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miércoles, 8 de septiembre de 2010

Propiedades del rocoto

El rocoto es un excelente protector estomacal: El consumo habitual de rocoto se recomienda para el tratamiento de las úlceras, la gastritis, la colitis y en general beneficia al sistema digestivo.

¿Como así? Porque los jugos gástricos humanos (al igual que la saliva de algunos mamíferos) tienen la acidez suficiente para neutralizar su picor, pero además, la capsaicina que posee el rocoto estimula la segregación de jugos gástricos y propicia la acumulación de lípidos y bicarbonatos en la mucosa del estómago fortaleciéndola y facilitando el proceso digestivo. Además, la salivación extra que produce en la boca contribuye a una mejor digestión en general.

El rocoto tiene propiedades desinflamatorias y antibióticas: por ello las pepitas del ají se empleaban antiguamente para combatir el dolor de muelas. Sus propiedades desinflamantes combinadas con las digestivas lo convierten en un poderoso remedio para las hemorroides por ejemplo (una vez neutralizado su picor en el estómago).

El rocoto produce endorfinas: la sensación de dolor controlado que el picor del rocoto produce en la lengua es equiparable al que sentimos cuando practicamos deporte, como respuesta nuestro organismo produce endorfinas que inhiben ciertas partes del cerebro produciendo una sensación de placer que genera cierta adicción difícil de describir. De ahí la fama que tiene el cebiche de afrodisiaco o de “levanta muertos” luego de una noche de fiesta: la combinación de pescado y frutos de mar con el picante estimulan al cerebro.

El rocoto es útil para combatir la neuropatía diabética: administrado como capsaicina tópica alivia el dolor asociado a la soriasis y artrosis.

El rocoto es bueno para la hipertensión: actúa como dilatador de los vasos sanguíneos, se aconseja para aliviar el malestar y bajar la presión de las personas que sufren este mal.

El rocoto es fuente de vitamina C y ayuda para combatir la anemia: un rocoto posee una cantidad de vitamina C cuatro veces superior al de la naranja y al igual que otros frutos sus propiedades antioxidantes son parte escencial de una dieta sana aconsejada para prevenir el cáncer.

Por la combinación de altas proporciones de vitamina C con sus efectos desinflamantes y digestivos es ideal para tratamientos de la anemia : la vitamina C ayuda a absorber el hierro, la capsaicina neutraliza los efectos inflamatorios de las cápsulas de hierro en el estómago protegiendo la mucosa estomacal, finalmente sus efectos digestivos y desinflamatorios previenen y combaten los problemas de estreñimiento que produce este tipo de tratamiento.

En general la composición química del rocoto incluye: agua, hidratos de carbono, proteínas, fibra, cenizas, calcio, fósforo, hierro, caroteno, tiamina, ribofabina, niacina, ácido ascórbico, capsaicina.

Rocoto relleno


Mucho misticismo y una indescifrable historia que encierra varios siglos ostenta El Rocoto Relleno.

Delicioso y sublimemente atractivo, el no muy célebre rocoto peruano -saboreado por las más desafiantes y pecadoras lenguas-, es el amante perfecto para este popular plato de la cocina arequipeña. Quizás inspirado en el temible Misti o concebido bajo las tenebrosas directivas del infierno, este manjar sureño (que se puede encontrar en los más urbanos y distinguidos restaurantes de la costa), salta a la luz y se convierte en nuestro invitado.

El hombre que creó el Rocoto Relleno y cocinó para el Diablo. Es el cuento de Carlos Herrera que sirve de soporte para iniciar la misteriosa historia de este clásico plato de la gastronomia peruana, que señala como responsable de su creación a Manuel Masías, un legendario cocinero arequipeño (1728 – 1805) que ingresó al mundo culinario guisando en París, Lima y Arequipa

El relato afirma que Masías tuvo que bajar hasta el infierno para recuperar el alma de su hija Delphine, quien había muerto muy joven y que Lucifer tenia presa. El cambalache con el ángel caído radicó en la realización de una gran cena que debía llenarle la panza hasta la saciedad total. Pues, según el libro, así fue; el chef Masías preparó un espectacular banquete con variados ingredientes (entre ellos el rocoto) y consiguió liberar a su hija con el valor agregado de convertir al diablo en un ser angelical nuevamente.

Curiosa leyenda para tan variopinto platillo nacional que pica y gusta en nuestras mesas. Pero, independientemente de la ficción a la que se expone al rocoto o ruqutu (en quechua), la historia de su origen también cuenta que convivió con las poblaciones rurales de siglos pasados. Este plato se ofrecía en picanterías y se servía junto a un vaso de chicha de jora.

Pero, con el pasar de los años todo cambió, los criollos y la burguesía -que surgió en la zona urbana de Arequipa producto del comercio de lana y las minas de Potosí-, tomó posesión de este popular plato y tras un largo proceso de hibridación y desterritorialización, fue presentado a la comunidad nacional como expresión culinaria de Arequipa blanca o criolla.

Al respecto, el investigador Goyo Torres afirma: El Rocoto Relleno es la muestra de nuestra compleja identidad. En este canto trágico y picante a la astucia humana se concentran desencuentros y contrastes, antagonismos y desigualdades, lo serrano y lo costeño, lo selvático y lo europeo, lo asiático y lo latinoamericano. En suma, hibridez y heterogeneidad.

Por otro lado, existe el convencimiento popular de que el Capsicum pubescens -nombre con el que los científicos suelen llamar al rocoto-, es un potente anti-cancerígeno que al ser consumido evita la propagación de células malignas que a través del fenómeno conocido como metástasis se reproducen en otras partes del cuerpo. El rocoto es un pimiento oriundo de los andes, se cree que su origen se encuentra en territorios entre Perú y Bolivia y data del año 6,000 AC, convirtiéndola en la planta más antigua de América. En conclusión, entre fábulas y atribuciones milagrosas; El Rocoto Relleno está en nuestro menú diario invitándonos a una calurosa convivencia sin acta de nacimiento.

Rocotos rellenos:

Los rocotos deben ser grandes y de colores variados. Se quitan las tapas y con una cuchara se extrae cuidadosamente venas y circas. Se ponen a hervir en agua con sal (se puede poner laurel y clavo de olor y algo de vinagre, que según algunos afirman sirve para evitar que se deshagan los rocotos). Se cambia el agua por lo menos tres veces. Se prueban los rocotos para comprobar que no estén demasiado picantes.

Variante 1: Se deja remojar un día entero en agua con sal que se ha de cambiar por lo menos tres veces. Luego se da un hervor con agua endulzada con varias cucharadas de azúcar.

Variante2: Se ponen a hervir en agua con sal (cambiándola tres veces). Luego se da un hervor final en vinagre. Luego de escurrirlos se rellenan.

Relleno (para 12 rocotos)

Se fríen 3 cebollas grandes cortadas en cuadraditos y 4 dientes de ajo machacados. Cuando la cebolla está transparente se agregan 250 gramos de carne de res y 250 gramos de carne de chancho picada muy menuda (es conveniente adobar la carne unas horas antes con ajos y pimienta).

Algunos también agregan 250 gramos de salchicha picada. Se revuelve bien durante unos minutos y entonces se añaden 3 tomates picados (sin cáscara y sin pepas) Sazonar con sal, pimienta y comino. Se revuelve un poco y luego se agregan:

2 cucharadas de maní tostado y molido,
2 cucharadas de galletas dulces de vainilla (galletas dulces)
1 cucharadita de nuez moscada
1/2 taza de perejil picado y
1/2 taza de pasas sin pepa (semillas).

Se retira del fuego y se añaden 3 huevos duros picados. Al momento de rellenar los rocotos se agregan sendas aceitunas. Se engrasa una fuente de hornear y se acomodan los rocotos ya rellenos y tapados. Se disponen también las papas sancochadas. Se corona cada rocoto y cada papa con una tajada de queso criollo. Se hace un batido con 2 huevos y 1/2 taza de leche. Se sazona con sal y pimienta (Algunos recomiendan usar crema de leche y hasta le agregan queso desmenuzado).

Se vierte esta salsa encima de los rocotos. Se pone al horno hasta que estén dorados (20 minutos a 350 grados).

Fuente: www.cocineroperuano.com

El rocoto milagroso.


Existe el convencimiento popular que el bravo "Capsicum pubescens" -nombre con el que los científicos suelen llamar en la intimidad al rocoto - es además un poderoso anticancerígeno, porque, segun se dice, su acción impediría la mutiplicación y el desarrollode las células malignas que a través del fenómeno conocido como metástasis se reproducen en otras partes del cuerpo.

Fue por el rocoto que llegó Colon.

Rocoto, el cual tiene el nombre científico Capsicum Pubescens, es un pimiento oriundo de los Andes de Sudamérica. Se cree que el origen de su especie proviene de los territorios entre Perú y Bolivia. Según estudios la especie data desde aproximadamente 6000 A.C. haciéndola una de las plantas más antiguas en las Americas.

SALSA DE ROCOTO.

Para acompañar todo tipo de comidas, empanadas, carnes, guisos.

Guardar en heladera no mas de 10 dias porque la leche suele cortarse.


Ingredientes :

3 rocotos
1 taza leche
4 dientes de ajo
1 taza de aceite
Galletas o pan remojado en leche

Preparación:

Lavar y limpiar bien el rocoto. Cortarlo en trozos.

Poner todos los ingredientes en la licuadora y licuar hasta que quede con la consistencia de una salsa.

Mucho cuidado donde van las manos despues de manipular rocotos!!! Lo mejor es dejar correr el agua.

Sirve para acompañar absolutamente todo.

Donde conseguirlo: Por lo general cerca de comunidades peruanas y bolivianas, enfrente del shopping Abasto en la puerta del Coto, suele haber unas cholitas que lo tienen, 3 rocotos valen un peso

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina