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viernes, 12 de abril de 2013

"En lugares de alta cocina la figura del sommelier ya está incorporada"

La representante argentina recibió el puesto 11º en el Concurso ASI Mejor Sommelier del Mundo, que se llevó a cabo en Tokyo, Japón. Aquí cuenta su experiencia y el futuro de esta profesión que está creciendo fuertemente. 

Paz Levinson, que ha obtenido también el título de Certified Sommelier de la Corte de Master Sommeliers, participó en el Concurso ASI Mejor Sommelier del Mundo, que se llevó a cabo en Tokyo, Japón, recibiendo el puesto 11º, mientras que Paolo Basso obtuvo el primero lugar.
Levinson tiene en su haber diversos resultados, como es el de haber sido la ganadora del Concurso Vino Argentino, un buen vino Mejor Sommelier de la Argentina 2010 y de obtener el cuarto puesto en el Concurso Mejor Sommelier de las Américas 2012 realizado en Bento Gonçalves, Brasil.

Esta representante de Argentina, trabaja en restaurante, en la docencia y en la comunicación. Actualmente se encuentra viajando y trabajando al mismo tiempo. Su último trabajo fue en China donde tuvo la oportunidad de trabajar en Colagreco Shanghai y conocer el paladar de los chinos y de gente que viaja a ese destino. Además, está haciendo consultorías de cartas para diferentes restaurantes de Buenos Aires.

¿Cómo fue el mundial? ¿Cómo te sentiste?

Era mi primera vez en un mundial así que para mí fue todo nuevo. Estuvo muy bien organizado y fue impresionante la cantidad de candidatos y de gente que viaja para vivir el evento. También era la primera vez que viajaba a Japón, así que eso fue nuevo con el atractivo que organizó el mundial para que coincidiera con la primavera y la floración de los cerezos.

El primer día de prueba y prácticas fue largo y difícil y a la noche anunciaron a los semifinalistas. Las cenas estaban diseñadas también en función de Sakura, la floración de los cerezos, así que todo pensado, todo fue muy japonés.

Me sentí contenta de participar y estar viviendo la experiencia, agradecida con la AAS por ser una Asociación seria que realiza concursos en Argentina y se ocupa que el candidato esté en la fecha en los concursos internacionales (hay países que les cuesta cumplir y el candidato no llega por diversas razones), también agradecida con mi novio y mi familia que me ayudaron mientras estudiaba.

¿Cómo ves que está posicionada esta profesión en Argentina en relación al resto del mundo?

Había candidatos de más de cincuenta países y no tuve la oportunidad de hablar con todos. Independientemente de eso creo que en Argentina tenemos un nivel alto, como quedó demostrado por el ranking, aunque tenemos que seguir trabajando. Es importante, tanto a nivel personal como a nivel de la Asociación Argentina de Sommeliers ­que es una asociación civil sin fines de lucro y no cuenta todavía con la infraestructura necesaria para competir con la elite de las asociaciones de sommeliers del mundo­, contar con el apoyo de empresas del sector e  instituciones relacionadas con el vino, el turismo, la promoción de la marca país, etc. Tuve la suerte de que la AAS, una empresa y un amigo de la industria vitivinícola se sumaron con dinero y pasajes para cubrir necesidades básicas para viajar a UK y probar vinos. El resto, por ahora, lo vengo financiando con la ayuda de mi familia, trabajos previos y actuales en China. La mayor parte de los sommeliers semifinalistas cuentan con entrenadores, asistentes, e infinidad de vinos y productos para degustar permanentemente a su alcance. Tenemos el potencial para seguir mejorando, pero es necesario que nosotros ­los sommeliers y la AAS­, y el sector vitivinícola nos fijemos objetivos comunes y trabajemos de manera articulada para lograrlos.

¿Qué es lo que crees que aún le falta a los sommelier de Argentina?

Creo que tenemos más de lo que nos falta. Somos un caso parecido a Italia o Francia en el sentido de que si uno va a Francia va a tomar vino de Francia, lo mismo con Italia. La diferencia es que si un sommelier francés quiere ir a Alemania o a Italia está sensiblemente más cerca y es más fácil. O tienen exposiciones del vino enormes donde ir con sólo dos horas de vuelo o incluso menos. Entonces estamos en clara desventaja desde ese punto de vista porque nos cuesta mucho viajar y recibir apoyo.

Un sommelier de Estados Unidos o de China tiene la posibilidad de viajar porque las bodegas los invitan ya que los mercados donde trabajan son muy grandes. En cambio a un argentino no lo van a invitar ya que se sabe que Argentina no es un gran mercado para la venta de vinos extranjeros.

¿Cómo te preparaste para este mundial?

Me enteré que iba al mundial a fines de octubre por lo que no tuve tanto tiempo para procesar la información. Por suerte me había preparado para el concurso de Américas y eso ayudó. El tema es que fin de año en Argentina es un caos de trabajo y de cierre de cosas. Siempre noviembre y diciembre para mí son meses de pico de trabajo. Después a fines de diciembre me fui a China y recién me pude poner a estudiar a mitad de enero en Shanghai mientras trabajaba en Colagreco y procesaba el hecho de estar por primera vez en Asia.

Me costó el tema de tener a la gente con la que estudio muy lejos (María Barrutia, Flavia Rizzuto, Mariana Achaval, Clara Miguens, ellas siempre tienen un momento para ayudarme o tomarme examen). Por suerte pude viajar, con bastante esfuerzo, a Inglaterra a TerraVina de Gerard Basset y pasar un mes entrenando y trabajando a diario. En marzo conocí a Jean Marie Pratt, un gran sommelier francés, que empezaba a trabajar en Shanghai y él me ayudó a entrenar los últimos días. Entonces por un lado fue un trabajo algo solitario y por el otro intentaba buscar gente que me ayude y evalúe.

¿Cuáles son tus objetivos a partir de ahora?
Mis objetivos próximos son seguir estudiando y completar mis estudios sobre el vino con exámenes internacionales reconocidos en el mundo.

¿Cuáles son las ventajas de que un restaurante tenga sommelier?

Creo que cada vez hay más empresarios que buscan tener un sommelier para manejar el vino de su restaurant y creo que es la mejor decisión. Un sommelier está en constante contacto con nuevos productos, enólogos, etc. y eso le da más cintura para proyectar un plan de trabajo con el vino más serio.

En lugares de alta cocina la figura del sommelier ya está incorporada. El cliente argentino espera que venga el sommelier y siente mayor confianza al pedir un vino costoso. Incluso está más abierto a que el sommelier pruebe un poco de su vino para asegurarse que está en perfectas condiciones que en otros países.

¿Ha crecido la demanda de sommelier en Argentina?

Creció mucho la demanda y eso nos damos cuenta desde Cave. Todo el tiempo hay empresas que piden sommeliers o gente especializada. No sólo restaurants sin también bodegas, vinotecas,  medios. 

Fuente: Area del Vino

miércoles, 3 de abril de 2013

Una argentina participará en Japón del concurso que elige al mejor sommelier del mundo

La sommelier Paz Levinson representará a Argentina en la decimocuarta edición del Concurso ASI Mejor Sommelier del Mundo, que se llevará a cabo en Tokyo, Japón entre los días 26 al 29 de marzo.

Paz Levinson, que ha obtenido también el título de Certified Sommelier de la Corte de Master Sommeliers, clasificó para participar de esta competencia internacional luego de resultar ganadora del "Concurso Vino Argentino, un buen vino Mejor Sommelier de la Argentina 2010" y de obtener el cuarto puesto en el Concurso Mejor Sommelier de las Américas 2012 realizado en Bento Gonçalves, Brasil, en el que compitió con los mejores sommeliers del continente americano.

En esta oportunidad, Paz viajará en compañía de Andrés Rosberg, presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) y presidente -recientemente electo- de la Alianza Panamericana de Sommeliers (APAS).

Previo a su viaje a Japón, Paz Levinson se encuentra en Shanghai, China, trabajando como sommelier para Único/Colagreco, bar y restaurante franco-argentino del célebre cocinero homónimo.

Asimismo, como parte de su exigente programa de preparación y con el apoyo de M Buenos Aires y la AAS, realizó una pasantía durante el pasado mes de febrero en el TerraVina Hotel y restaurante en Inglaterra, junto a Gérard Basset, ganador de la anterior edición de esta competencia mundial, Master Sommelier, Master of Wine, y flamante Man of the Year 2013 de la prestigiosa revista especializada en vinos Decanter.

"Estamos muy entusiasmados con esta nueva participación a nivel mundial que no sólo muestra al mundo el potencial de Argentina, sino que además es una instancia de crecimiento de la sommellerie argentina toda, por la difusión de los detalles de la contienda -que inspiran a nuestros profesionales-, como así también por la experiencia que gana Paz, quien además es docente y formadora de sommeliers en Argentina", declaró Andrés Rosberg, presidente de la AAS.

Fuente: iprofesional.com

jueves, 18 de octubre de 2012

Agustina De Alba es la mejor sommelier de Argentina

Durante la final del Concurso Vino Argentino Mejor Sommelier de la Argentina 2012, Agustina De Alba, resultó ganadora por segunda vez en su historia del Concurso Mejor Sommelier de Argentina.  La ganadora ya se había alzado con el titulo en 2008 cuando se convirtió en la mujer más joven en ganar el concurso. 

La cita fue en el NH City en Buenos Aires y durante tres horas, los finalistas debieron sortear pruebas prácticas en temas como servicio, cata, vitivinicultura, gastronomía, geografía vitivinícola y cultura general, además de probar sus conocimientos sobre procesos de elaboración, producción y consumo de los más diversos productos y bebidas de todo el mundo.

El Mejor Sommelier de Argentina 2012  representará al país en el  Concurso Mejor Sommelier de las Américas -Bento Gonçalves, Brasil, del 22 al 24 de octubre- junto con Paz Levinson, Mejor Sommelier de la Argentina 2010. Entre Paz Levinson y el ganador 2012 (de acuerdo a quien tenga mejor performance en Brasil) estará el representante de Argentina en el "Concurso ASI Mejor Sommelier del Mundo" que se realizará en Japón en 2013.

Fuente: Area del Vino

jueves, 13 de septiembre de 2012

Andrés Rosberg: "Los sommeliers argentinos tienen una pasión a prueba de balas"

El currículum de Andrés Rosberg es amplio y frondoso: es miembro co-fundador y actual presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS). También es secretario de la Alianza Panamericana de Sommeliers y usualmente participa como jurado en numerosos concursos de la Argentina y en países como Uruguay, Chile, Brasil, Bulgaria y Grecia.

Además, tiene una larga experiencia en la "trinchera", es decir, en el servicio, en lugares reconocidos, como el Gran Bar Danzón o en Villa Hípica, cuya carta le valió un reconocimiento por parte de la revista Wine Spectator. Su gusto por estar en contacto con los consumidores no lo abandonó: en la actualidad se desempeña como sommelier ejecutivo del restaurante HG de Fierro Hotel. 

Paralelamente, Rosberg se hace tiempo para enseñar y hasta para liderar dos empresas vinculadas con el mundo vitivinícola: Entaste, la compañía que implementa cartas de vinos en tablets, y Fideicomiso Los Arbolitos, un viñedo que nuclea a inversores en el Valle de Uco.

De la mano de este background, Rosberg es una de las personalidades con más chapa a la hora de analizar el presente de la sommellerie en el país.

En este contexto, el experto accedió a dialogar con Vinos & Bodegas para trazar una radiografía sobre la profesión, los desafíos vigentes, la necesidad de aumentar el consumo diario de vino y por qué, si bien se dedica a la producción de uvas, todavía no está en sus planes tener una bodega propia.

-¿Hay riesgo de que se produzca una saturación de sommeliers en la Argentina?
-En verdad no puedo decir si hay riesgo de saturación del mercado de la sommellerie en Argentina o no. No sé si es algo que se pueda mensurar con certeza, y, además, la verdad es algo que no deja de estar atado a múltiples variables, empezando por la marcha de la economía, por ejemplo. Sí es cierto que hace años, cuando daba mis primeros pasos, sentí temor por lo que podría pasar cuando las nuevas camadas de sommeliers egresaran, pero se fue dando un proceso más o menos natural de incorporación de estos nuevos profesionales. Hoy hay decenas de restaurantes con sommeliers -creería que más de cien en todo el país, fácilmente. En un punto, también la función del sommelier se fue ampliando, y nos encontramos con sommeliers trabajando no solo en gastronomía, sino también en docencia, turismo, ferias de vinos, vinotecas, consultorías, prensa, exportación de vinos, degustación y hasta en rubros complementarios al vino como el aceite de oliva, la yerba mate, la coctelería, el chocolate, el té y otros. Finalmente, varios han encontrado trabajos en el extranjero, convirtiéndose en grandes embajadores del vino argentino. Uno trabaja para que cada vez más restaurantes y hoteles contraten sommeliers, y queda mucho por hacer al respecto, pero es un proceso que se viene dando.

-Las bodegas también vienen sumando profesionales a sus cuadros...
-Las bodegas van incorporando sommeliers a su fuerza de venta, a las capacitaciones de personal de restaurantes, a las áreas de turismo, a sus equipos de difusión, etc. Esto tiene una influencia muy positiva tanto en la vitivinicultura como en el turismo y la gastronomía, por poner un par de ejemplos.

-En ese sentido, hubo una evolución importante en los últimos años en el mercado...
-Exacto, hoy suena casi raro recordar que hace once o doce años no existían los restaurantes con sommeliers... La gente no sabía qué significaba el término, no existían los copones de cristal, el vino se servía a temperaturas más apropiadas para la sopa que para esta noble bebida. En fin... el desarrollo ha sido notable.

-¿Qué opinás de las publicidades donde se caricaturiza el rol del sommelier?
-En el principio, cuando comencé mi carrera, nadie sabía lo que era un sommelier. Más aun, a menudo la gente confundía el término con sommier. Después la profesión comenzó a tener prensa, y aquellos que estaban en la industria a entender de qué se trata el asunto de la sommellerie. A menudo, sin embargo, esa cobertura de prensa no era necesariamente buena: aún recuerdo muchas de las primeras notas de prensa que se publicaban, en las que se criticaba a los sommeliers. Era lógico: era una profesión nueva, que tenía que encontrar su espacio, su eslabón en la cadena, y el resto del mundo tenía que adaptarse.

Hoy hay cientos de personas trabajando en este oficio, exportamos sommeliers y formamos a muchos de los futuros sommeliers de los países vecinos. Por eso la sommellerie argentina es cada vez más sólida y respetada tanto en casa como a nivel internacional. El sector vitivinícola ha legitimado la profesión repetidas veces, las notas de prensa en general hablan bien de la sommellerie, y de repente ser sommelier es tan cool en el imaginario colectivo que una gaseosa líder de mercado desarrolla una campaña publicitaria entera alrededor de la figura del sommelier, que de paso logra que hasta la última Doña Rosa de la Argentina comprenda a qué se dedica un sommelier... ¡Y en el proceso, además, incluso contratan a un sommelier de la AAS como asesor! 

-Es decir que este tipo de publicidades no son un retroceso...
-Si vivimos en un marco sociocultural en el que la gente utiliza cada vez menos términos al hablar, y en pocos años logramos imponer la palabra sommelier en todo el país y que todo el mundo, independientemente de su clase social, la reconozca, no las consideraría un retroceso. Además, uno de los prejuicios más comunes respecto de los sommeliers es que somos snobs o inabordables, y en un punto presiento que la pizca de humor hace mucho por desarmar esa imagen. Si podemos reírnos un poco de nosotros mismos tal vez veamos que esa campaña hace que la gente se acerque a la sommellerie -y, por ende, al vino- con menos prejuicios, con lo que ganamos todos.

-Más allá de todo el crecimiento que vivió la profesión, a nivel ingresos, ¿está bien pago el sommelier en la Argentina?
En el plano salarial es como en casi todos los rubros: Hay mejores y peores empleadores, así como hay mejores y peores empleados. La profesión del sommelier es muy exigente. Aquellos que trabajan en restaurantes saben que muchas veces no existen feriados, fiestas ni fines de semana, que las horas de trabajo son largas, y que las condiciones son duras. Como en muchas otras profesiones, también, el ambiente es competitivo y los primeros pasos demandan mucho esfuerzo, pero también es cierto que es un métier apasionante, y un camino de ida para casi todo el mundo. En cualquier caso, en general a todos nos gustaría ganar un poco más, y trabajamos para que así sea, pero también hay que poner las cosas en perspectiva: si se mira lo que ganan en promedio docentes o médicos, que tienen una enorme formación académica, por poner un ejemplo, no nos podemos quejar. Además, y a pesar de que haya que esforzarse, de que algunos la tengan complicada, y de que a veces nos gustaría que las condiciones fueran mejores, si se tiene en cuenta que cada vez somos más los que vivimos y crecemos gracias a esta profesión, creo que la perspectiva no es para nada mala, y, para algunos, incluso, es muy buena.

-Por el salario y los horarios recientemente marcabas que es viable trabajar como sommelier solamente hasta los 40 años. ¿Esto es en la Argentina en particular o en buena parte del mundo en general?
-Esa mención hacía referencia, principalmente, al trabajo como sommelier en servicio en restaurantes y hoteles, que es muy demandante a nivel físico y a veces interfiere con el proceso de formar una familia, criar hijos, etc. Esto es así en todo el mundo, más allá de que, obviamente, en general en los países desarrollados las condiciones son mejores que en los subdesarrollados. En Argentina hay, sin embargo, dos factores que complican un poco el panorama. El primero es que la gente cena tarde, lo que retrasa el horario de cierre de un restaurante. El segundo es mucho más complejo y, hasta donde sé, único en el mundo, y tiene que ver con que muchas bodegas regalan cantidades importantes de vino a algunos restaurantes. Eso a su vez lleva a que los dueños armen sus cartas de vino en función de esos "regalos", en lugar de permitirle al sommelier elegirlos de acuerdo a su calidad -y se sabe que las compensaciones laborales van de acuerdo a la responsabilidad, por lo que este esquema ralentiza el desarrollo del salario de los sommeliers. Por otro lado, y en defensa de los restauranteurs, también es cierto que es realmente difícil hacer que un restaurante cumpla con todos los requisitos legales y sea rentable en nuestro país, y que, en general, el vino se recarga bastante menos que en otras latitudes en las que para fijar el precio se llega a multiplicar el costo por cuatro o más. Con todo, también la restauración es una pasión, y cada vez son más los sommeliers que abren sus propios restaurantes o wine bars y hacen de esta carrera su modo de vida.

-Un punto flaco en la formación de profesionales es el cada vez más difícil acceso a etiquetas importadas. ¿Esto pone a la Argentina en algún tipo de desventaja o no?
-Cada país tiene sus flancos fuertes y sus lados más débiles. En Francia, por ejemplo, no le prestan tanta atención al resto del mundo. En Canadá la oferta es limitada por los monopolios. En Escandinavia no cuentan con una industria vitivinícola que apoye el desarrollo de la profesión como acá. En Argentina es complejo conseguir vinos importados, es cierto -al igual que en la gran mayoría de los países que son grandes productores de vino-, pero tenemos una industria que apoya el desarrollo de nuestra profesión. El nivel académico de nuestros sommeliers es de los más altos de la región, nuestros sommeliers tienen una pasión a prueba de balas y se las ingenian para ir degustando etiquetas del mundo a toda costa. Por último, en los hechos, el tipo de cambio viene ayudando a las importaciones de vino. En los últimos dos años, al igual a que a fines de los años noventa, la sobrevaluación de nuestra moneda generó un crecimiento fuerte de los importados. Habrá que ver cómo impactan ahora los controles de cambio y la restricción de las importaciones, que presumo harán aún más compleja la importación y la formación de nuestros sommeliers -tanto por el menor acceso de botellas importadas en Argentina como por la creciente dificultad para viajar al exterior- pero una cosa es segura: nuestros sommeliers seguirán insistiendo. 

-¿Cuál es tu visión de los enólogos 2.0, que están hiperconectados y con fuerte presencia en las redes sociales, comunicando aciertos y hasta errores?
-Estamos todos adaptándonos a estos cambios, que son permanentes, y tal vez haya que esperar un tiempo hasta poder hacer un análisis completo. Prima facie, sin embargo, me parece fantástico que la gente le pueda hacer preguntas a los enólogos o a los sommeliers por twitter, que las distancias se acorten, que el vino deje de ser algo reservado para conocedores solamente. Hay algo profundamente democratizador en todo esto.

Lo que no me parece tan positivo es que la gente utilice blogs y otras herramientas comunicacionales para criticar vinos o restaurantes de manera anónima. Ahí se confunden los enunciados. Las valoraciones de la gente que sabe de lo que habla se mezclan con las de los improvisados y, si bien están los que opinan de buena fe, abundan las improvisaciones, las operaciones de aquellos que quieren dañar a su competencia, y muchas otras yerbas.

Su mirada sobre el vino argentino
Más allá de su rol como sommelier, tal como se destacó más arriba, Rosberg también tiene una pata en el negocio del vino como director general del Fideicomiso Los Arbolitos, una finca de más de 400 hectáreas en pleno corazón del Valle de Uco donde, además de producir uvas destinados a vinos de alta gama, está llevando adelante un proyecto inmobiliario.

Además, el presidente de la AAS también es director de Entaste, una empresa dedicada a darle una vuelta de tuerca al servicio del vino en los restaurantes, con la implementación de cartas en formato tablet, las cuales ya están presentes en los principales puntos gastronómicos de la Argentina y de algunos países limítrofes.

En este contexto, Vinos & Bodegas lo consultó sobre el creciente debate sobre los altos niveles de alcohol y la marcada presencia de la madera en los vinos argentinos, según se desprende del consenso casi generalizado entre enólogos y expertos del exterior, en cada visita que realizan al país.

Al respecto, Rosberg opinó que "hay miles de productores, y millones de consumidores... Cada uno debería hacer lo que quiere, y lo mejor que puede, ¿no? El terruño también influye: es tan ridículo pedir un vino con bajo alcohol en Salta como pretender un vino concentrado y con mucha estructura en el Norte de Europa. En los hechos, la diversidad de la vitivinicultura argentina, a nivel de variedades, tipos de suelo, latitudes, altitudes, climas, prácticas, etc. es una de las grandes fuerzas de nuestro país. La coexistencia de distintas culturas y visiones de agrega color, matices, complejidad. Por supuesto que es mejor si un vino no tiene un alcohol muy quemante y no parece un bourbon de tanta madera. Pero más allá de eso, no me parece que sea una discusión muy relevante".

-¿Qué opinás del relanzamiento del "vino turista"? ¿Ayudará a impulsar el consumo más masivo?
-La verdad es que soy un poco escéptico al respecto, aunque espero equivocarme. Mi sensación es que si hubiera funcionado en los años setenta, no se hubiera dejado de aplicar, ¿no? Y si no funcionó entonces, ¿por qué funcionaría ahora? En los hechos, además, el foco del consumo varió mucho, la gente pasó de buscar cantidad a buscar calidad... Veremos cuáles son los resultados de esta vuelta del "vino turista", pero mi impresión es que nada ayudaría a recuperar el consumo masivo más que hacer que el vino sea más accesible y de mejor calidad. Si el vino sale el doble que la cerveza y encima no es de gran calidad, difícilmente logremos revertir esta tendencia. Por último, hay ámbitos que creo que se están desaprovechando. ¿No sería interesante armar una campaña para que la pizza vuelva a ser acompañada con vino, o que Aerolíneas Argentinas, que apoyó el lanzamiento de la campaña "Vino Argentino Bebida Nacional" -que me pareció una iniciativa fantástica-, sirviera vino argentino en sus vuelos de cabotaje, por ejemplo?

-Como empresario, si tuvieras que elegir motivos por los cuales te convertirías en bodeguero y motivos por los que no lo harías, ¿qué podrías decir?
-Un viejo adagio de la industria vitivinícola reza que para amasar una pequeña fortuna en el negocio del vino hay que comenzar con una gran fortuna... El negocio del vino es complejo, demanda una enorme y constante inversión en bienes de capital, es riesgoso, de muy largo plazo, y tremendamente competitivo. No hay lugar para improvisados, como queda demostrado por la cantidad de proyectos que quedan a mitad de camino. Dicho esto, también es cierto que la bodega propia es el sueño de muchos. La imagen bucólica del bodeguero mirando el atardecer sobre los viñedos con una copa en la mano cual galán maduro de tv pega fuerte en el imaginario colectivo. En un punto me recuerda a la fantasía del restaurante propio, que ejerce una atracción similar. Pero nadie sabe la cantidad de trabajo, destreza y hasta fortuna que hacen falta para que un proyecto de estos sea exitoso. Por algo otra de las máximas del sector, esta vez de la gastronomía, dice que los dos días más felices en la vida de un restauranteur son el día que abre un restaurante y el día que lo cierra...

Por J.D.W. - Editor de Vinos & Bodegas
vinosybodegas@iprofesional.com
(c) iProfesional.com
Fuente: iprofesional.com

viernes, 23 de marzo de 2012

Se presentará el libro "El perfecto Sommelier"

El Ministerio de Turismo de Mendoza & Blend libros, de Terre de Boisson + Comunicación invitan a la presentación del libro "El perfecto Sommelier", escrito por Alejandro Barrientos, sommelier principal del Alvear Palace Hotel y La Bourgnone  y Claribel Terré Morell, periodista y consultora  gourmet de origen cubano.

El evento se realizará el viernes 23 de marzo a las 11.30, en el Hotel Intercontinental (Boulevard Pérez Cuesta 3292 - Guaymallén - Mendoza).

El libro tiene prólogo del francés Michel Rolland, uno de los winemaker más importantes en la industria del vino internacional, principal impulsor de la fama que hoy  tienen los vinos argentinos y Marina Beltrame, directora de la Escuela de Sommeliers Argentina.

Fuente: Area del Vino

miércoles, 18 de mayo de 2011

Los sommeliers argentinos, entre los más capacitados a nivel mundial


El miércoles 11 de mayo, dentro del marco del acuerdo alcanzado con la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS), la Court of Master Sommeliers (CMS) realizó la entrega de diplomas correspondientes a los exámenes que se llevaron a cabo en Buenos Aires entre el 9 y el 11 de mayo, en el Hotel Panamericano Buenos Aires.

Este es el segundo año consecutivo que los sommeliers de la región tuvieron la oportunidad inigualable de rendir los exámenes para los dos primeros niveles de los cuatro que completan el programa de la CMS.

La Court of Master Sommeliers es una de las instituciones académicas más reconocidas en el mundo del vino y la gastronomía.

Fundada hace 40 años para fomentar la mejora de los estándares en el conocimiento de bebidas y su servicio en hoteles y restaurantes, hoy en día sus exámenes son reconocidos internacionalmente. El diploma de Master Sommelier es el título de más peso en el ámbito de la sommellerie internacional y permite agregar las letras MS detrás del nombre de quien lo obtiene.

Brian K. Julyan, cofundador y Director Ejecutivo de la CMS; Evan Goldstein, Master Sommelier desde 1987, y Keith Goldston, uno de los más jóvenes Master Sommeliers en el mundo, fueron los representantes de la Corte que estuvieron a cargo de dictar el curso del Nivel I y de tomar los exámenes del Nivel I y II.

Luego de la entrega de diplomas, Brian Julyan destacó que "el nivel de los asistentes de este año alcanzó el promedio más alto con respecto al resto del mundo. Estamos muy impresionados con el alto nivel técnico, la actitud en el servicio de mesa y la manera en que se relacionan con el cliente. Los candidatos demostraron una gran pasión y entusiasmo por el vino".

Con respecto a las expectativas del mercado del vino en Argentina, Julyan afirmó que "espera que la industria vitivinícola respete y reconozca la profesión como ocurre en el resto del mundo, ya que un buen sommelier mejora las ventas".

Por su parte, Evan Goldstein afirmó que el "el nivel de los participantes de este año fue muy alto y demostraron un gran compromiso con la hospitalidad y el creciente rol del sommelier en la dinámica industria vitivinícola argentina. Los sommeliers que se presentaron demostraron tener el deseo de alcanzar el nivel de estudios de MS. Argentina es el país con más sommeliers recibidos en Sudamérica y es un ejemplo a seguir."

Para Andrés Rosberg, Presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers: "Estamos muy contentos con los resultados obtenidos este año. El acuerdo establecido con la CMS, permite consolidar la profesión en toda Sudamérica, evitando que nuestros sommeliers tengan que viajar a EE.UU. o el Reino Unido para alcanzar este título de validez internacional. Hemos recibido en Buenos Aires a candidatos de países vecinos, lo que fortalece los lazos entre destacados profesionales de nuestro continente."

Fuente: iprofesional.com

jueves, 12 de mayo de 2011

“El sumiller no debe olvidar que forma parte del personal de sala y de que no es enólogo”

“El sumiller no debe olvidar que forma parte del personal de sala y de que no es enólogo”

Josep Roca (en la foto) recibirá el premio especial al Fomento de la Calidad en la Restauración en FENAVIN 2011. La feria acoge la V edición de estos galardones, convocados por la hostelería nacional, que también organiza en la Feria una mesa redonda sobre la formación del sumiller. Participa Mariano Castellanos, director honorífico de AMYCE (Asociación Nacional de Maîtres de Hotel y Camareros Españoles ).

La labor del sumillier es valorada como de gran importancia y así se transmite en esta jornada dedicada al Fomento de la Calidad en la Restauración en FENAVIN 2011.En la foto-collage, profesionales de destacada actuación reconocidos internacionalmente.

Un año más, la Hostelería y Restauración tienen un papel protagonista en la Feria Nacional del Vino, FENAVIN 2011, que se celebrará en Ciudad Real del 10 al 12 de mayo. En primer lugar, el día 11 se celebrará la entrega de los V premios al Fomento de la Calidad en la Restauración, que bianualmente otorga la Asociación Nacional de Maîtres de Hotel y Camareros Españoles (AMYCE).

El premio especial de esta edición será para Josep Roca, del Celler Can Roca, establecimiento que recientemente ha sido reconocido como el segundo mejor restaurante del mundo según la prestigiosa publicación británica ‘Restaurant’. El encargado de sala y sumiller del restaurante muestra una gran gratitud ante este premio. “Para mí supone ser reconocido en casa, desde la mirada corta, de colega a colega, ¿qué hay más bonito que eso?”, afirma con humildad Josep Roca, que recoge el guante de este premio con el compromiso de convertirse en embajador de la AMYCE y a insistir en que “debe haber una simbiosis entre sala y cocina, en este punto la complicidad es fundamental para tener un hueco en este sector”.

Mientras que Arturo Cantoblanco será reconocido dentro de la categoría de Mejor establecimiento hostelero; la editorial Prensa Ibérica, recibirá el premio como Medio de Comunicación; Silken, como Cadena Hotelera; San Sebastián Gastronomika, como feria y la CECC de Barcelona, como Escuela Superior.

“El sumiller no debe olvidar que forma parte del personal de sala y de que no es enólogo”

El día 12 tendrá lugar la otra actividad que organiza AMYCE. Se trata de una mesa redonda que bajo el título “Escuelas de formación de sumilleres” pretenderá esclarecer cuál es la realidad y el futuro de esta profesión. El periodista agrario José Luis Murcia será el encargado de moderar a representantes de diversos centros docentes como el IFE de Madrid, la Escuela Superior de Hostelería de Artxanda, el Centro Andaluz de Formación Integral de las Industrias del Ocio (CIOMIJAS), el Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL) y el Instituto de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha (IVICAM).

José Luis Murcia considera que lo más importante “es que haya una unificación y una enseñanza reglada en cuanto a la sumillería. Creo que se trata de una profesión necesaria, además el consumo de vino está bajando, por lo cual es fundamental que se promocione, y que se haga bien, desde una voz experta”.

En este punto, Mariano Castellanos, director honorífico de AMYCE, considera que en la actualidad hay “sumilleres muy técnicos, que utilizan un lenguaje complicado ante el cual los clientes se aburren. Un sumiller no puede olvidarse que es un profesional de sala, no un enólogo y que lo que la mayoría de los clientes persigue es disfrutar de un vino, no sacralizarlo y estudiarlo”.

Ambos concuerdan en que la gastronomía y el vino, la cocina y la sala, forman un todo, y que un sumiller tiene que conocer la comida, los productos de temporada y ser capaz de sugerir armonías de unos platos con vinos. Además, “los buenos sumilleres, cuanto más formados están, recomiendan vinos de mejor calidad precio. Al fin y al cabo hay que escuchar al cliente y satisfacerle, y, debido al momento económico, cada vez se tiene más en cuenta este factor”, explica como compendio Murcia.

Fuente: diariodelvino.com

jueves, 16 de septiembre de 2010

Presentan el Concurso Vino Argentino, Un buen Vino Mejor Sommelier de la Argentina 2010

En el Hotel Panamericano de la Ciudad de Buenos Aires se realizará la presentación delConcurso Vino Argentino, Un Buen Vino Mejor Sommelier de la Argentina 2010.

La competencia se realizará los días 2 y 4 de octubre en el mismo escenario de la presentación oficial.

El ganador participará representando al país en la futuras competencias continentales y regionales.

El Concurso MSA tiene por finalidad difundir y promover la profesión del sommelier en la Argentina, y constituye una gran oportunidad para que cada uno de los sommeliers AAS se esfuercen en ser cada día mejores profesionales y demuestren sus habilidades tanto teóricas como prácticas en temas que van desde el servicio, la cata, la vitivinicultura, la gastronomía, la geografía vitivinícola y la cultura general, hasta los procesos de elaboración, producción y consumo de los más diversos productos de todo el mundo.

Del Concurso pueden participar todos los sommeliers miembros de la AAS al lunes 27 de septiembre inclusive, que es la fecha de cierre de inscripción, y tiene un costo por persona de $150.

Fuente: elmalbec.com

martes, 18 de agosto de 2009

Visita de sommeliers de Alemania

Durante una semana Argentina albergará a 7 de los sommeliers más importantes de Alemania, un mercado de gran relevancia, actualmente el 11avo. destino en facturación para los vinos de nuestro país.

La visita programada por Wines of Argentina los llevará a conocer lo mejor de la gastronomía y la vitivinicultura local. Un día en Buenos Aires, necesario para aclimatarse a los “aires argentinos”, será el preludio de la gira del vino que comienza el 18 en Cafayate, Salta. Allí el grupo participará de un seminario Michel Torino con Etchart y Domingo Hermanos.

El almuerzo será en Bodega El Porvenir de Los Andes, con Yacochuya. En la cena participan las bodegas Colomé, Nanni y El Tránsito.

El viaje a San Juan, previsto para el 19 de agosto, comenzará con un almuerzo en Casa Montes, con Finca Las Moras, Callia y Xumek; en Graffigna tendrán un seminario junto a Rewen, La Guarda, Tierra Mayor y Antigua Bodega.

Llegados a Mendoza, el seminario será en Alta Vista con las bodegas Malbec de Ángeles, Achaval Ferrer, Catena Zapata y Foster; el almuerzo está previsto en La Bourgignon, el restaurante de Cap Vistalba junto a Pulenta Estate, Ruca Malen y Terrazas de los Andes. Por la tarde habrá otro seminario en Trapiche, junto a Trivento, Familia Zuccardi, Finca Agostini y Rutina; la cena será en el restaurante de Francis Mallmann con Escorihuela Gascón, Mendel, Los Toneles y Viña Don Martín.

Al día siguiente el grupo conocerá el Valle de Uco: seminario en Clos de los Siete, junto a Monteviejo, O. Fournier y Lurton, almuerzo en Salentein, con Sophenia, Andeluna y Jean Bousquet, y de vuelta a Mendoza cena en Francesco Ristorante con Norton, Viña Cobos, Viñas del Golf y Bodega Crotta.

El final de la gira es en Patagonia, con paso por San Patricio del Chañar, almuerzo en NQN, junto a Familia Schroeder, Bodega del Fin del Mundo, Valle Perdido y Universo Austral. Por la tarde habrá un seminario en la Bodega Familia Schroeder con las mismas bodegas participantes. La cena será en Valle Perdido Winery.

El último día el grupo se trasladará a Río Negro donde habrá un “general tasting” y almuerzo en la bodega Humbero Canale, junto a Noemia y Chacra.

Los grandes protagonistas

Las estrellas de esta semana de promoción son los importantes nombres ligados a la mejor gastronomía alemana.

Mathias Dathan. Desde 1997 es sommelier responsable en restaurantes Michelin, entre ellos Caroussel (Dresden) y Cuadriga (Berlín). Actualmente trabaja de forma independiente en Berlín y es consultado por restaurantes como "Zander”. Escribe en la guía de vinos Gault-Millau.

Hendrik Thoma, uno de los tres sommeliers más famosos e importantes de Alemania, con formación gastronómica. Desde 1995 hasta 2008 fue Chef-Sommelier del Hotel Louis C. Jacob en Hamburgo, 1 estrella Michelin, el hotel más prestigioso de Hamburgo y famoso por su bodega. Ahora trabaja en forma independiente como consultor y escritor y tiene su propio programa en el canal NDR.

Jürgen Giesel. Chef Sommelier del Restaurante Aqua y Hotel Ritz Carlton (Wolfsburg) de 3 estrellas Michelin, Sommelier del año "Impulse“ y Sommelier del año “Frankfurter Allgemeine Zeitung“.

Lidwina Weh. Entre 2005 y 2008 fue Head Sommelier de Jumeirah Emirates Towers, Dubai (Bestes Business Hotel, Middle East) y responsable de 16 restaurantes. Desde 2008 es Chef Sommelier del Hotel Louis C. Jacob en Hamburgo, con 1 estrella Michelin.

Jürgen Fendt, uno de los 3 sommeliers más famosos de Alemania, ganó numerosos premios y concursos; ahora trabaja en un Gran hotel de 3 estrellas Michelin. Desde 1999 es Chef Sommelier en el Restaurant Bareiss, Hotel Bareiss de 3 estrellas Michelin.

Claudio Fusco. Desde el 2007 es Chef-Sommelier del Restaurante “Ente Hotel Nassauer Hof” (Wiesbaden) de 1 estrella Michelin.

Sibylle Herbst. Desde el 2007 es chef Sommelier del Hotel y Restaurantes Ketschauer Hof, un nuevo proyecto de altísimo nivel.


Fuente: Wine of Argentina

miércoles, 18 de febrero de 2009

Servicio del Vino

Entender de vinos, disfrutar de esta noble bebida, no es un tema solo para ilustrados, podemos encontrarlo en tiendas muy sofisticadas, como así también en sencillos almacenes de barrio, el vino no entiende de géneros ni clases, hay para todos los gustos, bolsillos y situaciones.
Lo más importante es acercarnos a esta sorprendente bebida dispuestos a disfrutar de la magia que encierra cada botella que descorchamos. Lo cierto es que existen algunos datos útiles que son herramientas básicas que ayudan al mejor deleite del vino.

Copas y Vinos
Los aromas del vino se aprecian mejor, se expresan más intensamente, cuando lo servimos en copas. Para los tintos jóvenes como para los de guardas largas, las copas de cáliz más grandes son las mejores, mientras que para los blancos se prefieren las más pequeñas. Siempre de tallos o piernas largas. El formato de las copas también define cómo el vino llega y se imprime en nuestra boca.

Recuerde no llenar la copa, lo ideal para los tintos es no superar las 2/3 partes de la copa, para los blancos la cantidad será menor, ya que el vino una vez servido tomará temperatura.

Si además es amante de los vinos espumantes las copas ideales son tipo flauta. Permiten mejor expresión de burbujas y aromas.

Para todos los tipos de vinos, el cristal debe ser transparente y sin caladuras, así podrá apreciar el color y sus matices.

En cuanto a la limpieza y guarda de las copas, es importante no dejarlas secando boca a bajo en paños que le otorguen aromas a humedad. No es recomendable que estén en ambientes con olores fuertes, ni en cajas de cartón. Todos estos aromas pueden afectar al vino que sirvamos.

Otro consejo: limpiarlas con agua tibia y con detergente solo si tienen grasitud. Para el secado tener un paño que no deje pelusas.

La temperatura
Existen temperaturas ideales para servir y beber los vinos, éstas nos permitirán apreciar aromas y agradables sensaciones en boca.
Los vinos blancos secos, se beben entre 8º y 12ºC.
Los vinos blancos dulces deben beberse entre 6º y 8ºC.
Los vinos rosados entre 9º y 12ºC.
Los tintos se beben entre los 14º y 18ºC.
Los espumantes entre 6º y 8ºC.
Los blancos siempre se sirven primero que los rosados y tintos.
Los rosados antes que los tintos.
Los tintos jóvenes antes que los de crianza.
Los espumantes son una excelente opción para comenzar.
Los vinos dulces son buena compañía para postres.
Recuerde que el vino se disfruta si está en buenas condiciones de temperatura, si ocurre que el vino está a mayor temperatura de la sugerida, no dude en colocar la botella en un recipiente con hielo y agua y espere que baje los grados que le pueden estar sobrando.

La ceremonia del descorche
Existen en el mercado diversos accesorios que ayudan a realizar un mejor descorche y servicio del vino.

Los sacacorchos más cómodos para realizar una mejor extracción del tapón, son los llamados de doble palanca o dos tiempos. La mayoría ya traen incorporado una cuchilla cortacápsula.

La forma correcta y estética para quitar la cápsula consiste en: cortar alrededor del reborde del cuello de la botella. Luego colocar la punta del sacacorchos en el centro del tapón y girar lentamente. Extraerlo con cuidado. Idealmente no traspasar ni romper lateralmente el tapón natural, ya que podrían caer partes del corcho en el vino.

En el caso de los vinos espumantes luego de extraer la cápsula y retirar el bozal o morrión de alambre, sujetar con una mano la botella desde la base y con la otra sostener el corcho. Girar lentamente la botella, mientras movemos el corcho para el lado contrario del giro de la botella.

Elegir el vino en el restaurante
La mayoría de los restaurantes tienen sommelier o personal capacitado que podrá sugerirle alternativas al momento de la elección.

Para realizar una adecuada o mejor combinación, deberíamos saber primero lo que vamos a comer y luego elegir el vino.

El vino por copa es otra buena opción que algunos restaurantes ofrecen. Vale decir que un mismo vino puede acompañar bien diferentes platos. Constate que el vino por el que optó, sea de la cosecha que escogió y que esté a la temperatura correcta.


Vinos y ocasiones
La elección de un vino para diferentes ocasiones, demanda cierta exploración a tener en cuenta.

Además de la comida, al vino lo debemos pensar acompañando diversas situaciones. Averiguar la versatilidad de un vino es tan importante como los platos que vayamos a elaborar.

Desde la estación del año, las costumbres de los comensales, los gustos y edades, hasta el hecho de si se trata de una cita romántica, de negocios o con amigos, todas son variables que definirán qué vinos son los correctos para cada caso.

Una fría noche de invierno merece un tinto corpulento, con temperamento. Pero antes podemos comenzar con un chardonnay con paso por madera. Estos vinos en estaciones frías pueden beberse un poco más templados y esto no alteraría sus características.

El verano se torna más gentil con blancos, rosados y espumantes. La frescura, los aromas a flores, frutas frescas y el cosquilleo de las burbujas, son la compañía perfecta para las temperaturas de la estación. En caso de buscar un vino tinto, una buena elección pueden ser aquellos más ligeros en taninos, frutados y jóvenes.

Para una velada romántica, el mejor comienzo será destapando un espumante, pero además, un legítimo hedonista lo elegirá para que acompañe toda la cena. Las fiestas de Navidad y Año Nuevo suelen ser fechas colmadas de brindis y comidas.

Tanto para elegir el menú como para la selección de bebidas, hay que tener en cuenta las temperaturas. Platos sutiles y vinos más ligeros pueden ser una opción saludable y acorde al momento del año.

Encontrar un vino que acompañe bien los postres es un interesante desafío. Los vinos dulces son una buena opción. Tienen la particularidad de poder maridar bien un postre lo suficientemente dulce, como así también un queso fuerte. En el caso de los postres dulces buscaremos vinos que sean, como mínimo, tan dulces como éstos o más, permitiendo así una mejor relación con el vino y un mayor disfrute de ambos productos.

domingo, 18 de enero de 2009

El sommelier



La palabra sommelier es de origen francés y deriva de otra palabra que es “somme” y significa “carga”. Esta carga era transportada por mulas que llevaban los vinos a los chateau y la persona que conducía el transporte se lo llamaba “sommier”.
Es de esta última palabra de donde proviene finalmente la hoy conocida “sommelier” pero que tiene origen en la Edad Media. En esa época coexistían distintos sommelier: los había de vinos, de armas, de panadería, en todos los casos eran los encargados del transporte, abastecimiento y consolidado de stock en las almacenes de los castillos.

La tarea del sommelier con el correr de los siglos se fue centrando pura y exclusivamente en el servicio del vino, en relación al cual se fueron dictando distintas normas o formas de servirlo, de conservarlo, de combinarlo con las comidas y los postres.

¿Cuál es la función del sommelier en la actualidad?
En Europa el concepto de sommelier continúa restringido a este último, aunque hoy en día sea algo más popular, estos profesionales del vino por lógica han dejado los grandes castillos medievales y hoy ocupan puestos en importantes restaurantes y grandes cadenas de hoteles internacionales. Son los encargados de armar las cartas de vinos, ordenarlas por varietales, cosechas, estilos de vinos, precios, regiones geográficas o continentes, supervisan el correcto servicio del vino, su temperatura, su estibaje adecuado. También tienen a su cargo la confección del inventario de los productos y, en algunos casos, llevan una estadística de cuales vinos se piden más o cuales es conveniente no seguir comprando.

¿Es el concepto de sommelier el mismo en Argentina?
Básicamente si, pero en nuestro país el sommelier no se limita solo al servicio del vino y/o a la administración de una cava, sino que su campo de acción es más amplio, abarcando muchas otras áreas.

Los sommelier argentinos son por naturaleza más emprendedores, y si bien gran parte de ellos tienen salida laboral en bodegas, restaurantes y hoteles, muchos otros se destacan también en diferentes actividades relacionadas con la prensa escrita y los medios de comunicación relacionados al mundo del vino, transformándose en verdaderos comunicadores de esta noble bebida.

Cada uno de los que emprendan la carrera de sommelier, ya sea que luego sigan ejerciendo el oficio o se vuelquen a los medios de comunicación, tendrán su éxito asegurado gracias a una sólida educación teórica y práctica sobre dos aspectos fundamentales de la carrera que son la comprensión y el entendimiento de la “vitivinicultura” y la “enología”.

Si el estudiante solo se limita a aprender degustando vinos o memorizando todas las regiones vitivinícolas de Europa, no le servirá de mucho. Tanto la enología como la vitivinicultura son dos materias fundamentales que junto al resto, asegura al futuro profesional una formación completa y un exitoso porvenir en lo que emprenda.

La comprensión de estas premisas y el entusiasmo con que encare esta carrera lo llevarán a trasmitir la pasión y la magia que encierra al fascinante mundo del vino y todos sus protagonistas.
Fuente: La cava de bolotin

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina