2 Reconocer el impacto que tiene el estrés en la vida cotidiana. Para paliarlo, es bueno conversar o hacer ejercicio.
3 Fijarse un objetivo y tratar de acercarse a éste. De a uno por vez: por ejemplo, dejar de fumar o bajar de peso.
4 Aumentar el ritmo de las caminatas. Ayuda a controlar el peso. También hacen bien los paseos en bicicleta.
5 Sostener una buena postura al trabajar frente a la PC. Y levantarse cada 30 minutos para estirar los músculos.
6 Identificar puntos fuertes de los familiares, escucharlos y tratar de perdonar en caso de que sea necesario.
7 Ser participante activo en la propia salud. Y se cura de alguna enfermedad grave, transmitir la experiencia a otros.
8 Hacer pequeños cambios en la dieta: cambiar crema por leche en el café, comer dos galletitas en lugar de tres, etc.
9 Comer en familia al menos una vez al día y con la TV apagada, para alimentarse mejor y prestar atención al otro.
10 Tomarse el tiempo para que la mente vuele y que así aparezca la creatividad. El reposo del cerebro es clave.
11 No hacer cosas por obligación como un autómata. Es decir, hacer la pausa y elegir. Por ejemplo, leer un libro.


