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viernes, 16 de octubre de 2009

16 de octubre - El Día Mundial de la Alimentación

“El Derecho a la Alimentación” centra los actos programados para el 16 de octubre.

La finalidad del Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es la de concientizar a las poblaciones sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

El Día coincide con la fecha de fundación de la FAO en 1945. En 1980, la Asamblea General respaldó la observancia del Día por considerar que "la alimentación es un requisito para la supervivencia y el bienestar de la humanidad y una necesidad humana fundamental" (resolución 35/70, del 5 de diciembre)

El derecho a la alimentación es un derecho humano inherente a toda mujer, hombre, niña o niño, independientemente de dónde vivan en el planeta.

La elección del Derecho a la alimentación como lema para el Día Mundial de la Alimentación y de TeleFood en 2007 demuestra el creciente reconocimiento de la comunidad internacional a la importante función que los derechos humanos desempeñan en la erradicación del hambre y la pobreza así como en la aceleración e intensificación del proceso de desarrollo sostenible.

Antecedentes

La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 fue la primera en reconocer el derecho a la alimentación como un derecho humano. Este se incorporó posteriormente al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Artículo 11), adoptado en 1966 y ratificado por 156 Estados, que están vinculados jurídicamente por sus disposiciones en la actualidad. La interpretación técnica y la definición más precisa de este derecho figuran en la Observación General 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1999). En 2004 el Consejo de la FAO aprobó las Directrices Voluntarias en apoyo de la Realización Progresiva del Derecho a una Alimentación Adecuada en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional – Directrices sobre el derecho a la alimentación –, que formulan recomendaciones prácticas sobre medidas concretas para aplicar el derecho a la alimentación.

El derecho a la alimentación es un derecho universal. Implica que toda persona – mujer, hombre o niño – debe tener acceso a alimentos en todo momento, o medios para procurárselos, que sean suficientes en términos de calidad, cantidad y variedad para satisfacer sus necesidades, que estén libres de sustancias nocivas y sean aceptables para su cultura. De conformidad con la Observación General 12, las personas sólo tendrán derecho a recibir alimentos directamente del estado cuando no sean capaces de satisfacer sus necesidades alimentarias por sus propios medios por motivos ajenos a su control, tales como edad, discapacidad, recesión económica, hambruna, catástrofe o discriminación.

Esta definición parte de la base de que el hambre y la malnutrición se deben no solo a la falta de disponibilidad de alimentos, sino también a la pobreza, las diferencias de rédito y la falta de acceso a la atención sanitaria, educación, agua limpia y condiciones de vida saludables. También se reconoce el principio de que todos los derechos humanos están interrelacionados y son interdependientes. Ello implica que el derecho a la alimentación no se puede aplicar al margen de otros derechos humanos, como el derecho a la educación, al trabajo, a la salud o a la libertad de reunión o asociación.

El derecho a la alimentación está cada vez más incorporado en las constituciones y legislaciones nacionales, y existen varios casos llevados ante tribunales de todo el mundo en los que este derecho, o algunos de sus aspectos, han sido confirmados y se han hecho cumplir. No obstante, y a pesar de los progresos realizados en estos ámbitos, 59 años después de la Declaración Universal de Derechos Humanos el derecho a la alimentación todavía no es una realidad para 854 millones de seres humanos.

Derechos humanos y desarrollo

Cada vez más se reconoce que los derechos humanos y el desarrollo sostenible se refuerzan mutuamente. Los derechos humanos se basan en el valor intrínseco de todo ser humano. El cumplimiento de los derechos humanos para todos es un objetivo absoluto en sí mismo. El desarrollo no es un fin en sí mismo –aunque también persigue la extensión de los derechos y libertades. Los derechos humanos pueden ayudar a promover el crecimiento y garantizar la sostenibilidad a largo plazo del desarrollo. Las personas que gozan plenamente del derecho a la alimentación son más productivas e invierten más en estrategias a largo plazo relacionadas con sus medios de vida. Los derechos humanos añaden una dimensión cualitativa a las estrategias de desarrollo y dotan a los más pobres de los medios necesarios para participar activamente en la sociedad, movilizarse en pos del resarcimiento por las violaciones de sus derechos y responsabilizar a los gobiernos de la utilización de los recursos públicos disponibles.

El derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria

El enfoque del derecho a la alimentación complementa los elementos de la seguridad alimentaria relativos a la disponibilidad, acceso, estabilidad y utilización teniendo en cuenta la dignidad humana y la aceptabilidad cultural, así como el fortalecimiento a través de la participación, la no discriminación, la transparencia y la responsabilización. Así se permite que las personas, en particular las hambrientas y marginadas, busquen activamente los medios para hacer realidad su propio derecho a la alimentación y exijan responsabilidades a los gobiernos por los compromisos que hayan adoptado en materia de seguridad alimentaria. De esta manera, los ciudadanos se convierten en sujeto de derecho en vez de ser objeto de asistencia.

El derecho a la alimentación: hacerlo realidad

Los estados tienen la obligación primordial de implementar el derecho a la alimentación. Deben adoptar medidas, utilizando al máximo sus recursos disponibles, para realizar progresivamente el pleno disfrute del derecho de toda persona a una alimentación adecuada, sin discriminación de ningún tipo.

Los estados tienen una triple obligación: deben respetar el acceso existente a los alimentos por parte de su población y abstenerse de adoptar medidas que impidan dicho acceso. Deben proteger el derecho a la alimentación frente a infracciones de terceros con medidas que garanticen que las empresas o las personas no priven a los demás del acceso a una alimentación adecuada. Asimismo, los estados deben hacer efectivo el derecho a la alimentación facilitando a las personas el acceso a alimentos por sus propios medios y sustentando a las que no puedan alimentarse por sí mismas.

Por ejemplo, los estados deberían seguir un “doble enfoque”, que por un lado persiga reforzar la productividad y los medios de vida, y por otro establezca redes de seguridad social para quienes no puedan sustentarse por sí mismos. Este enfoque debería complementarse con medidas destinadas a fortalecer la capacidad de las personas para participar en los procesos y desarrollo y la adopción de decisiones mediante una educación adecuada, capacitación, el fomento de la tolerancia y el establecimiento y consolidación de estructuras institucionales.

Mientras que los estados tienen la obligación legal de hacer efectivos los derechos humanos, todos los miembros de la sociedad – personas físicas, ONG y sector privado – tienen obligaciones respecto al derecho a la alimentación, cuando sus acciones puedan tener un impacto en el libre ejercicio del derecho a la alimentación de otras personas. En particular, las organizaciones de la sociedad civil y las ONG son factores importantes para la ejecución de políticas y programas públicos, ya que ayudan a la población a realizar su derecho a la alimentación por medio, entre otras cosas, de la difusión de información, el asesoramiento jurídico y la capacitación.

La Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 dio lugar al compromiso mundial de reducir el número de personas hambrientas y malnutridas a la mitad para el año 2015. La Declaración del Milenio establece asimismo un programa de reducción del hambre basado en los derechos humanos. Actualmente, numerosas organizaciones internacionales y organismos que trabajan para el desarrollo, encabezados por la FAO y otros organismos de las Naciones Unidas, evalúan el impacto de sus actividades en los derechos humanos, promueven políticas y proyectos que inciden positivamente en la realización del derecho a la alimentación y evitan los que podrían afectarle negativamente. Asimismo, apoyan activamente la realización del derecho a la alimentación a nivel nacional. Las Directrices sobre el derecho a la alimentación proporcionan los principios acordados y la orientación práctica necesarios para que los Estados adopten medidas concretas para realizar el derecho a la alimentación. Demuestran cómo los distintos organismos que se ocupan de la seguridad alimentaria pueden trabajar de forma coordinada con la participación plena de todos los interesados.

Garantizar que toda niña, niño, mujer y hombre disfruten de una alimentación adecuada con carácter permanente no sólo es un imperativo moral y una inversión que produce elevados beneficios económicos: es la realización de un derecho humano fundamental.

Actos

Más de 150 países de todo el mundo celebran este año el Día Mundial de la Alimentación, con actos especiales, conferencias, concursos, actividades deportivas y una vigilia mundial a la luz de las velas sobre “El Derecho a la Alimentación”.

La FAO celebra cada año el 16 de octubre el Día Mundial de la Alimentación, en el aniversario de la fundación de la Organización en 1945 en Quebec, Canadá.

Este año el tema del Día Mundial de la Alimentación es “El Derecho a la Alimentación”, para recordar que este derecho humano básico es a menudo ignorado ya que 850 millones de personas continúan sufriendo hoy una grave inseguridad alimentaria.

Según la legislación internacional, el derecho a la alimentación es el que tiene toda persona a contar con un acceso regular a alimentos suficientes, adecuados en el aspecto nutricional y culturalmente aceptables para llevar una vida sana y activa. Es el derecho de toda persona a alimentarse a sí misma con dignidad, más que el derecho a recibir alimento.

Desde la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, la FAO ha trabajado con los gobiernos y comunidades de todo el mundo para que se reconozca este derecho humano básico.

Actos en todo el mundo

Las actividades del Día Mundial de la Alimentación incluyen una ceremonia oficial en la sede central de la FAO en Roma, con la intervención del Presidente de Alemania, Horst Köhler, y del de Tanzania, Jakaya Mrisho Kikwete, así como del Director General de la FAO, Jacques Diouf.

Un grupo de organizaciones de la sociedad civil celebrará una mesa redonda sobre “La forma correcta de combatir el hambre” en la sede de la FAO el 16 de octubre, En la capital italiana se desarrollará una Carrera por alimentos el 21 de octubre, al igual que en Guinea y Nigeria, entre otros países.

La vigilia con velas en todo el mundo comenzará en la tarde del 22 de octubre en Samoa, para ir desplazándose a través de los distintos husos horarios por varias ciudades, entre las que se incluyen Yokohama (Japón), Yerevan (Armenia), Lusaka (Zambia), Bratislava (Eslovaquia), Quito (Ecuador) y Roma. En esta última ciudad las autoridades municipales han organizado el evento en el Coliseo.

En la Sede central de la ONU en Nueva York el Día Mundial de la Alimentación se celebrará con un evento especial el 18 de octubre. A través de un monólogo, la actriz Gabriele Loneck reflexionará sobre los discursos y escritos que Eleanor Roosevelt dedicó a los derechos humanos y el derecho a la Alimentación.

En Ginebra, el Enviado especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, asistirá a un acto el 17 de octubre sobre la ayuda humanitaria y el Derecho a la Alimentación.

En Austria, Finlandia, Irlanda y Suecia tendrán lugar debates y seminarios, mientras que hay más de un centenar de actividades previstas en Italia y una semana de actos programada en Hungría.

En España el Día Mundial de la Alimentación irá acompañado de un mes de actividades, entre las que destaca una gala benéfica en televisión para recaudar fondos. La Liga española de fútbol dedicará a la conmemoración dos semanas de encuentros deportivos, con la participación del capitán del Real Madrid y Embajador de buena voluntad de la FAO, Raúl.

La capital egipcia, El Cairo, será escenario de un Festival de música árabe dedicado a la FAO y su lucha contra el hambre en el mundo, junto a una cena de gala con fines benéficos para recaudar fondos, seminarios e importantes exhibiciones. Por su parte Malí ha organizado una campaña de concienciación y recaudación de fondos de una semana de duración, incluyendo un megaconcierto con los Embajadores de buena voluntad de la FAO africanos el 26 de octubre.

En Colombia la jornada contará con un concierto a cargo de la cantante Fanny Lu, mientras que en El Salvador, la primera dama, Ana Ligia Mixco de Saca pronunciará un discurso sobre el tema del Derecho a la alimentación en la Cumbre de Primeras Damas convocada en este país centroamericano.

Por ultimo, Tailandia celebra este año el Día Mundial de la Alimentación con una reunión a nivel regional con la asistencia de su alteza real la Princesa Maha Chakri Sirindhorn, y Japón organizará un concierto para recaudar fondos en Yokohama para la iniciativa TeleFood de la FAO.

Documento

El derecho a la alimentación en la práctica: aplicación a nivel nacional

Fuente: FAO

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Lograron la secuenciación del genoma de la papa


LA NACION

Desde hace unos 8000 años (época en la que fue domesticada en el altiplano andino), es un verdadero "clásico" de la dieta americana. Más tarde los españoles la llevaron a Europa y, en las últimas décadas, ingresó en los menús asiáticos.

Se trata ni más ni menos que de la papa, el familiar tubérculo que constituye el tercer cultivo en importancia, después del arroz y el trigo, y del que todos los años se producen en el mundo 325.000.000 de toneladas. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) le dedicó el año último (consagrado Año Mundial de la Papa) porque sus especialistas consideran que puede mitigar el hambre.

Por eso, el avance logrado por un consorcio internacional formado por científicos de 14 países (entre los que se cuentan China, Estados Unidos, Chile, Brasil y Perú) reviste una importancia especial: el grupo, en el que participó la Argentina a través del INTA Balcarce, unidad pionera en el estudio y mejoramiento de este tubérculo, anuncia hoy la secuenciación del genoma completo de la papa.

Con el catálogo completo de sus genes al alcance de la mano, ya que será puesto a disposición de la comunidad científica internacional, ahora los investigadores podrán buscar variedades para acelerar la productividad, el valor nutricional y la resistencia a los patógenos de nuevas variedades, además de que contarán con una guía para identificar variantes de esos genes presentes en las formas silvestres y podrán mejorar los aspectos industriales de su producción.

"Por sus propiedades nutritivas [es fuente de carbohidratos, muchas vitaminas, entre otras la C, y de minerales, como potasio y hierro], es uno de los cultivos sobre los que descansa la esperanza de paliar el hambre -dice Sergio Feingold, director del Laboratorio de Agrobiotecnología del INTA Balcarce-. Con la secuenciación de su genoma [está en www.potatogenome.net ] tenemos la herramienta para adaptarla a distintos climas y ambientes determinados. Los mejoradores de papa podrán acortar los 10 o 12 años que actualmente son necesarios para obtener nuevas variedades."

De acuerdo con este primer borrador, que contiene la secuencia completa de sus genes, pero sin asignarles una función determinada, la papa tiene entre 40.000 y 50.000 genes, formados por 840 millones de pares de bases, lo que equivaldría a algo así como una cuarta parte del genoma humano.

Para los investigadores argentinos, la participación en este consorcio fue la ocasión de ingresar en un "club" exclusivo que ofrece privilegios que no se pueden comprar con dinero: "Básicamente -afirma Feinstein-, es una oportunidad de capacitar recursos humanos en bioinformática y genómica. Es un know how que sólo puede obtenerse estando dentro del consorcio. Desde hoy, el conocimiento es público, pero no basta con tener el CD con las instrucciones, es una gran maraña de datos. La Argentina recién adquirió un equipo de secuenciamiento en paralelo y ahora podremos usar esta experiencia, por ejemplo, para secuenciar otros genomas relacionados."

Para Alejandro Mentaberry, investigador del Conicet y director del grupo que logró desarrollar una papa resistente a hongos y bacterias, "Ahora hay mucha secuenciación de genomas. Esto lo que tiene de interesante es que se trata de un cultivo originario de América, que posee un genoma complicado y que tiene impacto social. La tecnología dio un salto cualitativo y espero que a fin de año el país esté en condiciones de ingresar de lleno en ese terreno".

840.000.000
Son las "letras" del genoma

sábado, 15 de agosto de 2009

¿Cómo reducir el hambre?


Las palabras del papa Benedicto XVI, que se difundieron hace pocos días, constituyeron la síntesis perfecta de una situación que viene agravándose en nuestro país desde hace décadas. "El escándalo de la pobreza en la Argentina", sin embargo, no debe sorprendernos ni desanimarnos, porque son también muchos los argentinos que están, desde su lugar, aunando esfuerzos para combatir este flagelo social y su consecuencia más directa: el hambre.

Se creyó que el hambre y la pobreza habían retrocedido, coincidentemente con los años de mayor prosperidad del país, desde 2003 hasta 2008, pero no es así y de eso pueden dar testimonio las ONG que dan de comer todos los días a miles de familias que se acercan hasta sus comedores, y que cada vez son más.

A esta realidad desgarradora se agregan, para mayor dolor, las acechanzas de las epidemias, como la de gripe A y la de dengue -aquellos que no tienen sus necesidades básicas satisfechas son víctimas fáciles de todo tipo de enfermedad- y el drama de la desnutrición, en particular el de la desnutrición infantil, que en algunas provincias del Norte se está volviendo estructural.

¿Cómo reducir entonces el dolor, la pobreza y el hambre de una parte importante de la población? Es evidente que los esfuerzos que, por separado, puedan hacer muchas instituciones privadas no serán en vano, pero sí insuficientes. Nadie puede reemplazar al Estado en sus funciones indelegables de velar por el bien común. Empero, la unión de todos esos esfuerzos puede acercarse un poco más a la solución.

Por eso debe alentarse la idea de estudiar la posibilidad de unificar, en un programa alimentario, las numerosas iniciativas que se llevan adelante en la lucha contra la desnutrición y el hambre en todo el país. Esa propuesta, que contempla una primera fase en el corto plazo (los próximos dieciocho meses), y otras dos etapas posteriores, hasta 2016 y 2020, respectivamente, la llevan adelante, como se explicita en la nota de tapa de este suplemento, la Red Solidaria; el Centro de Lucha contra el Hambre de la Facultad de Veterinaria; la Red Argentina de Bancos de Alimentos; Cáritas, y el programa Pro Huerta del INTA, por ejemplo. Se trata, en las palabras siempre precisas del fundador de Red Solidaria, Juan Carr, de "profesionalizar" esa lucha contra el hambre.

Y se trata de unificar, reunir, juntar, acordar y dialogar, y también de saber qué está haciendo cada uno y qué podemos hacer todos juntos. Hay solidaridad entre los argentinos, y se ha demostrado largamente, pero ahora ha llegado el momento de que esa solidaridad dure en el tiempo y se transforme en compromiso con los otros. Un compromiso íntimo y fraternal, del que deberá participar toda la comunidad, porque no será fácil erradicar el hambre en la Argentina, mal que nos pese, pero debe intentarse y conseguirse.


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina