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lunes, 26 de mayo de 2014

El Porvenir lanza su primera etiqueta con Cabernet Franc de la mano de un blend con chapa de best value

La bodega salteña acaba de presentar la nueva añada de su Amauta Corte IV. Además, sorprendió con la nueva cosecha de su Torrontés fermentado en barricas 

"Desde hace un tiempo veníamos probando y experimentando, no es que nos hayamos querido subir a la moda del Cabernet Franc", aclaró por si las dudas Mariano Quiroga Adamo, enólogo de El Porvenir de Cafayate, uno de los grandes jugadores de la vitivinicultura salteña.

Su breve prólogo está relacionado con que, por primera vez, la bodega está incluyendo en algunas de sus líneas esta variedad de la que hoy por hoy todos hablan. Y lo hizo a través de su blend Amauta Corte IV, que cada año va variando su composición.

La del 2012, por caso, incluía Malbec, Tannat y Petit Verdot. En tanto que la cosecha 2013, que es la que actualmente está lanzando la bodega, es un corte que conjuga 50% Cabernet Franc y 50% Malbec.

"Es la primera vez que lanzamos un Cabernet Franc a nivel comercial. Trabajamos bastante con esta variedad y una vez que logramos elegancia y una pirazina bien equilibrada, vimos que era el momento de incluirlo", detalló Quiroga Adamo.

Durante la presentación, que se realizó en el restaurante que comenda Hernán Gipponi en Fierro Hotel, Vinos & Bodegas pudo degustar este ejemplar, que se caracteriza por una nariz elegante, con mucha fruta roja, toques especiados, básicamente aromas que recuerdan a la pimienta negra, y un leve recuerdo a caramelo, heredado tras su paso de 8 meses por barricas de roble de segundo y tercer uso. Este tinto salteño, a su vez, premia con una boca jugosa, bien amable, y con una buena carga aromática, dominada por las frutas negras maduras y una acidez óptima.

Su persistencia en el paladar, entre medio y larga, selló una buena comunión al momento de de acompañar las mollejas con hongos, puerro y verdeo que preparó especialmente para la ocasión Gipponi.

Cabe destacar que el Amauta IV 2013 es una edición limitada de 6.000 botellas y sus $95 sugeridos en vinotecas resultan justificados. En momentos en que la inflación impacta de lleno en la economía en general -y la industria vitivinícola lógicamente no escapa de la tendencia-, es atractiva la opción de acceder a este tinto salteño por menos de $100.

"Los otros tres cortes de Amauta no se modifican, pero el cuarto es el que nos permite experimentar. Y cuando detectamos las cualidades de nuestro Cabernet Franc no dudamos en lanzarlo", agregó Lucía Romero, directora de El Porvenir.

Durante la presentación, otro de los highlights que vale la pena destacar es el ya clásico Torrontés fermentado en barricas de roble. Con este ejemplar, la bodega suma un argumento sólido y contundente en el ya extenso pero no menos vigente debate sobre la amalgama de esta cepa con la madera.

El Laborum Torrontés Oak Fermented añada 2013, que llega a las góndolas con un precio sugerido de $110, se muestra como un blanco definitivamente gastronómico, con un peso y una oleosidad en boca que le otorgan un sello diferencial a este blanco salteño.

El resultado es un Torrontés bastante atrevido, con una paleta que conjuga notas cítricas, tropicales y algunos trazos de vainilla y coco. Nada invasivo y muy lejos, si es que se quiere establecer un punto de comparación, de esos Chardonnay que cansan con sus notas de banana madura en extremo.

Este ejemplar, por el contrario, corre por el andarivel del equilibrio. Claro que lo hace con presencia, con un andar elegante en el paladar, acompañado de una atrayente textura.

Su larga persistencia en boca se convirtió en un complemento perfecto para los langostinos con zapallo kabutiá y nueces de macadamia que tenía listos Gipponi. 

Por J.D.W. - Editor Vinos & Bodegas iProfesional - vinosybodegas@iprofesional.com
 
Fuente: iprofesional.com

miércoles, 5 de marzo de 2014

El Cabernet Franc con sello argentino seduce al mundo: de vino "de nicho" a protagonista indiscutido

Desde hace años esta variedad viene ganando más terreno. Sin embargo, este 2014 sin dudas marca un punto de inflexión y el gran despegue de la cepa. Los tres Trophies logrados en el último Argentina Wine Awards y las excelentes críticas que recibieron, así lo demuestran. La visión de los enólogos 

Desde hace al menos tres décadas, las bodegas locales vienen haciendo un trabajo fino y muy cuidadoso con el Cabernet Franc.

Fue un "paso a paso", lento, muy lento. Pero esa parsimonia, ese andar pensado, pisando sobre seguro, hoy está rindiendo sus frutos. 

Si bien desde los últimos cinco años se viene hablando con más fuerza de la consistencia de esta variedad en la Argentina, al tiempo que las principales revistas del exterior le están dedicando cada vez más espacio, sin dudas fue en este 2014 en el que la variedad se "consagró".

Esto no significa que haya un boom de ventas, una explosión en el ritmo de exportaciones o que el Cabernet Franc con "sello nacional" esté a punto de convertirse en un hit a nivel global, como sí sucedió con el Malbec. Pero no hay dudas de que el mundo está empezando a mirar con más atención y seriedad a la cepa y la excelente adaptación que ha experimentado en la Argentina. 

El punto de inflexión, sin dudas, fue la última edición del Argentina Wine Awards, que se desarrolló a fines de febrero en la Ciudad de Mendoza.

En su octava edición, este evento -que es organizado por Wines of Argentina, el organismo de promoción del vino nacional en el mundo- contó con la participación de algunos de los más renombrados periodistas y críticos de la industria a nivel internacional como Steven Spurrier, del Reino Unido, Bruce Shoenfeld (Estados Unidos) o Nicholas Siu (Hong Kong), entre otros.

Ellos fueron los responsables de catar y puntuar cerca de 700 vinos de exportación de 150 bodegas nacionales. También participaron de un intenso seminario, en el cual todos hicieron lógicamente una referencia al presente del Malbec y los desafíos para la cepa estrella de la Argentina. Pero lo que sin dudas llamó la atención fue que prácticamente todos ellos le dedicaron un párrafo especial al Cabernet Franc.

Pocos pudieron ocultar su fascinación por la excelente adaptación que ha logrado esta cepa en diferentes terroirs de la geografía nacional y el silencioso pero enorme trabajo que vienen realizando las bodegas, con partidas limitadas y de alta gama.

En ediciones anteriores del AWA, el foco de atención había recaído en el Torrontés o la Bonarda.

Sin embargo, hubo un cambio radical: la Bonarda, en las disertaciones de este año, fue nombrada un par de veces y casi al pasar. Como contrapartida, el Cabernet Franc estuvo en boca de todos. 

Y esta fascinación lógicamente se vio reflejada en el medallero: en esta edición 2014, tres Cabernet Franc se alzaron con un Trophy, la máxima distinción que entregan los jurados.

Cabe destacar que el año pasado, sólo una etiqueta de esta variedad había conquistado este galardón, en tanto que en 2012 ninguna muestra de esta variedad había alcanzado el puntaje necesario como para ejercer su supremacía sobre otras.

Al analizar los Oros, también se puede observar la excelente performance que tuvo esta cepa: las dos medallas logradas este año contrastan con la sequía que reinó en 2012 y 2013 (ver infografía).
La contracara es la Bonarda, dado que este año la calidad parece no haber alcanzado para que una etiqueta "promocione" y ascienda del Oro al Trophy, cuando en las dos ediciones anteriores sí había tenido relativo éxito.

Spurrier, quien se desempeña como presidente de los Decanter World Wine Awards y consultor para la revista Decanter, fue uno de los que llevó las voz cantante del gran presente y de las buenas perspectivas que se abren para esta variedad.

"El Cabernet Franc de la Argentina tiene un futuro interesante. Todos los jurados en el panel degustamos diferentes tipos de Cabernet Franc y todos estuvimos de acuerdo en que fueron de los mejores vinos que probamos", fueron las palabras de este referente,  quien dedicó también críticas positivas al Pinot Noir, y no así al Malbec, al que consideró "la variedad emblemática" de la vitivinicultura nacional pero que "debe repensarse como varietal".

Para distintos paladares
 
Si algo quedó reflejado en esta edición del AWA, es la diversidad que ofrece el Cabernet Franc. 

Uno de los vinos galardonados con un Trophy fue el Númina Cabernet Franc 2011, de Bodegas Salentein, que cuenta con la firma del enólogo José "Pepe" Galante. En este caso, se puede apreciar una fruta roja intensa, como mermeladas y un sutil especiado.

Otro Trophy fue para Andeluna Pasionado Cabernet Franc 2010. Su éxito no es producto de la casualidad: el año pasado, la anterior añada también se llevó el máximo galardón.

En este caso, la variedad muestra una tipicidad arrolladora: una nota de pimiento explosiva en nariz, con una armónica carga frutada.

Si hubiese que establecer un "manual de procedimientos" en viñedo y en bodega para que el Cabernet Franc alcance su máxima expresión, sin dudas debería escribirlo el enólogo de Andeluna Cellars, Manuel González, quien es el gran referente de esta variedad en la Argentina.

Paralelamente, en esta edición también se entregaron Trophies Regionales. Uno de ellos fue para la Patagonia, de la mano del Fin Single Vineyard Cabernet Franc 2010, de Bodega del Fin Del Mundo.
Desde San Patricio del Chañar, Marcelo Miras alumbró un varietal de excelente calidad, con un perfil aromático que mixea frutas, trazos florales, toques de hierbas aromáticas, sobre un fondo mineral.  

Como quedó visto, el Cabernet Franc muestra una plasticidad y una versatilidad que hasta el propio Malbec podría envidiarle.

Presente y futuro 
 
En diálogo con Vinos & Bodegas, Manuel González, destacó que "el ritmo de cultivo de Cabernet Franc en la Argentina es muy lento. Las empresas, por un tema de rentabilidad, vienen plantando principalmente Malbec y después, según las zonas, Bonarda o Cabernet Sauvignon. El Franc viene corriendo un poco por detrás". 

Sin embargo, esto que parecería ser una debilidad, para el enólogo es lo que seguirá permitiendo avanzar con una mejora en la calidad de las uvas y en procesos de elaboración más pensados.

"Lo mejor que puede pasar es que no haya una estampida de la demanda, porque se caería en el riesgo de bastardear la variedad. Todavía tenemos poca superficie y si bien lógicamente con el mayor interés que ha despertado, más bodegas se van a volcar a este cultivo, la Argentina nunca debería apostar por la masividad, porque correríamos el riesgo de bajar los niveles de calidad", disparó González.

"La Argentina tiene que usar al Cabernet Franc como bandera de prestigio, pero nunca pensarlo como si fuese una Bonarda, que se la eligió para que acompañe al Malbec", detalló el enólogo de Andeluna Cellars.

Por su parte, Marcelo Miras, desde Bodega del Fin del Mundo, coincidió en que "en este AWA todos señalaron la altísima calidad que se está logrando con esta uva".

Para el enólogo, que también elabora Franc bajo su propio proyecto personal, "estamos demostrando que no sólo nos destacamos por el Malbec o el Torrontés. Le estamos demostrando al mundo la diversidad de la Argentina".

Cabe destacar que Miras es uno de los pioneros del Franc en la Patagonia. "Puedo decir con cierto orgullo y no vanidad que soy el primer enólogo en elaborar esta variedad de manera comercial", resumió el enólogo.

Más interés, más negocios
 
Cabe destacar que en la actualidad, según el Instituto Nacional Vitivinícola (INV), hay cerca de 700 hectáreas plantadas con la variedad Cabernet Franc. 

Para tener una noción del pequeño espacio que todavía ocupa en la vitivinicultura nacional, basta mencionar que el Malbec representa casi 34.000 hectáreas, en tanto que la Bonarda se lleva unas 18.600 hectáreas.

Sin embargo, al analizar las cifras de exportación, los datos sorprenden: de la mano de un precio por caja que más que duplica al de la Bonarda, en 2013 las exportaciones de Cabernet Franc embotellado alcanzaron los u$s850.000, un 56% más que en 2010. En tanto que en volúmenes el alza fue del 21%.
¿Qué sucedió con las ventas al mundo de Bonarda en el segmento de vino embotellado? A pesar del gran esfuerzo que realizaron las bodegas en los últimos años, las exportaciones vienen cayendo tanto en volúmenes como en divisas.

En efecto: en 2013, los envíos totalizaron u$s3,9 millones, un 31% menos que en 2011.

Buscando zonas frías
 
Una de las limitantes para que el Cabernet Franc crezca en superficie, según González, "es que esta variedad demostró que no se adapta bien a las zonas cálidas. Si bien todavía queda mucho por aprender de la variedad, sabemos que los mejores Cabernet Franc son de zonas frías. Esto, de por sí, hace que la variedad no sea tan plástica en cuanto a los diferentes terroirs como sí lo es el Malbec o el Cabernet Sauvignon".

El enólogo de Andeluna Cellars detalló que "en zonas cálidas da como resultado un vino correcto, de buen color, pero con aromas neutros, ya que se pierde toda la pirazina, que es fotosensible, es decir, se destruye con la luz. Y ahí es cuando se pierde el alma del Cabernet Franc".

El experto destacó que al elaborar esta variedad, él siempre busca que se noten "esas pirazinas salvajes, esas notas nítidas de pimientos, que las diferencian del Cabernet Sauvignon, que da notas más especiadas, tipo pimiena".

Así las cosas, el enólogo aseguró que "las mejores zonas son las frías. En Mendoza, el Valle de Uco es excepcional. También se da muy bien en la zona alta de Agrelo, en Luján de Cuyo. Ahí, con un buen manejo de canopia y protegiendo los racimos de la luz, se logran esas pirazinas que marcan la tipicidad de la variedad".

Así las cosas, si bien el Cabernet Franc presentaría ciertas restricciones para crecer en volumen de cara a los próximos años, está claro que el camino a seguir es el de mantener la calidad y seguir posicionando a esta variedad en los segmentos de más alta gama.

© Por Juan Diego Wasilevsky - Editor Vinos & Bodegas iProfesional - vinosybodegas@iprofesional.com
 
Fuente: iprofesional.com
 

martes, 14 de mayo de 2013

Vinos recomendados: cinco Cabernet Franc de distintos estilos y para todos los bolsillos

Durante años, el único apellido que se le conocía al Cabernet era "Sauvignon". Sin embargo, a medida que se fue sofisticando el mercado, la demanda comenzó a indagar en búsqueda de otras variedades y las bodegas comenzaron a hilar fino en la calidad, surgió otro apellido: "Franc". 

Así, hoy en las góndolas de los supermercados o en los estantes de las vinotecas es común ver cómo estos ejemplares van ganando terreno. Y si bien al "histórico" Cabernet en el mediano o largo plazo no le hará sombra, resulta sano que, en una charla, se requiera aclaración cuando alguien habla de "Cabernet" a secas y no defina a cuál de los dos estaba haciendo referencia. Es un avance, sin dudas.

En la actualidad, esta variedad -que en general ofrece un perfil más fresco y mentolado que su "descendente" Cabernet Sauvignon- se cultiva en mayor proporción en Mendoza, pero también está presente en provincias como San Juan, La Rioja, Salta, Río Negro, Neuquén y La Pampa. También se están haciendo estudios y pruebas en Buenos Aires y Tucumán.

Se estima que hoy por hoy hay unas 650 hectáreas plantadas con Cabernet Franc, lo que implica un crecimiento de 8,5 veces respecto a los niveles del año 1990, si bien todavía está lejos de las cerca de 18.000 hectáreas que ostenta la Cabernet Sauvignon.

En este contexto, desde Vinos & Bodegas sugerimos un Top 5 de etiquetas de diferentes estilos entre sí y que son aptas para todos los bolsillos, dado que van de los $47 a los $210. A tomar nota...

Martino Cabernet Franc 2011 - Bodega Fincas Don Martino - Precio sugerido: $83
Este ejemplar, producido por la recientemente relanzada bodega Fincas Don Martino, está elaborado a partir de viñedos ubicados en Maipú. Se caracteriza por el buen balance entre los frutos rojos maduros, el clásico especiado y una nítida nota balsámica. Su paso de doce meses por barricas francesas y americanas aportan complejidad, con aromas que recuerdan al chocolate. Es un vino de buen cuerpo pero de paso bastante ágil, con una buena acidez que le confiere un espíritu fresco, fiel a las características que le imprime la cepa. Su final medio-largo potencia los aromas propios de la madera, además de sentirse a pleno su cuota mentolada. Amigable al paladar.

Lagarde Guarda Cabernet Franc - Bodega Lagarde - Precio sugerido: $147
Añada tras añada, es de los Cabernet Franc más seductores del mercado. Y esta cosecha lo ratifica nuevamente. Este ejemplar -elaborado por un enólogo de perfil bajo pero con un legajo intachable como Juan Roby Stordeur, a partir de viñedos ubicados en Luján de Cuyo- entrega una nariz elegante por definición, con notas de frutos rojos maduros, especias y una pizca de mentol. Sus doce meses de paso por barricas de roble francés aportan una levísima nota de chocolate. En boca avanza con suavidad, de la mano de taninos redondos y la acidez propia de la cepa. El final es largo y cargado de frutas, pinceladas balsámicas y aromas heredados por la madera. Este Cabernet Franc toca la fibra sensible de quienes gustan de los vinos elegantes.

Lamadrid Cabernet Franc Reserva 2010 - Bodega Lamadrid - Precio sugerido: $84
Un buen ejemplar que lo revisitamos cada vez que podemos. De la mano de los consagrados hermanos Durigutti, la bodega alumbra un Cabernet Franc que ofrece notas de frutos como mermelada de grosellas, con un pimiento elegante y sutil, bien mesurado. Sus más de doce meses de paso por barricas suman vainilla y un buen tostado. En boca es un vino sabroso, estructurado, con taninos firmes que vienen evolucionando bien en botella y le aportan músculo. A medida que avanza, se amplifica el aporte de la fruta y queda el recuerdo de una nota de humo. Está listo para beber, pero de aquí a seis meses más seguramente vaya encontrando su plenitud.

Viñas de Narváez Cabernet Franc 2011 - Bodega Rosell Boher - Precio sugerido: $47
Esta línea de la bodega se caracteriza por ofrecer propuestas con excelente relación calidad/precio, no siendo la excepción este Cabernet Franc joven que, a partir de viñedos ubicados en Valle de Uco, ofrece una nariz amable, nada estridente, con una paleta que incluye frutos rojos, notas especiadas, como clavo de olor, y una cuota del clásico pimiento. En boca, su cuerpo medio amable da paso a un vino de avance fluido, grácil y fácil de beber. Es un buen ejemplar para aquellos que no conocen tanto de esta cepa y necesitan de una bienvenida amable al mundo del Cabernet Franc.

Casarena Single Vineyard Cabernet Franc 2010 - Bodega Casarena - Precio sugerido: $210
Es una bodega que, con poquísimos años en el mercado, no para de alumbrar etiquetas interesantes. Aquí te presentamos el último gran lanzamiento: todavía no vio la luz y recién saldrá a la venta en unos 60 días. Y nuestro veredicto es muy simple: si sos fanático del Cabernet Franc, no te lo pierdas. Este single vineyard, que cuenta con la firma de Alejandro Sejanovich y Bernardo Bossi Bonilla, se elabora a partir de viñedos ubicados en Agrelo, Luján de Cuyo. Es un manual abierto sobre lo que puede entregar esta variedad: en la copa se luce de la mano de aromas bien francos, con fruta roja bien madura, toques especiados y notas de vainilla y chocolate, sobre un fondo tostado, propios de su paso por 18 meses por barricas de roble francés. En boca es un vino muy amplio, con paso envolvente y muy buena acidez, que evita que todas las cualidades anteriores redunden en un vino pesado. Su final es largo y deja un grato recuerdo a tabaco y chocolate. Elegante y sofisticado. 

Por Juan Diego Wasilevsky - Editor Vinos & Bodegas iProfesional - vinosybodegas@iprofesional.com

Fuente: iprofesional.com

lunes, 25 de febrero de 2013

Cinco Cabernet Franc de distintos estilos para disfrutar de esta variedad

Es una de las variedades qué más está escalando entre las preferencias de los consumidores locales.

Y, después del auge del Malbec, el Cabernet Franc es el vino al que muchas bodegas vienen apostando a la hora de ampliar sus portfolios. De hecho, en lo que va del año fueron varias las etiquetas que hicieron su aparición en el mercado.

Cabe destacar que esta cepa, originaria de la región francesa de Bordeaux, donde se la utiliza mayormente para realizar cortes, tiene como característica fundamental la de poseer una tipicidad inconfundible, con una pirazina mucho más presente y evidente que en el caso de su "descendiente" directo, la uva Cabernet Sauvignon.

Para este Top 5, Vinos & Bodegas seleccionó cinco etiquetas que no fallan, con precios que van de los $49 a los $145 y que incluyen nuevas añadas de clásicos consagrados -como el Siesta-, algunas novedades -como el Cabernet Franc de Melipal- y hasta una perlita -el rosado de Benegas-. 

A tomar nota...

Lamadrid Reserva Cabernet Franc 2010 - Bodega Lamadrid Estate Wines - Precio sugerido:$70
Este vino, que cuenta con el sello de las manos expertas de Héctor Durigutti, se muestra intenso y perfumado en nariz. Es un lindo exponente que premia con frutas rojas y negras sobre colchón especiado donde pelea desde el fondo por un lugar más protagónico una sutil pirazina, que se muestra pero en dosis agradables. Cierran toques tostados y ahumados. En boca, este Cabernet Franc estructurado y con mucho cuerpo no pasa desapercibido, pero los taninos sedosos le aportan una cuota de elegancia. A medida que avanza se potencian aromas de ciruela madura. Final de larga persistencia. La madera está presente tras sus 14 meses en barricas de primer y segundo uso, pero muy bien integrada, alumbrando así un ejemplar "world friendly" que responde a la tendencia internacional actual.

Siesta Cabernet Franc 2009 - Bodega Ernesto Catena Vineyards - Precio sugerido: $145 botella 750 cc y $79 botella 500 cc.
Nueva añada para un clásico que no se puede dejar pasar por alto. Esta cosecha 2008 se muestra súper expresiva en nariz, donde compiten por el cartel notas de frutas negras, toques tostados y notas de pimiento asado, acompañado por trazos balsámicos. En la boca es un Cabernet Franc de gran estructura, con taninos dulzones y sedosos, compensados con una alta acidez que le da un touch de frescura. En el medio de boca se potencian ese inconfundible pimiento asado y se percibe algo de cuero. Final largo e intenso pero sin resignar elegancia.

Lagarde Guarda Cabernet Franc 2009 - Bodega Lagarde - Precio sugerido: $110
Este ejemplar, que registró un paso de 12 meses por barricas de roble francés y un año de estiba en botella, se presenta con una muy rica mermelada de frutas rojas bien al frente, acompañado por una madera sutil y algo muy leve de pimiento verde. Al paladar se exhibe como un Cabernet Franc de muy buena estructura, con taninos bien sedosos y un final de larga persistencia, que irá extinguiéndose en la boca a medida que se van desplegando algunas notas tostadas. Eelgante y sofisticado, de punta a punta. 

Melipal Cabernet Franc 2009 - Bodega Melipal - Precio sugerido: $75
Es uno de los últimos Cabernet Franc que lanzaron en el mercado interno. Se trata de un vino elegante, al que hay que darle un tiempo en la copa para que se exprese. Y cuando lo hace, premia con una rica fruta roja y notas tostadas, y con un touch de pirazinas muy leve. Todo en orden y en su punto justo. Al paladar se presenta con taninos firmes y maduros, acompañados por una buena acidez. Hacia el final, de persistencia media, irán surgiendo notas de chocolate, de la mano de su característica fruta. Como nota al pie, cabe destacar que la bodega cuenta con el asesoramiento de Luis Barraud, uno de los responsables de llevar adelante las riendas de la prestigiosísima bodega Viña Cobos.

Carmela Benegas 2011 - Bodega Benegas - Precio sugerido: $49
En Vinos & Bodegas, para mostrar la versatilidad de esta variedad, decidimos incluir este rosado elaborado con uvas 100% Cabernet Franc y que tiene distintas particularidades: es uno de los pocos rosados hechos con esta cepa en el país, procede de viñedos plantados a fines del siglo XIX y es el resultado del "sangrado" de las uvas para vinos de guarda de la bodega. En nariz se muestra bastante expresivo, con una rica fruta roja fresca. En boca es un vino grácil en extremo, con un nivel de acidez equilibrado que le confiere una cuota de frescura. Es persistente pero bastante delicado, con lo cual, esta etiqueta se vuelve una aliada de lujo para una previa, acompañada por una selección de quesos livianos, evitando sabores muy potentes para no quitarle protagonismo. Detalle: es uno de los pocos rosados que conserva el corcho y no cede a la tapa a rosca.

Fuente: iprofesional.com

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina