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viernes, 16 de abril de 2010

Polémica por el tema del color

La cosecha de uvas está por finalizar. En el seno del INV, los técnicos del organismo y las entidades de la industria se reunieron para ver en qué número cerrará el color para este año.

Con dos cosechas (2009/2010) muy pobres, la atención se ha fijado en los vinos tintos. La falta de stock sumada a la retención real que existe en el mercado, hace que las existencias sean muy acotadas. Por esta razón, el lunes pasado, se reunió en el INV, la comisión asesora técnica del organismo para ver cuáles eran las posiciones de las entidades al respecto.

La discusión sobre las unidades de color mínima que debe tener un vino al salir de la bodega, se remonta al año pasado, cuando se pidió que se dejara sin efecto por un año, la Resolución INV Nº C. 09/2008 que preveía que este número se fijara tanto para 2009 como para 2010 en 500 unidades de color.

En enero de este año, Bodegas de Argentina pidió nuevamente que el número se fijara en 400 unidades de color, al igual que en 2009. No obstante, dos entidades de San Juan (Viñateros Independientes y Federación de Viñateros) fijaron su posición en 500 unidades, argumentando que de este modo, protegen el precio del vino.

Consultado sobre este tema por Día a Día del Vino, el gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Horacio Ripalta, indicó que es un tema muy complejo. "Después de la reunión del día lunes, hemos quedado a la espera de los datos del INV sobre la marcha de la cosecha, para realizar una reunión con nuestros asociados y fijar posición".

El presidente del INV, Guillermo García, indicó: "vemos que hay una necesidad de mantener el tema en discusión en tanto no estemos más cerca del cierre de la cosecha y podamos hacer una determinación precisa de los meses de stocks con que contamos".

En tanto, varios dirigentes, esbozaron que la puja quedaría enmarcada entre las 450 y 500 unidades de color, con un 10% de tolerancia, ya que el año pasado, la mayoría de los establecimientos sobrecumplieron el límite impuesto.

Una cuestión comercial

Uno de los temas que quedó sobrevolando entre los representantes de las entidades es si esta discusión se tiene que dar dentro del ámbito del INV. Desde Bodegas de Argentina, su presidente Ángel Vespa indicó que es "una cuestión comercial". En coinciencia con esta afirmación, Ripalta afirmó que "son los establecimientos quienes deben decidir si tienen clientes que aceptan este tipo de vinos, no el instituto. Muchos hablan de que las unidades de color definen la calidad del vino, pero en realidad, se puede tener un vino como mucho color, pero de calidad inaceptable".

La carta presentada por Bodegas de Argentina

Señor Presidente
Instituto Nacional de Vitivinicultura
Cont. Guillermo García

De nuestra consideración:

Nos dirigimos a Ud. con referencia a la Resolución I.N.V. Nº C. 09 / 2008. En la misma se indica que a partir de la liberación de los vinos de la cosecha 2009 y anteriores, los vinos tintos destinados al mercado interno deberán tener no menos de 500 de índice de color.

La mencionada resolución fue suspendida, por la Resolución INV Nº C. 31 / 2009, hasta la fecha de liberación de los vinos de la cosecha 2010.

Bodegas de Argentina, por nota de fecha 5 de junio de 2009, solicitó la derogación de la Resolución I.N.V. Nº C. 09 / 2008. En la misma fundamentábamos nuestra solicitud en aspectos conceptuales de regulaciones al producto. Hoy, a esos conceptos, se suma el hecho de haber continuado la tendencia hacia el consumo de vinos tintos, lo que profundizará la falta de abastecimiento de vinos tintos para el mercado de consumo, de acuerdo a las proyecciones realizadas por ese organismo.

Mediante la presente, volvemos a solicitar la derogación de la Resolución INV Nº C. 09 / 2008. Por lo expresado precedentemente y por los fundamentos de nuestra nota de fecha 5 de junio de 2009 que adjuntamos.

Natamicina

Durante la conferencia de prensa, también se hizo extensiva un misiva donde el presidente del INV indicaba los avances de la puesta en marcha de un cromatógrafo líquido de Ultra Performance para detectar la presencia de Natamicina hasta un límite de un microgramo por litro. Este aparato estaría en funcionamiento en los próximos días y serviría para realizar controles en los vinos de exportación.

Fuente: Area del Vino

jueves, 20 de agosto de 2009

Una cuestion de color ......


En el momento de catar un vino, el primer sentido que utilizamos es la vista. A través de su aspecto y color, el vino nos ofrece una primera información acerca de su naturaleza y estado, lo que nos ayudará posteriormente en el análisis olfativo y gustativo. De todos los estímulos que recibe el ojo ante un vino, el más importante y potente es el del color, que indicara la edad, cuerpo y carácter.



El color del vino procede, en primer lugar, de las uvas que contienen en los hollejos dos clases de sustancias: unas de color amarillo, las antoxantinas, y otras de coloración roja, las antocianinas, más o menos moradas. Estas dos sustancias dan colores variados que van desde los amarillos, rosados o rojos, hasta violetas, morados y azules. En las uvas blancas existen solo antoxantinas, mientras que en las tintas hay antoxantinas y antocianinas conjuntamente..

La materia colorante de las uvas esta encerrada dentro de las células de los hollejos, y no sale de ellas hasta que rompemos la piel del grano y, por maceración, el color se va difundiendo en los mostos. Al color básico aportado por las uvas se añaden los efectos de la elaboración, crianza, paso del tiempo y enfermedades o defectos..

Para apreciar correctamente el color debemos contar con una superficie de color blanco que nos permita contrastar ese color, y lo ideal es que sobre la copa incida la luz natural. Lo primero que hay que detectar en el color es su intensidad, que nos dará una idea aproximada del cuerpo. La intensidad se mide por <>: así, un vino puede ser de media capa o doble capa. También se puede hablar de un vino <> cuando tiene una capa ligera. El matiz nos indicara la evolución de un vino. Por ejemplo, un vino joven tendrá matices verdosos si es blanco, frambuesa en el caso de tratarse de un rosado o violáceos si es tinto. Por el contrario, matices dorados indicaran un blanco maduro, frutilla oscura un rosado evolucionado, y teja, un tinto con crianza. Si los matices son ambarinos, de damasco o marrones, posiblemente el vino este pasado. La vista juega un papel primordial, no solo predispone a degustar un vino por la belleza de sus colores, sino que es una fuente clave de información que nos va a decir si el vino es joven o ha alcanzado ya su madurez, si ha sido elaborado correctamente o sufre ciertas enfermedades..

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina