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lunes, 23 de junio de 2014

Enfermedades cardiovasculares: cómo reducir riesgos

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa muerte de hombres y mujeres a nivel mundial.

En 2008 murieron más de 17 millones de personas de enfermedades cardiovasculares, el 30% de todas las muertes a nivel mundial. Más del 80% de las enfermedades cardiovasculares se dan en países de ingresos medios o bajos.

Afortunadamente, cuánto más aprendemos, mejor podemos determinar los factores de riesgo y cómo controlarlos.

Los factores de riesgo cardiovascular son aspectos personales y hábitos de vida que provocan una probabilidad aumentada de padecer algún tipo de patología. Conocerlos ayuda a predecir la chance de un evento en relación a otros individuos y a modificar esos factores para que dicho riesgo disminuya significativamente. Es importante saber que algunos de estos factores se presentan sin síntomas.

Hay factores de riesgo no modificables, cómo la edad, los antecedentes familiares, el sexo y la raza. Pero, según la Organización mundial de la Salud (OMS) más del 75% de las muertes por enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir con cambios adecuados en el estilo de vida.

Especialmente controlando los factores de riesgo modificables, como el tabaquismo, la hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto, sobrepeso y obesidad, sedentarismo, abuso de alcohol y ansiedad y estrés.

Cuando se tienen varios factores de riesgo a la vez, aunque cada uno solo esté ligeramente alterado y no le demos importancia (exceso moderado de peso, poca actividad física, tensión arterial un poco alta, colesterol algo aumentado y además se fuma), el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular es igual e incluso mayor que si existe un solo factor de riesgo muy alterado

El tabaquismo es uno de los factores de riesgo más importantes. También se lo vincula al cáncer, enfermedades respiratorias, enfermedades reproductivas y disfunciones sexuales entre otras.

En la República Argentina se estima que fuma el 35% de la población adulta. Fumar entre 1-4 cigarrillos por día incrementa 2.7 veces el riesgo de muerte por enfermedad coronaria.

La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que en general no presenta síntomas, por ello se la ha denominado el "asesino silencioso". Se diagnostica hipertensión arterial cuando la Presión sistólica (denominada comúnmente "máxima") es mayor a 140 mmHg y la Presión diastólica (denominada comúnmente "mínima") es mayor a 90 mmHg. La coexistencia de tabaquismo e hipertensión arterial compromete la función del corazón aumentando hasta 4,5 veces el riesgo coronario. Además, el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular es 1,5 a 2 veces superior en los fumadores hipertensos que en personas no fumadoras sanas.

El exceso de colesterol en sangre produce la acumulación del mismo dentro de las arterias, fenómeno que se conoce con el nombre de placa. Esto hará que las arterias disminuyan su calibre y endurezcan, comprometiendo la llegada de oxígeno y nutrientes al órgano al cual irrigan (corazón, cerebro, miembros inferiores) con la consecuente afectación del mismo. Comer saludablemente y realizar actividad física en forma regular han demostrado reducir el nivel de colesterol en sangre.

La Diabetes es una enfermedad que se produce cuando el páncreas no puede fabricar insulina suficiente o cuando ésta no logra actuar en el organismo porque las células no responden a su estímulo. La insulina La glucosa se acumula en la sangre (lo que se denomina hiperglucemia), dañando progresivamente los vasos sanguíneos y acelera el proceso de aterosclerosis (endurecimiento de las arterias por acumulación de placas) aumentando el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa en el organismo que puede ser perjudicial para la salud.

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla (altura) que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

Según la Organización Mundial de la Salud un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso y un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es una alteración del balance de energía entre las calorías consumidas y gastadas. En el mundo, se ha producido: un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y azúcares simples pero pobres en fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes.

La falta de actividad física se vincula, entre otras cosas, al desarrollo de Obesidad, Diabetes, algunos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo. La práctica regular de actividad física no solo previene su desarrollo sino que contribuye al buen control de la enfermedad cuando la misma ya se encuentra instalada.

Aspirina en bajas dosis para pacientes con riesgo cardiovascular

Tomar aspirina diaria en bajas dosis puede proteger de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares al prevenir la formación de coágulos sanguíneos que obstruyen las arterias.

Los efectos de la terapia con una aspirina diaria han sido investigados extensamente. La aspirina diaria debe ser solamente indicada a pacientes que ya han sufrido un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, quienes corren riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, y aquellos que padecen de dolor del pecho o angina derivada de alguna enfermedad de las arterias coronarias. Además, a algunos diabéticos, especialmente los mayores, también pueden beneficiarles una aspirina diaria.

Si usted cree que posee algunos de los factores de riesgo mencionado en esta nota, consulte a su médico de cabecera acerca de los beneficios de comenzar a tomar una aspirina en bajas dosis diariamente.

Referencias:

• http://www.msal.gov.ar/ent/index.php/informacion-para-ciudadanos/hiperlipemia-colesterol
• Instituto nacional del corazón, pulmones y sangre.http://www.nhlbi.nih.gov/health-spanish/health-topics/temas/hbp/
• Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA) http://www.seh-lelha.org/
• El club del hipertenso http://www.clubdelhipertenso.es/
• Third Report of the Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Cholesterol in Adults (ATP III Final Report) http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/cholesterol/atp3full.pdf
• Sociedad Argentina de HTA. http://www.saha.org.ar/hipertension-y-tabaco.php
• World Heart Federation. http://www.world-heart-federation.org/cardiovascular-health/cardiovascular-disease-risk-factors/hypertension/The Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure - Complete Report August 2004.
Dr. Emanuel Sota Latino
Asesor Médico Bayer S.A.
MN 99274

Fuente: iprofesional.com

jueves, 13 de enero de 2011

El consumo de azúcares desde niños eleva el riesgo cardiaco


Los adolescentes que consumen cantidades elevadas de azúcares añadidos en bebidas y alimentos son más propensos a tener perfiles pobres de colesterol y triglicéridos que pueden conducir a una enfermedad cardiaca en años posteriores de la vida.

Según un estudio de la Universidad de Emory (EEUU), los adolescentes con sobrepeso u obesidad con niveles más elevados de consumo de azúcar añadido tenían mayores signos de resistencia a la insulina, a menudo un precursor de la diabetes. Con azúcares añadidos los autores se refieren a cualquier edulcorante calórico que se añade a alimentos o bebidas en el proceso de producción o por el consumidor.

Adolescentes con sobrepeso y alto consumo de azúcares añadidos muestran más resistencia a la insulina. El trabajo, que se publica en la revista Circulation, es el primero en evaluar la asociación de los azúcares añadidos y los indicadores de riesgo de enfermedad cardiaca en adolescentes.

Los resultados muestran que el 21,4 por ciento de la energía total de los adolescentes estudiados (2.157 individuos entre 12 y 18 años) procedía de esta fuente y que aquellos que consumían niveles más elevados tenían menores niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL), el colesterol bueno, y mayores de triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol malo.

Mayor resistencia a la insulina

El estudio mostró que los adolescentes con un mayor consumo de azúcares añadidos tenían niveles de LDL de 94,3 mg/dL en comparación con los 86,7 mg/dL de los que tomaban niveles más bajos de azúcar, un 9 por ciento de diferencia.

Los niveles de triglicéridos en los que tenían un consumo más elevado de azúcares añadidos era de 79 mg/dL en comparación el 71,7 por ciento de los que tomaban niveles más bajos, un 10 por ciento de diferencia.

Por último, los autores destacan que los adolescentes con sobrepeso u obesidad con los niveles más altos de consumo de azúcares añadidos tenían mayores signos de resistencia a la insulina.

Fuente: 20minutos.es

sábado, 30 de octubre de 2010

La dieta mediterránea previene enfermedades cardiovasculares en niños

La dieta mediterránea en niños ayuda a prevenir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares tanto de jóvenes como de adulto, según el estudio Mediterranean diet and waist circumferences in a representative national sample of young Spaniards del Instituto de Investigación Hospital del Mar de Barcelona.

El trabajo muestra que los jóvenes que siguen una dieta mediterránea tienen una circunferencia de cintura menor -por la menor acumulación de grasa abdominal- que aquellos que no la siguen, un valor que se correlaciona con el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

La corrección del nivel de grasa abdominal en la población juvenil debe conllevar un aumento del ejercicio físico La acumulación de grasa por encima de ciertos valores es un indicador de perfil metabólico desfavorable en adultos y niños, de modo que una dieta rica en fibra vegetal y pescado supone un riesgo menor de sufrir obesidad, además de tener un efecto protector ante enfermedades asociadas al sobrepeso -como la diabetes y patologías cardiovasculares-.

La corrección del nivel de grasa abdominal en la población infantil y juvenil mediante un aumento del ejercicio físico y la mejora de la dieta permite establecer pautas de protección y prevención de la salud futura.

El equipo de investigadores ha observado la asociación existente entre la adherencia a la dieta mediterránea y el reparto del tejido adiposo en el cuerpo midiendo la circunferencia de cintura en una muestra de 2.513 jóvenes españoles de 10 a 24 años.

Fuente: 20minutos.es

jueves, 8 de abril de 2010

Reducir el riesgo cardiovascular


El papel de la alimentación es fundamental y prioritario en el control del riesgo cardiovascular global. Muchos estudios avalan el uso de la dieta como herramienta terapéutica en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

La dieta cardiosaludable por excelencia es la mediterránea. La dieta es la piedra angular en la que se sustenta la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, junto a la práctica de un estilo de vida saludable, que reducirá el coste del tratamiento farmacológico y el número de individuos que lo requieren.

En general, una dieta rica en verduras, legumbres y pescado, cuya fuente principal de grasas sea el aceite de oliva, protege nuestro corazón, tanto si hablamos de personas sanas como si se trata de pacientes que han sufrido algún problema cardiaco. En este último caso, pueden ser necesarias intervenciones algo más concretas, como la reducción o supresión de la sal, la carne roja y los alimentos procesados en el caso de individuos hipertensos.

Otra cuestión importante es la cantidad de colesterol. Cuando su cantidad es excesiva, el colesterol 'malo' (LDL) se deposita en las paredes de las arterias formado las placas de ateroma que pueden llegar a ocluir la luz de los vasos y provocar problemas como un infarto.

Por eso, los expertos recomiendan mantener unos niveles de LDL bajos pero sin descuidar los de HDL (colesterol 'bueno'), que deben mantenerse en una proporción adecuada respecto al colesterol total ya que tienen un efecto protector.

Los alimentos animales que lo contienen son especialmente la yema de los huevos, carnes, pescados, productos lácteos enteros, vísceras, embutidos, etc.

Fuente: elmundo.es


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina