Mostrando entradas con la etiqueta habitos alimentarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta habitos alimentarios. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de enero de 2011

Pequeños consejos, grandes cambios

1 No hacer dietas demasiado estrictas. Las dietas fracasan cuando la gente pone demasiada energía en formas de comer insostenibles, como por ejemplo suprimir un grupo grande de alimentos. La mejor decisión es comer “alimentos reales”. Mantenerse alejado de los envasados y de la comida chatarra

2 Reconocer el impacto que tiene el estrés en la vida cotidiana. Para paliarlo, es bueno conversar o hacer ejercicio.

3 Fijarse un objetivo y tratar de acercarse a éste. De a uno por vez: por ejemplo, dejar de fumar o bajar de peso.

4 Aumentar el ritmo de las caminatas. Ayuda a controlar el peso. También hacen bien los paseos en bicicleta.

5 Sostener una buena postura al trabajar frente a la PC. Y levantarse cada 30 minutos para estirar los músculos.

6 Identificar puntos fuertes de los familiares, escucharlos y tratar de perdonar en caso de que sea necesario.

7 Ser participante activo en la propia salud. Y se cura de alguna enfermedad grave, transmitir la experiencia a otros.

8 Hacer pequeños cambios en la dieta: cambiar crema por leche en el café, comer dos galletitas en lugar de tres, etc.

9 Comer en familia al menos una vez al día y con la TV apagada, para alimentarse mejor y prestar atención al otro.

10 Tomarse el tiempo para que la mente vuele y que así aparezca la creatividad. El reposo del cerebro es clave.

11 No hacer cosas por obligación como un autómata. Es decir, hacer la pausa y elegir. Por ejemplo, leer un libro.

Fuente: clarin.com

jueves, 28 de octubre de 2010

Cambiar hábitos alimenticios es mejor que hacer dieta

Y seguramente cuando hablamos de hacer dieta lo que queremos decir es: cambiar de estilo de vida, cambiar de hábitos y en definitiva cambiar la manera que tenemos de ver las comidas. Por eso cambiar los hábitos alimenticiones es más eficaz que hacer dieta, porque seguir una dieta a rajatable al fin y al cabo no es fácil, es algo cerrado y que acaba por aburrir y se abandona.

Está claro que una cosa conlleva la otra, pero aprender qué tipo de alimentos son más aptos consumir según qué horas y qué tipo de combinaciones de alimentos nos harán ingerir menos calorías es algo a aprender, no como una dieta, en la que es algo a seguir y en el momento que nos falta la dieta semanal la dejamos de lado.

Cambiar hábitos significa saber qué picoteo podemos elegir, cuántas piezas de fruta y verdura debemos consumir a la semana, saber identificar los alimentos más grasos y restringir su consumo y también conocer las diferentes técnicas de cocinado para saber cuáles nos van a aportar menos calorías.

Los hábitos alimenticios saludables también contemplan alimentos calóricos y más restringidos en las dietas tradicionales, pero se sabe cuándo introducirlos, cómo y se toma conciencia de que todo es bueno en su justa medida. Se puede decir que tener unos hábitos alimenticios saludables es como un estilo de vida, por eso quien lo ha aprendido en casa desde pequeño ya tiene el trabajo hecho, el resto tiene que aprender y concienciarse de qué acciones diarias pueden contribuir a mejorar la dieta.

Fuente: vitonica.com

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El vínculo entre la televisión y nuestros hábitos alimentarios


Sin duda muchos estudios vinculan la dieta con la televisión y muchos otros nos hablan de la influencia de la publicidad televisiva en nuestra forma de comer.

Sin embargo, qué pasa cuando sólo nos sentamos una hora a ver nuestra serie preferida y en la misma nos dejan ver imágenes que hablan de la decadencia de nuestra alimentación.

Minué de Directo al Paladar ha hecho un gran análisis, y es que existe un vínculo entre la televisión y nuestros hábitos alimentarios que no podemos negar, sobre todo, porque lo que vemos refleja la triste realidad. Si bien en nuestro país puede suceder lo mismo pero en otras dimensiones (para alegría de nuestra salud), es verdad que cada vez se cocina menos, cada vez comemos más comida pre- elaborada y pedimos al domicilio casi de manera habitual.

En las grandes ciudades ya casi es más económico comer comida rápida o comprarla que ponerse uno mismo a cocinar y esto influye en la cada vez menos comida casera que disfrutamos y en el analfabetismo alimentario que tenemos.

Más allá de que la televisión es reflejo de la sociedad, nosotros también podemos resultar influidos por unos personajes televisivos a los cuales admiramos y que pasan todo el día comiendo chatarra.

Aunque aquí todo es mucho más personal, pues si ponemos un poco de nosotros, dedicamos un mínimo de tiempo y esfuerzo a la cocina, y nos organizamos, la comida elaborada en casa no tiene por qué perderse por completo, pero no es posible negar que sí puede afectarse la calidad de la misma.

Simplemente, esto que vemos en series norteamericanas también podemos verlo en la televisión nacional que todavía rescata ocasiones de comidas familiares y caseras, y marca distancia respecto a la cultura anglosajona. Pero no podemos negar que la tendencia es la misma, cada vez cocinamos menos, cada vez encargamos más comida comprada o basamos la dieta en congelados, alimentos pre-elaborados y demás, perdiendo noción de hasta la forma de un pepino o de cómo se come el brócoli. En definitiva, nuestros hábitos alimentarios son cada vez peores.

Fuente: vitonica.com

miércoles, 30 de junio de 2010

¿Podemos cambiar nuestros hábitos alimenticios?


Cereales, frutas y vegetales es la base de la alimentación vegetariana. En Buenos Aires existen varios restaurantes especializados. ¡Conocé más!

El término vegetariano fue seleccionado en 1842 por los fundadores de la Asociación Vegetariana Británica, palabra que deriva del latín vegetus que significa "completo, sano o vivaz". Desde la antigüedad tenemos referencias concretas sobre los beneficios físicos y espirituales de este régimen. Pero a decir verdad, recién en 1889 se fundó la Unión Vegetariana Federal promoviendo la cohesión de las sociedades vegetarianas a nivel mundial. Más tarde para 1908 fue sustituida por la Unión Vegetariana Internacional, la que hoy congrega a las de todo el mundo.

Desde que nacemos nuestros padres marcan el rumbo de nuestras vidas. Cómo vestirnos, dónde educarnos y de qué alimentarnos. Cada elección, cada decisión marca un camino, al menos desde la niñez hasta la adolescencia, cuándo muchos jóvenes comienzan a tomar algunas resoluciones al percibir, un poco, el mundo que los rodea y las opciones que se encuentran en él.

Con la llegada de la globalización muchos cambios tecnológicos, políticos, culturales y económicos se dieron a gran escala alrededor del mundo. Y ello, trajo consigo muchas variaciones en la forma de vivir de las personas. Ya no se estaba sólo en las decisiones, había otros en los cuales la gente se podía sentir reflejada y acompañada. Los cambios también llegaron al mundo de la gastronomía y es así como muchos restaurantes abrieron sus puertas ofreciendo nuevas tendencias y espacios, para todos aquellos que se sentían marginados a la hora de salir a comer.

Actualmente se tejen muchos motivos para convertirse al vegetarianismo, por un lado los numerosos estudios realizados en la década del `70 demostraron que la alimentación de bajo contenido graso puede prevenir muchas enfermedades del corazón. Por otro lado, la cantidad de fibras presentes en este tipo de comidas facilitan la eliminación de residuos alimenticios, previniendo de esta manera el cáncer de colon. Además, según la anatomía humana se dice que somos semejantes a los herbívoros y desigual a los carnívoros. Cabe remarcar que las dietas a base de cerales, vegetales y frutas ayudan a controlar la diabetes y... ¡el bolsillo!

En Buenos Aires hay varios restaurantes que ofrecen cartas totalmente adaptadas al vegetarianismo, como es el caso de "La esquina de Flores" que ofrece en su menú una variedad de brochettes vegetarianas, guisados elaborados con cereales y verduras o arroz yamaní. También, por el barrio de Palermo se encuentra "Prána" que ofrece una comida sana y energética. Unas de sus especialidades son las hamburguesa de cereal, variedad de ensaladas y salteado de Portobello.

En el último tiempo muchos restaurantes cambiaron su menú y adaptaron sus cartas a diversas necesidades del público. Incluso se inauguraron varios mercados especializados en alimentos orgánicos.

"La grandeza de una nación y su progreso moral pueden medirse por el trato que reciben sus animales", dijo Mahatma Gandhi.

Fuente: viaresto.clarin.com

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina