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lunes, 30 de agosto de 2010

Whisky / Whiskey


Descripción General

Es la bebida alcoholica obtenida de la destilacion del fermento de granos de cereal molidos y añejados en en barriles de madera, tradicionalmente de roble blanco. Su graduación calórica, según su productor, oscila entre los 35º a 50º. Esta bebida, en Inglaterra y Canadá se conoce como Whisky, mientras que en Irlanda y Estados Unidos como Whiskey.

Los whiskies producidos en los distintos paises son distintos debido a las diferencias en los métodos de producción, tipo y características de los cereales y principalmente debido al tipo de agua empleada para su elaboración. Por ejemplo el whisky elaborado en Escocia, conocido como Scotch Whisky, es inimitable debido a que solamente escocia dispone de aguas de deshielos que provienen de formaciones rocosas de granito colorado.

Debido a esta razón, la mayoría de las destilerías se encuentran en los lugares que se han instalado, dado que el agua de que disponen es de deshielos en algún tipo de formación rocosa. Las formaciones rocosas americanas van desde Pennsylvania, pasando por el sur de Indiana y hasta Kentucky. La segunda formación equivalente se encuentra en Maryland.

Según su origen, el whisky cambia su graduación alcohólica, contando gran parte de los escoceses con 35º y los irlandeses con 40º.

El aporte calórico promedio de los whiskies es de 264 kcal, por cada 100 g (aproximadamente 100 ml) de bebida.

Historia

No existe registro preciso de cuando se destilo whisky por primera vez en Escocia o Irlanda. La reseña escrita más antigua que se ha encontrado data de 1494 en la cual se indicaba la proporción de "Ocho bollos de malta para el Sr. John Cor destinados a producir aquavitae". Sin embargo, debió haber conocimiento previo de la producción de la bebida ya que el alquimista árabe Albukassen describia el proceso de destilación en sus escrituras del siglo 10.

El término utilizado para describir la destilación fue el Latin que decia aquavitae, en inglés water of life. Los Escoceses y los Irlandeses tradujeron literalmente el término al vocabulario Celta como uisgebeatha, el cual fué abreviado con el uso a 'whisky'.

En los inicios, todos los montañeses producían su propia destilación, siendo sus resultados whiskies asperos y duros, que solamente los Caledonios sabían apreciar. La destilación comercial para exportación data de 1814 cuando se impusieron impuestos internos y se prohibieron las destilerías de menor capacidad a los 500 galones. El consumo era muy localista tanto para Escoceses como para Irlandeses.

El principal contribuyente a la popularidad del whisky fue Robert Stein, quién inventó una columna de destilación de funcionamiento continuo. En 1832 este invento fue patentado por Aeneas Coffey con algunas mejoras. Esas mejoras permitieron la destilación continua con calidades más finas y suaves de las que se producían hasta entonces. Todavía hoy, las columnas son conocidas como fueron patentadas o como columnas Coffey, y son las que caracterizan a todos los Whiskies Escoceses (Scotch) por su sabor suave, con cuerpo y con cierto ahumado en la malta.

Descripción básica del proceso de elaboración

El proceso comienza con la limpieza de la cebada, donde se la despoja de todas sus impurezas y del polvo, luego es empapada con agua dejando que germine durante 12 a 15 días.

De allí es llevada a los hornos para su secado, ésta operación se hace con el propósito de que la cebada adquiera gusto a humo, lo que se obtiene empleando una clase de carbón vegetal llamada turba.

Luego la malta es molida, mezclada con agua caliente y vertida en una cuba donde los azúcares solubles se convierten en mosto que se retiran para su fermentación. El mosto es enfriado y colocado en cubas grandes donde se deja fermentar con levadura, transformándose en un líquido de bajo contenido alcohólico llamado "wash".

Historicamente el "wash" se destilaba dos veces en alambiques de cobre, de la primera obteniendo un líquido llamado "low wine" que trasla segunda destilada producía aguardiente. Una vez añejado, la concentración alcohólica del líquido se reducía agregando agua destilada, para luego filtrarla y embotellarla.

Tipos de whisky

Las destilerías escocesas de malta hacen whisky empleando exclusivamente cebada, y la destilación se realiza en alambiques clásicos de dimensiones variables pero normalmente pequeños, con lo que se obtiene un producto de sabor intenso de gran complejidad y diversidad. Las destilerías de grano usan sobre todo cereales de cebada y avena para su destilación en destiladores continuos, lo que produce un licor de sabor suave.

La mayor parte del whisky de malta escocés se usa para la fabricación de whisky escocés combinado. El whiskey irlandés es más suave, sedoso y redondo que el escocés. El whiskey de Estados Unidos se caracteriza por el hecho de que los diferentes obtenidos entre el centeno, el maíz (el término bourbon se aplica al whisky de maíz sin mezcla), la cebada y, ocasionalmente, el trigo, así como por el fuerte aroma a vainilla que adquiere el whiskey durante su maduración en barriles de roble nuevo quemados.

Escocia, mucho más que la cuna del golf


Escocia es una tierra verde y misteriosa, con el atractivo de sus tradiciones y su naturaleza. Entre sus aportes están el whisky y el golf, verdaderas cartas de presentación en el mundo del estilo de vida escocés.

Whisky

Escocia es la tierra del whisky, ambos están unidos desde el siglo XV. Hoy en día, el whisky representa no solamente la historia y la cultura del país, sino también el paisaje de donde procede: la turba de las colinas escocesas, los ríos y lagos frescos y la naturaleza salvaje de las montañas.

Las “rutas’del whisky” The Malt Whisky Trail y Whisky Coast atraen a viajeros de todo el mundo a visitar lugares como las destilerias de Glenlivet o Cardhu.

Golf

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Escocia es la cuna de golf, más de 550 campos de golf cubren el impresionante paisaje donde nació este juego. Hay una gran variedad de campos para cada nivel de golfista, cada uno ofrece calidad a buen precio y una amplia oferta de alojamiento cercano al campo.

Se cree que el golf comenzó en el siglo XV en Escocia cuando los pastores mataban el aburrimiento golpeando cantos rodados con sus palos tratando de hacerlos llegar a una meta. Las reglas han cambiado mucho desde entonces, y cada año´gana más y más adeptos que encuentran en Escocia algunos campos míticos: como el St Andrews.

Entre los principales campeonatos de golf que se desarrollarán en Escocia en los próximos meses están:

The Open Championship, St Andrews, 15-18 de julio
The Senior Open Championship, Carnoustie, 22-25 de julio
Dunhill Links Championship, en octubre
Johnnie Walker Championship, Gleneagles, en agosto

Música

La música ocupa un importante lugar en la cultura escocesa. En primavera las Tierras Altas de Escocia se llenan de baile y música. Festivales y celebraciones locales se amenizan con el sonido de gaitas y tambores.

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El instrumento tradicional escocés más destacable es la gaita, en particular la gaita de las Highlands. El Clàrsach o arpa celta, los violines y el acordeón también son instrumentos tradicionales escoceses.

En tu paso por Escocia encontrarás bandas de gaiteros en los principales castillos y no hay boda o festejo familiar que no cuente con su gaitero de turno.

Y en verano, la agenda cultural se renueva cada año con los Festivales de Edimburgo. Sus callejones medievales del casco antiguo de la ciudad y el impresionante castillo de Edimburgo llenos de música, representaciones artísticas y color.

Y en julio está la cita del Festival Celta de las Hébridas considerado uno de los mejores de este tipo en todo el mundo. El festival combina lo mejor de la música moderna y tradicional con unos paisajes impresionantes, un ambiente estupendo, “ceilidh“, talleres y actividades para los peques y la gente que te acogerá como un amigo más desde el primer minuto.

Economía de Escocia


Desde 1987 el crecimiento económico de Escocia ha sido superior al del Reino Unido por término medio, gracias a los nuevos puestos de trabajo generados por las industrias que se crearon tras el descubrimiento de petróleo en el mar del Norte y al éxito de Escocia en atraer industrias de alta tecnología.

Más del 75% de la tierra se destina a la agricultura. Los principales cultivos son la cebada (ingrediente empleado para la elaboración de whisky y cerveza), el trigo, la avena y las patatas (papas). Otros productos son los nabos y la fruta (Escocia destaca por sus frambuesas). La producción ganadera también tiene gran importancia; aunque se crían ovejas en las Highlands, las islas y las Southern Uplands por la calidad de su lana, Escocia es más conocida por su ganado vacuno.

Cerca del 15% de Escocia está arbolada. Los bosques comerciales del país representan más de una tercera parte de la producción de madera industrial en Gran Bretaña. La pesca es una actividad fundamental; en especial la pesca marítima en el noreste y en las islas.

La cría de salmón se ha convertido en una industria destacada en las islas y en el oeste del país (Escocia es el segundo productor de Europa).

Escocia vision general

Con un nombre que evoca imágenes típicas de gaiteros con faldas escocesas y habitantes de las Highlands participando en competiciones de lanzamiento de tronco, Escocia es un país con un rico legado cultural y una identidad propia que lo separa de la vecina Inglaterra. Su gobierno semi-autónomo con su propio parlamento refuerza su identidad, mientras que sus impresionantes paisajes naturales son una muestra de que Escocia es efectivamente un destino único en las Islas Británicas.

El país está situado en la parte superior de la isla de Gran Bretaña y también ocupa un archipiélago formado por aproximadamente 790 islas menores, algunas de las cuales permanecen inhabitadas, aunque la mayoría lo están. Las islas de Shetland, Orkney y las Hebrides tienen las poblaciones más grandes. Sus residentes disfrutan de un estilo de vida tradicional, además de espectaculares paisajes costeros e insulares.

Uno de los principales atributos de Escocia son sus paisajes, con lagos de dimensiones espectaculares, ríos serpenteantes y magníficas montañas escarpadas. La región de las Highlands es hogar de una naturaleza pintoresca con colinas ondulantes, hermosas planicies y una costa accidentada que impresionará a los amantes de la naturaleza.

Las ciudades escocesas están llenas de colorido, y su capital, Edimburgo, fue designada Patrimonio de la Humanidad y es célebre por sus interesantes edificios y por su festival de las artes de verano que atrae a viajeros de todos los rincones del mundo. Por otra parte, Glasgow es la ciudad más grande del país y orgullosamente acreedora al título de Capital Europea de la Cultura en 1990. Además de su fascinante historia, Glasgow tiene una arquitectura interesante y numerosos museos y galerías de arte.

La cultura escocesa se hará presente en todos los sitios que visite, y su cocina es una de las principales atracciones turísticas. Haggis, mantecadas y whisky de alta calidad son sólo algunos de los productos asociados con el país; sin embargo, existe un sinfín de productos gastronómicos escoceses muy interesantes que no deberá dejar de probar durante su estancia en el país.

Viajar a Escocia es muy sencillo, pues dispone de varios aeropuertos que ofrecen acceso a los viajeros internacionales y puertos marítimos que ofrecen transportación por medio de ferry a Irlanda del Norte y Bélgica. La red nacional de trenes ofrece conexiones fáciles desde casi cualquier punto en Gran Bretaña, mientras que las autovías hacen que viajar a Escocia en auto o en autobús sea un asunto relativamente libre de estrés.

El país está perfectamente acoplado para recibir turistas y les ofrece una infinidad de opciones de alojamiento en las ciudades principales, así como una selección más limitada, pero variada, en el campo y en las poblaciones pequeñas. En Edimburgo encontrará grandes cadenas hoteleras como Sheraton, Holiday Inn, Marriott, Radisson y Hilton; mientras que Glasgow tiene establecimientos de las cadenas Novotel, Hilton y Radisson.

Historia

Los libros de historia nos dicen que Escocia ha estado habitada durante miles de años; aunque su historia comenzó a desarrollarse propiamente justo antes y durante la Edad Media. En el periodo sucesivo fue un sitio con una suerte variada, pero eventualmente surgió como un territorio estable, consolidando su estabilidad por su anexión oficial al Reino Unido.

Los historiadores especulan que posiblemente Escocia fue hogar de colonos prehistóricos; sin embargo, los romanos fueron la primera civilización en tener un impacto directo en el área. Las vecinas Inglaterra y Gales ya eran hogar de importantes establecimientos romanos, y si bien el imperio logró establecer una presencia en Escocia de manera exitosa, nunca pudo hacerlo durante un periodo considerable y ninguna de sus ocupaciones tuvo más de 40 años de duración.

Cneo Julio Agrícola fue responsable por la primera ocupación de Escocia, lo que sucedió entre los años 83 y 84 DC, mientras que el emperador Septimio Severo fue responsable por la última, la que se extendió de 208 a 210 DC. Aunque el periodo de ocupación romana en Escocia fue menor al de otras partes de Gran Bretaña, su impacto en el área fue significativo.

El Reino de los Pictos estableció los cimientos de la Escocia de la actualidad. Dicho reino, originalmente llamado Alba, creció tras la salida de Roma del territorio. Durante un largo periodo tuvieron lugar varios acontecimientos y las influencias celtas comenzaron a llegar alrededor del siglo X. Alba fue gobernada por diversos monarcas, quienes gradualmente expandieron su reino haciendo uso de lo que en la actualidad es el oriente de Escocia como su base. Galloway y Caithness cayeron bajo el control de Alba en el siglo XII, mientras que la región sur oriental ya había sido asimilada por el reino.

Por otra parte, la cultura local comenzó a adquirir una identidad más perceptible y la economía inició a crecer y a estabilizarse. Las ciudades, o municipios, como se les conocía entonces, comenzaron a desarrollarse y a establecer un sistema feudal. En las postrimerías del siglo XIII las principales fronteras del país ya estaban habitadas y, aunque luego fueron sujetas a algunas reformas, formaron las fronteras que Escocia tiene en la actualidad.

En 1286, la línea de sucesión al trono escocés se rompió con la muerte de Alejandro III y la de su nieta Margarita, Doncella de Noruega. Los ingleses trataron de establecer una monarquía en Escocia bajo el liderazgo de Eduardo I, aunque sus planes fueron estropeados por Roberto de Bruce, Conde de Carrick, quien fue coronado como Roberto I.

La subsiguiente hostilidad entre los ingleses y los escoceses dio como resultado décadas de conflicto entre los dos países. Al mismo tiempo había una guerra civil entre los Bruce y los Balliol, cuyas luchas continuaron hasta mediados del siglo XIV y concluyeron con la victoria de la dinastía de los Bruce. Luego de esto, al no haber herederos elegibles al trono, se estableció la dinastía de los Estuardo, cuyo primer monarca, Roberto II, creó una línea dinástica que permaneció vigente hasta la Edad Media.

Escocia experimentó periodos turbulentos tras la Edad Media y una serie de acontecimientos relevantes sacudieron su antigua estabilidad. Eventualmente, el país se recuperó y le siguieron gran prosperidad y desarrollo con la Revolución Industrial y el Siglo de las Luces Escocés. El país pasó de ser uno de los más pobres en Europa a uno de los principales actores en la arena industrial, comercial e intelectual.

Ya en el siglo XX, Escocia sufrió tanto como el resto del Reino Unido por los ataques aéreos de los Nazi durante la Segunda Guerra Mundial y por la privación que resultó de un país cuyos recursos primarios iban dirigidos a la campaña de los Aliados. Tras le guerra surgió un periodo de declive que trajo consigo pobreza urbana y una recesión industrial que en cierta medida no se presentó en el resto del Reino Unido. Los últimos 20 o 30 años han sido testigos de un resurgimiento industrial de Escocia y de un establecimiento de altos estándares en la calidad de vida de sus ciudadanos.

Clima

Escocia sufre del mismo sistema de clima impredecible que afecta a la totalidad del Reino Unido. No obstante, su ubicación geográfica en el norte de Gran Bretaña predispone a ciertos patrones climatológicos ligeramente diferentes a los de otros sitios al sur. Las temperaturas, por ejemplo, suelen ser un poco más bajas que en el resto del Reino Unido y las precipitaciones son más frecuentes en ciertas áreas. La región occidental de las Highlands es particularmente húmeda y registra 4577 mm de lluvia anualmente, lo que la convierte en una de las regiones más húmedas de toda Europa.

Los veranos son templados y registran temperaturas máximas en un promedio de 14.9 a 16.9° C. Las regiones costeras tienen el clima más cálido y reciben más luz solar, mientras que tierra adentro, especialmente en regiones montañosas como en el área de los Montes Grampianos, se presentan las temperaturas más bajas. Es posible que el verano sea la mejor temporada para visitar Escocia si desea disfrutar de actividades al aire libre, pero es importante mencionar que las precipitaciones en julio son muy frecuentes, por lo que es aconsejable que lleve consigo ropa impermeable.

Los inviernos son fríos, con temperaturas máximas en un promedio de 5.0 a 5.7° C, aunque algunas veces descienden hasta bajo cero y traen consigo nieve. Pero nuevamente, las regiones a mayor altitud tienen las condiciones climatológicas más extremas y esto puede ser una inconveniencia para muchos viajeros, aunque también crea las condiciones ideales para esquiar en sitios como CairnGorm, Glencoe, Glenshee, la Cordillera Nevis y Lecht.

La primavera y otoño son estaciones transitorias y experimentan mañanas y noches frescas, pero generalmente temperaturas suaves durante el día. Las lluvias son frecuentes en primavera, mientras que en el otoño suele haber muy agradables días despejados con clima vigorizante.

Escocia

El territorio sobre el que se asienta Escocia en la actualidad recibió el nombre de Caledonia tras la invasión romana. Con excepción de los pictos, los antiguos caledonios no aparecen mencionados en ninguno de los documentos históricos existentes.

Los pictos resistieron con éxito la conquista de los romanos, cuyo general Cneo Julio Agrícola dirigió la primera invasión de Caledonia en el siglo I d.C.

Los pictos de la frontera, a los que probablemente se unieron grupos de britanos rebeldes, desafiaron tenazmente la soberanía romana en la región situada entre los firths de Forth y Clyde. En el año 122 d.C., el emperador romano Adriano ordenó la construcción de un terraplén defensivo que se extendió desde el firth de Solway hasta la desembocadura del río Tyne. Aún existen partes de este terraplén, que ha sido llamado muralla de Adriano y declarado Patrimonio de la Humanidad.

Tras la retirada romana de Britania, acontecida en el año 409 d.C., los pictos atacaron sistemáticamente los territorios de sus vecinos celtas del sur, los brigantes, que rechazaron estos ataques con la ayuda de los sajones.

A comienzos del siglo VI, los escotos, invasores celtas procedentes del norte de Irlanda, ocuparon la región adyacente (el actual Argyll) y establecieron el reino conocido históricamente como Dalriada.

A mediados del siglo VI los anglos, un pueblo relacionado con los sajones, invadieron la mayor parte de Caledonia al sur del firth de Forth y al este de Strathclyde (las actuales regiones de Lothian y Borders). Esta región, junto a las extensas posesiones anglosajonas al norte de lo que actualmente es Inglaterra, se convirtió en parte del reino inglés de Northumbria. En el 563 d.C., durante el periodo de penetración del pueblo anglo en Caledonia, san Columba, un misionero irlandés que llegó a Dalriada procedente del norte de Irlanda, difundió el cristianismo entre los pictos.

Alrededor del año 730 d.C. Angus MacFergus, rey de los pictos, sometió Strathclyde y Dalriada. Hubo una paz relativa hasta el siglo VIII, cuando los pueblos vikingos procedentes de Escandinavia comenzaron a hacer incursiones en las costas de Caledonia. En el 884 d.C. Kenneth MacAlpine, rey de Dalriada y más tarde de Escocia, obtuvo la corona del país de los pictos. Ambos reinos, conocidos oficialmente como Alban, abarcaban todo el territorio situado al norte de los firths de Forth y Clyde.

En el siglo X los reyes de Alban, tras rechazar a los vikingos, atacaron repetidamente los puestos avanzados de Northumbria, territorio que ocuparon durante el reinado de Malcolm II Mackenneth (1005-1034) tras la decisiva batalla de Carham (1018). Como resultado de este hecho y de que Duncan I, nieto y sucesor de Malcolm, heredara la corona de Strathclyde, sus dominios (a partir de entonces conocidos como Escocia) se extendieron por todo el territorio al norte del firth de Solway y el río Tweed. El reinado de Duncan finalizó en 1040, año en que fue asesinado por el administrador de Ross y Moray, Macbeth, que entonces se convirtió en el rey de Escocia. Macbeth es más conocido por la ‘tragedia escocesa’ que lleva su nombre, una dramatización de su vida que escribió William Shakespeare. No obstante, los hechos históricos indican que su reinado fue próspero y que mantuvo el trono hasta 1057, año en que fue derrotado y asesinado por el hijo de Duncan, Malcolm Canmore.

miércoles, 25 de febrero de 2009

El Drambuie


El Drambuie, licor escocés de larga tradición, se elabora desde el siglo XVIII con ingredientes tan nobles como el güisqui, la miel y ciertas hierbas aromáticas. Su nombre proviene de la expresión celta "Am Dram Buidheac", o lo que es lo mismo "la bebida que satisface".

Su historia está enraizada con la historia de Escocia. Es necesario remontarse al 1745, cuando el príncipe inglés Carlos Estuardo, también conocido como Bonnie Prince Charlie, lideró una revuelta jacobita que al final resultó ser un fallido intento de recuperar el trono de Escocia. Tras la derrota en Culloden, el príncipe y un reducido grupo de sus seguidores lograron escapar con vida y refugiarse en la isla de Skye.
Carlos Estuardo obsequió a uno de sus seguidores, John McKinnon como premio a su gran lealtad, con la receta del Drambuie; un singular licor elaborado con whisky escocés y una mezcla de dulce miel y hierbas aromáticas (lo que nadie sabe es cuanto tiempo llevaba el príncipe elaborando este licor). Y es que aunque el príncipe perdiera la batalla por el trono de Escocia, ganó la guerra en lo que concierne al Drambuie, pues no dejó que la receta de su licor personal cayera en manos enemigas.

Ciento cincuenta años más tarde, la familia McKinnon comenzó a comercializar este trago, que muy pronto se popularizó entre la población y se consumía tanto después de la cena (pousse-café) o como ingrediente principal de numerosos cócteles, salsas o dulces.
Todavía hoy en día, solo la matriarca de la familia McKinnon conoce la receta original del Drambuie y se asegura que la receta se encuentra guardada a buen recaudo y se transmite de generación en generación.
Comercialización
La familia McKinnon comienza su andadura en el comercio de Drambuie allá por el año 1900 con gran éxito. Tal es su popularidad que el Drambuie se convierte en el primer licor en ser aceptado en los sótanos de la Cámara de los Lores británica y en el Palacio de Buckingham. Los reyes de Inglaterra al conocer el gran éxito de la comercialización de esta bebida y también embaucados por sus grandes características, decidieron abrir sus puertas y sus bodegas al Drambuie y desde entonces forma parte imprescindible del palacio.

Actualmente el Drambuie se produce en la localidad de Kirkliston, en las afueras de Edimburgo. Se elabora con una combinación de güisquis, ya sean de un solo tipo de cebada (single-malt güisquis) o de una mezcla de diferentes tipos de este cereal. A esto hay que añadir que quizá el Drambuie es uno de los pocos licores en el mundo que no contienen alcohol neutral en su composición, pues basta simplemente con la unión del güisqui, la miel y las especias y hierbas aromáticas para elaborar una bebida que enamora casi al instante de su consumo.
Elaboración
Es en el proceso de elaboración cuando adquiere su carácter inconfundible. Comienza en grandes barriles de madera donde el güisqui se guarda en condiciones controladas. No vale cualquier güisqui para la elaboración de Drambuie, pues para la fabricación de esta bebida se utiliza una mezcla propia y específica de güisquis escoceses, generalmente son de malta y su edad oscila entre los 15 y los 17 años.

En una segunda etapa se añade la miel, normalmente de brezo pues es muy común esta planta en los bosques europeos. En una última etapa, se añade la mezcla secreta de hierbas y especias, que la familia McKinnon ha sabido guardar con celo generaciones y generaciones y que otorgan al Drambuie su carácter único e inconfundible. El proceso de producción termina con la filtración de las impurezas que las hierbas y especias han dejado en el licor y con el posterior embotellado. Se obtiene así un licor de tono amarillo-ámbar brillante, de aromas que recuerdan al regaliz y a la miel.

Las hierbas y la miel que participan en su elaboración, le conceden un carácter especiado, condimentado sin recrearse demasiado en lo dulce. Este licor cuenta también con una versión a la crema, también muy popular, que se consume normalmente como añadido a un helado de vainilla o sobre fresas o frutos rojos con crema chantilly.

Aunque su consumo en solitario es lo más deseado para apreciar todas sus características, a menudo se sirve en un cóctel llamado Rusty Nail (clavo oxidado), en el que se combinan partes iguales de Drambuie y de güisqui escocés. Solo o con hielo, el Drambuie regala al bebedor su agradable sabor y sus fragantes y singulares aromas.

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina