antioxidante: La presencia de flavonoides, compuestos que poseen poder antioxidante, hacen del té negro un excelente vehículo para prevenir el envejecimiento celular, el riesgo de contraer ciertos cánceres y los ataques de corazón, éstos últimos en un 44%.

Otras propiedades: El consumo de té negro ayudaría a prevenir la osteoporosis, la fractura de huesos y ciertos síntomas alérgicos.

martes, 12 de enero de 2010

El té verde, un anticancerígeno natural

El té es la segunda bebida más consumida del mundo después del agua. Pero además de ser apreciado por su sabor, el té -especialmente el verde- empieza a ser valorado ahora por sus propiedades terapéuticas, únicas en el reino vegetal. Y es que cada vez son más los estudios que aseguran que reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y previene la aparición de tumores además de combatir otros trastornos menores.

"El té es una medicina milagrosa para el mantenimiento de la salud. Tiene el extraordinario poder de prolongar la vida". Así de rotundo se expresa al menos el libro Mantener la salud bebiendo té escrito por un monje budista en el año 1211. Claro que mucho antes de esa fecha el té ya era utilizado como planta medicinal por chinos e indios. De hecho, en China la infusión de té verde es la bebida nacional, quizás porque están convencidos de que calma el dolor de cabeza y cura la disentería, la tos, la gastroenteritis y hasta mejora la hepatitis. Propiedades que las últimas investigaciones amplían notablemente.

Su origen:

camellia sinensis

El té verde proviene de la planta Camellia sinensis de la que se extraen también otros tipos de té. El verde se obtiene cociendo las hojas frescas al vapor con altas temperaturas. De esa forma, a diferencia de lo que ocurre con el té negro, se detiene el proceso de fermentación, las enzimas oxidantes permanecen inactivas y su contenido en polifenoles queda intacto. Unos polifenoles que han demostrado -según publica la revista científica Alternative Medicine Review- "propiedades antioxidantes, anticarcinógenas, antiinflamatorias, termogénicas, probióticas y antimicrobianas en numerosos estudios humanos, animales e in vitro".

La cantidad de estudios en torno al té verde crece en proporción geométrica, solo comparable a su consumo, mayor incluso que el de café. Por citar un ejemplo, en los últimos cuatro meses se han publicado más de 50 estudios sobre sus beneficios terapéuticos, la mayoría relacionados con su capacidad para frenar el desarrollo de tumores. Aunque los autores de los mismos suelen mostrarse cautos en sus conclusiones, lo cierto es que los resultados se acumulan y parecen quedar pocas dudas entre los expertos sobre las posibilidades antitumorales de esta bebida de origen vegetal.

En el caso del cáncer de piel se disponen de mayores evidencias. La Universidad Case Western Reserve realizó una revisión de estudios que se publicó el pasado mes de agosto en Archives of Dermatology y destacaba que "los estudios experimentales sugieren que el té verde posee potenciales propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas útiles en diversas afecciones de la piel". El análisis concluía señalando que "aunque son necesarios más estudios clínicos, añadir a productos para el cuidado de la piel té verde podría tener un profundo impacto positivo en diversos problemas dermatológicos".

En esta línea, una investigación anterior de la misma universidad comprobó que los polifenoles protegían la piel de las personas expuestas a rayos ultravioletas. El daño de la dermis y la epidermis era menor cuanto mayores eran las dosis aplicadas, lo que permitía concluir a los científicos que "los polifenoles del té verde podrían ser usados como un candidato quimiopreventivo novedoso y una posible estrategia para reducir el riesgo de cáncer de piel inducido por el sol en la población".

Entre estos polifenoles, los científicos se han atrevido a señalar como responsables del efecto antitumoral a las catequinas, de las que el té verde contiene cuatro importantes: EC, ECG, EGC y EGCG. Pero es en esta última catequina -la EGCG o epigalocatequina- donde los investigadores estiman que reside la mayor eficacia contra el cáncer. Uno de los primeros estudios sobre la función antitumoral de esta sustancia data de 1997, cuando un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de Ohio (EE.UU.) encabezado por el doctor Jerry Jankun divulgó en la revista Nature su utilidad para ayudar a prevenir el desarrollo de tumores cancerígenos e, incluso, servir de tratamiento.

Sin efectos toxicos:

La explicación de esta actividad reside en su inhibición de la uroquinasa, una enzima fundamental para el crecimiento tumoral. El trabajo -publicado en Nature- incidía en la relevancia de la uroquinasa como una de las enzimas que más favorece la proliferación de las células cancerígenas. Uno de los hallazgos más novedosos de la investigación fue que el té verde posee altas concentraciones de EGCG -unos 150 miligramos por taza- y que esta catequina no posee efectos tóxicos mientras que otros inhibidores de la uroquinasa sólo pueden ingerirse en pequeñas cantidades debido a su toxicidad. "El inhibidor de la uriquinasa que contiene el té verde en cantidades altas podría reducir la incidencia del cáncer sin efectos secundarios", destacaron los científicos.

Por si fuera poco, un trabajo más reciente -también aparecido en Nature- comprobó que la EGCG ralentiza la angiogénesis, el proceso por el que el tumor genera nuevos vasos sanguíneos para nutrirse y crecer. Aunque ambos estudios fueron realizados con ratones, otras investigaciones realizadas con voluntarios han comprobado el aumento de la capacidad antioxidante del plasma después del consumo de té, según el European Journal of Nutrition.

Pero, a pesar de estos hallazgos sobre las catequinas, muchos científicos no se atreven a decir que sea un único componente del té verde el responsable de sus propiedades anticancerígenas y prefieren hablar de la combinación de varios. Así, la revista Journal of Molecular Medicine se hizo eco recientemente de un trabajo sobre los suplementos dietéticos en el cáncer en el que se aseguraba que "la mayor acción anticancerígena ha sido demostrada por aquellos componentes naturales con una actividad multifuncional, como es el caso del té verde", cuyas catequinas y polifenoles en general "muestran la actividad anticancerígena más potente". El Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado ha ido más allá al señalar que "el té verde posee una actividad anticancerígena significativa en numerosos modelos animales" pero advierten que sus propiedades no se deben a una sola catequina sino a una "mezcla compleja".

Los medicos españoles lo ignoran o lo ponen en duda:

En suma, contamos con todo tipo de estudios sobre los beneficios antitumorales de esta infusión: clínicos, químicos y epidemiológicos. Estos últimos toman como referencia a la población japonesa, cuyos habitantes -que llegan a tomar hasta seis tazas de té al día- parecen insólitamente inmunes a los tumores de estómago, esófago y boca.

El té verde no sólo ha roto moldes por el número de investigaciones realizadas sino también por la cantidad de revistas científicas que los han publicado, algunas de las cuales hasta ahora no se habían caracterizado precisamente por su apoyo a la fitoterapia. Sin embargo, este entusiasmo investigador no se ha trasladado a los médicos españoles, por lo general reacios a analizar los datos de cualquier posible acción anticancerígena de una planta por muchos estudios que la avalen. Una cautela, cuando no oposición, que no encontramos cuando se trata de fármacos de síntesis aunque hayan sido objeto de menos ensayos o sus efectos secundarios sean muy superiores.

Así, uno de los oncólogos que más se destaca por su gran número de libros publicados y su participación en todo tipo de congresos científicos, el doctor Manuel González Barón, jefe de Oncología del Hospital La Paz, de Madrid, no sólo reconoce no saber nada del té verde sino que reacciona de forma airada a una mera pregunta sobre él. El doctor Juan José Lahuerta, jefe de Oncología del Hospital Doce de Octubre, también confiesa no saber nada de estas investigaciones aunque, a diferencia de su compañero, no se molesta por la cuestión. Mayor conocimiento muestra el doctor Miguel Ángel Rubio, del Servicio de Endocrinología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, quien asegura que "se trata de trabajos experimentales que hay que analizar con reservas." El doctor Rubio ratifica la beneficiosa actividad antioxidante del té verde pero duda de su carácter preventivo de enfermedades si su ingesta no se realiza en el marco de una alimentación equilibrada, dentro de la cual sería "un factor protector más".

El endocrino madrileño es particularmente escéptico en lo que concierne a la actividad anticancerígena del té verde, fundamentada en la presencia de otro tipo de antioxidantes en su composición, las catequinas. El té verde conserva estas sustancias debido a que la fermentación de las hojas es detenida en mitad de su proceso. Lo que no ocurre en otras variedades de té, como el caso del té negro, donde las catequinas se oxidan durante la fermentación y desaparecen.

Fuente: www.mujeresdeempresa.com

jueves, 7 de enero de 2010

El te, sus colores y propiedades


Cuenta una antigua leyenda china, que por el año 2700 a.C. el Emperador Chen-Nung, para prevenir las infecciones que traía el agua, ordenó hervir toda agua de consumo humano. Así fue como accidentalmente cuando estaba hirviendo su agua a la sombra de un árbol del té silvestre cuyas hojas se mecían dulcemente con la brisa, unas hojas cayeron en su olla. La curiosidad lo llevó a probar lo que sería la primera infusión de té, la cual le pareció refrescante y estimulante. Chen Nung introdujo así la costumbre de consumir té en su corte, costumbre que rápidamente se fue extendiendo a todo su pueblo.

Existen más de 300 tipos del té, pero todos provienen de la misma planta, la Camellia Sinensis que es procesada en cinco tipos de té: Blanco, Verde, Negro, Rojo y Oolong.

Té Blanco

Originalmente estaba reservado sólo para el Emperador y sus allegados, y en realidad es un té verde del cual sólo se recogen los brotes que surgen al principio de la primavera. Es en ese momento cuando toda la energía y nutrientes de la planta se concentran en los brotes. Una vez cosechados, se dejan marchitar para que se evapore la humedad y se dejan secar al aire libre sobre paños de seda. Las variedades más conocidas son :

  • Darjeeling blanco, un té de calidad suprema, con aroma delicado y sabor suave, sedoso y un toque algo dulzón.
  • Ceilán blanco, uno de los más valorados, con notas a licor, miel y pino.
  • Bai Mu Dan, originario de Fujian, es uno de los más escogidos por su fragancia delicada y sabor suave.
  • Bai Hao Yinzhen (Yinzhen), es uno de los mejores del mundo en su especie. Es de producción muy limitada, lo que lo hace bastante caro, pero dentro de sus propiedades, se encuentra en estudio científico el ser anticancerígeno.
  • Gong Mei, es de menor calidad, pero se encuentra fácilmente, ya que es de los más populares. Es suave y aromático.

Las principales propiedades del té blanco son :

Su alta capacidad antioxidante debido a su alta concentración de polifenoles, tres veces mayor que la del té verde. Ayuda a mejorar las defensas y colabora combatiendo los radicales libres. Protege contra las caries dentales por su alto componente de flúor. Combate la fatiga física y mental, aumenta la capacidad de concentración y memoria. Es ideal en dietas ya que no tiene calorías, aumenta la energía, es suavemente diurético y favorece la eliminación de grasas. Es un buen aliado ante enfermedades cardiovasculares ya que baja los niveles de colesterol “malo” (LDL) y triglicéridos. Y además, contiene la mitad de cafeína que el té verde, por lo que se recomienda para personas con problemas nerviosos.

Té verde

Es un té no fermentado, del que se recolecta la hoja, se deja secar y luego se cuece al vapor y es secado con fuego. Existen numerosas variedades de té verde, todas ellas muy populares en China y Japón, y las más conocidas son:

  • Lung Ching (Pozo del Dragón), procedente de los lagos de Hangzou, se caracteriza por su color verde esmeralda, aroma fresco y fragante, y sabor ligeramente dulce.
  • Bancha es un té común, basto y algo áspero. Está generalmente compuesto de hojas de té de grado bajo, por lo que no es adecuado para un paladar sofisticado.
  • Gunpowdwer, llamado así por su aspecto similar a la pólvora que se empleaba en los cañones. Tiene un color verde dorado oscuro y sabor algo áspero.
  • Sencha, se utiliza principalmente para acompañar comidas japonesas o para beber en la tarde. Tiene color amarillo, sabor entre amargo y dulce, y un aroma muy fresco.
  • Gyokuro (Rocío de rubí) Muy similar al Sencha, se caracteriza por su color pálido y suave, pero con un excelente sabor.
  • Pi Lo Chun (Caracol verde), tiene un suave toque de aroma y sabor a frutas.
  • Longjing, cuya característica principal es ser tostado en una sartén y tener una alta fermentación. Posee un aroma suave, gentil, con sabor equilibrado y color amarillo verdoso.

Las principales propiedades del té verde son :

Contiene compuestos antioxidantes que son muy beneficiosos para ayudar a combatir determinados tipos de cáncer y en la reducción de los efectos del envejecimiento, así como de enfermedades degenerativas. Propende la disminución del colesterol LDL (“malo”) y aumento del HDL (“bueno”). Tiene una acción diurética, broncodilatadora y astringente (antidiarréica). Protección contra la arterioesclerosis, disminución de el riesgo cardiovascular, y reduce la formación anormal de coágulos sanguíneos. Ayuda a la disminución de la grasa corporal, por lo que es óptimo para el tratamiento de la diabetes y obesidad. Disminuye los niveles de azúcar en sangre y tiene ligeros efectos antibióticos frente a ciertas bacterias como los estafilococos y algunos virus. Por sus propiedades bacterianas es adecuado para eliminar el mal aliento y proteger la boca contra las infecciones que producen inflamación de las encías o para tratar heridas en la boca.

Té Negro

Este es el té que hemos conocido siempre. Earl Grey, Ceylon, Java. Se obtiene después de un proceso de oxidación. Las hojas recién recolectadas se extienden en habitaciones húmedas para que fermenten por varias horas, adquiriendo su característico tono verde oscuro o negro. El té negro tiene un sabor fuerte y puede combinarse con leche. Su nivel de cafeína es muy superior a la del té verde conteniendo entre 25 y 100 mg. según el grado de fermentación. Este té dispone de una clasificación reconocida mundialmente según las siguientes siglas :

  • FOP : Flowery Orange Pekoe (Té elaborado con la yema y la primera hoja de cada brote)
  • OP : Orange Pekoe (hojas largas y puntiagudas,más grandes que el FOP, recolectadas cuando las yemas terminales se abren para convertirse en hojas)
  • Pekoe (hojas más cortas y menos finas que el OP)
  • FP : Flowery Pekoe (enrollado en forma de bola)
  • B : Broken (Hoja partida)
  • F : Fanning y D : Dust (tamizados más finos, considerados los de menor calidad)
  • GFOP : FOP con golden tips (puntas doradas de las yemas)
  • TGFOP : FOP con alta proporción de golden tips
  • FTGFOP : FOP de calidad excepcional
  • SFTGFOP : El mejor FOP

Las principales propiedades del té negro son :

Ayudar a la relajación de los vasos sanguíneos, debido a su contenido de flavonoides. Su mayor proceso de fermentado de los polifenoles le confiere altas propiedades aromáticas. Ayuda a la no oxidación del colesterol "bueno". Posee propiedades protectoras del sistema Cardiovascular y previene la formación de caries.

Té Rojo (Pu-Ehr)

Es originario de la región de Yunnan, una provincia incorporada a china en el siglo XIII y situada junto a Birmania, Laos y Vietnam. Se obtiene por recolección de las hojas, a las cuales se le aplica un breve secado al aire libre, para después pasar a un secado mas prolongado en una habitación cerrada, agregando algunos microorganismos al proceso. También se le llama "té postfermentado".

Las principales propiedades del té rojo son :

La medicina tradicional china considera el Té Pu-Erh como un remedio para gozar de buena salud y para adelgazar, ya que ayuda a perder peso y reduce el nivel de colesterol. En los EE.UU. se le ha puesto el seudónimo de "devorador de grasas".

jueves, 14 de mayo de 2009

El te verde y la salud



El té verde contiene compuestos antioxidantes que son muy beneficiosos para luchar frente a determinados tipos de cáncer y en la reducción de los efectos del propios envejecimiento.

El té constituye la segunda bebida más consumida en el mundo, sólo detrás del agua.

En China, se lleva utilizado desde hace casi 3.000 años, no sólo por sus propiedades estimulantes, sino porque ayuda a prevenir y mejorar numerosas dolencias.Dentro de la medicina tradicional china, se usa para aliviar los dolores de cabeza, ayudar a eliminar las toxinas y para prolongar la juventud. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVII, que el té se extendió y se convirtió en una bebida popular en Europa.
A pesar de que el té se lleva bebiendo desde hace miles de años, las investigaciones científicas para documentar los potenciales beneficios para la salud de esta antigua bebida, no tuvieron lugar hasta pasadas décadas. De estos estudios se ha comprobado que el té verde contiene altos niveles de unas sustancias llamadas polifenoles, que poseen propiedades antioxidantes, anticancerígenas e incluso antibióticas. El té verde también puede ayudar a prevenir las enfermedades cardíacas y del hígado.

Un grupo, cada vez mayor, de estudios clínicos llevado a cabo tanto en el hombre como en animales de experimentación sugieren que el consumo regular de té verde puede reducir la incidencia de una variedad de cánceres, incluyendo el de colon, páncreas y estómago.El té verde también puede ayudar a prevenir las enfermedades cardíacas y del hígado. Tanto el té negro, como el té verde proceden de la misma planta. El té verde se elabora con las hojas cocidas al vapor y posteriormente secadas; mientras que el té negro se prepara dejando marchitar las hojas, que después se enrollan, se dejan fermentar y se secan. Pero como el té verde está menos procesado que el té negro, contiene más cantidad de antioxidantes y por ello, es el más potente de los dos.

Acción farmacológica
Gracias a su variada composición química, el té posee interesantes efectos terapéuticos. Los polifenoles del té verde son potentes antioxidantes. Algunos estudios han demostrado que los polifenoles más frecuentes del té verde (catequinas) son más potentes para suprimir los radicales libres, que las vitaminas C o E. Además diferentes estudios han comprobado que el té verde es anticancerígeno, siendo capaz de contrarrestar la aparición y desarrollo de diferentes tipos de cáncer. Y ayuda a frenar el envejecimiento y el avance de algunas enfermedades degenerativas.
Las bases xánticas, especialmente la cafeína, hacen que actúe como estimulante del sistema nervioso y bulbar (estimula los centros respiratorios y vasomotores que se encuentran a nivel del bulbo).

El té verde también presenta acción diurética, broncodilatadora y astringente (antidiarréica).

Es hipolipemiante, es decir, capaz de reducir los niveles de LDL-colesterol y de triglicéridos plasmáticos, al tiempo que eleva los niveles de HDL-colesterol, el colesterol bueno. Y gracias a sus propiedades antioxidantes, evita la oxidación del colesterol y tiene un efecto antiaterosclerótico.

La formación de coágulos sanguíneos (trombosis) es la causa principal del ataque cardíaco y angina de pecho, y el té verde ha demostrado ser capaz de reducir la formación anormal de coágulos sanguíneos con una eficacia similar a la de la aspirina, gracias a su actividad vitamínica P.

El té verde disminuye los niveles de azúcar en sangre, es decir, es hipoglucemiante; y tiene ligeros efectos antibióticos, frente a ciertas bacterias como los estafilococos y algunos virus.

Aplicaciones terapéuticasLos estudios del laboratorio muestran que el extracto verde del té protege contra muchas enfermedades degenerativas comunes.

La capacidad del té verde para prevenir el cáncer está tan establecida, que los estudios actuales están probando el té verde como posible terapia potencial contra el cáncer. Los estudios experimentales llevados a cabo sugieren que los componentes del té verde pueden ayudar a prevenir el cáncer de piel, cuando se aplican directamente sobre la piel. Los polifenoles del té también pueden ayudar a broncearse y a proteger la piel contra el daño provocado por el sol.


Los potentes efectos antioxidantes del té verde inhiben la oxidación del LDL-colesterol en las arterias. La oxidación del LDL-colesterol desempeña un papel importante para contrarrestar la formación de aterosclerosis; y gracias a sus efectos antitrombóticos, puede ser eficaz en la prevención de algunas enfermedades cardíacas. Los potentes efectos antioxidantes del té verde inhiben la oxidación del LDL-colesterol en las arterias.

Por sus acciones estimulantes del sistema nervioso, puede emplearse para aliviar tanto la fatiga física como la fatiga menta. Además puede contrarrestar los síntomas de un ataque de asma, por su actividad broncodilatadora.

En caso de diarrea, el té puede frenarla porque sus taninos le confieren actividad astringente, pero hay que tener precauciones porque en algunos casos puede provocar algunas molestias digestivas.

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina