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lunes, 28 de abril de 2014

Portugal

República Portuguesa o también conocida como Portugal es un país de Europa que destaca por ser el único país lusófono en la Península Ibérica, además de la gran cantidad de historia que alberga en sus distintos y reconocidos lugares turísticos y edificaciones que resultan de gran atractivo turístico.

Portugal es un país ubicado en la Península Ibérica, en el sudoeste de Europa; limita al norte y al este con España, mientras que al sur y al oeste con el Océano Atlántico.

Portugal pertenece a la Unión Europea y tiene como capital, y ciudad más poblada, a Lisboa, incluyendo también dentro de su territorio a los archipiélagos autónomos de las Azores y de Madeira, que se ubican en el hemisferio norte del océano Atlántico.

Visión general de Portugal

Portugal es un importante país que forma parte de la Unión Europea, comparte la Península Ibérica con España y cuenta cun alto índice de calidad de vida, por lo que se encuentra entre los 20 primeros países que cuentan con dicho índicador de desarrollo humano.

Ciudades de Portugal

La ciudad más poblada y popular de Portugal es Lisboa, está también al sur la ciudad de Algarve, que goza de gran atractivo turístico; otras ciudades importantes son Oporto y Madeira.
Lisboa – Capital de Portugal, cuyo Centro Histórico es reconocido mundialmente. Oporto – Es la segunda ciudad más importante, es considerada como la “Capital del Norte” portugués. Aveiro – La ciudad atravezada por canales, con el apelativo de la “Venecia de Portugal Braga – Una histórica ciudad de Portugal que destaca por su arquidiócesis. Coímbra – Con influencia de la arquitectura medieval tiene la universidad más antigua del país. Guimarães – Primera capital del país, conocida como la cuna de la nacionalidad portuguesa. Évora – Esta es una pequeña ciudad rodeada de murallas, considerada como una ciudad-museo. Faro – Faro es una interesante ciudad portuguesa que destaca por su patrimonio cultural
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Clima

El clima en Portugal es del tipo Atlántico-Mediterráneo, por lo que resulta ser lluvioso y frío y en el norte, mientras que en el sur es seco y caluroso; además Portugal es uno de los países más calurosos de Europa, teniendo primaveras y veranos soleados, mientras que sus otoños e inviernos son lluviosos y con mucho viento, aunque con un poco de sol.
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Idioma

El idioma oficial en Portugal es el portugués, lengua romance que deriva del latín y se habla en los demás países lusófonos; también se considera como idioma regional al mirandés, que es reconocido como un idioma cooficial para las zonas del noreste de Portugal.

Seguridad

Portugal no cuenta con ninguna zona de riesgo que haya de ser evitada. Aún así, conviene no olvidar las habituales precauciones con la cartera o bolso al pasear por las calles más concurridas de Lisboa y Oporto.

Economía

La diversificación de la economía portuguesa así como su ingreso a la Unión Europea han colaborado con el crecimiento de varios sectores, destacando el campo financiero y el área de las telecomunicaciones.
Los cheques de viaje se pueden canjear en las oficinas de cambio de Lisboa, Oporto o en los puntos más turísticos. Las tarjetas de crédito son ampliamente aceptadas a lo largo del país.

Gastronomía

La gastronomía de Portugal se conforma de la confluencia de diversas culturas; si bien es principalmente mediterránea, cuenta con influencias árabes, españolas y brasileñas que presentan ingredientes como el pan, aceites, especias y demás carnes y quesos, destacando también su tradición vitícola.

Vida nocturna

La vida nocturna de Portugal se enfoca más en grandes ciudades como Lisboa y Oporto, que por su cantidad de atractivos nocturnos gozan de gran popularidad y demanda de turistas.

Compras en Portugal

Portugal es, sin ninguna duda, uno de los países más baratos de Europa aunque las diferencias se van estrechando. Si te alejas de las zonas turísticas, los precios descienden notablemente. Las compras se dan esencialmente en los mercadillos, donde se consiguen las populares toallas, vajilla y menaje además de ropa, calzado y demás a precios accesibles y de gran calidad.

Alojamiento

En todo Portugal tendrás la oportunidad de elegir la manera de disfrutar del descanso al final del día; desde los más lujosos y exclusivos hoteles de lujo hasta casas rurales, alojamientos, pensiones y campamentos al aire libre.

Festividades

Así como en muchos países, existen esas festividades mundiales como la Navidad, el Año Nuevo y la Semana Santa, además de sus particulares fiestas relgiosas como el Carnaval y la Fiesta de la Flor en Madeiras así como las Fiestas del Espíritu Santo en las Azores.
Portugal es un país muy religioso, por lo que se celebran todas las fechas claves para el catolicismo. En verano, la fecha clave es el 15 de agosto, día de casi todas las Vírgenes.
Las fiestas laicas más importantes son el 25 de abril, en el que se conmemora la Revolución de los Claveles; el 1 de Mayo, día del trabajo, y el 1 de diciembre, Día de la Independencia.
Por otro lado, a lo largo de todo el año, festivales, peregrinaciones y festas se suceden por todo el país. Si se tiene la oportunidad, no hay que perderse una peregrinación a Fátima un espectáculo antropológicamente fascinante. Cada 13 de mayo, más de 100.000 personas acuden al lugar donde dicen que se apareció la Virgen a tres niños.

Fuente: turismo.org

Portugal

Portugal, país con una rica historia de navegación y descubrimientos, mira hacia el Océano Atlántico desde la Península Ibérica. Su historia ha dejado una huella indeleble en la cultura, palpable en las influencias moriscas y orientales en la arquitectura y en las artes.

Durante 3 000 años, Portugal ha sido testigo del ir y venir de civilizaciones, y su cultura lleva la impronta de fenicios, griegos, celtas, cartagineses, romanos y árabes. En el siglo XV, los intrépidos exploradores marítimos portugueses, encabezados por Vasco da Gama, descubrieron nuevos territorios y dieron origen a la creación de un imperio de ultramar. La Universidad de Coimbra, fundada en 1290, es una de las más antiguas de Europa.

Los poderes del Presidente, elegido para un mandato de cinco años por sufragio universal, son limitados. El Parlamento se compone de 230 miembros y su mandato es de cuatro años.

La aportación portuguesa al mundo de las artes es considerable. Entre sus poetas hay que mencionar a Luis de Camoens y Fernando Pessoa. No menos creativo es el futbolista internacional Cristiano Ronaldo.

En junio se celebran por todo el país las festividades dedicadas a los tres santos conocidos como Santos Populares, donde están muy presentes la danza y la música popular, particularmente el melancólico fado.

Cada región de Portugal posee sus recetas tradicionales de carne y pescado, pero el país es conocido sobre todo por sus cientos de maneras de preparar el bacalao.

Fuente: europa.eu

lunes, 26 de septiembre de 2011

Economía Portugal 2011 previsión

Según el boletín de invierno publicado por el Banco de Portugal, la economía lusa se contraerá en el 2011 un 1,3%, dato levemente inferior al realizado en el anterior pronóstico, aunque muy lejano del 0,6% de crecimiento que también han augurado para el 2012.

Esta recesión que continuará en el correr del 2011 ajustes que ha realizado el gobierno con el fin de controlar el gasto público, de modo de reducir el déficit fiscal y así disminuir la presión que se tiene hoy en día sobre la deuda pública portuguesa, número 4 en el mundo, como las más factibles a no ser pagadas.

Por su parte otro dato que no contribuirá en la economía, será la inflación que crecerá a casi el doble que en 2010 cuando fue del 1,4%. A este dato se le suma la caída de la demanda interna del 3,6%, frente al aumento de las exportaciones en un 5,9%, lo que indica una heterogénea ganancia dentro de la sociedad.

El consumo público retrocederá más de lo que había crecido en 2010 y los préstamos a privados, aumentarán sus exigencias y rigurosidad.

Por su parte el Ministro portugués de Economía, José Sócrates, afirmó que el mercado de la especulación está queriendo jugar en contra de la economía lusa y que han habido datos positivos, tales como la reducción del déficit fiscal, y que a pesar de que los intereses de refinanciación de la deuda pública ya estén cercanos al 7,0%, Portugal aún está al firme para afrontarlos y que bajo ningún concepto necesitarán a corto plazo, una intervención.

Fuente: sondeoeconomico.com

lunes, 4 de octubre de 2010

Lisboa


La historia de Lisboa conoció épocas de esplendor, cuando cientos de curiosos aventureros, entre ellos Vasco da Gama, se lanzaban al mar deseosos de descubrir y explorar nuevas tierras que la convirtieron en potencia marítima, y épocas de desastre y miseria, que la dejaron al borde de la ruina. Sin embargo, nada pudo evitar que Lisboa resurgiera como una ciudad pujante y de cara al futuro. He aquí un resumen de su historia.

Su legendario origen

La leyenda cuenta que fue Ulises quien fundó Lisboa en su vuelta a casa luego de la guerra de Troya. Ulises habría llamado a la ciudad Olissipo, un derivado de su nombre que a su vez derivó en Olissipona, Lissapona, hasta la voz actual de Lisbon para el inglés, Lisboa para el castellano y el portugués. En realidad no se sabe a ciencia cierta si fueron los griegos o los fenicios quienes la fundaron en el 1200 a.C. y la bautizaron Olissipo, un derivado de Allis Ubo, que en lengua fenicia significa "puerto encantado".

Los comienzos

Al principio la ciudad era disputada por fenicios, griegos y cartagineses, debido a su ubicación estratégica para el comercio marítimo. Fueron los romanos quienes la ocuparon allá por el 205 a.C., y la llamaron Felicitas Julia. Formaba parte de la colonia de Lusitania y era la ciudad más importante de la península ibérica cuando Julio César llegó al poder, en el año 60 a.C.

Cuando cayó el imperio romano, las tribus bárbaras avanzaron, y alanos y suevos ocuparon la ciudad. Los visigodos eran quienes habían tomado la ciudad cuando en el 711 los musulmanes del norte de Africa la invadieron y ocuparon durante 450 años. De este período pueden observarse aún sus huellas en las sinuosas calles de Alfama y el Castillo de San Jorge.

Los primeros reyes

El primer rey de Portugal fue Alfonso I Enriques, quien expulsó a los musulmanes en 1147, y más abajo del castillo de San Jorge construyó una catedral, la Se, adonde llegaron los restos de San Vicente, mártir en la lucha contra los musulmanes y luego patrono de Lisboa.

En el 1256, bajo el reinado de Alfonso III, la ciudad devino capital de Portugal. Con su hijo Dinis Lisboa se expandió comercial y culturalmente y en 1290 se fundó la primera universidad. Se amplió la ciudad a los pies del castillo y en la zona de la Baixa. Cuando en 1373 la ciudad fue saqueada por Enrique II de Castilla, Fernando I hizo construir unas murallas como protección para sus 40 mil habitantes. La peste negra sacudió a Lisboa y la economía se desestabilizó; sólo se recuperó la prosperidad en la Era de los Descubrimientos.


La Era de los Descubrimientos

Después de que Cristobal Colon emprendiera sus viajes en busca de las Indias, muchísimos marinos soñaban con hacerse a la mar para probar suerte también. Uno de ellos fue Vasco da Gama, que en 1497 se embarcó en Belem y abrió la ruta hacia las Indias bordeando Africa.

El 26 de enero de 1531 la ciudad sufrió un terremoto en el cual murieron miles de personas. No obstante, las riquezas obtenidas con el comercio de especias, aumentadas también por las provenientes de Brasil, convirtieron a la ciudad en una potencia, el centro comercial de Europa. En estos tiempos Manuel I levantó la Torre de Belem y el Mosteiro Dos Jeronimos, como agradecimiento a Dios por tanta riqueza. En el siglo XVI se trazó la Plaza de Comercio (Terreiro do Paço) frente al río, y surgió el Barrio Alto, con comerciantes que venían a establecerse en la ciudad. La Inquisición instaló su régimen de terror y numerosas ejecuciones tuvieron lugar en la Plaza de Comercio y en la Plaza de Rossio.

Cuando murió Sebastián I, la ausencia de herederos animó a los españoles a ocupar Portugal en 1580. No fueron expulsados sino hasta el año 1640, cuando el duque de Braganza subió al trono como João IV. El oro traido de Brasil renovó la prosperidad de la ciudad y el rey João V emprendió ambiciosos planes de edificación, entre ellos, el del Acueducto de Aguas Livres, que llevaba el agua desde el valle de Alcántara.

Toda la prosperidad cayó en pocos minutos cuando un nuevo terremoto sacudió Lisboa el 1º de noviembre de 1755, dejándola totalmente destruida.

Los proyectos de Pombal

La reconstrucción de la ciudad quedó en manos del primer ministro de José I, el marqués de Pombal. Este había planificado un diseño de cuadrícula, con el centro de la ciudad en la zona de la Baixa. La eficacia con que se enfrentó la crisis y el desarrollo enérgico de su plan lo convirtieron en la figura política del momento. Cuando Napoleón invadió Portugal, el rey debió huir a Brasil, la capital del imperio pasó a Rio de Janeiro y los proyectos no se continuaron, provocando la decadencia de Lisboa. No obstante, el diseño de Pombal puede observarse aún hoy en las calles de la Baixa, llamada por eso Baixa Pombalina. El plan tardó bastante en concretarse y el Arco de Triunfo que cierra la Rua Augusta se acabó cien años más tarde, en 1873.

El siglo XX

Durante la segunda mitad del siglo XIX llegó la revitalización económica. Se construyeron carreteras, vías férreas, circularon tranvías, se hizo un muro de contención en el Tajo.

En 1908 asesinaron al rey Carlos y su hijo Luis Felipe cuando pasaban por la Plaza de Comercio y dos años más tarde caía la monarquía. Antonio Oliveira Salazar, que implantó una dictadura desde 1926 a 1968, continuó modernizando Lisboa en detrimento del resto del país. En 1966 se levantó el puente Salazar sobre el Tajo, que pasó a llamarse Ponte 25 de abril conmemorando la Revolución de los Claveles de 1974, que acabó con la dictadura.

La Lisboa de fin de siglo

Tras la revolución, el país vivió años de gran euforia y cambios en la política. Portugal pasó a formar parte de la Comunidad Europea en 1986, lo que significó que la economía evolucionara favorablemente.

En 1988, nuevamente la tragedia tocó a la ciudad, cuando el fuego arrasó con el barrio del Chiado. Las pérdidas en cuanto a patrimonio edilicio fueron cuantiosas y fue convocado uno de los mejores arquitectos de Portugal para la reconstrucción: Alvaro Siza Vieira.

Lisboa fue capital cultural europea en 1994 y sede de la Exposición Universal de 1998, cuyo tema fue el océano, una forma de rendir homenaje a su inigualable historia marítima.

Fuente: mundocity.com

Generalidades de Portugal


La República de Portugal es un país democrático de Derecho situado en Europa, al oeste de la península ibérica. Es uno de los países miembros de la Unión Europea en la que ingresó en 1986, junto con España.

Limita al este y al norte con España, y al sur y oeste con el océano Atlántico. Comprende, también, los archipiélagos de las Azores, Madeira e Islas Salvajes, situados en medio del océano Atlántico. El archipiélago de las Islas Salvajes está deshabitado.
En total suma 92.391 km² de superficie y 1.214 km de fronteras.

La capital de Portugal es Lisboa, el idioma oficial es el portugués, idioma internacional que es oficial en otros países del mundo, como Brasil. Su forma de gobierno una república parlamentaria, la moneda el euro desde 1999 (anteriormente era el escudo). Se encuentra en el uso horario GTM, que marca su hora oficial.

Las costas portuguesas son notablemente regulares, pero es posible encontrar en ellas buenos puertos. Tienen una longitud total de 1.793 km, de los cuales 943 km pertenecen al Portugal continental, 667 km a las Azores y 250 km a Madeira. Desde la desembocadura del río Miño al norte hasta el cabo Carvoeiro es, prácticamente, una inmensa playa. Sólo al sur de este cabo se alternan playas y acantilados. Los cabos más importantes son el cabo Roca, el más occidental de la península ibérica y muy cerca de la desembocadura del Tajo, el cabo Espichel, al otro lado de la desembocadura del Tajo, el cabo San Vicente, en la punta suroeste del país y la península, y el cabo Santa María, el más meridional, muy cerca de la ciudad de Faro. Además, encontramos importantes marismas como la ría de Aveiro, el lago de Óbidos, mucho más pequeña, y las marismas de ría Formosa en torno al cabo Santa María, y que se extienden hasta Tavira. Las bahías se localizan en el sur: bahía de Lagos y la más importante Bahía de Setúbal. Por último es necesario destacar los dos grandes estuarios portugueses el del río Sado, al sur de Setúbal, y el del río Tajo, llamado mar de la Paja, y de la que es ribereña la propia Lisboa.

Durante los siglos XV y XVI Portugal fue una de las mayores potencias del mundo, y formó un inmenso imperio, que rivalizó con el de España. Fue perdiendo su imperio y a comienzos del siglo XX era uno de los países menos desarrollados de Europa.

En 1910 se proclamó como una república. Las dificultades con que se encontró la llevaron a un golpe de Estado, en 1926, a cargo de António de Oliveira Salazar, que terminó con la revolución de los Claveles en 1974. Desde este momento Portugal se convirtió en un país plenamente democrático.

Portugal se rige por la constitución del 25 de abril de 1976, revisada el 30 de octubre de 1982, el 1 de junio de 1989, el 5 de noviembre de 1992 y el 3 de septiembre de 1997. Dispone de cinco órganos políticos principales: la Presidencia de la República, el Primer Ministro, la Asamblea de la República (el Parlamento), el Consejo de Estado y la Judicatura, cuyo máximo tribunal es el Supremo Tribunal de Justicia.

El presidente de la República es el jefe del Estado, y se elige cada cuatro años por sufragio universal directo. Designa al Primer Ministro y al Consejo de los Ministros, que son propuestos por la Asamblea de la República. También es el comandante en jefe de las fuerzas armadas.

El primer ministro es el jefe del gobierno. Nombra a sus ministros. Debe tener la confianza de la Asamblea de la República, normalmente gracias a que su partido tiene la mayoría en ella. Ha de presentar ante ella su programa de gobierno.

La Asamblea de la República es un órgano legislativo y de control del gobierno. Se trata de un parlamento unicameral integrado por 230 diputados. Se elige por sufragio universal, con un mandato de cuatro años, según un sistema de representación proporcional.

El Consejo del Estado es un organismo consultivo del presidente de la República. Está compuesto por seis funcionarios civiles, los expresidentes elegidos desde 1976, cinco miembros elegidos por la Asamblea y cinco seleccionados por el presidente.

El poder judicial está regido por los tribunales de justicias, y cuyo máximo tribunal de apelación es el Tribunal Supremo de Justicia. Existe un Tribunal Constitucional que resuelve los conflictos con las constitución.

Portugal se divide en 18 distritos:

    * Aveiro
    * Beja
    * Braga
    * Braganza
    * Castelo Branco
    * Coimbra
    * Évora
    * Faro
    * Guarda
    * Leiria
    * Lisboa
    * Portalegre
    * Oporto
    * Santarém
    * Setúbal
    * Viana do Castelo
    * Vila Real
    * Viseu

Además hay dos regiones autónomas: las Azores y Madeira. Cada distrito se subdivide en concejos (municipios) y éstos en freguesias (parroquias).

Portugal: economía


Portugal es un país desarrollado. Está integrado en la Unión Europea y tiene un Índice de Desarrollo Humano muy alto (0,897). Ha tenido un rápido crecimiento económico y una profunda transformación desde su incorporación a la Unión Europea en 1986. Se incorporó como un país eminentemente agrícola, y se ha convertido en un país de servicios gracias al buen uso de los fondos de compensación que llegaron desde la Unión. Sus esfuerzos de convergencia con las primeras economías de Europa le permitieron adoptar, desde el primer momento el euro como moneda.

Como país rico que es Portugal tiene una economía bien diversificada, basada en la iniciativa privada de empresas bien estructuradas, desde grandes multinacionales a pequeñas empresas. Es un país atractivo para la implantación en Europa de grandes firmas multinacionales y área de expansión de empresas europeas, especialmente españolas. La economía española ha invertido mucho dinero en Portugal, gracias a sus grandes atractivos como país desarrollado.

A finales de la década de 1980 en Portugal la agricultura y la empresa pública dominaban lo principal de la economía, pero desde la incorporación a la Unión Europea la agricultura ha perdido mucho peso y las empresas públicas se han ido privatizando, en consonancia con lo que demanda la Unión.

En la actualidad la agricultura supone el 3% del PIB y da trabajo al 10% de la población activa, una tasa alta para los estándares habituales en la Unión Europea, la industria aporta el 25% del PIB y da trabajo al 30% de los trabajadores y los servicios aportan el 72% del PIB acoge al 60% de la mano de obra.

La agricultura portuguesa es moderna y eficaz. Usa con ventaja todos los avances de la revolución verde, que le permiten cultivar en condiciones no demasiado favorables. En Portugal se distinguen dos paisajes agrícolas tradicionales, uno al norte del río Vouga donde predomina el policultivo intensivo en propiedades de tamaño medio o pequeño, y otro al sur donde predomina la gran propiedad y las explotaciones extensivas de cereales, olivos y alcornoques. Es de señalar la especialización de la cuenca del Duero en el viñedo, que alimenta la famosa industria vitivinícola de los caldos de Oporto. Otros productos importantes en Portugal son el maíz y las hortalizas de todo tipo. Como en todo país desarrollado la agricultura está orientada al mercado, tanto interno (principal) como de exportación.

La ganadería y la pesca tienen una importancia menor. Sólo en el sur se conserva una ganadería extensiva de porcino y bovino vinculadas a las grandes dehesas del interior. El resto del ganado tiende a explotarse de manera intensiva en granjas. Es el noreste del país donde la tradición vacuna es mayor. La pesca tiene menos importancia, ya que salvo excepciones se reduce a una pesca de bajura.

Los recursos forestales son importantes, especialmente en el interior del país, pero en su mayoría han sido sustituidos por auténticos cultivos de especies foráneas, como el eucalipto o diversas especies de pino. El principal recurso forestal de Portugal es el alcornoque, que da el mejor corcho del mundo junto con el de Extremadura en España.

La industria portuguesa ha sufrido un intenso proceso de reconversión durante la década de 1980 y tras la incorporación a la Unión Europea. Se ha pasado desde una industria obsoleta a una moderna y eficaz. Portugal no dispone de grandes recursos naturales, por lo que ha de importar la mayoría de las materias primas que utiliza su industria. Por eso el valor añadido de los bienes de consumo complejos es vital para la economía portuguesa.

Las regiones industriales principales en Portugal son las del litoral y el norte, especialmente Lisboa, Oporto, Setúbal. En la localización industrial portuguesa tienen una importancia decisiva las infraestructuras viarias: ferrocarril, carreteras y puertos internacionales.

La industria del textil y el calzado sigue siendo muy importante en Portugal, seguida de la automotriz, el papel, artículos basados en el corcho, la madera, aparatos eléctricos, químicos y cerámicas. Junto a estas se han desarrollado industrias vinculadas a las nuevas tecnologías, impulsadas por las compañías internacionales del sector que se han instalado en el país.

Los servicios llevan el peso de la economía portuguesa. Como en toda economía desarrollada destacan los transportes, el comercio y el turismo. El comercio interno es muy intenso y existen empresas de todo tamaño que cubren eficazmente todo el territorio. El comercio exterior es fundamental para la economía portuguesa. Sus principales socios comerciales son los países de la Unión Europea: España, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido.

El turismo está muy desarrollado, aunque lejos de su vecino España. La región turística por excelencia es el Algarve, junto con Lisboa. En general la costa sur es de gran atractivo turístico.

Mas de Portugal

Portugal, país con una rica historia de navegación y descubrimientos, mira hacia el Océano Atlántico desde la Península Ibérica. Su historia ha dejado una huella indeleble en la cultura, palpable en las influencias moriscas y orientales en la arquitectura y en las artes.

Durante 3 000 años, Portugal ha sido testigo del ir y venir de civilizaciones, y su cultura lleva la impronta de fenicios, griegos, celtas, cartagineses, romanos y árabes. En el siglo XV, los intrépidos exploradores marítimos portugueses, encabezados por Vasco da Gama, descubrieron nuevos territorios y dieron origen a la creación de un imperio de ultramar. La Universidad de Coimbra, fundada en 1290, es una de las más antiguas de Europa.

Los poderes del Presidente, elegido para un mandato de cinco años por sufragio universal, son limitados. El Parlamento se compone de 230 miembros y su mandato es de cuatro años.

La aportación portuguesa al mundo de las artes es considerable. Entre sus poetas hay que mencionar a Luis de Camoens y Fernando Pessoa. No menos creativo es el futbolista internacional Cristiano Ronaldo.

En junio se celebran por todo el país las festividades dedicadas a los tres santos conocidos como Santos Populares, donde están muy presentes la danza y la música popular, particularmente el melancólico fado.

Cada región de Portugal posee sus recetas tradicionales de carne y pescado, pero el país es conocido sobre todo por sus cientos de maneras de preparar el bacalao.

Portugal

Ubicación

Península Ibérica, sur de Europa.

Superficie

92.345km².

Población

10,3 millones de habitantes.

Densidad de Población

112,7 por km².

Capital

Lisboa. Población: 564.657 habitantes; 2,5 millones en la provincia de Lisboa.

Geografía

Portugal ocupa la parte oeste de la Península Ibérica. El país sólo tiene fronteras terrestres con España y limita al sur y al este con el Océano Atlántico. Portugal está dividido administrativamente en varias provincias además tiene la soberanía del archipiélago de las Azores (1.220 km. al oeste de Portugal) y de las islas de Madeira y Porto Santo (990 km. al suroeste de Lisboa) en el Océano Atlántico. Los ríos Duero, Tajo y Guadiana entran desde España, recorren el país de este a oeste y desembocan en el Atlántico. El norte es montañoso; el centro alrededor de Lisboa es plano y la costa del sur tiene enormes playas que llegan hasta la región del Algarve en la zona más meridional del país.

Historia de Portugal

El actual territorio portugués fue originalmente habitado por poblaciones ibéricas del Paleolítico, que produjeron las pinturas rupestres del Valle del Côa.

El território al sur del río Duero (en portugués Douro) hasta el Algarve era conocido como Lusitania y constituía la mayor parte de la provincia romana homónima.

Los suevos, después de la caída del Imperio Romano de Occidente se establecieron en en territorio que englobaba la actual Galicia hasta el rio Tajo (en portugués Tejo), cuya capital era Braga. Los visigodos conquistaron este reino en 580. Más tarde invadido por los musulmanes, el condado de Portugal, o Condado Portucalense, se estableció después de la conquista de la ciudad de Oporto (en portugués Porto) por Vímara Peres en el 868 como parte de la monarquía astur-leonesa.

Portugal se constituyó como reino independiente con D. Afonso Henriques, como es más conocido el primer rey de Portugal, Alfonso I. En su reinado se conquistaron a los musulmanes las grandes ciudades de Santarém, Lisboa y Évora. Terminada la parte portuguesa de la Reconquista en 1249, la independencia estuvo en peligro por la presencia castellana, como resultado de la crisis de 1383-1385 por la sucesión del rey Fernando I.

La independencia queda garantizada en la batalla de Aljubarrota con la aniquilación total del ejército castellano y la aclamación popular de Juan I, hermano de Fernando I pero hijo ilegítimo de Pedro I, que representaba el inicio de la segunda dinastía, la de Avis.

Con el fin de la guerra, Portugal inició el proceso de exploración y expansión conocido como Descobrimentos, entre cuyas figuras principales figuran el Infante D. Henrique, el navegante, y el rey Juan II. El cabo Bojador fue doblado por Gil Eanes en 1434, y la exploración africana continuó hasta que Bartolomeu Dias ya en 1488 comprobó la comunicación entre los oceanos Atlántico e Índico pasando por el cabo de Buena Esperanza.

En rapida sucesión se descubrieron las rutas y tierras de América del Norte, América del Sur, y el Oriente casi todo en el reinado de Manuel I. Fue la expansión en el Oriente, sobre todo gracias a las conquistas de Alfonso de Albuquerque que, durante la primera mitad del siglo XVI, concentró casi todos los esfuerzos de los portugueses, a pesar de que ya en 1530 Juan III habbía comenzado la colonización de Brasil. En su reinado se se llegó a Japón y probablemente a Australia.

El desastre militar en la batalla de Alcazarquivir en Marruecos en 1578 adonde murieron, fueron capturados o desaparecieron el rey Sebastián I y la mayor parte de la nobleza portuguesa, originó la nueva crisis de sucesión en 1580, en que el rey de España Felipe II fue declarado también rey de Portugal como D. Filipe I iniciandose la Dinastia de reyes extranjeros, la Filipina(Véase: Unión Ibérica).

Después de 60 años de frustraciones, gastos y sacrificios en guerras ajenas al país y de las cada vez mas evidentes tentativas de asimilación del reino para formar el mismo Estado español, el 1 de diciembre de 1640 una conspiración de nobles portugueses "decapitó" la cada vez mas numerosa administración castellana del reino. De todas formas se necesitaron más de 30 años en la guerra de Restauración, avances y retrocesos, para que el estado español reconociera lo inevitable.

El rey aclamado fue entonces Juan IV, iniciándose con el la 4ª Dinastia, la de Bragança. Debido a la incompetencia de la administracion castellana del reino se perdieron muchas colonias, como Brasil, Angola, Ceilán, y la mayoria de las posesiones en Asia, aunque con mucho esfuerzo algunas fueron recuperadas.

A finales del siglo XVII y durante la primera mitad del siglo XVIII se asistió al florecimiento de la exploración minera de Brasil, en donde se descubrieron oro y piedras preciosas que hicieron de Juan V uno de los monarcas mas opulentos de Europa. El desarrollo económico del reino se basó, sin embargo, en sus colonias y en el comercio con Inglaterra, a pesar de los esfuerzos del Marqués de Pombal, Primer Ministro del rey José I entre 1750 y 1777 para invertir la situación. En este reinado hubo un gran terremoto que devastó Lisboa y el Algarve el 1 de noviembre de 1755.

Para no quebrar la alianza con Inglaterra y, al rehusar a adherirse al Bloqueo Continental, Portugal fue invadido por los ejércitos napoleónicos en 1807. La Corte y la familia real se refugiaron en Brasil y la capital se trasladó a Rio de Janeiro, adonde permanecieron hasta 1821 cuando Juan VI, desde 1816 rey del Reino Unido de Portugal, Brasil e Algarves, regresó a Lisboa para jurar la primera Constitución. Al año siguiente, su hijo Pedro era proclamado emperador del Brasil independiente.

Durante el resto siglo XIX, Portugal vivió periodos de gran perturbación política y social (una guerra civil y repetidas revueltas y pronunciamientos militares, como la Revolución de Septiembre, la Maria da Fonte, la Patuleia, etc.) y solo con el Acto Adicional à Carta fue posible una calma política y el inicio de políticas de fomento protagonizada por Fontes Pereira de Melo.

A finales del siglo XIX, las ambiciones coloniales portuguesas entraron en colisión con las inglesas, estando en el origen del Ultimátum de 1890. El ceder a las exigencias británicas y los crecientes problemas económicos lanzan a la monarquia en un descrédito creciente, y tanto Carlos I como el príncipe real Luis Felipe son asesinados el 1 de febrero de 1908.

Poco después, el 5 de octubre de 1910, se instaura la República. El rey Manuel II se exilia en Inglaterra. Luego de varios años de inestabilidad política, con luchas de trabajadores, tumultos, levantamientos, homicidios políticos y crisis financieras (que la participación en la Primera Guerra Mundial ayudó a profundizar), el Ejército tomó el poder mediante un golpe de estado el 28 de mayo de 1926. La dictadura militar nombró como Ministro de Finanzas a António de Oliveira Salazar, profesor de la Universidad de Coimbra, quien en 1932 es nombrado Presidente do Conselho de Ministros (Presidente del Consejo de Ministros).

Al tiempo que restauró el equilibrio en las finanzas, instituyó el Estado Novo, régimen corporativo, tradicionalista y autoritario, con afinidades bien marcadas al fascismo, por lo menos hasta 1945. Durante la Segunda Guerra Mundial, Portugal toma una actitud neutral-colaborativa, siendo respetado por las dos partes de la contienda, mientras comercia con los Aliados y con el Eje durante toda la guerra.

Todos los territorios portugueses en el mundo se transforman en paraósos de paz para los refugiados, y sólo el territorio de Timor Oriental sufre con la guerra, primero por la invasión de las tropas de Australia como forma de defensa avanzada contra el hasta entonces invencible ejército japonés, y después por el Japón como respuesta.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Portugal es miembro fundador de la alianza militar OTAN. En 1968, tras sesenta años de dictadura, Oliveira Salazar se retira del poder por enfermedad y es sucedido por Marcelo Caetano.

La reticencia del régimen en descolonizar las Províncias Ultramarinas, resultó en el inicio de una guerra en tres frentes en otro hemisferio. Primero en Angola (1961) y enseguida en Guinea-Bissau y Mozambique (1964). A pesar de las críticas de algunos de los mas antiguos oficiales del Ejército, entre ellos el entonces general António de Spínola, el Gobierno parecía determinado en continuar esta política.

A raíz de su libro Portugal e o Futuro, en que defendia la insustentabilidad de una solución militar en las guerras de Ultramar, Spínola sería destituído, lo que agravó el creciente malestar entre los jóvenes oficiales del Ejercito, algunos de los cuales dieron un golpe de estado el 25 de abril de 1974.

El golpe militar pacífico (la Revolução dos Cravos, Revolución de los Claveles) inició amplias reformas democráticas y económicas. Al año siguiente Portugal concedió la independencia a sus colonias en África: Mozambique, Angola, Guinea-Bissau, Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe) y perdió su colonia de Timor Oriental en Asia debido a una invasión por parte de Indonesia. Macao, la última colonia en Asia, fue devuelta a la soberanía china el 20 de diciembre de 1999.

En la actualidad es uno de los miembros de la Unión Europea, habiendo accedido a la CEE el 1 de enero de 1986, y siendo uno de los 12 países que adoptaron el euro el 1 de enero de 2002.

En los años que siguieron al golpe de 1974, Portugal experimentó tensiones revolucionarias, hasta establecerse finalmente como democracia constitucional. Los cuatro órganos principales de la política portuguesa son la Presidencia de la República, el Primer Ministro y el Consejo de los Ministros (el Gabinete), la Asamblea de la República (el Parlamento), y la Judicatura.

El presidente de la República se elige para un periodo de cinco años por sufragio directo universal; también es comandante en jefe de las fuerzas armadas. Los poderes presidenciales incluyen designar al Primer Ministro y al Consejo de los Ministros, cuyo presidente debe ser propuesto de acuerdo con los resultados electorales por la asamblea.

Dirige el gobierno un Primer Ministro, que nombra al Consejo de Ministros. Este primer ministro debe presentar ante la Asamblea su programa de gobierno. Si la asamblea aprueba el programa por una mayoría de diputados confirma el gobierno en cargo.

La Asamblea de la República es un parlamento unicameral integrado por hasta 230 diputados, elegidos por sufragio universal según un sistema de representación proporcional, los diputados tienen un mandato de 4 años, a menos que el presidente disuelva la asamblea y convoque nuevas elecciones.

Fuente: conoceelmundo.com

lunes, 1 de marzo de 2010

Los vinos portugueses quieren conocer mundo


Con el objetivo de aumentar un 10% las exportaciones de Portugal hasta el año 2015, especialmente en EE.UU. y Reino Unido, el gobierno de ese país ha creado una marca paraguas denominada "Wines of Portugal". La misma se centrará especialmente en los vinos de calidad, que suponen algo más de la mitad de la producción portuguesa.


La media de producción vitivinícola se sitúa en los 7 millones de hectolitros, sobre una superficie de 240.000 hectáreas y 30.000 productores. Las zonas de mayor producción son Douro con un 25% y Estremadura, Alentejo y las Beiras con el 15%, según el Boletín Exterior de Noticias del MARM.


Fuente: Agrocope.com, España

martes, 29 de diciembre de 2009

Oporto ......


Vintage, Tawny, LBV, Crusted, o Ruby, son algunas de las palabras que encontramos en las etiquetas de los vinos de Oporto. Y como en el caso de Jerez, donde leemos Amontillado, Oloroso, o Palo Cortado, denotan estilos bastante diferentes de vino. Aunque el método de vinificación es similar, es en la forma en la que se realiza la crianza la que imprime el carácter diferenciador a cada uno de estos diferentes tipos. Fíjense que todos los nombres corresponden a palabras inglesas. Y es que el oporto es casi tan inglés como portugués. Es un vino con una historia de más de 300 años, desarrollado en Portugal, pero inicialmente según el gusto inglés.

Hay oportos blancos y tintos, de envejecimiento en madera o botella, de añada o sin añada, y todas estas combinaciones producen una gran variedad de tipos diferentes, que en sus extremos, poco tienen que ver unos con otros.

La materia prima

Las castas admitidas para la producción de oportos son una treintena, aunque en la práctica, dominan touriga nacional, tinta cão, tinta barroca, tinta roriz (nuestra tempranillo), touriga francesa y tinta amarela (llamada trincadeira preta en Alentejo) en los tintos, y malvasía fina, códega y malvasía rei en blancos.

El método de cultivo es en escarpadas terrazas que hacen muy difícil la mecanización y aumentan los costes de producción. Existen unas 40.000 hectáreas de viñedo, en la zona del Douro, a unos 70 kilómetros de Oporto, hasta la frontera española, repartidas en aproximadamente 85.000 parcelas diferentes. Todas estas parcelas están calificadas según unos parámetros de localización, altura, inclinación, exposición, composición del suelo, rendimientos, castas, densidad de plantación, sistema de conducción y edad de las viñas principalmente en categorías de la A a la F. Las fincas A, generalmente cercanas al río, son las mejores.

La producción

El oporto es un vino fortificado, al que antes de que termine la fermentación de todo el azúcar, se le añade un aguardiente neutro, que la interrumpe, dejando algo de azúcar residual a la vez que se aumenta el grado alcohólico. La forma tradicional de elaborar es en lagar, normalmente de granito, rectangulares o cuadrados, de una altura de 80 centímetros, y una capacidad que suele rondar los 7.500 litros (aunque los hay desde 5.000 a 20.000l). El trabajo de pisar la uva es pesado y penoso, con lo cual cada vez es más difícil encontrar mano de obra (pie de obra en este caso...) y se elaboran cada vez más vinos por métodos mecánicos. Sin embargo, el pisado en lagar es el que proporciona una mayor extracción de color y de compuestos aromáticos.

El aguardiente que se añade (70% alcohol), hasta un máximo de 110 litros por pipa (nombre de las barricas utilizadas) de 550 litros, tiene que ser el oficial del Intituto de Vinho do Porto (IVP), la entidad reguladora de los vinos. Este alcohol procede de la misma zona del Douro, y no es necesariamente de muy buena calidad. A algunos productores les gustaría tener la libertad de usar otro aguardiente mejor. Hemos probado lotes experimentales con aguardiente de alta calidad frente a otros con el aguardiente oficial, y este último tenía un claro olor a patata...

Aunque las pipas suelen ser de 550 litros, hay otros tipos de barricas, de 600, 650 litros usados para envejecer los tawnies, e incluso más grandes, para otros tipos, como el LBV. Eso si, nunca jamás se utiliza madera nueva.

Hasta 1986 era obligatorio el envejecimiento de los vinos en la localidad de Vila Nova de Gaia, al lado de Oporto. Desde esta fecha, ya está permitido envejecer los vinos en la misma zona de producción, y la bodega pionera en esto fue Quinta do Infantado, un pequeño productor que se encuentra entre nuestros favoritos.

Los estilos

Blanco . Como ocurre con muchos vinos blancos del mundo, no son estos los que tienen mejor reputación. Según un viejo refrán británico, un vino de Oporto tiene dos obligaciones: ser tinto, y ser bebido. Cierto es que los tintos ganan por abrumadora mayoría, pero se producen diferentes blancos, jóvenes o envejecidos, y con grados variables de dulzor, desde muy dulce a completamente secos.

En los tintos , el más básico es el Ruby. Joven y frutal, el nombre hace referencia su color rubí. Realizan una crianza no oxidativa en depósito. Una categoría especial son los Vintage Character, una categoría superior de Ruby, pero con un nombre que confunde tanto (nada tiene que ver con el Vintage), que se está gradualmente dejando de usar, y se sustituye por marcas propias, o bien Ruby Reserve en algunos casos.

Tawny, que se podría traducir por "leonado", se refiere al color marrón que adquieren los vinos por el contacto prolongado con madera. Si se especifica nada, unos 3 años. Si es Tawny Reserva suele tener entre 5 y 7 años de madera. Luego pasamos ya a los que pone la edad media de los vinos que lo componen: 10, 20, 30 ó 40 años. En estos se busca, a base de mezclas, hacer unos vinos similares año tras año, al igual que hacen las casas de Champagne con sus 'cuvées'. Cuanto más viejos, menos producción anual, más caros, debido al inmovilizado, el trabajo en la bodega, y las pérdidas de evaporación (¡bastante significativas en 40 años!)

Colheita, cosecha, literalmente, no es más que un vino tipo Tawny, pero en vez de ser una mezcla, es de una sola cosecha. Suelen tener unos 7 años en madera, y pueden envejecer en botella, adquiriendo el llamado "aroma de botella" (presente también en los Garrafeira), que los hace más frescos, refinados y elegantes.

Garrafeira: estilo tradicional, que sólo seguía utilizándose por Niepoort, en el que el vino, después de unos siete años en pipa, es envejecido en damajuanas de cristal de 10 litros, durante décadas. El contacto prolongado, pues suelen envejecerse cuarenta o más años, con el cristal, le da un carácter especial. La longevidad de estos vinos es pasmosa. El alto contenido alcohólico y el azúcar residual sin duda ayudan. El vino más viejo que hayamos probado jamás fue un Niepoort Garrafeira 1865 (aunque ahora parece ser que Dirk van der Niepoort nos dice que era un 1863. ¡Nadie recuerda bien la fecha exacta!), que conservaba intactas todas sus cualidades, y no solo eso, sino que había desarrollado una complejidad y adquirido un equilibrio que logró arrancar gruñidos guturales de los más compuestos catadores que tuvieron la suerte de estar presentes en la ocasión... (Por cierto, que acaba de ser suprimida esta categoría de Garrafeira. Adiós a esa tradición...).

LBV, iniciales de Lattle Bottled Vintage, Vintage Embotellado Tardíamente, es un estilo muy reciente, data de los años 60. Los vinos se embotellan después de pasar ente 4 y 6 años en madera. Es un vino potente, de oscuro color, similar a los Vintage. Para conseguir esto a pesar de la larga crianza, se realiza esta en recipientes de mayor tamaño, donde la oxidación es más lenta. Al embotellarse, pueden ser filtrados, con lo que pierden fuerza y estructura, o no, en cuyo caso se suelen denominar Traditional, y pueden desarrollarse en botella de forma similar a un Vintage. Si no sabes que tipo de LBV es una marca determinada, es fácil averiguarlo: los filtrados tienen tapones y los Traditional, corchos normales.

Crusted, casi desaparecido ya, que se podría traducir por "encostrado", debido a la costra de sedimento que queda en la botella. Son como un Vintage, pero de diferentes cosechas: se mezclan dos o tres cosechas, que se crían durante dos años en pipa, y otros tres más en botella, donde son introducidos sin filtración, por lo que generan un sedimento o "costra" que les da su nombre. Deben ser decantados antes de beberlos.

Vintage, literalmente "añada", es la categoría superior de los oportos. El rey de los oportos. Son vinos hechos de las mejores uvas, generalmente de diferentes viñas, y solo se producen en cosechas excepcionales. Se embotellan entre el segundo y tercer año, sin filtrar, y evolucionan en botella durante décadas. En general necesitas 10 a 15 años para estar listos. Son un porcentaje muy pequeño de la producción de una casa, pero es precisamente por estos vinos por los que se mide la calidad de un productor determinado, y los que le dan el prestigio. Un concepto importante es el de la "declaración". Si un año determinado se va a hacer un Vintage, hay que "declararlo". Es normal que se declaren tres o cuatro años por década. Las mejores añadas suele haber declaración generalizada, de la mayoría de los productores. Las últimas han sido 1997, 1994, 1991 (aunque algunos prefirieron esperar al 92), y anteriormente 1985, ¡seis años sin declarar una añada! Es posible que se declare en los próximos meses la de 1999, que inicialmente parecía muy problemática, pero los vinos han evolucionado bastante bien.

Para suplir la falta de vino cuando no se declara una añada de Vintage, la mayoría de las casas han optado por los llamados Single Quinta Vintages. Se produce y embotellan de la misma manera que los Vintage los vinos de fincas seleccionadas (Vargellas de Taylor's, Bomfim de Dow, Silval de Noval,... ) aunque en muchos casos las uvas sean de varias quintas, y el nombre es realmente una marca comercial más que otra cosa. No hay que confundirlos con auténticos Vintage de casas que contienen la palabra "Quinta" en su nombre: Quinta do Infantado, Quinta do Noval, Quinta do Vesubio,...

El servicio del oporto tiene sus no pocos rituales, como el degollado de botellas con pinzas calientes y aplicando posteriormente frío, el decantado, y el paso del decantador en la mesa de siempre de derecha a izquierda. Se pueden tomar desde el aperitivo los blancos más jóvenes, al postre los más dulces, o acompañando frutos secos, o el queso Stilton, según la más estricta disciplina británica, o tal vez con un buen habano...

jueves, 2 de abril de 2009

El Madeira

Madeira, una isla paradisíaca bañada por el Océano Atlántico esconde en sus exóticos parajes el secreto de elaboración de unos vinos con más de 400 años de antigüedad.
Las primeras viñas introducidas en la región fueron probablemente llevadas por los ingleses durante el proceso de colonización. Existe la creencia, de que fue el príncipe inglés Enrique el Navegante el que introdujo en Madeira el que sería el antecedente más cercano de esta bebida; un vino llamado ''malvasia candida'' procedente de la isla de Creta.

El mayor desarrollo en la industria vitivinícola que tuvo Madeira comenzó en la segunda mitad del siglo XVII, justo cuando las exportaciones que realizaban los ingleses eran masivas y muchos países reclamaban con insistencia estos caldos. Inglaterra es además, el lugar donde alcanzó mayor importancia.


Cognac añadido

El Madeira original no es el que hoy día se conoce. Sin duda alguna, el hecho de encabezarlo con licores como el brandy o el cognac hizo que estos caldos ganaran presencia y terreno frente a otros vinos. Portugal durante las guerras napoleónicas era aliado de Inglaterra y por esta razón se vio afectado por el bloqueo ordenado por el propio Napoleón. De este modo, las existencias de Madeira y Cognac que estaban destinadas a exportarse se acumulaban en stock en la isla. Para prolongar la vida del Madeira se le añadió cognac con lo que el sabor del caldo mejoró considerablemente y desde entonces al Madeira siempre se le ha añadido alcohol. Al igual que ocurrió con los vinos de Oporto y de Jerez, el Madeira si se encabezaba aguantaba mejor los largos traslados a los que se veía sometido desde su lugar de origen hasta la zona de consumo. A partir de este momento, se convirtió en una bebida muy cotizada y de gran lujo.



Elaboración

El proceso de producción de estos vinos, no se diferencia especialmente del que se utiliza en otras regiones del mundo. Como en muchos otros lugares la recolección y algunas labores de elaboración siguen haciéndose mediante los medios tradicionales, es decir, exclusivamente humanos y sin la intervención de ningún tipo de maquinaria. No obstante, una de las características que le hacen sobresalir sobre otros vinos tiene lugar en el proceso de elaboración. Los vinos de Madeira deben sus espléndidas características a un método denominado ''estufagem'' que consiste en calentar de forma artificial estos caldos.

Se consigue de este modo, un doble efecto: por un lado el vino se conserva mejor y durante más tiempo y por otro, el calor carameliza el azúcar del mosto y otorga al vino un agradable aroma tostado. Se puede hacer de varias formas aunque la más corriente es mantener el mosto en depósitos a temperaturas que oscilan entre los 35 y 50 grados centígrados. En otros casos los depósitos son barriles de madera que se almacenan en una casa y que se mantienen a una temperatura de 45 grados. Claro está, que este calor lo proporcionan las llamadas estufas, de ahí el nombre del proceso. Un tercer método, más caro y largo, apuesta por que las cubas de vino se caliente únicamente con el calor del sol.

Tipos de vinos

Existen 4 variedades de Madeira cuyos nombres se corresponden con las variedades de uvas con las que se han elaborado: Sercial, Verdelho, Bual o Boal y Malvasía. Dos de ellos son secos (sercial y el verdelho) y los otros dos son dulces (bual y malvasía). A su vez, los madeira se pueden clasificar nuevamente atendiendo a su edad: los Colheita tienen un periodo mínimo de crianza en madera de 20 años, los Reserva Extra envejecen durante al menos 15 años, los Reserva Velha son de al menos 10 años y por ultimo, los Reserva tienen una edad mínima de 5 años.


Sea cual sea la variedad de uva que se utilice en su elaboración y el tiempo que pase envejeciendo en barrica, el madeira siempre será un vino muy versátil. Es tan diverso que puede degustarse a cualquier hora del día y prácticamente con todo tipo de comidas. Los secos, son deliciosos si se sirven frescos a la hora del aperitivo y los dulces aportan el toque necesario después de cualquier comida, además de ser excelentes digestivos.
Fuente: Terra - El Portal del Agua

miércoles, 1 de abril de 2009

Variedades de Oporto


Sus variedades
Blanco: Está elaborado únicamente con uvas blancas, se le da una maduración de entre dos y tres años que le otorga un dejo de nuez en el gusto. Una vez embotellado está listo para consumirse.
Ruby: Es resultado de una mezcla de oportos jóvenes. Se busca conservar un color claro y un aroma afrutado. Hay productores que deciden no envejecerlo aunque hay quienes le dan dos o tres años para redondearlo.
Ruby Reserva: Sigue el mismo proceso que los anteriores pero con cinco años obligatorios de reposo.
Tawny: Normalmente pasan de dos a tres años en barrica desarrollando aromas complejos de chocolate o caramelo. Una vez concluido este punto se lleva a cabo la mezcla de distintas cosechas para proceder al embotellado.
Tawny Fechado: De 10, 20, 30 y hasta 40 años, pueden definirse como los oportos de un precio relativamente asequible para quien gusta de aromas y sabores sofisticados sin llegar a adquirir un vintage. La fecha indicada es referente a la edad media de las cosechas al momento de su ensamblaje o mezcla.
Vintage: Se confecciona mezclando distintas cepas, las cuales deben ser de cosechas no excelentes sino excepcionales. Se reposa en barricas por un periodo de entre 22 a 31 meses al final del cual se decide si es digno de ser nombrado “vintage”. Si la decisión es afirmativa se procede a embotellarlo sin filtrar lo que permite un envejecimiento de 20 o 30 años —incluso más—, a los que debe su potente aroma y gusto.
Single Quinta Vintage: Como la traducción de su nombre lo indica, es un oporto producido con la cosecha de una sola quinta. Esta variedad se elabora en años que no alcanzan la excelencia para lograr un vintage, aunque como en el caso de éste, las uvas utilizadas pertenecen a un mismo año por lo que este tipo de oportos son millesimés o fechados.
L.B.V. (Late Bottled Vintage): Éste es —podría decirse—, el punto medio entre el vintage y el single quinta vintage. En su confección se usan las uvas de años buenos pero no excelentes y se logra mezclando las cosechas de diferentes quintas. Posiblemente lo que rompe la similitud entre éste y el anterior es que una parte de la producción es conservada por las quintas para fabricar su bebida distintiva que es el single quinta mientras que la parte restante es concedida al ensamblaje. La inclusión de la palabra late en su nombre se debe a que reposa entre cuatro y seis años en barril o tanque para adquirir cierta finura y obtener un tono ruby claro. En su mayoría esta variedad se filtra antes de ser embotellada, permaneciendo intactos únicamente aquéllos cuya calidad es considerada tan alta que son capaces de envejecer en botella con un resultado óptimo.
Colheita: Se clasifica en general dentro de los tawnies aunque su diferencia es que sobre su etiqueta porta siempre tanto la fecha de la cosecha como de su embotellamiento. En madera reposa un mínimo de siete u ocho años, conservando su aroma intenso pero no es comercializado sino después de 50 años de haber sido producido.
Vintage carácter: Su elaboración no sigue el mismo principio que los vintage aunque le otorgaron este nombre porque sus características lo asemejan al rey de los oportos. Un color violáceo casi negro, un aroma penetrante y corpulento así como abundantes taninos marcan su personalidad. Después de cuatro a seis años de maduración es filtrado, estabilizado en frío y embotellado.

martes, 31 de marzo de 2009

Porto, Portugal

Como aperitivo Aunque el oporto de color rojo es el primero que nos viene a la mente al mencionar esta bebida, la variedad blanca es la que se impone para esta fase de la comida. Sus versiones seca y semiseca estimulan el apetito y acompañando una copa con aceitunas verdes rellenas al estilo griego —con almendras—, o bien, con cualquier tipo de las eclécticas olivas, se puede disfrutar de un prólogo culinario que causará la impaciencia de los comensales por conocer las sorpresas que darán continuidad a la experiencia.
Una propuesta original para el momento del aperitivo puede componerse también de una sinfonía de frutos secos tostados pero no salados. Pequeños tazones conteniendo nueces de macadamia, pistachos y avellanas van de acuerdo con el dejo “anuezado” que guardan los oportos blancos en su crisol aromático y con ese toque de manzana verde aún sin madurar o ese recuerdo del aroma del espino que alcanza por unos instantes nuestra mente.
Entradas, sopas y platos fuertes
Es en este episodio de la comida cuando hace su aparición el rojo, reflejando sus tonalidades sobre el mantel y siendo causante de la salivación de quienes, además de observarlo, brillante y limpio en su copa, perciben su distintivo aroma. Ostiones y almejas al natural siguen reclamando el blanco por su sutileza y elegante simplicidad. Langostinos, boquerones, arenques e incluso algunos canapés preparados con cangrejo lo exigen también para no verse opacados.
Esencialmente ingredientes de sabores discretos, exentos de condimentos y especias son los que solicitan un vino de características más bien tenues y ligeras como el blanco. Ya entrando en el terreno de lo sustancioso, el jamón de pato, el infaltable paté de foie-gras esta vez en una mezcla caprichosa con cacao amargo o un soufflé de queso se manifiestan como los mejores aliados de un oporto tawny o un tawny fechado.
Sopas como la bullabesa representan una opción arriesgada e interesante. Para el sabor potente que se adivina en una sopa de cebolla correctamente confeccionada los LVB (Late Bottled Vintage) o los oportos vintage son ideales aunque es preciso ser un verdadero amante del oporto para realizar la inversión pertinente, veremos el porqué en los apartados consagrados a la descripción de cada variedad. Las sopas claras orientales son todavía una excelente opción para quienes prefieren el blanco con su personalidad seca y relativamente ligera.
Otra opción que se presenta como muy interesante para los oportos son las sopas frías que forman parte de la cocina contemporánea: una sopa de manzana o de melón que hayan seguido un procedimiento tan exacto para alcanzar el sabor y la consistencia ideales para conseguir la seducción del comensal bien pueden acompañarse por una copa de oporto ruby.
Los platos fuertes son tal vez el clímax del maridaje cuando hablamos del oporto, una variedad de opciones exquisitas que han traído las nuevas tendencias culinarias ofrecen platillos como el pato con manzanas rostizadas que al fusionarse con ese toque de madera, vainilla y ciruela madura propios del oporto, abren una nueva puerta al placer.
El lomo de cerdo braseado acompañado con tocino y nuez; una perdiz escabechada al perfume de uva pasa y hasta un atún a la miel perfumado con romero pueden ser testigos de que el oporto puede perfectamente sustituir al vino tinto, rompiendo la monotonía de un maridaje que ha sido monopolizado por culpa de la ignorancia.
Los quesos antes del postre, en honor a Europa
Los ingleses aprecian particularmente el resultado de combinar el oporto (preferentemente el vintage) con su típico queso stilton, tal vez el descubrimiento se originó en su territorio aunque paulatinamente se ha ido expandiendo por Europa, aprovechando la amplia variedad de quesos que se producen en aquellas latitudes. La combinación de un queso roquefort o un queso danés azul y un oporto single quinta vintage, LBV o vintage —incluso puede intentarse con un tawny 30 o 40 años—, deja a quien lo degusta, una agradable impresión de armonía.
El gorgonzola marida perfectamente con un tawny 20 años y el cabrales necesita tal vez un poco de más potencia que rete su aroma. Pero el maridaje con quesos de pasta azul no se reduce simplemente al producto en sí presentado al natural, se vuelve interesante combinar los gnoccis al gorgonzola, el penne al roquefort e incluso a los cuatro quesos o una de esas pizzas al más puro estilo italiano tan escasas en México que contienen también un cuarteto de quesos con una fortaleza de sabor que nos tienta a pagar por lo menos el precio de un oporto single quinta vintage.
Dulces y postres
El chocolate amargo y los frutos rojos son los mejores aliados de este “generoso”. Mousses, tartas y en ciertos casos soufflés pueden causar una grata impresión aunque definitivamente deben evitarse los postres helados. Una tarta de cerezas frescas con chocolate, mousse de frutos rojos con mascarpone, un sacher torte o un mousse de zarzamora con avellana son aptos para acompañarse con un oporto ruby o tawny.
Un postre con higos simplemente horneados, rellenos de frutos secos o una copa de cerezas negras frescas flameadas son una buena recomendación. Para quienes gusten del chocolate a 70 o hasta 90 por ciento, una tablilla escoltada por una copa de tawny 10 años los invitará a repetir la experiencia.

El oporto



El vino de Oporto (portugués vinho do porto), también conocido simplemente como oporto, pertenece al género de vinos conocido como vinos fortificados. Estos vinos nacieron en los siglos XVI y XVII, como producto de la adición de brandy al vino cuando está en proceso de fermentación. De este modo se consigue la estabilización del vino, logrando un vino que resistía las variantes temperaturas y humedades del largo trayecto marítimo que el comercio de la época imponía.


El vino de Oporto se produce en los viñedos de la Region viticola de Alto Duero, en Portugal. Antes del siglo XVII, esta región era ya conocida por sus vinos, tintos y blancos, aunque eran poco consumidos fuera de Portugal. En 1678, Inglaterra y Francia entran en guerra, ocasionando escasez de vino en el reino británico. Para hacer frente a la escasez, Inglaterra recurrió a los vinos de Portugal, su aliado de tres siglos. El vino del valle del Douro comenzó a hacerse popular en Gran Bretaña, más que nada por su ubicuidad en tiempos donde el vino francés era escaso o inexistente.



Una versión sobre el origen del vino de Oporto como se conoce actualmente, dice que en 1678, comerciantes de Liverpool adoptaron una técnica utilizada en un monasterio en Lamego para modificar el vino. Esta técnica consiste en añadir brandy al vino durante la fermentación, interrumpiendo así el proceso de fermentado. El resultado es un vino con mayor contenido de alcohol, y con sabor más dulce, debido al azúcar remanente que no terminó de fermentarse.

El éxito de este tipo de vino en Gran Bretaña, llevó al establecimiento de varias casas vinícolas en Portugal, de origen británico. Para el siglo XVIII, había un monopolio británico de facto sobre la producción de oporto. Este monopolio duró hasta la fundación de la Companhia Velha, que marcó el ingreso de los portugueses a la producción y comercialización de este vino.

El oporto tinto se hace a partir de uvas Tinta Roriz, Tinta Barroca, Touriga y Tinta Çāo. El oporto blanco se obtiene de las uvas Malvasía Dourada, Malvasía Fina, Gouveio y Rabigato

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina