Hoy os traigo otro de esos estudios que me vais a decir que parece
que es una obviedad o algo irrelevante. El experimento ha obtenido como
conclusión que el color de la taza modifica la percepción del sabor de la bebida. Esto en sí puede no ser demasiado interesante, pero sí lo son sus implicaciones.viernes, 11 de enero de 2013
Presentación de los alimentos: El color de la taza influye en la percepción del sabor
Hoy os traigo otro de esos estudios que me vais a decir que parece
que es una obviedad o algo irrelevante. El experimento ha obtenido como
conclusión que el color de la taza modifica la percepción del sabor de la bebida. Esto en sí puede no ser demasiado interesante, pero sí lo son sus implicaciones.jueves, 3 de marzo de 2011
El fin de la comida

En 2008, el periodista estadounidense Paul Roberts publicó The End of Food, una investigación exhaustiva acerca de los graves problemas del sistema alimentario mundial y su colapso en el futuro cercano.
Entrevistado por Cukmi, Roberts anticipa que la carne y el pescado escaseará cada vez más, y que las poblaciones de China, India y Oriente medio, requerirán de alimentos de Argentina y Brasil
CUKMI- Desde el título, tu libro habla de una creciente escasez de alimentos. ¿Cuándo el mundo comenzó a quedarse sin comida? ¿Cuándo estaremos realmente en problemas?
PAUL- El mundo ha enfrentado otras épocas de escasez mucho antes –es una parte central de la historia humana– en la medida que la población crece más allá de la producción. Pero siempre hemos podido superarlo, ya sea mediante la expansión de tierras agrícolas o, más recientemente, con mejoras tecnológicas tales como la mecanización y la cría. Ahora estamos en otra situación de crisis, esta vez creada por la población pero también por las limitaciones medio ambientales, como la pérdida de tierra y agua. La pregunta es: ¿qué nuevas tecnologías nos salvarán esta vez?
CUKMI- ¿Podrías decir que esta situación abre una nueva etapa en la historia económica mundial? ¿Cuál es el papel de los gobiernos en este escenario? ¿Qué pasa con los países emergentes productores de alimentos como Argentina?
PAUL- Sí, esto es una nueva etapa. Nos enfrentamos a serias limitaciones globales en “entradas” como el suelo, el agua y la energía. Muchos países muy poblados, como China, India y el Oriente Medio, tienen pocos excedentes de tierras y así dependerán de los países, como Argentina y Brasil, para llenar el vacío. Los gobiernos deben coordinar el comercio y la investigación.
CUKMI- También escribiste The End of Oil, sobre la escasez de combustibles. A nivel global, ¿cuál sería la manera de hacer frente a la demanda de alimentos y la producción de alimentos genéticamente modificados (3M) o el biodiesel como reemplazo de los combustibles tradicionales?
PAUL- Probablemente no es una buena idea utilizar tierras productivas en las regiones industriales, tales como América del Norte y la Unión Europea, para fabricar biocombustibles, ya que promueve la escasez de alimentos. Sería mejor trasladar la producción de biocombustibles a las regiones más cálidas, como Brasil y África central, donde las estaciones de crecimiento puede ayudar a la producción de combustible. Pero lo más importante es que debemos redoblar nuestros esfuerzos para mejorar la eficiencia energética. No podemos mantener el actual consumo de energía per cápita por tiempo indefinido, más allá de dónde se produzcan los biocombustibles.
CUKMI- En tu opinión, ¿podría la ciencia resolver este problema?
PAUL- Todavía se desconoce si está a su alcance. La ciencia proporcionará muchas innovaciones en los alimentos, pero también tenemos que desarrollar nuevas estructuras de la industria que, por ejemplo, limiten el riesgo de patógenos mediante una mejora en las condiciones de hacinamiento que existen en las “Operaciones concentradas de alimentación de los animales” (Concentrated Animal Feeding Operations; CAFO) a gran escala. El problema es que las CAFO son la forma más barata de producir carne, por lo que también podríamos tener que aceptar un precio más alto para la carne, algo muy impopular políticamente.
CUKMI- ¿Qué aporte pueden hacer los proyectos de jardinería y huertas urbanas (urban gardening)?
PAUL- Seguramente pueden proporcionar una parte de la solución. Algunos son de escala muy grande e intensa –como la agricultura vertical (vertical farming), por ejemplo–, y podrían producir una gran cantidad de alimentos en un espacio pequeño. Pero el desafío es económico: ¿cómo harán los agricultores urbanos para pagar por la tierra en una zona urbana, donde la propiedad es muy cara?
CUKMI- ¿Algunos alimentos desaparecerán antes que otros?
PAUL- Esta es una pregunta muy difícil. Podemos especular, en base en la intensidad de recursos que requiere la producción de varios alimentos. Los que necesitan grandes cantidades de agua, por ejemplo, como la carne, puede llegar a ser más y más caros, lo que reducirá la frecuencia en la que se comen. Otros alimentos, como el pescado de mar, pueden llegar a hacerse excepcionales. Y, desde luego, los alimentos silvestres serán más difíciles de encontrar.
CUKMI- ¿Qué relación se puede establecer entre la escasez progresiva de alimentos y la sofisticación de la gastronomía?
PAUL- Esto depende de la gravedad de la escasez. Si usted vive en un país desarrollado, como Argentina o Estados Unidos, tendrá opciones: puede sustituir los alimentos caros (carne de res, por ejemplo) con alimentos menos caros (como el pollo) y hará modificaciones en la forma de cocinar para acomodarse al cambio. Pero en los países pobres, que ya están comiendo de la parte inferior de la cadena alimentaria, cuando los alimentos básicos, tales como grano, sean cada vez más caros, no tendrán las mismas opciones.
CUKMI- Existe cierto consenso científico sobre la utilidad de una dieta hipocalórica para mantenerse sano y vivir más tiempo, ¿Te parece que si comemos menos el sistema puede autorregularse?
PAUL- Muchos estudios apoyan esta idea. El problema es convencer a los consumidores de comer menos.
CUKMI- ¿Cómo es tu vida cotidiana conociendo todo esto?
PAUL- A veces es bastante deprimente. Miro la comida que compro cada semana en el supermercado y me pregunto: ¿qué tan sustentable es esto? Si quebrara el sistema de suministro de alimentos, ¿cómo me alimentaría? Pero en general soy optimista. Mi investigación me ha hecho mucho más consciente del valor de los alimentos y de lo importante que son para nosotros: no sólo como aporte de las calorías que necesitamos para sobrevivir, sino como una manera de conectarnos con nuestros amigos y familiares, con nuestra comunidad y nuestro mundo. Al final del día, la experiencia de trabajar en el libro y sobre diversas cuestiones de la comida me ha gratificado. Trato de pensar en cada comida… ¡Y preparar y comerla como si fuera la última!
Fuente: cukmi.com
jueves, 14 de octubre de 2010
Cuando los fármacos y los alimentos no se llevan bien

En contra de lo que muchos creen, seguir recomendaciones como ésta es importante, ya que determinados medicamentos pueden ser más o menos efectivos en función de cuándo, cómo y con qué se consuman.
"Algunos fármacos deben administrarse con comida, porque se absorben mucho mejor. Otros, por el contrario, deben tomarse con el estómago completamente vacío porque si no, la comida anula su efecto. Y, en ocasiones, también hay que tener en cuenta qué tipo de alimentos acompañan al medicamento", explica Santiago Cuéllar, jefe del Departamento Técnico del Consejo General de Farmacéuticos.
Según este especialista, no todos los alimentos se llevan bien con pastillas y jarabes, por lo que es fundamental consultar el prospecto antes de ingerir cualquier medicamento.
"Algunos antibióticos, como las tetraciclinas no deben administrarse con leche u otros lácteos porque no se asimilan bien", remarca. Lo mismo ocurre con las fluroquinolonas (también empleadas como bactericidas), o los bifosfonatos, (un tipo de fármacos que se utilizan contra la osteoporosis), cuya relación con los derivados de la leche tampoco es buena.
Los pacientes en tratamiento con anticoagulantes orales -como el popular Sintrom- también deben tener especial cuidado con lo que comen, ya que para ellos, tomar muchos alimentos ricos en vitamina K, como las espinacas, las judías, la coliflor o el brécol, puede ser perjudicial.
"Si hay un consumo excesivo de estos productos se reduce considerablemente la eficacia de los anticoagulantes, que precisamente son antagonistas de la vitamina K", aclara Cuéllar.
También los zumos de fruta pueden producir interacciones con ciertos medicamentos por lo que, en general, se recomienda tomar los fármacos con un vaso lleno de agua, sobre todo, si la indicación es que se consuman fuera de las comidas (una hora antes de comer o dos horas después de haber terminado).
Pero no son solo los alimentos los que interfieren en los efectos de los fármacos. También estos últimos pueden dificultar, y mucho, una correcta absorción de los nutrientes.
Santiago Cuéllar pone algunos ejemplos: "Los antiepilépticos tienden a incrementar las necesidades de ácido fólico , por lo que se aconseja a los pacientes que los toman que incluyan en su dieta suplementos de esta vitamina", señala.
También algunos fármacos para adelgazar pueden producir un déficit nutricional ya que, como indica Cuéllar, "con ellos el cuerpo absorbe menos grasa y también menos vitaminas liposolubles".
Para aclarar cualquier posible duda, este especialista recomienda preguntar siempre al farmacéutico. "Es la mejor manera de no correr riesgos", concluye.
Fuente: elmundo.es
jueves, 27 de mayo de 2010
Prevén fuertes aumentos en el precio mundial de los alimentos

Así lo sostiene el Centro para la Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) en su Agenda del Bicentenario, una suerte de balance de los principales indicadores educativos, sanitarios, económicos, sociales y políticos de estos 200 años de historia con el agregado de una perspectiva sobre el futuro inmediato.
El director del programa de Inserción Internacional de Cippec, Lucio Castro, destacó las oportunidades que se abren en el mundo a la Argentina ante un escenario internacional marcado por el crecimiento sostenido del mundo emergente, liderado por China, la India y Brasil.
"Estas tendencias estructurales continuarán empujando la demanda de productos alimentarios en el próximo lustro, brindando grandes oportunidades para la Argentina. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación [FAO, por sus siglas en inglés], hacia 2050 la población mundial alcanzaría los 9600 millones de habitantes. Para poder satisfacer esta fuente de demanda adicional, la producción global de alimentos debería aumentar un improbable 70 por ciento."
Sin embargo, la Argentina aprovechará esta oportunidad solamente si logra reinsertarse en el mundo. "Sólo el desmantelamiento de las restricciones a las exportaciones e importaciones, más una agenda ofensiva, permitirán terminar con la gran desconexión de la Argentina y aprovechar la oportunidad que nos seguirá brindando la recuperación de la economía mundial a partir de 2011", afirmó Castro, para quien esa desconexión del mundo "implica una compleja herencia para el próximo gobierno".
Para eso, Cippec -una ONG que, según el tema del que se trate, suele ser referencia tanto para el oficialismo como para la oposición- propone una nueva agenda, que incluye: "Reconciliarse con la región y el mundo. Desarme de los conflictos con Uruguay, Brasil y los acreedores extranjeros; regresar a los mercados de crédito voluntarios internacionales; salir del default como precondición para generar una ola de confianza para la inversión externa; reformas macroeconómicas para la competitividad focalizadas en la energía y en la infraestructura, y una vigorosa campaña de atracción a la inversión extranjera directa dirigida, en especial a segmentos de mayor valor agregado de las cadenas transnacionales de producción".
Proyecciones
Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y las Naciones Unidas coinciden en que 2011 será un año de recuperación de la economía mundial cercana al 2% del PBI mundial y la locomotora de esa suba serán los países emergentes. Por eso, a la ya potente demanda de alimentos habría que sumar los 1400 millones de personas, en su mayoría de origen asiático, que se unirán a la clase media mundial.
"Quizás en parte como reacción a los años de la gran desconexión, y de los recientes cambios en el panorama político del país, es posible avizorar el surgimiento de creciente consenso en la Argentina acerca de la necesidad de retornar al mundo. Las coincidencias emergentes parecen ser tres: reducción de los tributos más elevados a la exportación, eliminación de las restricciones cuantitativas que afectan sobre todo al trigo, al maíz y los lácteos, y remoción de las barreras que dificultan la importación de insumos", sostuvo Castro.
domingo, 23 de agosto de 2009
Nuevo arroz resistente a inundaciones

Según informa la revista Nature, cuando se lo sumerge en el agua, el "arroz esnórquel" responde alargándose rápidamente.
El avance, afirman los científicos de la Universidad de Nagoya, podría tener un impacto enorme en la alimentación de millones de personas en Asia y África, donde las inundaciones causadas por monzones provocan enormes devastaciones en las cosechas de arroz.
Además, dicen, la nueva planta podría mejorar la producción del grano en esas regiones del mundo.
"La gente no puede plantar ningún cultivo en la temporada de lluvias, porque las cosechas se hunden y mueren con las inundaciones", afirma el doctor Motoyuki Ashikari, quien dirigió la investigación.
Alimento básico
El arroz es el alimento básico de más de 3.000 millones de personas en todo el mundo y, después del maíz, es el cereal que más se produce en el planeta.
El arroz es alimento básico de 3.000 millones de personas en todo el mundo.
Pero como cerca de 25% de los cultivos globales de arroz crecen en tierras bajas propensas a inundaciones, cada año millones de pequeños agricultores en las áreas más pobres del mundo pierden todas sus cosechas.
Estudios recientes calculan que las pérdidas anuales de cosechas alcanzan más de US$1.000 millones.
Por eso, desde hace varias décadas equipos de científicos en todo el planeta están tratando de desarrollar nuevas variedades del grano resistentes a la inmersión.
El cultivo de arroz requiere de grandes cantidades de agua y es el único cereal que soporta ser sumergido, pero la mayoría de las variedades de la planta mueren si queda cubiertas totalmente
durante mucho tiempo.
Además, el arroz que crece en aguas profundas no se produce en grandes cantidades.
Algunas variedades de la planta, sin embargo, han logrado adaptarse al estrés ambiental causado por las inundaciones y han desarrollado un mecanismo de alargamiento rápido de sus tallos para sobrevivir.
Estos tipos de arroz por lo general alcanzan un metro de altura, pero durante una inundación el tallo puede crecer varios metros más dependiendo del nivel del agua.
Tallos alargados
En la nueva investigación, los científicos japoneses descubrieron que estas variedades de arroz tienen unos genes llamados Snorkel 1 y Snorkel 2 que, al activarse, provocan el alargamiento de los tallos a medida que son cubiertos por agua.
El "superarroz" puede crecer 25 centímetros cada día.
Cuando el nivel del líquido crece, se acumula una hormona llamada etileno, que activa a los genes Snorkel provocando el crecimiento rápido de los tallos.
Cuando los científicos introdujeron estos genes en otras variedades que normalmente no sobreviven en agua profunda, descubrieron que éstas eran capaces de vivir durante la inmersión gracias al mecanismo del esnórquel.
Los tallos esnórquel, explican los científicos, son tubos huecos que crecen en una parte de la planta llamada entrenudo y que ayudan a evitar que ésta se ahogue.
Cuando ocurre una inundación, dice el estudio, esta variedad de "superarroz" puede crecer hasta 25 centímetros cada día.
El doctor Ashikari espera ahora utilizar los genes Snorkel en el arroz de grano largo, que se cultiva extensamente en el sureste de Asia.
El objetivo es ayudar a mejorar la producción en esas áreas en las que, debido a las aguas profundas, no se logran obtener cantidades grandes del cereal.
El avance, afirman los expertos, podría mejorar la seguridad alimentaria de millones de personas en las regiones más pobres del mundo y aumentar las cosechas en tierras bajas que frecuentemente quedan inundadas durante las temporadas de lluvia.
Fuente: bbc.co.uk
miércoles, 13 de mayo de 2009
Atencion a la densidad calorica de los alimentos
MADRID (Diario El País).- Al comer una pera de 150 gramos ingerimos apenas 70 calorías, mientras que si comemos 150 gramos de almendras ingerimos 900 calorías. Aunque la cantidad de alimento es la misma, la diferencia de calorías es sustancial. Nos alimentamos a base de raciones (un plátano, una hamburguesa, una magdalena), pero lo que a la postre nos hace engordar son las calorías totales. En este sentido, conocer la cantidad de calorías por unidad de peso (densidad calórica) de los alimentos es un factor fundamental para controlar la ingesta de calorías y evitar el sobrepeso y la obesidad. lanacion.com
Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina
