Mostrando entradas con la etiqueta huevo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta huevo. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de diciembre de 2013

Diferencias nutricionales entre un huevo con y sin yema

El otro día vimos la curiosa diferencia nutricional que hay entre un plátano verde y otro maduro. Hoy le toca el turno al huevo, uno de los alimentos con mejor composición nutricional, sobre todo en cuanta a proteínas se refiere. Se puede preparar de muchas formas y según preferencias, se puede comer con o sin yema. La cuestión es que hay diferencias nutricionales entre un huevo con y sin yema. Estas diferencias sobre todo se basan en la cantidad de grasa.

Un huevo sin yema, es decir, la clara, no tiene nada de grasas. Esto tiene dos consecuencias nutricionales fundamentales: menos calorías y nada de vitaminas liposolubles como la Vitamina A, D o E. Pero el contenido en proteínas también se resiente, casi a la mitad, ya que la yema también tiene proteínas.

Los cálculos están hechos en base a un huevo estándar. Es lógico pensar que si quitamos la yema la clara pesa menos y todo se reduce. El dilema está en quitar la yema para eliminar la grasa o dejar la yema para obtener más proteínas y vitaminas. La cantidad de grasa de un huevo tampoco es demasiada, aunque si se busca restricción de calorías se puede tener en cuenta.


Fuente: vitonica.com

viernes, 26 de julio de 2013

Comer huevos para adelgazar

Desde los tiempos más remotos es conocido por todos que un buen desayuno cada día nos ayuda a perder peso y cuidarnos para coger fuerza, energía y no picar nada de comida antes del almuerzo o la comida. Pero ¿desayunar huevos para adelgazar? Los científicos y especialistas en nutrición y dietética aconsejan consumir un huevo por persona a la hora del desayuno para adelgazar.

El estudio elaborado por Niti Desai, nutricionista de UK ha mostrado los beneficios del huevo para perder peso. La cantidad de proteínas y grasas del huevo favorecen la saciedad del estómago y nos permiten durante más tiempo el estómago lleno. Y, el Dr. británico Dube asegura que una yema de huevo en el desayuno nos reporta las grasas insaturadas, proteínas, vitaminas y minerales ideales para empezar bien el día y, además, a lo largo de la jornada se consume y no afecta al peso, todo lo contrario.

Algunos mitos sobre salud y nutrición expresan su rechazo al consumo diario de huevo por cuestiones de colesterol y aumento de los niveles de lípidos en la sangre, pero ¿hasta que punto es cierto? Dos huevos al día son buenos para la salud porque nos ayuda a no perder la musculatura de nuestro cuerpo, y a llevar una dieta sencilla sin pasar hambre.

¿Cómo comer el huevo en el desayuno? La mejor manera de tomar el huevo es hervido o evitando todo tipo de fritos y grasas adicionales a las que ya contiene el huevo en sí mismo. Pues freír los huevos y añadir aceites y otro tipo de grasas puede eliminar todos los beneficios que ofrecía el consumo de este alimento en el desayuno. Huevo duro, huevo cocido o huevo a la plancha son algunas de las elaboraciones más recomendadas para el desayuno.

No debemos olvidar que el desayuno es el alimento principal en cualquier dieta pero, es todavía más importante si nuestro objetivo es perder peso. En las recetas para desayuno debemos incluir alimentos ricos en carbohibratos, minerales, vitaminas y grasas es perfecto a la hora del desayuno, pues así conseguiremos que, a lo largo del día desaparezcan las grasas y, a su vez, brindaremos a nuestro organismo de todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento. Desayunando huevo obtenemos todos estos elementos nutricionales.

Fuente: perder-peso.euroresidentes.com

martes, 25 de junio de 2013

Cinco razones para incluir huevos en tu dieta

El huevo siempre ha sido un alimento muy maltratado a causa del colesterol, sin embargo, a quedado atrás la prohibición de su ingesta ante la presencia del colesterol alto en sangre y por el contrario, comienzan a reconocerse sus beneficios, por eso, lejos de erradicarlo de la dieta, hoy te damos cinco razones para incluir huevos a la misma.
  • Es una buena fuente de proteínas que podemos volver completamente magras en un instante si separamos la yema y consumimos únicamente la clara. Un sólo huevo puede ofrecernos 6 gramos de proteína, lo cual puede representar en entre un 5 y 7% de la cuota diaria de este nutriente.
  • Es fuente de vitamina D y calcio, contenidos ante todo en la yema, por lo tanto, puede ser un alimento beneficioso si se consume con moderación, para huesos y dientes.
  • El huevo es fuente de antioxidantes como la vitamina E, el retinol o vitamina A así como también, el selenio, un elemento con fuerte actividad contra los radicales libres del oxígeno.
  • Es un alimento que sacia y ayuda a perder peso, según se ha estudiado, sin incrementar el riesgo cardiovascular como se creía. El huevo puede ayudar a adelgazar porque sus proteínas sacian y elevan el gasto metabólico al mismo tiempo.
  • Por último, es un alimento muy versátil para nuestra dieta, pues podemos incluirlo en preparaciones saladas como dulces, consumirlo sólo, en ensaladas, hervido, salteado u horneado. En diferentes momentos del día y con una cocción de corto tiempo, podemos incluir este beneficioso alimento a nuestra dieta.
Como podemos ver, lejos de ser un alimento riesgoso para la salud, el huevo tiene muchas razones para incluirlo en nuestra dieta, aportando buenos nutrientes y antioxidantes, así como también, contribuyendo a la salud del organismo.

Imagen | Andar

Fuente: vitonica.com

lunes, 20 de mayo de 2013

Algunos apuntes generales sobre el huevo

Seguro que la gran mayoría de nosotros considera el huevo como un alimento importante e imprescindible de la dieta. Sobre todo si se trata de personas que practican deporte, el huevo es una importante fuente de proteínas. Existen muchas manera de prepararlo, pero desde luego por lo que destacaremos el huevo será por su alto contenido en proteínas. Por ello en este post nos vamos a detener en este alimento y en algunos aspectos del mismo a tener en cuenta.


Ante todo es necesario que sepamos que el huevo es una de las principales y más importantes fuentes de proteína que existe. Es un alimento básico presente en todas las culturas y por lo tanto tiene mil y una preparaciones. Desde luego se trata de un alimento muy versátil que puede servir de acompañamiento o como plato principal de una comida.

Cocinar el huevo


En primer lugar nos vamos a detener en las maneras más adecuadas de preparar este alimento. Frito es una de las más comunes, es cierto que es muy apetecible y sabroso al paladar, pero es una manera de agregar grasas a las que de por sí tiene el huevo. Otra forma de prepararlo es en tortilla o revuelto, esta manera es muy sabrosa, pero requiere menos aceite para su preparación, y por lo tanto menos grasas, por lo que es una opción más saludable y fácil de digerir.


Cocido o pasado por agua son otras de las formas más habituales de consumir el huevo, sobre todo en las personas que no quieren sumar calorías a las que contiene este alimento. Esta manera de cocinarlo es una de las más sencillas, aunque otras personas se decantan por consumirlo crudo. Pero es necesario que sepamos que para que la proteína sea asimilable por el organismo debe cocinarse, ya que de otro modo no se asimilarán y se eliminarán sin que nos haya servido de nada.

Nutrientes versus colesterol


Acerca del huevo debemos saber también que está dividido en la yema y la clara, y que ambas contienen nutrientes, pero la yema es la portadora de la gran mayoría de las grasas. Es cierto que su contenido en proteínas es elevado, pero también en grasas, mientras que la clara contiene proteínas de la misma calidad y menos grasas. Por ello la gran mayoría de las personas que quieren conseguir proteínas sin grasa separan ambas partes y se quedan con la clara.


Sobre el consumo del mismo, es cierto que se debe controlar su ingesta, pero las personas que tienen una alta actividad deportiva necesitan dotar a los músculos de alimento. Por ello el huevo es una de las mejores opciones, eso sí, quedarse con la clara es la mejor opción, ya que de este modo reduciremos la cantidad de grasa y de colesterol que es lo que nos suele perjudicar del huevo.


Imagen | Suite101

Fuente: vitonica.com

miércoles, 20 de marzo de 2013

El huevo, una “píldora” natural de vitaminas

El huevo es un alimento protector: protege de enfermedades por carencia como la desnutrición y malnutrición, a la vez que promueve la salud, disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades crónicas futuras. Además, es un alimento práctico y nutritivo para formar parte de la dieta habitual, es económico y accesible para toda la población. El huevo proporciona sensación de saciedad, lo que lo convierte en una buena opción para comer entre horas. Los nutrientes y proteínas que aporta, en sólo 75 calorías, previene de déficit de vitaminas y minerales, mareos, dolores de cabeza y sensación de vacío en el estómago, comunes durante una dieta hipocalórica, sin que se alteren las cifras de lípidos en sangre (colesterol 'malo' –LDL- y triglicéridos).

Desde el año 2000 la AHA (American Heart Association) en sus guías alimentarias para la población sana, habla del consumo de un huevo por día en el marco de una dieta sana y equilibrada. El huevo es un alimento natural, sin conservantes ni aditivos y “envasado en origen”, una de las creaciones más completas de la naturaleza que aporta la mejor nutrición al menor costo.

¿Qué es importante saber del huevo?

* Los huevos no aportan carbohidratos ni gluten ni lactosa, lo que lo convierte en un alimento "comodín" tanto para diabéticos, celíacos y alérgicos a la lactosa.
A nivel calórico, un huevo entero aporta aproximadamente sólo 75 calorías, como una fruta mediana.
* Proteínas. La proteína del huevo es considerada como patrón de referencia para comparar nutricionalmente a las demás proteínas de los diferentes alimentos. Esto se debe a que es la de más alto valor biológico (contiene los 9 aminoácidos esenciales para el organismo) y que son proteínas libres de grasas, representando el 10% de las recomendaciones proteicas diarias para un adulto y el 30% para los niños.
* Grasas. Las grasas que predominan en el huevo son ácidos mono y poliinsaturados (principalmente ácido oleico - Omega 9), muy beneficiosos para el organismo. Su grasa es de fácil digestión. También están presentes la lecitina y los fosfolípidos.
* Minerales. Aporta hierro (9%), concentrado especialmente en la yema, selenio (28%), yodo (16%), fósforo (13% de las recomendaciones diarias), zinc (en la yema), potasio y magnesio.
* Vitaminas. Se considera al huevo una gran fuente de vitamina B12 (cobalamina), concentrada principalmente en la yema, B2 (riboflavina) (cada una aporta el 20% de la recomendaciones diarias) y B7(biotina) (que aporta el 33%). Así mismo nos aporta vitamina B1 (tiamina), niacina (vitamina B-3), ácido fólico, vitaminas A, D (el 12%) y E (en la yema). Es importante señalar que los huevos poseen colina (el 40%), muy conveniente para la alimentación de mujeres embarazadas, ya que facilita el correcto desarrollo del sistema nervioso central del embrión/feto, junto con el ácido fólico. Por otro lado los carotenoides, luteína y zeaxantina, ayudan a disminuir el riesgo de padecer trastornos oculares como las cataratas y la ceguera.

Diez razones para consumir huevo

* Es 100% natural y envasado en origen: es un alimento totalmente natural sin agregado de conservantes ni aditivos.
* Las proteínas son de alto valor biológico: sus proteínas son las de mejor calidad nutritiva y más alto valor biológico ya que aportan los 9 aminoácidos esenciales y son las que mejor aprovecha nuestro organismo, debido a estas razones la FAO (Food and Agriculture Organization) la ha tomado como la proteína de referencia para evaluar la calidad proteica de los demás alimentos.
* Contiene más del 10% de las recomendaciones diarias de proteínas: un huevo aporta 6.25 grs. de la mejor proteína. Las recomendaciones de proteína para un adulto sano son de 0.8 a 1gr /kg. de peso corporal.
* Aporta ácidos grasos insaturados: principalmente monoinsaturados llamado ácido graso oleico que tiene la propiedad de aumentar el colesterol bueno, es el ácido graso principal del famoso aceite de oliva.
* Sólo 75 calorías por unidad, por lo tanto, puede ser incluido en regimenes para adelgazar, ya que aporta las mismas calorías que una fruta mediana.
* Gran variedad de vitaminas y minerales: aporta todas las vitaminas y minerales a excepción de la vitamina C. También es fuente de sustancias esenciales como la colina y de carotenoides llamados luteína y zeaxantina.
* Aporte de sustancias antioxidantes: fuente de luteína y zeaxantina biodisponibles, son carotenoides que disminuyen las probabilidades de sufrir enfermedades de la visión.
* Su consumo es conveniente en todas las etapas de la vida: en niños, adultos, embarazadas y ancianos ya que el huevo nutre al niño, fortalece al adolescente, alimenta al adulto y favorece al anciano gracias a su inigualable aporte de nutrientes.
*  En términos económicos es la mejor inversión en nutrición y sabor: debido a la calidad de sus proteínas y el valor económico del alimento ofrecen la mejor relación costo-beneficio.
*  Es la opción más saludable, nutritiva, que da mayor saciedad en sólo 75 calorías, libre de gluten y lactosa, para comer entre comidas.

Beneficios que nos aporta el huevo para las diferentes etapas de la vida

* Embarazadas: es imprescindible para el desarrollo del cerebro del bebé en gestación y en la función de la memoria por su alto contenido en colina.
* Niños: es recomendado para optimizar su desarrollo y el crecimiento de huesos, órganos y músculos del cuerpo debido a la calidad y cantidad de proteínas que aporta. Gracias al gran aporte de vitaminas y minerales previene la deficiencia de las mismas.
* Adultos mayores: previenen la degeneración macular relacionada con la edad (pérdida de visión que ocurre con el transcurso de los años) e intervienen disminuyendo la incidencia de cataratas por su alto contenido en carotenoides: luteína y zeaxantina.
* Pérdida de peso: el consumo de huevo puede ayudar en la reducción de peso sin arriesgar la salud.  El huevo a pesar de poseer una cantidad inigualable de nutrientes y estar repleto de vitaminas y minerales es bajo en calorías, contiene solamente 75 calorías por unidad (igual que una fruta mediana).  Además el huevo es un alimento rico en proteínas, las cuales son los nutrientes que dan mayor sensación de saciedad.  Por estos motivos el huevo es un alimento apto para incluir en un régimen para adelgazar.  Incorporando huevo en las comidas aumenta la saciedad de la preparación, sin aumentar las calorías y evitando las carencias vitamínicas que frecuentemente se producen en las dietas hipocalóricas muy estrictas. 

¿Cómo conservarlos adecuadamente y saber si están frescos?

Los huevos deben conservarse siempre entre 7 y 15ºC, y su duración es de aproximadamente 28 días desde la puesta. Se los considera extra frescos cuando se limita su plazo de consumo hasta 9 días.

Lo aconsejable es consumir sólo aquellos que estén con su cáscara bien limpia (sin materia fecal) y no rota. Se pueden cepillar antes de guardar y a la hora de prepararlos y consumirlos, no cascarlos en el mismo recipiente que se prepara la comida. También se pueden lavar, pero sólo el momento de consumirlos. También tenemos que tener en cuenta, cómo reconocer si están frescos o no. Para ello existen varios métodos:

* ya cocido y cortado de manera vertical, cuanto más centrada esté la yema, más fresco es el huevo; cuanto más de lado esté, menos fresco será.
* cuando se lo sumerge en agua y crudo (entero) si el huevo va hacia el fondo del recipiente, es que está fresco. Si queda de forma intermedia, puede que tenga ya una semana, pero si flota está poco fresco. Esto sucede porque su cámara de aire (espacio entre la cáscara y la clara, formada por membranas de protección) aumenta a medida que pasan los días, a más cámara de aire, el huevo flota y menos fresco es.
* cuando el huevo se parte en crudo, se considera que no es fresco cuando su clara es muy fluída, muy líquida y su yema está aplastada y poco consistente.

El viernes 12 de octubre se celebra el Día Mundial del Huevo, como epílogo de la Semana Mundial del Huevo, este año, del lunes 8 al viernes 12 de octubre. Desde 1996, la Comisión Internacional del Huevo (International Egg Commission) organiza esta celebración que ha crecido año a año en diversidad de eventos alrededor del mundo con festivales, concursos de cocina, ediciones de libros y revistas, jornadas infantiles, campañas publicitarias y encuentros gastronómicos, como la Sexta Semana Gourmet del Huevo, que se celebrará las noches del martes 9 al sábado 13 de octubre en el célebre TOMO I (Hotel Panamericano Buenos Aires, Torre Sur, Carlos Pellegrini 521) y que presentará platos especialmente creados para la ocasión.

Fuente: entremujeres.com

jueves, 8 de noviembre de 2012

Diferencias nutricionales entre un huevo con y sin yema

El otro día vimos la curiosa diferencia nutricional que hay entre un plátano verde y otro maduro. Hoy le toca el turno al huevo, uno de los alimentos con mejor composición nutricional, sobre todo en cuanta a proteínas se refiere. Se puede preparar de muchas formas y según preferencias, se puede comer con o sin yema. La cuestión es que hay diferencias nutricionales entre un huevo con y sin yema. Estas diferencias sobre todo se basan en la cantidad de grasa.

Un huevo sin yema, es decir, la clara, no tiene nada de grasas. Esto tiene dos consecuencias nutricionales fundamentales: menos calorías y nada de vitaminas liposolubles como la Vitamina A, D o E. Pero el contenido en proteínas también se resiente, casi a la mitad, ya que la yema también tiene proteínas. 

Los cálculos están hechos en base a un huevo estándar. Es lógico pensar que si quitamos la yema la clara pesa menos y todo se reduce. El dilema está en quitar la yema para eliminar la grasa o dejar la yema para obtener más proteínas y vitaminas. La cantidad de grasa de un huevo tampoco es demasiada, aunque si se busca restricción de calorías se puede tener en cuenta.

Imagen | Steve A Johnson
Fuente: vitonica.com

miércoles, 17 de octubre de 2012

Huevo, una “píldora” natural de vitaminas

Nutricionistas aseguran que el huevo es una fuente de proteínas de alta calidad, rico en aminoácidos, calcio, sodio, iodo, selenio, colina y vitaminas A, B, D y E. Todo lo que hay que saber para un consumo saludable.

En el Día Mundial del Huevo, que se celebra hoy como epílogo de la Semana Mundial del Huevo, especialistas recordaron que se trata de “un alimento natural, sin conservantes ni aditivos y una de las creaciones más completas de la naturaleza que aporta la mejor nutrición al menor costo”.

¿Cómo se puede disminuir el riesgo cardíaco, la probabilidad de sufrir cáncer de mama y padecer enfermedades oculares como cataratas y degeneración macular, y, al mismo tiempo, reducir la pérdida de masa muscular, promoviendo un crecimiento y envejecimiento sano? La respuesta es muy simple y completamente natural: incluyendo huevo en una dieta sana y equilibrada.

El huevo es una fuente de proteínas de alta calidad, rico en aminoácidos, calcio, sodio, iodo, selenio, colina y vitaminas A, B, D y E y es reconocido por los nutricionistas como una completísima “píldora” de vitaminas, un cóctel mineral que contiene todo lo necesario para una dieta saludable: la vitamina A favorece el desarrollo saludable de las células, manteniendo la piel sana, el tejido ocular y la visión nocturna; la vitamina B12 favorece la formación de glóbulos rojos, importantes para el buen funcionamiento del sistema inmune y protector de enfermedades del corazón; la colina es vital para que los nervios y los músculos funcionen correctamente, y está probado científicamente que previene la pérdida de memoria relacionada a la edad y disminuye el riesgo cardíaco y de cáncer de mama.

El huevo es un alimento protector que protege de enfermedades por carencia como la desnutrición y malnutrición a la vez que  promueve la salud disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades crónicas futuras. Además, es un alimento muy práctico y altamente nutritivo que debe formar parte de la dieta habitual, es económico y accesible para toda la población.

Los nutrientes y proteínas que aporta en sólo 75 calorías, previene de déficit de vitaminas y minerales, mareos, dolores de cabeza y sensación de vacío en el estómago, comunes durante una dieta hipocalórica, sin que se alteren las cifras de lípidos en sangre (colesterol “malo” o LDL y triglicéridos). Desde el año 2000 la American Heart Association (AHA) en sus guías alimentarias para la población sana, habla del consumo de un huevo por día en el marco de una dieta sana y equilibrada.

El huevo es un alimento natural, sin conservantes ni aditivos y “envasado en origen”, una de las creaciones más completas de la naturaleza que aporta la mejor nutrición al menor costo. Todos estos aspectos ya fueron mundialmente reconocidos: Japón, España y Francia (tres de los mayores consumidores de huevos) tienen los menores índices de mortalidad cardiovascular entre todos los países industrializados del mundo. La Argentina, como parte de una tendencia en todo América Latina, presenta un alentador crecimiento en el consumo de huevo per cápita con 226 para 2012 (estimado según la proyección anual de la Cámara Argentina de Productores Avícolas, Capia).

Lo que es importante saber del huevo

• Los huevos no aportan carbohidratos ni gluten ni lactosa, lo que lo convierte en un alimento “comodín” tanto para diabéticos, celíacos y alérgicos a la lactosa.
• A nivel calórico, un huevo entero aporta aproximadamente sólo 75 calorías, como una fruta mediana.
• Proteínas: la proteína del huevo es considerada como patrón de referencia para comparar nutricionalmente a las demás proteínas de los diferentes alimentos. Esto se debe a que es la de más alto valor biológico (contiene los 9 aminoácidos esenciales para el organismo) y que son proteínas libres de grasas, representando el 10% de las recomendaciones proteicas diarias para un adulto y el 30% para los niños.
• Grasas: las grasas que predominan en el huevo son ácidos mono y poliinsaturados (principalmente ácido oleico – Omega 9), muy beneficiosos para el organismo. Su grasa es de fácil digestión. También están presentes la lecitina y los fosfolípidos.
• Minerales: aporta hierro (9%), concentrado especialmente en la yema, selenio (28%), yodo (16%), fósforo (13% de las recomendaciones diarias), zinc (en la yema), potasio y magnesio.
• Vitaminas: se considera al huevo una gran fuente de vitamina B12 (cobalamina), concentrada principalmente en la yema, B2 (riboflavina) (cada una aporta el 20% de la recomendaciones diarias) y B7(biotina) (que aporta el 33%). Así mismo nos aporta vitamina B1 (tiamina), niacina (vitamina B-3), ácido fólico, vitaminas A, D (el 12%) y E (en la yema). Es importante señalar que los huevos poseen colina (el 40%), muy conveniente para la alimentación de mujeres embarazadas, ya que facilita el correcto desarrollo del sistema nervioso central del embrión/feto, junto con el ácido fólico. Por otro lado los carotenoides, luteína y zeaxantina, ayudan a disminuir el riesgo de padecer trastornos oculares como las cataratas y la ceguera.

Fuente: saludable.infobae.com

viernes, 27 de abril de 2012

Consejos para preparar el huevo y aprovecharlo al máximo

El huevo es un alimento muy utilizado y presente en la dieta de todo deportista. Es una importante fuente de proteínas de un gran valor nutricional. Por este motivo el consumo de huevos entre estas personas es elevado. Nosotros sabemos de la importancia que tiene para nuestra dieta, y por ello queremos dar una serie de consejos a la hora de consumir este alimento para lograr obtener los mejores resultados posibles con su ingesta.

Si nos hablan del consumo de huevos, seguro que nos viene a la mente freírlo o prepararlo en tortilla. Estas suelen ser las maneras más habituales de consumir este alimento, pero no significa que sea la mejor manera de hacerlo, ya que existen otras muchas formas de consumir el huevo y lograr sacar de él los máximos beneficios para nuestro cuerpo. 

Antes de nada debemos hacer un inciso, y es que además de las altas cantidades de proteínas que nos aporta este alimento, y de las que ya hemos hecho mención, nos ofrece otro nutriente que nos interesa un poco menos. Se trata de la grasa, ya que al ser un alimento de origen animal, en su composición tiene altas cantidades de materia grasa que poco nos aporta, pues en su mayoría son saturadas. Por ello es necesario prestar atención a la preparación del huevo y a una serie de medidas a la hora de consumirlos.

Conservación

En primer lugar vamos a detenernos en su conservación, y es que hay que situarlos en un lugar fresco y seco, ya que la humedad no es buena consejera, al restar la resistencia de la cáscara y con ello la entrada de bacterias en el interior, con el riesgo de infectar y poner malo el contenido del huevo. Por ello no es nada recomendable lavar los huevos por fuera, ya que corremos el riesgo de infectarlos. Simplemente lo que haremos será limpiarlos con un paño por fuera.

Consejos de preparación

A la hora de consumirlos, siempre hay que hacerlo cocinándolos, ya que si los ingerimos crudos, nuestro organismo no podrá aprovechar las proteínas que contienen. Esto sucede porque al someterlos a las altas temperaturas de la cocción las moléculas que conforman el huevo cambian de estado, haciendo que sus nutrientes sean asimilables por el organismo, ya que de otra manera no sería posible que esto sucediera.

Como decíamos al comienzo del post, el alto contenido en grasa del huevo es lo que frena a muchas personas a la hora de consumirlo. Para evitar esto debemos tener presente que la mayor concentración de grasas se encuentra en la yema, por ello es importante que para conseguir las proteínas que nos brinda sin aporte graso separemos las yemas y las claras para ingerir únicamente éstas últimas. 

Para consumir el huevo de la mejor manera posible realizaremos tortillas o revueltos de claras de huevo que consistirán en incluir un huevo con yema, y el resto, un total de cinco, solamente la clara. De este modo estaremos obteniendo los beneficios proteicos que nos brinda sin un aporte graso. Lo mismo sucede cuando cocemos el huevo, ya que podemos eliminar la yema e ingerir únicamente la clara cocida, que podemos presentar de diferentes manera como complemento de numerosos platos.

A la hora de freírlo, es mejor decantarnos por opciones más sanas como la preparación a la plancha, que añade menos cantidad de grasa, o pasados por agua, escalfados, en tortilla… Todas estas opciones evitarán el uso excesivo de aceites y grasas adicionales que son las causantes de la mala fama que suele tener la ingesta de huevo frito. Por ello es necesario que a partir de ahora reparemos en esto para así conseguir sacarle a este alimento el mayor y mejor rendimiento para nuestro cuerpo.

Fuente: vitonica.com

miércoles, 25 de abril de 2012

Los micronutrientes de la clara y la yema de huevo

El huevo es el único alimento que nos permite separar perfectamente su parte grasa de su parte proteica y no es tan raro consumir la clara y la yema de huevo separadas en preparaciones, por eso, hoy también diferenciamos los micronutrientes de estas dos porciones que el huevo nos ofrece.

Si nos referimos a minerales, en la yema de huevo encontramos potasio, fósforo, hierro y calcio como protagonistas, aunque también ofrece pequeñas cantidades de magnesio, sodio y selenio. No debemos olvidar que la yema es la parte grasa y por lo tanto también es la porción que ofrece colesterol. 

En la clara de huevo no encontramos nada de grasa y sólo nos ofrece proteínas, los minerales que abundan en esta porción son el sodio y el potasio principalmente, pero si nos referimos a las vitaminas en la clara sólo encontramos pequeñas proporciones de vitaminas del complejo B mientras que en la yema de huevo abunda el ácido fólico, el retinol o vitamina A y también contiene vitamina D, E y carotenos.

Claramente la porción menos calórica y magra como es la clara de huevo posee menos micronutrientes que la yema de huevo en la cual se encuentran variadas vitaminas y minerales en mayores cantidades. Por lo tanto, no debemos erradicar esta porción por sus grasas de la dieta, sino que si queremos aprovechar los nutrientes del huevo lo mejor será incluir la yema al menos unas 3 veces cada semana en nuestra mesa.

Fuente: vitonica.com

lunes, 10 de octubre de 2011

El Huevo

Muchas generaciones han crecido con la creencia de que el huevo es un alimento cuyo consumo convenía limitar. 
 
Hasta hace bien poco se le atribuía –y algunos profesionales de la medicina lo siguen haciendo- una notable capacidad para aumentar los niveles de colesterol e incluso un papel destacado en la aparición de ciertas dolencias de hígado. 

Pero la injusta fama que arrastra este sabroso alimento es cosa del pasado. Las conclusiones de diversas investigaciones científicas desarrolladas en la última década no dejan lugar a dudas: se trata de un alimento muy completo y saludable, de buena relación calidad-precio y de excelentes cualidades nutricionales. Es más, su consumo es muy adecuado a todas las edades. Se aconsejan entre 4 y 5 unidades a la semana y en ellos se encuentran las proteínas de mayor valor biológico, más completas incluso que las de la carne, el pescado o los lácteos. 

Un alimento calificado de “excelente” 

El huevo está formado por estructuras de diferente composición: clara, yema y cáscara. La clara supone el 57% del peso total y se compone en su mayor parte por agua y proteínas. La yema constituye el 31% del peso total y contiene principalmente grasas y proteínas. El contenido de calorías del huevo es del orden de 150 por cada 100 gramos de porción comestible. 

Proteínas de alto valor biológico

Sus proteínas son de tal valor que se toman como patrón de referencia para determinar la calidad proteica de otros alimentos, dado que contienen en una proporción óptima todos los aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita. En concreto aporta 13 gramos de proteínas por cada 100 gramos.

Contenido graso “saludable”

Su aporte de grasas o lípidos se concentra en la yema, en una cantidad de unos 11 gramos por cada 100 gramos de huevo. Lo más destacable es que predominan los ácidos grasos insaturados (está presente el ácido graso esencial linolénico) sobre los saturados. Una relación saludable para nuestro sistema cardiovascular a pesar de que su contenido de colesterol sea elevado, de 500 miligramos por cada 100 gramos. La yema contiene, además, lecitina o fosfatidilcolina y otros fosfolípidos; grasas que contienen fósforo, con interesantes propiedades para la salud. Lo cierto es que el huevo es la mejor fuente dietética de colina. Este compuesto participa en múltiples reacciones metabólicas, está presente en las membranas celulares y en un neurotransmisor denominado acetilcolina. En humanos se han detectado carencias de colina que se asocian a alteraciones hepáticas, de crecimiento, infertilidad, hipertensión, pérdida de memoria e incluso a mayor riesgo de cáncer. Por ello recientemente los expertos han establecido la recomendación para adultos de una ingesta diaria de 550 y 425 miligramos de colina al día en hombres y mujeres respectivamente, y cantidades aún mayores durante el embarazo y la lactancia. Un huevo grande contiene más de la mitad de la cantidad diaria recomendada de colina.

Fuente de vitaminas y minerales

Del huevo destacan las vitaminas liposolubles A, D, E y otras vitaminas hidrosolubles del grupo B (tiamina, riboflavina, B12). Asimismo, están presentes minerales como hierro, fósforo, sodio (el huevo es uno de los alimentos de origen animal más ricos en este mineral), zinc y selenio.

Rico en antioxidantes

El huevo es buena fuente de vitamina E, selenio, zinc y carotenoides (pigmentos que dan a la yema su color característico) como la luteína y la zeaxantina. Bajo estudios científicos se ha demostrado que los mencionados carotenoides contribuyen a reducir el riesgo de aparición o la progresión de cataratas. Respecto de la luteína, se ha constatado que también ejerce acciones beneficiosas en la prevención de los trastornos cardiovasculares. 

Falsas creencias sobre el huevo

El huevo y el colesterol
Durante años organismos nacionales e internacionales relacionadas con la salud y la nutrición establecieron guías en las que se restringía drásticamente el consumo de huevos dado su alto contenido de colesterol: “no más de tres yemas a la semana”, “máximo dos huevos enteros por semana…” eran algunas de las recomendaciones para prevenir y tratar la hipercolesterolemia como factor de riesgo cardiovascular. 

Sin embargo, según resultados de múltiples publicaciones científicas actuales, aquellas recomendaciones de consumo se han modificado. Y es que lo que en realidad incide en cuanto a la dieta en la colesterolemia o niveles de colesterol en sangre es el balance entre las grasas insaturadas-saturadas y no tanto la ingesta de colesterol, tal y como se pensaba hace años. 

Incluso hay estudios recientes que ponen de manifiesto que la ingesta de un huevo al día no tiene ningún efecto sobre los niveles de colesterol en sangre, dentro de una dieta acorde a las necesidades individuales y confeccionada de manera equilibrada. Así mismo hay estudios que demuestran que el alto contenido de lecitina de la yema junto a la relación “saludable” de los distintos tipos de grasa que presenta, provoca que a nivel intestinal la absorción de colesterol en nuestro organismo se vea reducida.

El huevo y el hígado

Con frecuencia se dice que los huevos son malos para el hígado, afirmación que carece de todo rigor científico. Sí que es cierto que cuando alguien padece de piedras en la vesícula biliar o litiasis biliar su consumo está contraindicado, ya que puede conducir a un cólico. Pero hay que señalar que en esta patología se habla de “restricción de grasas en general”, y no sólo de la procedente del huevo.

Precauciones frente a su consumo

Cuidado con la salmonelosis
El consumo de huevos contaminados puede producir una intoxicación conocida como salmonelosis que cursa con síntomas gastrointestinales, si bien puede evitarse siguiendo unas sencillas normas de manipulación y conservación higiénicas en casa.

Alergia al huevo
El huevo es uno de los alimentos más alergénicos en niños. Una de las proteínas de la clara, en concreto la albúmina, es la que tiene mayor capacidad alergénica. No obstante, la sensibilidad al huevo puede ser tanto a la clara como a la yema o a ambas. En caso de alergia hay que excluir totalmente de la dieta el huevo, sus derivados y los productos que contengan alguno de sus componentes. 

El huevo: un alimento muy versátil

Desde un simple huevo pasado por agua hasta los suculentos huevos trufados, pasando por la sabrosa crema pastelera, la salsa mayonesa o la tortilla española… la dieta mediterránea ha contado siempre con este alimento dada la versatilidad culinaria que ofrece y su gran aporte nutricional. Este alimento goza de gran aprecio por su valor gastronómico, rapidez y sencillez de preparación. Se presta muy bien a un sin fin de preparaciones culinarias: al agua con cáscara (pasados por agua, mollets, duros), escalfado, frito, a la plancha, cocido, en tortilla, revuelto…. Solo o acompañado de todo tipo de alimentos, constituye una de las materias primas que más se emplea en repostería y la elaboración de salsas.

Fuente: alimentacion-sana.com.ar

Huevos: aptos para todos

Entre el 11 y el 15 de este mes se celebra la semana mundial de un alimento probadamente noble.
 
Hubo un tiempo en que se aconsejaba consumir poco huevo o en forma limitada. Las recomendaciones para quienes tenían colesterol alto, se extendieron erróneamente a toda la mesa familiar. La ciencia de la salud reubicó los conceptos y actualmente se sabe que no hay que eliminarlo de los menús semanales: es un alimento noble, apto para todas las edades y se puede comer como cualquier otro (con limitaciones acordes a las recomendaciones médicas que se hagan para cada caso en particular).
 
En la mayoría de las heladeras nunca faltan huevos y quienes los pueden consumir coinciden en que son ricos, dan color a las ensaladas, definen espumosamente las omelettes, otorga volumen a los soufflés, acompañan a la repostería y son una solución express cuando es necesario resolver rápidamente la cena. 
 
La licenciada en nutrición Romina Sayar, del Centro de Información Nutricional de la Cámara Argentina de Productores Avícolas, señala que los huevos blancos y los de color contienen las mismas cualidades nutritivas y de sabor, aportan nutrientes de la más alta calidad y gran variedad de vitaminas y minerales.
 
Se clasifican en: extra grande, grande, mediano y chico. Esta clasificación la toman en cuenta especialmente los pasteleros y reposteros, quienes consideran al huevo en tanto líquido y no por unidad.
 
Conviene no lavarlos antes de conservarlos en la heladera porque la cáscara es porosa y está recubierta por una película que si se moja se elimina, perdiendo su función protectora. Si hay suciedad adherida, removerla con un cepillo seco.
 
No desechar los que tienen una manchita roja: se la puede retirar con una cucharita.
 
Se conservan fuera de la heladera cuando la temperatura no supera los 15º. En caso contrario, hay que mantenerlos dentro de ese electrodoméstico.
 
 
1. No es fresco
Cuando la clara se desparrama y la yema parece líquida.
2. Es fresco
Si la yema se mantiene turgente y la clara firme y adherida a su alrededor.
3. Torta Paraiso (un clásico)
Batir 6 yemas con 6 claras, incorporar de a poco 200 g de azúcar y esencia de vainilla. Agregar 150 g de fécula de papas, 200 g de harina y 150 g de manteca derretida. Hornear en tortera enmantecada y enharinada por aproximadamente una hora.

Fuente: lanacion.com

martes, 30 de agosto de 2011

¿Es malo comer un huevo en el desayuno?

El huevo se asocia más al desayuno americano en forma de huevos revueltos pero no es muy común desayunar un huevo en otras partes del mundo, sobre todo en Europa. Entonces, ¿Es malo comer un huevo en el desayuno? Como alimento en sí el huevo no es malo para tomarlo en el desayuno, pero sí podemos ponerle un par de matices.

En la forma de cocinar el huevo está la clave. Si desayunamos un huevo frito tampoco es que nos vaya a pasar nada, pero no es recomendable al incluir un exceso de grasa por el aceite y al ser menos digestivo y tomarlo tan de mañana. Un huevo pasado por agua o cocido es otra cosa, ahí no hay grasas añadidas y lo podemos tomar sin que suponga una sobrecarga a nuestro estómago.

No hay que tener miedo a comer alimentos nuevos en el desayuno. El huevo por ejemplo aporta poco más de 100 kcal y tiene proteínas de alta calidad. Si nos preocupan las calorías siempre podemos quitarle la yema y hacer una tortilla con la clara. Es común que en el desayuno no haya muchas proteínas (excecpto las que tomamos con la leche), por tanto el huevo puede ser un buen complemento proteico nada más levantarnos.

Además, el tomar un huevo por la mañana se asocia a alargar la sensación de saciedad, por lo que evitamos el picoteo antes de la comida y que el hambre domine a media mañana. Y si realizas tus entrenamientos por la mañana, el contar con un plus de proteínas para tus músculos tampoco te va a venir mal, todo lo que sea tener materia prima para tus músculos va a estar bien.

Fuente: vitonica.com

viernes, 29 de julio de 2011

El huevo, la mejor fuente de proteínas para el deportista


Las proteínas en la dieta de cualquier persona resulta de gran importancia porque el cuerpo las necesita para funcionar adecuadamente, pero en el caso del deportista, éstas cobran mayor importancia para reponer estructuras dañadas con el esfuerzo físico.

Entre las fuentes de proteínas existen variados alimentos, pero la mejor fuente de proteínas para el deportista es sin duda el huevo. A continuación te contamos por qué.
  • El huevo es de estructura celular más simple que otras fuentes de proteínas, por lo tanto, se digiere más fácilmente que las carnes, quesos y lácteos, lo cual favorece su empleo en comidas previas al esfuerzo, donde no se puede complejizar ni enlentecer el trabajo digestivo con los alimentos.
  • Tiene proteínas de alto valor biológico, es decir, al igual que el resto de los alimentos de origen animal tiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para formar proteínas y tejidos en el cuerpo.
  • Sus grasas son emulsionadas por lo tanto, también se digieren más fácilmente que la que presentan las carnes. Es decir, si queremos una fácil asimilación sin descuidar el trabajo digestivo, siempre será mejor consumir un huevo entero, cuyas grasas son emulsionadas que carnes donde las grasas requieren de su emulsión en el intestino.
  • Es libre de purinas, sustancias que en sangre se convierten en ácido úrico y en exceso puede ser perjudicial para la salud.
  • Sus proteínas se pueden separar perfectamente de las grasas si extraemos la clara y desechamos la yema, lo cual también es una ventaja si sólo queremos incrementar proteínas sin agregar grasas a la dieta.
  • Es un alimento muy versátil que puede incluirse en preparaciones dulces y saladas, calientes o frías y de sabor neutro, por lo tanto, a las personas en general el huevo no les resulta desagradable.
  • Posee además de buenas proteínas y nutrientes que favorecen la absorción de las mismas, minerales importantes para el deportista como sodio, potasio, magnesio, calcio, fósforo, selenio, hierro y zinc.

Como podemos ver, además de ser una gran fuente de proteínas todos sus componentes lo vuelven un alimento ideal para el deportista, pues favorecen la absorción de proteínas que tanto se necesitan cuando se realizan esfuerzos físicos intensos que requieren reponer estructuras corporales.

Fuente: vitonica.com

viernes, 21 de enero de 2011

Las proteínas del huevo y sus excelentes propiedades

Las proteínas del huevo cuentan con un alto grado energético y tienen propiedades saludables para el organismo. Contienen un buen número de aminoácidos esenciales difícilmente encontrables en un solo alimento e incluso incluyen todos los aminoácidos necesarios para el funcionamiento óptimo de nuestro cuerpo.

Propiedades del huevo

Sin duda el huevo es un alimento excelente que cuenta con diversas propiedades nutricionales, aparte de las de sus proteínas. Por ejemplo:

  • El huevo posee un alto grado de vitaminas liposolubles como las A, D y E, y vitaminas hidrosolubles del grupo B (tiamina, riboflavina, B12).
  • Es uno de los alimentos de origen animal que más sodio contienen y, además, también cuenta con otros importantes minerales como el selenio, fósforo, zinc y hierro.
  • Cuenta con una buena cantidad de antioxidantes. Por ejemplo, los carotenoides como la luteína (protector cardíaco) y la zeaxantina (ambos disminuyen el riesgo de padecer cataratas), aparte de los ya mencionados selenio, zinc y vitamina E.

Propiedades de las proteínas del huevo

Las proteínas del huevo son de las de mayor calidad entre los alimentos de origen animal. Son todas aprovechables por el organismo, que evita su almacenamiento en forma de grasas. Estas proteínas se concentran principalmente en la clara, ya que la yema no posee apenas, aunque sí contiene vitaminas y la ventaja de ser uno de los pocos alimentos que contienen vitamina D.

En la clara del huevo, la principal proteína (entre un 60-65 %) es la albúmina llamada ovoalbúmina, que tiene cualidades antioxidantes, antimicrobianas y desintoxicantes, limpiando al organismo de metales pesados. Otras proteínas de la clara del huevo son la ovomucina (2%), la conalbúmina (14%) y el ovomucoide (2%).

Proteínas del huevo y modos de cocción

La influencia de los métodos de cocción en las cualidades de las proteínas del huevo y en las calorías que aporta al organismo es algo muy interesante de conocer. Para saber de qué forma se pueden optimizar los beneficios de dichas proteínas, exponemos de forma comparativa la cantidad de proteínas de un huevo crudo y luego en sus diferentes formas de cocción:

  • Proteínas del huevo crudo: 6 gr. y 70 calorías.
  • Proteínas del huevo cocido o pasado por agua: 6 gr. y 70 calorías.
  • Proteínas del huevo frito o escalfado: 6 gr. y las calorías dependerán del tipo de aceite. El mejor es el de oliva, y en ese caso aporta alrededor de unas 120 calorías.
  • Proteínas del huevo en tortilla de huevos: 10 gr. Se puede aumentar el valor de las proteínas y disminuir el valor calórico haciendo la tortilla con dos huevos enteros y una clara de más, algo muy interesante para los deportistas.

Falsos mitos sobre el huevo y el colesterol

El huevo ha estado asociado durante años al colesterol y se restringía su consumo dentro de una dieta equilibrada, permitiéndose solo entre tres y cuatro huevos a la semana, en caso de ser una persona sana. Por supuesto, en el caso de alguien con colesterol o problemas cardíacos, era de las primeras cosas que se eliminaban. Todo esto, durante años, ha dado mala fama a este magnífico alimento.

No obstante, diversos estudios científicos nutricionales han puesto de manifiesto que todas estas ideas con respecto al huevo eran erróneas. El Instituto del huevo es una asociación española que intenta difundir los estudios científicos más recientes sobre el huevo en todo el mundo. En su página web se puede encontrar la información sobre muchos estudios recientes que desmontan falsos mitos.

Fuente: alimentacionsana.suite101.net

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina