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miércoles, 3 de abril de 2013

El nuevo índice del INDEC mediría la inflación según la clase social

El nuevo índice de inflación del INDEC sumaría a las clásicas segmentaciones por área geógrafica y actividad económica una división extra: distinguir diferentes niveles de inflación en función de la clase social, por la diferente composición de las canastas básicas.

Así lo confirmó ayer un cable de Télam. Hace una semana, el director técnico del organismo de estadísticas, Norberto Iztcovich, dijo a la agencia oficial de noticias que el nuevo indicador de precios llamado IPCNU (IPC Nacional Urbano) estaría listo en septiembre: "En agosto saldremos a relevar precios del nuevo índice nacional y esperamos tener todo metodológicamente listo en septiembre".

Sobre el nuevo índice, la directora del INDEC, Ana María Edwin, quiso aclarar que no había sido desarrollado "por imposición del Fondo Monetario Internacional sino porque se siguen las recomendaciones internacionales sobre elaboración de estadística". Como si respondiera a las múltiples acusaciones que ha habido contra el INDEC por presunta falsificación en el indicador, añadió en sus declaraciones a Télam que el índice "se volvió estratégico en 2005, cuando tras el canje de la deuda pública en default, los bonos quedaron indexados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia que toma como base el IPC".

"Acá comienza la pelea", explicó. "Todos sabemos la influencia que desde gobiernos anteriores quisieron tener los capitales financieros nacionales e internacionales". Según Edwin, "las estadísticas tienen que servir a las políticas de Estado y a sus usuarios": "En nuestra concepción es fundamental el carácter federal de la producción de estadísticas públicas y que éstas sirvan para la toma de decisiones para la definición de políticas de Estado".

La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, cuestionaron en febrero al FMI por la moción de censura contra la Argentina por la falta de credibilidad de sus estadísticas. Pese a las acusaciones contra el organismo, el Gobierno cumpliría con los plazos planteados por el FMI.

De acuerdo con el Fondo, Argentina tiene tiempo hasta el 29 de septiembre para "adoptar las medidas correctivas para resolver el problema de la inexactitud del IPC-GBA y del PBI, sin más postergaciones ". El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, confirmó que en el último cuatrimestre de 2013 se implementará el nuevo indicador. El 13 de noviembre es la fecha establecida para que el Directorio Ejecutivo analice los avances del Gobierno.

Fuente: ieco.clarin.com

jueves, 15 de noviembre de 2012

Para el INDEC aún se puede comer con $ 6

Con $ 5,75 por día , una persona pudo alimentarse en octubre, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Porque la canasta básica alimentaria (CBA) -con la que se mide la indigencia- alcanzó los $ 713,01 el mes pasado, según el organismo oficial. Mientras que la canasta básica total (CBT) que incluye algunos servicios además de alimentos, sumó $ 1.587,61 para una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos niños.

De esta manera, la CBA aumentó 0,75% respecto de setiembre y 14,6% en el último año. Y la CBT -con la que se mide la línea de pobreza- aumentó 0,75% frente al mes anterior y 15,6% desde octubre de 2011.

Para los sectores de menores recursos, la inflación en un año, impactó entre 6 y 7 puntos más que para el conjunto de la población, según los datos oficiales. Algo que se explica por la mayor suba de los precios en los alimentos y el hecho de que estos hogares destinan la mayor parte de sus ingresos para alimentarse.

Según el INDEC el rubro “alimentos y bebidas” acumula una suba del 11,9% en el último año. Mientras que, según las estimaciones privadas, ese porcentaje se acerca al 23%. Según el economista Alejandro Banzas , se trata del rubro que “estaría más subvaluado en la medición oficial” (desde el 2007, cuando fue intervenido el organismo), ya que su descenso a la mitad resulta poco convincente”, explicó en su último informe.

Ayer, un día después de que se conociera el Indice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado, que calculan las consultoras privadas (1,8%), el INDEC informó una variación del 0,8% en el mismo período. Este indicador del nivel general de precios acumula un aumento del 8,7%.

La ropa fue el capítulo que registró la suba más alta del mes (2,2%). En tanto “Equipamiento y mantenimiento del hogar” sumó otro 1,4%. El resto de los rubros se situó con subas entre 0,1% (Esparcimiento) y 0,9%, en el caso de los alimentos.

Junto con los indicadores de precios al consumidor y mayoristas, el organismo oficial también informó el Índice del Costo de la Construcción . Esta vez la suba arrojó 0,4%. Sin embargo, en el acumulado de los últimos doce meses el costo de la actividad, se elevó 25,3%, en línea con el 24,6% de inflación que estiman los economistas. Otras estimaciones, inclusive, consideran un nivel inflacionario más alto. Por caso, para el sitio “Inflación Verdadera”, llega al 27%.

Fuente: ieco.clarin.com/economia

martes, 11 de septiembre de 2012

La revista inglesa The Economist criticó la dieta de $6 del Inde

Según sostiene con esa plata sólo alcanza para un alfajor; el semanario dejó de publicar los índices de inflación del Indec en el 2009 por no considerarlos creíbles

La dieta de $6 del I nstituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) llegó a la prestigiosa revista inglesa The Economist . En su edición impresa criticó al organismo presidido por Ricardo Echegaray por indicar que esa cantidad de dinero es suficiente para que una persona de una familia tipo pueda alimentarse. "Sólo alcanza para un alfajor", expresó. 

El pasado 10 de agosto el organismo oficial de estadísticas había establecido que una familia tipo para no estar debajo de la línea de pobreza debía tener ingresos mensuales superiores a $688. De esa cifra se desprende que por persona alcanzan por día $6 para alimentarse.

"El reclamo se atoró en la garganta del argentino promedio, que tiene que gastar mucho más que eso para mantener a raya el hambre gracias a una inflación galopante", asegura el medio. "Los indignados ciudadanos crearon anuncios en broma donde ofrecen pizzas del tamaño de una uña", describe la nota.

Asimismo indica que los especialistas tampoco creen en esos números y cita el estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA), según el cual, se necesitan, para comer $24 diarios por persona, cuatro veces la cifra oficial. "Es totalmente imposible comer sano con $6", dijo Sergio Britos, uno de los autores del estudio de dicho establecimiento. Asimismo manifestó, según publica la revista, que el informe del Indec "pierde toda credibilidad".

"No es la primera vez que los informes oficiales reducen el costo de vida. Desde 2007, el gobierno ha publicado estadísticas falsas de inflación para engañar a los votantes y los inversores", dice el artículo y aclara, que por ello, la revista dejó de publicar los índices de inflación del Indec.

El artículo concluye con la declaración de Margarita Barrientos , fundadora del comedor Los Piletones que ayuda a personas carenciadas. "Es un insulto" dijo en referencia a las mediciones oficiales.

Fuente: lanacion.com.ar

viernes, 8 de octubre de 2010

Para el Indec, se puede comer con $4,55 por día

Al margen del debate que hoy existe sobre si Argentina tiene que cumplir con el artículo IV del FMI, proporcionándole información macroeconómica dado que somos miembro de esa institución y del G20 y, por lo tanto, deberíamos cumplir con el reglamento de ambos clubes a los que pertenecemos, lo cierto es que desde principios del 2007 los datos del INDEC han dejado de ser confiables.

No solo el FMI, al cual siempre es políticamente correcto criticarlo, desconfía de la información económica de dicho organismo, sino que el informe preparado por 5 universidades sobre la situación del Indec ha sido lo suficientemente elocuente sobre las desprolijidades metodológicas de dicha institución.

Para tener noción de la falta de confiabilidad de los datos del Indec se pueden analizar los datos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Como se sabe la CBA se determina a partir de la cantidad y calidad de alimentos que una persona, con actividad moderada, debe consumir en un mes para mantenerse bien alimentada.

Luego, mediante una serie de tablas, se hace el cálculo para distintos tipos de hogares. Por ejemplo, podemos tomar el Hogar 2 que representa a una familia que vive en el Gran Buenos Aires y está compuesta por un jefe de familia de 35 años, su esposa de 31 años, una hija de 8 años y un hijo de 5 años.

Esta familia, para mantenerse bien alimentada y no ser indigente tiene que tener un ingreso equivalente a la CBA que estima el Indec. Para el mes de agosto pasado, el Indec nos informa que la familia de cuatro miembros mencionada puede alimentarse adecuadamente con $ 545,63 mensuales. Es decir, para el Indec una familia no es indigente si gana $ 545,63 mensuales porque con ese dinero puede alimentarse adecuadamente.

Para tener una idea más acabada de este dato, lo que nos dice el Indec es que en un mes de 30 días, esa familia puede comer bien con $ 18,187 diarios o a un promedio de $ 4,55 por día por persona.

En otros términos, para el Indec es posible que una persona pueda alimentarse adecuadamente con $ 4,55 diarios, esto significa que con ese dinero una persona puede desayunar, almorzar, merendar y cenar adecuadamente y no ser indigente. Queda a la consideración del lector determinar si es posible alimentarse adecuadamente con $ 4,55 diarios como nos informa el Indec.

Pero la pregunta a que conduce este dato es la siguiente: ¿para qué mide uno algún dato? ¿Por el simple deporte de medir o para tener noción de algo?

Por ejemplo, a una persona el médico no le toma la fiebre por deporte, sino para saber si tiene fiebre. Y si tiene fiebre determinará si hay que hacer otros estudios (mediciones) para establecer qué tratamiento necesita para curarse.

Es decir, cuando medimos algo lo hacemos con algún objetivo. Si medimos mal vamos a tener información equivocada y a adoptar decisiones erradas. Por lo tanto, que el Indec haga buenas mediciones no tiene como objetivo satisfacer al FMI, sino saber si la economía argentina está sacando más gente de la pobreza e indigencia o si hay más pobres e indigentes.

Seguir batiendo el parche de que nos desendeudamos, que este es el período de mayor crecimiento en los 200 años de nuestra historia y que este es un modelo de inclusión social choca brutalmente cuando nos dicen que con $ 4,55 diarios una persona puede alimentarse y no es indigente.

La realidad es que el Indec cuenta con las suficientes herramientas matemáticas, estadísticas y econométricas para torturar los números hasta que confiesen lo que el Gobierno quiere. La cuestión es que se pueden torturar los números para esconder a los indigentes, pero esconderlos detrás de torturas estadísticas no implica tener menos pobres e indigentes. Solo se logra esconder una dura y triste realidad que diariamente viven miles de compatriotas.

Fuente: lanacion.com

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Contra todos los cálculos, el Indec dice que cae la pobreza


LA NACION

Ni la caída de la actividad y el alza del desempleo finalmente admitidos por el Gobierno ni las promesas de dar transparencia a los datos oficiales que manifestó el ministro de Economía, Amado Boudou, alcanzaron para evitar un nuevo índice por demás polémico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Ayer, el organismo emitió un informe según el cual los niveles de pobreza e indigencia no detienen su caída en la Argentina. Esta situación se da aun cuando, en medio de una crisis de la actividad y de un escenario de inflación, no se produjeron cambios sustanciales en los planes sociales ni hubo medidas que explicaran una mejora del escenario social.

Según el Indec, en el primer semestre de este año la pobreza afectaba al 13,9% de las personas y al 9,4% de los hogares. Un año atrás eran pobres, siguiendo los datos del organismo, el 17,8% de los habitantes del país, mientras que el índice era del 15,3% en el primer semestre de este año.

La tasa de indigencia (porcentaje de personas sin un ingreso suficiente para acceder a la alimentación más básica para vivir) cayó, según el Gobierno, del 5,1 al 4% en la comparación interanual. Y también hubo una baja en relación con los últimos seis meses de 2008, cuando el índice se ubicaba en el 4,4 por ciento.

Los valores de los índices no llegan ni a la mitad de los que estiman los estudios privados. Según la consultora Ecolatina, la pobreza en el primer semestre sería del 31,8% y la indigencia, del 11,7%, lo que equivaldría aproximadamente a 12,5 millones y 4,6 millones de personas que sufren esas situaciones, respectivamente. Las cifras del Indec admiten 7 millones de pobres menos (serían en total unos 5,5 millones) y 3 millones de indigentes menos (habría 1,6 millones de personas en esa situación, según el dato oficial).

La estimación de Ecolatina no difiere demasiado de datos que habían surgido de otros estudios, e incluso es moderada en relación con algunos cálculos no oficiales, como el de la Universidad Católica Argentina (UCA), que -con otros parámetros- la ubica cerca del 40 por ciento.

Para mediados del año pasado, SEL Consultores calculó que el índice de pobreza se ubicaba en el 32,3%. "Ahora la tasa no está por debajo del 32 o 33%", sostuvo el economista Ernesto Kritz, director de SEL. En mayo último, la consultora realizó una encuesta en hogares del área metropolitana y los resultados arrojaron un nivel del 36,8% en los partidos del conurbano y del 13,9% en la ciudad de Buenos Aires. Para el Indec, esos índices son mucho más bajos: del 14 y del 7,3%, en cada caso.

Suba de precios, subestimada

La subestimación de la problemática social -que preocupa, sobre todo, porque los datos deberían servir como base de las políticas por seguir- ya no sorprende demasiado a los economistas. Ocurre que los índices provienen del cruce de dos datos: el ingreso que perciben los hogares, según lo recabado por la Encuesta Permanente de Hogares (a cargo de la cual quedó un funcionario señalado por los técnicos del organismo como muy cercano al polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno), y los valores de dos canastas de productos (una usada para medir la pobreza y otra para la indigencia). Así, las familias que con sus ingresos no cubren el costo de un conjunto de bienes para los integrantes del hogar son consideradas pobres o indigentes.

La cuestionada medición de los precios es un dato fundamental para elaborar los índices sociales. En junio, según el Indec, una familia integrada por un matrimonio joven y dos hijos necesitaba $ 445,46 por mes para comprar los alimentos básicos y no ser indigente, y $ 1007,29 para adquirir los bienes de una canasta más amplia, que define el umbral de la pobreza. Claro que en las mediciones privadas -como la de SEL o la de la fundación FIEL- esas cifras se multiplican por 1,5 o aun más.

Kritz consideró que lo "novedoso" del informe conocido ayer es que el organismo ya no sólo está alejado de la realidad, sino que muestra también una inconsistencia entre sus propios datos. Días atrás se informó una caída del producto bruto interno del 0,8% interanual en el segundo trimestre y un alza del 8 al 8,8% del desempleo.

La polémica por los datos del Indec sobre la pobreza comenzó ya en 2007, cuando comenzaron las acusaciones de manipulación de los índices de inflación. A tal punto llegó la controversia que la difusión de datos de fuentes no oficiales terminó por provocar una desmentida dentro del propio matrimonio Kirchner. Hace poco más de un mes, el ex presidente Néstor Kirchner dijo que la pobreza rondaba "el 22 o el 23 por ciento" [el Indec señalaba un 15,3%]. "No sabe. Ya no está más en el día a día de las cifras", dijo la mandataria.


Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina