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lunes, 14 de junio de 2010

La cocina peruana está de fiesta

A tono con la creciente popularidad de la cocina peruana fuera de sus fronteras, la embajada de Perú realizará un festival gastronómico en el marco de las celebraciones por los 200 años de la independencia de la Argentina. Será del 15 al 19 de junio próximo en el hotel Sheraton, en Retiro, que recibirá a los visitantes desde las 20.30.

Los platos serán básicamente de la región norte, uno de los polos gastronómicos y turísticos del país. Para eso, Julio Ferradas, sous-chef del hotel Sheraton de Lima, estará presente para encargarse de que todo quede y sepa tan bien como en Perú.

La riqueza y variedad de la cocina peruana están asociadas a un patrimonio culinario enriquecido a lo largo de los siglos, y gracias a las sucesivas olas de inmigrantes. Las ollas norteñas quedaron así impregnadas de una personalidad única de la mano del zapallo loche, los ajíes, la chicha de maíz fermentado y los productos de mar.

El festival contará con degustación de pisco, exposición de artesanías y platería peruanas, y espectáculos de música y danzas en vivo. Reservas, 4318-9264.

Fuente: lanacion.com

jueves, 27 de mayo de 2010

Descomunal locro patrio


Finalmente fueron 7.800 las porciones de locro que produjo la Escuela de Gastronomía Capacitar, en su intento por figurar en el libro de los récords Guinness.

Así lo informó en la tarde de ayer la directora de dicha escuela, Wilma Rostagno, tras contabilizar el sobrante de alimento, que se está distribuyendo a instituciones de bien público.

Las primeras estimaciones arrojaban una cifra superior a las diez mil porciones, e incluso circularon cifras mucho más altas, que no fueron corroboradas posteriormente.
De acuerdo a lo dado a conocer por la institución educativa, en la noche de lunes se repartieron 4.808 porciones individuales, número que fue controlado por inspectores municipales.

Luego, se calculó que sobraron unas 3 mil porciones más, que se comenzaron a repartir ayer a entidades tales como el Patronato de la Infancia, el Hogar Municipal de Ancianos, El Gurisito, a comedores infantiles, y a familias de alumnos de Capacitar.

La preparación y degustación del locro súper gigante fue uno de los atractivos más fuertes de la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo en nuestra ciudad.

Una prueba de ello fue la larga cola que se formó para retirar porciones. En momentos, la fila se estiró hasta las proximidades de la esquina de Tucumán y Mitre, es decir a cuatro cuadras de la mesa de entrega, ubicada a metros de la estación ferroviaria.

La inusual fila, una de las más extensas de las que se hayan conformado en la historia de Villa María, estaba compuesta por gente de toda edad y condición social, ávida no sólo de probar el preparado tradicional, sino de ser parte de un hecho que puede quedar registrado a nivel mundial.

Asimismo, fue incesante la presencia de público que se agolpó en las tribunas montadas frente a la olla, que periódicamente aplaudió el esfuerzo de los numerosos cocineros.

El locro, cabe indicar, sufrió algunos contratiempos en su elaboración, sobre todo por culpa del frío reinante, que impidió en muchos momentos que se llegara a la temperatura ideal de 115 grados centígrados.

Por ello, hubo que apelar a rodear con plásticos la carpa, para paliar el efecto del viento.

Con todo, la demanda del público fue notable, y a hora temprana ya había gente conformando la fila.

En el día final, Capacitar puso a trabajar a 85 de sus integrantes, dirigidos por cinco chefs, que se turnaron para ir volcando a la olla los numerosos ingredientes y para ir removiendo la inmensa mezcla.

Pasada la medianoche, y cuando los alumnos estaban casi exhaustos, el reparto cesó y se colocó el resto del locro en ollas menores, que se guardaron en un camión térmico.

Ahora la gran sautoir de casi cinco metros de diámetro será guardada en un galpón del empresario Juan Carlos Scaglia, hasta que se aproveche para otra mega comida.

El intendente Eduardo Accastello ya ha propuesto preparar la paella más grande, en ocasión del Festival Nacional de Peñas.

La Escuela Capacitar agradeció la colaboración de la Municipalidad, así como de numerosas empresas que aportaron para la concreción del locro.

Sólo el Himno los detuvo

Sólo unos minutos se detuvo el operativo del locro gigante en la noche del lunes.
Fue cuando se escucharon los acordes del Himno Nacional Argentino, entonados por Facundo Toro y el público reunido en la esquina de Entre Ríos y Mitre.

Una decena de alumnos de Capacitar estaba entregando porciones de locro, y los chefs porteños, a cargo de la organización, dieron la orden de paralizar toda tarea, y sumarse a la canción patria.

Fuente: viaresto.clarin.com

martes, 25 de mayo de 2010

Las bodegas se preparan para el feriado


Con motivo de los festejos por el Bicentenario, distintos establecimientos vitivinícolas ofrecen menús, recorridos y actos especiales. Aquí, algunas de las alternativas.

Con los feriados del Bicentenario, las bodegas decidieron brindar un servicio distintivo para los turistas locales, nacionales e internacionales que visiten la provincia.

Para esta ocasión, la mayoría de los establecimientos abrirá sus puertas el 24 y 25 de mayo. Según destacaron los responsables del área de Turismo, en muchos casos, las reservas llegan al 50% y los llamados por consultas han sido intensivos, lo que marcaría grandes expectativas para el fin de semana largo.

Carolina Macaya, encargada del área de Turismo y Relaciones Públicas de Bodega Ruca Malén, explicó que la bodega prevé ofrecer un menú degustación especial, bien criollo, que se servirá el 24 y 25 de mayo. "Se decidió hacer esta actividad distintiva porque desde hace dos semanas estamos recibiendo consultas. El lunes 17 de mayo ya teníamos una reserva del 50%. El sábado tenemos reservados 30 lugares y para el lunes 24, unos 28 lugares. Mientras, seguimos recibiendo pedidos, por lo que esperamos estar entre un 80% y 100% de ocupación".

Macaya agregó que a diferencia de otros fines de semana largos, éste, al estar tan pegado a las vacaciones de verano de Europa, atrae a muchos visitantes de ese continente, así como de Brasil y Estados Unidos. Sin embargo, en su gran mayoría, quienes viajan a la provincia, son turistas argentinos. "Los vinos de Ruca Malén se venden muy bien en todo el país: Rosario, Córdoba, Entre Ríos, Villa La Angostura, Bariloche y Buenos Aires. Por eso, muchos visitantes de esas provincias están interesados en la bodega, en conocer de dónde proviene el vino que están tomando y compran", remarcó.

Por su parte, Cintia Noé Figueras, gerente de Turismo y RR.PP de Bodega Belasco de Baquedano, explicó que las expectativas para este fin de semana son positivas. "Creemos que será una repetición de lo que fue Semana Santa, esperando un promedio de entre 50 y 70 personas por día. A raíz de esta expectativa decidimos ofrecer algo distinto y por eso ideamos un menú patrio que constará de degustación de empanadas, locro, degustación de dulces de leche, pastelitos y sopaipillas", mencionó.

Más opciones

Clara Argerich, gerenta de Turismo y RR.PP de Bodegas Norton, recalcó que "la oferta turística de Mendoza es muy amplia para este fin de semana y en base a esto, la bodega se diferenciará con diversas alternativas, entre ellas un desayuno patrio, un tour histórico y un almuerzo denominado "Sabores de Libertad y Revolución".

Desde la bodega Trapiche, Gastón Re, responsable del área de Turismo, comentó que las reservas para visitar el establecimiento se están incrementando. "Hemos recibido consultas, en su gran mayoría, de otras provincias del país. Creemos que vamos a estar al 100% y que éste será uno de los mejores fines de semana del año".

Del mismo modo, Chandon estará abierta durante los dos feriados y ofrecerá diversos servicios. "Para este fin de semana esperamos, con muy buenas expectativas, un importante flujo turístico. Más allá de los recorridos por la bodega, el restaurante brindará tres tipos de menú. Uno de ellos es un almuerzo basado en la calidad de los insumos mendocinos; el otro, un tapeo que consta de seis pasos diferentes con postre incluido y maridado con tres espumantes y por último, tablas de quesos y ahumados, acompañadas con tres opciones de platos calientes", explicó Alejandra Merín, encargada de Turismo y Prensa de la bodega para Mendoza.

En el caso de Bodega O. Fournier, al igual que el restaurante Nadia O.F., las puertas estarán abiertas todo el fin de semana y los menús especialmente diseñados, finalizarán el miércoles 26 de mayo. Según explicó Nadia Harón, chef de ambos restaurantes, "los platos estuvieron inspirados en la gastronomía argentina, en base a productos tradicionales". En el caso del restaurante ubicado en San Carlos, se combinarán pastelitos fritos de carne, pimiento relleno de tortilla, humita en flor crujiente de papa, carne a la olla desmigada sobre crema de polenta y zapallitos rellenos de carbonada de tofu. Los precios variarán entre 90 y 180 pesos, en función de las líneas de vinos que maridan los distintos pasos del menú.

Finalmente, Bodega Salentein no sólo brindará un almuerzo típico, sino que el sábado celebrará los 200 años del primer gobierno Patrio con la actuación de la primera banda militar que tuvo el ejército de Los Andes. Asimismo, terminada la actuación, los presentes podrán disfrutar de un almuerzo diseñado con los sabores autóctonos de Argentina.

Malbec, Cosecha del Bicentenario

Este año, el Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), en su estrategia de promoción internacional de Argentina, lanzó una serie televisiva única en su tipo denominada "Malbec, Cosecha del Bicentenario". Esta serie producida por Tandem Media, generadora de contenidos audiovisuales, llega en un formato de docureality, que combina ficción y realidad durante cinco capítulos que relatan historias de vida en distintas bodegas: Colomé, San Pedro de Yacochuya, Graffigna, Familia Zuccardi, Clos de los Siete, Renacer, Escorihuela Gascón, Montequieto, Familia Schroeder y Humberto Canale. Durante el documental, todas las bodegas compiten en la búsqueda de su mejor Malbec en el año del bicentenario para lograr una medalla en el certamen de vinos local más importante, el Argentina Wine Awards, que organiza desde hace cuatro años Wines of Argentina.

En la serie participan también otros personajes destacados de la vitivinicultura y varias figuras de renombre que conforman el exigente jurado internacional. Asimismo, el docureality muestra a las provincias de Argentina, Salta, San Juan, Mendoza, Neuquén y Río Negro mostrando diversos ejemplos de crecimiento, como inversiones extranjeras, nuevos emprendimientos, familias emblemáticas, entre otros.

Este sábado a las 19 hs, National Geographic Channel (NatGeo) estrenará Malbec, Cosecha del Bicentenario en América Latina. La señal, que llega a más de 22 millones de hogares en más de 19 países, celebrará el estreno emitiendo los dos primeros episodios en forma consecutiva.

Fuente: Area del Vino

sábado, 22 de mayo de 2010

Bicentenario: Paseo gastronómico



Abundantes propuestas se podrán encontrar durante el mes de Mayo en los diferentes espacios gastronómicos que se sumaron a los festejos del Bicentenario. ¡Conoce más!

Pocos días faltan para que nuestro país festeje el 200 aniversario de la Revolución de Mayo. Las costumbres nacionales comienzan a ocupar un lugar de privilegio en el marco de los festejos. La gastronomía argentina también está de fiesta: los menúes más tradicionales, aquellos que atraen al paladar de los argentinos serán recreados por muchos restaurantes porteños que preparan desde sus cocinas los platos más representativos para festejar el Bicentenario.

Empanaditas calientes que queman los dientes, es una de las propuestas del El Potrillo que celebra el cumpleaños de la Patria con un menú muy especial preparado para dos patriotas con un valor de $250.

Hasta el sábado 22 de Mayo y a partir de las 21.30 horas Nice Food Gourmet ofrece un menú ideal para el festejo, acompañado del show musical de "Los Hermanos Tototro", a $ 75 por persona. Por su parte, Mala Cara promete un menú a la carta acompañado al ritmo del bombo y la guitarra de "Los norteños".

Para que el comer sea un sentimiento nacional, Cabernet ofrece tres variantes de entradas: empanadas de carne cortada a cuchillo, pastel de papa con trocitos de pollo o matambre de ternera con ensalada de campo; y una selección de los platos principales con espíritu nacional: locro estilo Cabernet, abadejo con crema de hierbas y osobuco braseado con vegetales asados. Con un valor patrio de $130 por persona.

Durante todo el mes de mayo Sagardi, a la manera vasca, evoca La Revolución con una selección de sabores propuesta por el chef Miquel Farin. Menú de Mayo de $145.

En el barrio del Abasto, Pajaró que comió... rememora la auténtica cocina criolla bajo el mando del chef Maximiliano Pettit con un diseño patrio muy particular en su menú. Valor revolucionario de $65 por persona.

A modo de festejo muchos de los restaurantes de los hoteles más prestigiosos de Buenos Aires abren sus puertas para celebrar la Revolución de Mayo. Por lo cual El Faro del Hotel Hilton propone un recorrido del 24 al 29 de mayo de comidas típicas argentinas y el día 25 de mayo celebrará con un brunch patrio. Por su parte el Hotel Park Hyatt Buenos Aires, homenajeará el 200 aniversario en el Restaurante Dahua durante el 24 y el 25 de mayo con un menú degustación de 4 pasos con un Valor de $160 por persona. A su vez, el Hotel Alvear festejará con un menú criollo en el L'Orangerie con un recorrido gastronómico acompañado de baile y música autóctona.
Fuente: viaresto.clarin.com

Buscando al "Gran Maestro Chipacero"



La gastronomía se viste de celeste y blanco para festejar el aniversario de La Revolución de Mayo. ¡Conoce más!

En el marco de los festejos del Bicentenario del 22 al 24 de mayo se realizará el primer Torneo Nacional del Chipá propuesto por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines de la Provincia de Corrientes. Todos los mayores de 18 años podrán participar desde Jujuy hasta Ushuaia a través de las filiales de F.E.H.R.A.(Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina).

Los equipos tendrán como máximo tres integrantes. Deberán preparar seis unidades de cada tipo de chipá: chipá tradicional, chipá soo, chipá guasú y chipá del Bicentenario. Este último deberá ser una creación libre del equipo tanto en el sabor como en la forma, utilizando materias primas típicas de la zona. Los participantes estarán enfocados a presentar la tradición gastronómica de la región en el 200 aniversario de la Patria.

Todo el material para la elaboración será proveído por la Asociación, desde ingredientes hasta mesadas y hornos.

Los entrega de premios está pautada para el día 24 de Mayo al mediodía. Contará con la presencia de directivos de la F.E.H.G.R.A.

A los primeros 3 ganadores se les otorgará los siguientes premios:

Primer puesto: $ 2.000,00 más Trofeo más Diploma
Segundo puesto: $1.000,00 más Trofeo más Diploma
Tercer puesto: $ 500,00 más Trofeo más Diploma
Fuente: viaresto.clarin.com

viernes, 21 de mayo de 2010

Los que endulzaron la historia argentina


Pese a la influencia de los inmigrantes, la cocina nacional configuró desde 1810 su mapa de los dulces. De los postres con leche a la aparición del "vigilante"

El gusto por el asado, las empanadas y los platos calientes son un clásico del paladar de los argentinos.

Los dulces quedan para el después. Son parte del epílogo, de la sobremesa, de la charla típica posterior a cada almuerzo o cada cena. Hay postres clásicos en la gastronomía argentina, pero también otros que se popularizaron a la luz de la revolución de 1810 y luego se apagaron entre las sombras de las influencias gastronómicas traídas por los inmigrantes.

¿Pero qué dulces se servían durante la primera mitad del siglo XIX?

Juana Manuela Gorriti se puso al frente de un libro que grafica casi como una postal a la cocina de la época, esa que nació en los albores revolucionarios. Se trata de "Cocina Ecléctica" un compendio de recetas que sintetizan los sabores de la gastronomía poscolonial.

Entre los postres, la ambrosía gana un protagonismo singular. Heredada en parte de las tradiciones españolas, este postre de base láctea se transformó en uno de los clásicos. La preparación era sencilla: un litro de leche que se hervía, 12 yemas de huevo, 6 claras y ralladura de limón. Se cocinaba al fuego y luego al horno. Según cuenta Víctor Ego Ducrot en su libro "Los sabores de la patria", éste era uno de los postres favoritos de Domingo Faustino Sarmiento.

La leche era una constante en los platos dulces de aquellos tiempos. Asada (antepasado inmediato del flan) o con arroz, formaba parte de la mesa cotidiana durante los primeros años de la Argentina.

Analicemos ahora otra de las preparaciones habituales de las cocinas del siglo XIX, las frioleras. Citada por Gorriti, la encargada de dar a conocer el paso a paso de esta receta en Cocina Ecléctica es Azucena Centeno, una de las mujeres porteñas famosas por su rol en la cocina del período y amiga de Juana Manuela. En una cazuela se colocaban tres huevos, harina, crema de leche, una pizca de sal, seis cucharadas de azúcar y una docena de cerezas. Se desmontaba una vez cocida, se espolvoreaba con canela y se disfrutaba como pocas cosas.

Si bien la cocina argentina se fue construyendo con los cimientos que aportaban los ingredientes locales en conjunto con las influencias que provenían de la mano de los inmigrantes europeos, algunos postres lograron consolidarse a partir de combinaciones nacidas en nuestro país.

El caso más sobresaliente de estas inventivas tiene que ver con el postre vigilante, es decir, el queso con dulce.

"Una rareza", según Ducrot porque ningún país europeo se caracterizaba por la combinación. La mezcla entre "Queso Mar del Plata" y dulce de membrillo o batata se popularizó entrada la década de 1920 en un bar de Palermo al que acudían regularmente agentes de policía.

La memoria del paladar nacional acuña los más dulces recuerdos de los postres que hicieron historia en la cocina. A casi 200 años de la Revolución de Mayo es el momento para ir pensando con qué postre festejar el Bicentenario.

Fuente: viaresto.clarin.com

El asado, 200 años de una comida que une a los argentinos


Nacido en el centro de las costumbres gauchas, el asado se impuso como el plato nacional por excelencia. Un viaje a lo largo de la historia de las parrillas argentinas.

La historia de la gastronomía argentina cuenta que fueron los peones, los mismos que sustentaban el poder de los caudillos pasado el primer cuarto del siglo XIX, quienes comenzaron con la tradición de la carne asada. Las estacas servían como sostén para las reses desentrañadas, dando origen al asado con cuero, uno de los primeros antecedentes de la comida que dos siglos después sigue reuniendo a familias y amigos alrededor de una mesa.

Juan Manuel de Rosas es uno de los grandes personajes argentinos que tenían debilidad por la carne asada. Según cuenta el periodista Víctor Hugo Ducrot en su libro "Los sabores de la Patria", el caudillo federal tuvo que adaptarse a las costumbres de los jinetes de su "Guardia del Monte". De ese modo, no sólo aprendió a montar a caballo o combatir, sino que también absorbió las tradiciones en cuanto a la comida. "Asaba costillares enteros y comía a punta de cuchillo", narra Ducrot.

La parrilla es una instalación que con los años se agregó a la gastronomía nacional. En un principio fue el asador el estandarte fundamental de este tipo de cocciones en el ámbito rural. Sin embargo, los procesos de crecimiento poblacional de principios del siglo XX llevaron a que la tradición se trasladara a la ciudad. Fue en la década del 50 cuando se masificó la presencia de las parrillas en las casa y junto a un aumento en la cantidad de carnicerías llegó el asado -para quedarse- en las grandes urbes.

En la actualidad, los gustos porteños dan cuenta de que pese al paso de dos siglos, el asado o la parrillada siguen como prioridad gastronómica a la hora de salir a comer. Es que los millones de departamentos en la ciudad complican la instalación de parrillas en el propio hogar. "Más allá del arraigo en el paladar porteño se trata de una cuestión de disponibilidad: en la ciudad es más la gente que no puede hacer asado en su casa. Por eso llegan a los restaurantes", cuenta Claudio Codina, dueño de La Raya de San Telmo.

Por aquellos años, el asado no se acompañaba más que con pan. Hoy, los acompañamientos son tema de debate ante cada cita. ¿Qué comemos? Vegetales y morrones asados, papas al barro, cebollas al fuego son las variantes más modernas. Sin embargo, así como en cuanto a las carnes las tiras de asado, los chorizos y las morcillas no pueden faltar, también hay clásicos del acompañamiento. Para Codina "la ensalada mixta, con lechuga, tomate y cebolla es un acompañamiento histórico. Pero no podemos negar que las papas fritas también".

El folclore del asado también tiene en cuenta los momentos anteriores a la comida. Por eso, en la década del '50 también nació "la picada" tal como la conocemos en la actualidad: una combinación de quesos, fiambres y aceitunas que sirven de antesala para la gran cita. Pero para que el asado sea completo, tiene que haber vino. En ese sentido, el dueño de La Raya explica que en la parrilla hay diferentes gustos: "Hay gente que viene y lo toma solo. Pero muchos argentinos también disfrutan tomarlo con soda. Es un sacrilegio para los amantes del buen beber, pero sobre gustos no hay nada escrito", opina.

Sobre la parrilla, el complemento ideal son las achuras. "Las mollejas son infaltables", cuenta Codina. Es que el sabor de riñones y chinchulines -entre otras- enaltecen el resto de la parrillada. "Pueden agregarse diferenciales, cosas que distingan a cada asador: en nuestro caso conseguimos achuras de otros animales como chivo o cordero. Son cosas especiales que la gente elige", explica Claudio Codina.

Fuente: viaresto.clarin.com

Bicentenario: Carlón, el vino que regaba las mesas en 1810


Producido en España, fue el vino preferido de los argentinos durante las primeras décadas del Siglo XIX. Tinto de color intenso y alta graduación alcohólica para la época, el Carlón no faltaba en las casas de todo el país.

"Pocos saben que éste fue el vino más famoso producido en tierras de Castellón, concretamente de Benicarló de la uva garnacha. De un color muy intenso ,de potencia aromática y alta graduación alcohólica para la época, unos 15 grados que hoy no asustarían a nadie, existió desde el s. XVII al XIX y se exportaba a toda Europa y también a algunas colonias", explica Alejandro Rodríguez, profesor de la Escuela Argentina de Sommeliers

En las mesas bien servidas de la época, el vino Carlón era el elegido. Proveniente de la región de Benicarló, de la provincia de Castellón, España, miles de pipas de vino anuales llegaban en barco al puerto de Buenos Aires. Aquí se trasladaban a jarras de plata y luego se servía en la mesa de los más pudientes de aquellos tiempos.

No se conoce exactamente cuándo comenzó el cultivo del Carlón, pero se registra que ya en el siglo XIV logró una producción extremadamente fructífera, por lo cual tuvo que ser regulada políticamente en tierras españolas.

Tanto en la Argentina como en otras colonias españolas dentro de América se había prohibido el cultivo de la uva, sólo permitiendo que se bebiesen productos puramente de origen español. Fue así que la demanda fue prosperando de tal manera que los vinos comenzaban a enviarse con más regularidad a América.

"Por estas tierras al vino Carlón se le agregaba soda y también hielo para rebajar su alcohol y cuerpo. Fue el vino predilecto de los consumidores locales hasta casi fines del 1800 y símbolo del monopolio impuesto a las colonias por España", agrega Rodríguez.

Sin embargo, con el tiempo y debido al mencionado aumento de demanda, los que al principio eran vinos densos y con un tinte espeso a causa de su añejamiento, se empezaron a despachar sin envejecer, generando productos más livianos y de menor calidad.

Ya en esos tiempos y en las más de 400 pulperías que existían para 1810 en Buenos Aires, se ingerían una gran cantidad de bebidas alcohólicas. La gente de clase baja consumía sobre todo aguardientes, pero también existía una versión más económica, para los menos pudientes del vino Carlón, llamado Clarín en algunos casos y Carlete en otros.

Palpitando la Revolución.
Dos pulperías eran muy famosas en tiempos de Mayo.

Una era "la del Maldonado" y la otra "La fonda de los Tres Reyes", ésta última ubicada a sólo media calle del Fuerte, en la calle San Cristo, en la actualidad 25 de Mayo. Se dice que abrió sus puertas a manos de Giovanni Bonfillo, un inmigrante italiano, llamado entre los porteños "Juan". Relata Víctor Ego Ducrot en su libro "Los Sabores de la Patria" que allí se reunieron una tarde lluviosa de 1809 James Florence Burke, Juan José Castelli y Nicolás Rodríguez Peña y, entre copas, cerraron el acuerdo de gran importancia para los acontecimientos que muy pronto sacudirían Buenos Aires.

Ducrot describe en las páginas de su libro que estos tres caballeros ya habrían brindado con vino proveniente de Mendoza. Así fue que al correr de los años el vino Carlón fue desapareciendo de la mesa de los argentinos, no sólo por sus malas versiones, sino también por el advenimiento de los vinos provenientes de las zonas de San Juan y Mendoza, que ya se abrían paso en aquella época.

Se registró que el vino Carlón se vendió libremente hasta 1920. Pero cada vez fue menos solicitado. Para el año 1930 la plaga filoxera acabó con la última vid y con otras viñas de la región de Castellón. Así fue como el Carlón le dio el mando a los vinos cultivados en nuestro territorio.

Fuente: via resto.clarin.com

domingo, 25 de abril de 2010

Platos que sobrevivieron 200 años


La cocina nacional todavía conserva platos que ya se elaboraban hace más de dos siglos. La humita, el arroz leche y guisos, los protagonistas.

Desde los principios de su historia, nuestro país creció inmerso en un crisol de nacionalidades que tuvieron efectos en la consolidación de sus costumbres. Hacia 1810 la combinación dentro de las cocinas porteñas daba como resultado platos con marcados rasgos españoles, pero con una necesaria adaptación a las materias primas locales que desde la época de la colonización los europeos habían conocido por sorpresa.

La carbonada es una de las preparaciones típicas del período. Se trata de de una mixtura de arroz, carne, zapallo y en algunos casos papa, que se condimenta con tomate picado y pimentón dulce. "En nuestro caso agregamos orejones, una variedad de guisantes y pollo", confiesa Maximiliano Pettit (34), dueño y chef de "Pájaro que comió", un restaurante que se especializa en comida tradicional argentina.

En más de un mes de investigación gastronómica, Pettit pudo dar con las preparaciones de la época para elaborar una carta que sirva como homenaje a nuestro Bicentenario (¿con mayúsculas?). "Intentamos representar la comida nacional, que históricamente fue influenciada por los inmigrantes. Buscamos representar los ingredientes y la filosofía culinaria de esos años", expresa el chef. Dentro de esos elementos que formaban parte protagónica de la mesa nacional se encontraba la papa. En su libro "Los sabores de la historia", el periodista Víctor Hugo Ducrot se refiere al tubérculo como uno de los factores más importantes del intercambio cultural entre las civilizaciones americanas y la europea: descubierto por los incas en las altas cumbres de los Andes, viajó a Europa y regresó para instalarse en la dieta de los virreyes.

El maíz fue otros de los ingredientes más utilizados en la cocina argentina de principios del siglo XIX. La humita era la forma de cocción más elegida en las cocinas de la época. A la olla o envuelta en su chala (la hoja que envuelve a los choclos), el maíz era uno de los pilares gastronómicos de aquellos años.

Entre los postres todavía algunas preparaciones se mantienen vigentes en nuestros días. El caso más representativo de una receta que sigue viva dentro de la gastronomía nacional es el arroz con leche. "Es un plato muy tradicional, pero si pensamos en 1810 hay que tener en cuenta también la natilla, los buñuelos de batata y la semita (tortilla de harina de maíz)", cuenta Maximiliano Pettit.

Con o sin el arroz, la leche es uno de los ingredientes más requeridos en los dulces de la época: la leche asada (uno de los antepasados más cercanos del flan actual) es el resultado de la combinación de leche, huevos y vainilla. "En nuestros locales solemos preparar 'Ambrosía' con leche, huevos y almíbar", cuentan desde la cocina de "1810 Restaurante", uno de los locales que se dedica a la gastronomía de la época.

Poco más de un mes nos distancia de la celebración de los 200 años de la patria. Para la fecha se espera que las celebraciones alcancen todos los rincones del país. Las cocinas, no estarán al margen de ellos y esperan con sus fuegos, encender la llama de los festejos.

Fuente: viaresto.clarin.com


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina