jueves, 13 de junio de 2013
En los chicos, tomar agua reduce un 31% el riesgo de sobrepeso
viernes, 22 de febrero de 2013
En los chicos, tomar agua reduce un 31% el riesgo de sobrepeso
martes, 23 de octubre de 2012
El 60% de los argentinos tiene sobrepeso
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Tomar agua, un hábito saludable que disminuye el sobrepeso en niños
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Adolescentes con sobrepeso, adultos obesos
Los adolescentes con problemas de obesidad tienen un riesgo considerablemente mayor de desarrollar durante la edad adulta obesidad grave o mórbida, es decir, la modalidad más extrema de la enfermedad, que suele requerir intervención quirúrgica y en ocasiones puede provocar incluso la muerte.Un estudio realizado en EEUU, que ha seguido a 8.834 personas durante 13 años, ha llegado a la conclusión de que los problemas de sobrepeso en la juventud temprana están asociados al desarrollo de esta afección en su forma más severa, un riesgo que crece si se es mujer y aún más si se es de etnia negra.
La investigación, dirigida desde la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, tuvo en cuenta las medidas de peso obtenidas, mediante procedimientos estandarizados y a lo largo del tiempo, en voluntarios de un programa nacional orientado al estudio de la salud de adolescentes en EEUU. Los participantes se enrolaron en 1996, cuando tenían entre 12 y 21 años.
Los resultados, que se acaban de presentar en la revista 'JAMA', muestran que, en el momento en que se inició el estudio, 79 adolescentes (alrededor de un 1%) presentaban obesidad grave, entendida como un índice de masa corporal (medida que relaciona los kilogramos con la altura) mayor a 40. Un peso normal se corresponde con un índice en torno al 20. De entre estos jóvenes, 60 de ellos (un 70,5%) seguían siendo obesos mórbidos tras alcanzar la edad adulta.
Además, durante los años que duró el estudio, se registraron otros 703 nuevos casos de obesidad grave, y los investigadores han detectado que estos pacientes ya tenían un índice de masa corporal más elevado durante la adolescencia. En concreto, un 37,1% de los voluntarios con obesidad adolescente habían desarrollado obesidad mórbida al rondar la treintena. Esta cifra se eleva hasta el 51,3% en las mujeres y hasta el 52,4% en mujeres de raza negra.
El mito del estirón
"La ventaja del trabajo es que está hecho con una población muy alta, lo que refuerza los datos", ha valorado Felipe Casanueva, director científico del Ciber de Obesidad y Nutrición, quien recuerda que estudios anteriores ya han vinculado el sobrepeso en la infancia con la obesidad en edad adulta. Toda esta línea de investigación, en opinión de este experto, "es importante porque contradice una idea extendida a nivel popular, según la cual los niños regordetes no tenían mayor problema porque luego daban el estirón. Esto es falso".
El doctor Casanueva considera que el único remedio para prevenir el actual incremento de problemas de sobrepeso y enfermedades asociadas "es una intervención fuerte y decidida contra la obesidad infantil". En la actualidad, "las cifras de obesidad en España se están acercando al 30% de la población adulta, lo que llegará a desbordar el sistema sanitario por completo", advierte. "Todavía no se ve como una emergencia", explica este endocrinólogo, "pero es un problema gravísimo".
Fuente: elmundo.es
domingo, 31 de octubre de 2010
¿Niños obesos por culpa de un resfriado?
Hacer ejercicio y seguir una dieta equilibrada podrían ser medidas insuficientes contra la obesidad. Además, parece que es necesario lavarse las manos con frecuencia. Al menos esa es la idea que se desprende de un nuevo estudio que vuelve a relacionar al virus que causa los resfriados con el exceso de peso.Jeffery Schwimmer, de la Universidad de California, es el autor principal de este ensayo que ha visto la luz en el último 'Pediatrics' y que suma evidencias científicas a la relación entre el adenovirus-36 (AD-36) y el sobrepeso.
Aunque "la etiología de la obesidad se ha considerado siempre como multifactorial, el concepto de su origen vírico ha sido relativamente poco estudiado en comparación con las causas genéticas o de comportamiento. Los ensayos realizados apoyan que de los 55 serotipos distintos de adenovirus, el AD-36 podría ser una posible causa de la obesidad en humanos. Se ha constatado que este virus incrementa la grasa corporal en varios modelos animales. Este efecto adipogénico es un estímulo para seguir la investigación en personas", señalan los autores.
Añaden, de hecho, que dos "estudios comparativos han relacionado el AD-36 en adultos y otro más reciente, llevado a cabo con 255 niños coreanos obesos y 59 que no lo eran, también lo ha constatado. En él se evidencia que la presencia de anticuerpos AD-36 era el doble en los pequeños a los que les sobraban kilos en comparación con los que tenían un peso normal", agregan.
La investigación se ha realizado con 124 menores, con una media de edad de 14 años. De todos ellos, el 46% tenía un peso normal y el 54% era obseso. Durante el ensayo se detectaron anticuerpos neutralizantes específicos para AD-36 en el 15%. La mayoría de los niños (78%) AD-36 positivos padecía sobrepeso. Además, se confirma que en los menores con más talla fue más frecuente encontrar dichos anticuerpos (en 15 de 67) que en los adolescentes de peso normal (4 de 57).
A estos hallazgos se suma el hecho de que, como media, los participantes AD-36 positivos tenían 16 kilos más de peso que los que dieron negativo. "No sólo hemos encontrado que los que dan positivo para esta cepa concreta de adenovirus tienen más posibilidades de ser obesos, si no que, además, contar con estos anticuerpos se relaciona con una obesidad más severa".
Teorías
"Aunque si bien la verdadera causalidad puede explicar los hallazgos de nuestro estudio, existen algunas teorías alternativas a la hora explicar por qué los anticuerpos AD-36 fueron más prevalentes en los niños obesos. Una posibilidad es que, a causa de la disfunción inmunológica asociada a la patología, los de más peso sean más vulnerables a la infección por AD-36 y, por lo tanto, tengan más posibilidades de manifestar anticuerpos", se comenta en el ensayo.
Otra posibilidad "es que exista una mayor predisposición en estos menores a la persistencia de los anticuerpos tras la infección", determinan los investigadores.
Recuerdan que los adolescentes con sobrepeso sufren "una estigmatización grave, lo que contribuye a sentir rechazo social, sentimientos de rechazo y baja autoestima. La negatividad existente hacia su condición puede condenar al ostracismo a los niños obesos y a sus familias".
La posibilidad de que el exceso de peso en algunos menores pueda deberse a una infección viral "podría alterar el debate público y las percepciones sobre la obesidad infantil. Otro factor importante a considerar es si los niños con más kilos y que son AD-36 positivos responden de forma diferente a los que también tienen sobrepeso pero no anticuerpos. Si se confirma una verdadera causa efecto entre el adenovirus y el aumento de peso en los humanos, este hecho tendrá enormes implicaciones para la prevención y el tratamiento de la obesidad infantil", añaden.
Para Cristina Azcona, del departamento de Pediatría de la Clínica Universitaria de Navarra: "No hay que pensar que por este artículo ahora hay que descubrir la vacuna frente al AD-36 y todo se arregla. Si el organismo predispuesto a la obesidad sufre una agresión externa y su medio interno se desequilibra, hay que poner los medios para volverlo a equilibrar y hasta ahora los más eficaces son una alimentación sana y equilibrada y actividad física que entretenga y relaje".
Fuente: elmundo.es
¿Por qué algunos recuperan tan rápido los kilos perdidos?
Los endocrinólogos y nutricionistas lo ven a diario en sus consultas. Tras hacer dieta, algunos pacientes se mantienen en el peso adecuado, mientras que otros vuelven a engordar enseguida. La vuelta a una mala alimentación no siempre está detrás de esta recuperación de los kilos perdidos, aseguran los especialistas, por lo que, desde hace tiempo, se apunta la existencia de otros culpables. Una investigación española podría haberlos 'destapado' esta semana.Según sus datos, dos hormonas implicadas en la regulación del apetito la leptina y la grelina- tienen un papel clave a la hora de volver a ganar lo que se había adelgazado con un régimen bajo en calorías.
"Saber esto puede ayudar a identificar a las personas más propensas a volver a engordar y, en un futuro, a diseñar un programa personalizado", explica a ELMUNDO.es Ana Belén Crujeiras, investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) y principal autora del estudio.
Su equipo, compuesto por investigadores del grupo de Endocrinología Molecular y Celular del Hospital Clínico de Santiago de Compostela, realizó un seguimiento a 104 personas con sobrepeso u obesidad que se sometieron a una dieta baja en calorías durante ocho semanas.
Entre otros factores, los investigadores midieron los niveles plasmáticos de grelina y leptina que presentaban los pacientes al inicio de la investigación y volvieron a repetir los análisis seis meses después.
Pérdidas de peso
En general, los participantes perdieron una media del 5% de su peso corporal, aunque sólo algunos consiguieron mantener este adelgazamiento en el tiempo.
Al cruzar los datos obtenidos, los autores de este trabajo que publica la revista 'The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism', comprobaron que aquellos que habían recuperado más del 10% de lo perdido tras la dieta presentaban niveles más altos de leptina y cifras más bajas de grelina que el resto de sus compañeros tanto al inicio como al final del estudio.
"Estos datos indican que, en determinados pacientes, la acción de estas hormonas no es correcta", subraya Crujeiras.
Aunque no ha podido determinar el mecanismo que explica la relación entre estas sustancias y la recuperación del peso, su equipo ya trabaja en una segunda fase de la investigación que ayude a desentrañar las claves de esta asociación y avance en la búsqueda de tratamientos específicos.
"El objetivo es encontrar dianas terapéuticas que permitan restaurar los niveles adecuados de las hormonas. Si sabemos qué personas responden peor a los tratamientos para el sobrepeso y podemos actuar contra esa predisposición, podremos establecer terapias más personalizadas", comenta esta especialista, quien subraya que esta vía es fundamental en la lucha contra la epidemia de obesidad que sufre todo el mundo.
"No sólo es importante conseguir que la gente no aumente su peso. También es fundamental lograr que quienes han conseguido adelgazar no vuelvan a recuperar los kilos perdidos", concluye.
Fuente: elmundo.es
jueves, 24 de septiembre de 2009
¿Que diferencia hay entre obesidad y sobrepeso y cual es mas dificil de solucionar?

IMC = P/T2. Esta mañana atendí a una persona de sexo femenino con un infarto de miocardio que pesa 120 Kg y mide 1.65 de manera que tenía un IMC de 44.11
Talla al cuadrado = 1.65 x 1.65 = 2.72
IMC = 120/2.72 = 44.11
Haciendo esta operación podemos clasificar a las persona como portadoras de Sobrepeso cuando tienen IMC entre 25 y 30. Cuando el IMC da superior a 30 hablamos de obesidad. Cuando la persona tiene un IMC superior a 40 hablamos de obesidad mórbida o morbosa.
Como verá entonces son grado de severidad de un proceso patológico vinculado a la acumulación de grasa en el organismo, y que tiene muchas repercusiones no solamente a nivel cardiovascular, sino también a nivel metabólico, a nivel osteomuscular y a muchas veces a nivel anímico.
Cuánto mayor es la acumulación de grasa en el organismo, más dificil se hace alcanzar la solución. La grasa más agresiva para el organismo es la grasa intraabdominal, no lo es tanto la grasa que se deposita en la región glútea.
Esta grasa depositada a nivel abdominal responde a la generación de millones de células adiposas llamadas adipocitos y está en directa relación con el llamado Síndrome metabólico. Estos adipocitos no son simples células de depósito, sino que sintetizan sustancias con acciones tóxicas para el organismo, llamadas citoquinas.
Estas citoquinas son sustancias tóxicas inflamatorias que producen efectos desvastadores sobre la salud en varios sitios. Estas citoquinas van al higado y producen LA RESISTENCIA A LA ACCION DE LA INSULINA, al bloquear al receptor de la insulina (la insulina está pero no puede actuar), por lo tanto aumenta la glucemia y el páncreas sintetiza más insulina para tratar de bajar la glucemia, que tampoco puede actuar porque está bloqueada, la persona adquiere HIPERINSULINISMO.
Segundo estas citoquinas van a la circulación periférica, y producen a una vasocontrición, dando lugar a la hipertensión arterial.
Tercero, estas citoquinas van al hígado, y hacen una transformación del metabolismo lipídico, disminuyendo el HDL (colesterol bueno) y aumentando los Trigliceridos, es decir estamos hablando de una simple célula (o más bien un conglomerado de millones de células abdominalmente muy visibles) que nos da lugar a una multiplicación del riesgo cardiovascular que explican porqué en una misma persona se presenta en forma sucesiva: La obesidad, el hiperinsulinismo, la diabetes, la hipertensión arterial y la dislipidemia aterogénica (HDL bajo y triglicéridos altos).
Y esto explica porque una vez que se dispara este proceso la enfermedad arterioesclerótica sea muy acelerada, sobre todo por el componente diabético. De manera que estas CITOQUINAS INFLAMATORIAS PRODUCIDAS POR LOS ADIPOCITOS DEL ABDOMEN SON GLUCOTÓXICAS Y SON ATEROTÓXICAS.
Estamos hablando de un problema muy simple de explicar,pero muy dificil de solucionar, porque el control de la obesidad se vincula a corregir aspectos de la vida diaria que están muy arraigados, que forman parte de nuestra interacción social, y también responden a necesidades fisiológicas (el apetito), que nos demandan ingerir alimentos cada determinado tiempo. La solución pasa entonces por un aprendizaje de como debemos alimentarnos, de que debemos comer y de que debemos evitar. Es necesario conocer el llamado índice glucémico de los alimentos, porque a mayor índice glucémico (más cercano a 100) menor poder de saciedad tiene el alimento, y más rápidamente nos volverá el apetito.
Tiene relación también con adquirir hábitos saludables no solamente de alimentación, sino también de vida, donde la actividad física deberá formar parte de nuestro plan de vida. Combatiremos de esta forma esa asociación letal que lo forman la mala alimentación y el sedentarismo.
¿Qué son la obesidad y el sobrepeso?

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
El índice de masa corporal (IMC) —el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)— es una indicación simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos, tanto a nivel individual como poblacional.
El IMC constituye la medida poblacional más útil del sobrepeso y la obesidad, pues la forma de calcularlo no varía en función del sexo ni de la edad en la población adulta. No obstante, debe considerarse como una guía aproximativa, pues puede no corresponder al mismo grado de gordura en diferentes individuos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30. Estos umbrales sirven de referencia para las evaluaciones individuales, pero hay pruebas de que el riesgo de enfermedades crónicas en la población aumenta progresivamente a partir de un IMC de 21.
Los nuevos Patrones de crecimiento infantil presentados por la OMS en abril de 2006 incluyen tablas del IMC para lactantes y niños de hasta 5 años. No obstante, la medición del sobrepeso y la obesidad en niños de 5 a 14 años es difícil porque no hay una definición normalizada de la obesidad infantil que se aplique en todo el mundo. La OMS está elaborando en la actualidad una referencia internacional del crecimiento de los niños de edad escolar y los adolescentes.
Datos sobre la obesidad y el sobrepeso
Los últimos cálculos de la OMS indican que en 2005 había en todo el mundo:
- Aproximadamente 1600 millones de adultos (mayores de 15 años) con sobrepeso.
- Al menos 400 millones de adultos obesos.
Además, la OMS calcula que en 2015 habrá aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad.
En 2005 había en todo el mundo al menos 20 millones de menores de 5 años con sobrepeso.
Aunque antes se consideraba un problema exclusivo de los países de altos ingresos, el sobrepeso y la obesidad están aumentando espectacularmente en los países de ingresos bajos y medios, sobre todo en el medio urbano.
¿Cuáles son las causas de la obesidad y el sobrepeso?
La causa fundamental de la obesidad y el sobrepeso es un desequilibrio entre el ingreso y el gasto de calorías. El aumento mundial del sobrepeso y la obesidad es atribuible a varios factores, entre los que se encuentran:
- La modificación mundial de la dieta, con una tendencia al aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes.
- La tendencia a la disminución de la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchos trabajos, a los cambios en los medios de transporte y a la creciente urbanización.
¿Cuáles son las repercusiones frecuentes del sobrepeso y la obesidad en la salud?
El sobrepeso y la obesidad tienen graves consecuencias para la salud. El riesgo aumenta progresivamente a medida que lo hace el IMC. El IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades crónicas, tales como:
- Las enfermedades cardiovasculares (especialmente las cardiopatías y los accidentes vasculares cerebrales), que ya constituyen la principal causa de muerte en todo el mundo, con 17 millones de muertes anuales.
- La diabetes, que se ha transformado rápidamente en una epidemia mundial. La OMS calcula que las muertes por diabetes aumentarán en todo el mundo en más de un 50% en los próximos 10 años.
- Las enfermedades del aparato locomotor, y en particular la artrosis.
- Algunos cánceres, como los de endometrio, mama y colon.
La obesidad infantil se asocia a una mayor probabilidad de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta.
Muchos países de ingresos bajos y medios se enfrentan en la actualidad a una doble carga de morbilidad:
- Siguen teniendo el problema de las enfermedades infecciosas y la subnutrición, pero al mismo tiempo están sufriendo un rápido aumento de los factores de riesgo de las enfermedades crónicas, tales como el sobrepeso y la obesidad, sobre todo en el medio urbano.
- No es raro que la subnutrición y la obesidad coexistan en un mismo país, una misma comunidad e incluso un mismo hogar.
- Esta doble carga de morbilidad es causada por una nutrición inadecuada durante el periodo prenatal, la lactancia y la primera infancia, seguida del consumo de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y con escasos micronutrientes, combinada con la falta de actividad física.
¿Cómo reducir la carga de obesidad y sobrepeso?
La obesidad, el sobrepeso y las enfermedades relacionadas con ellos son en gran medida evitables.
A nivel individual, las personas pueden:
- Lograr un equilibrio energético y un peso normal.
- Reducir la ingesta de calorías procedentes de las grasas y cambiar del consumo de grasas saturadas al de grasas insaturadas.
- Aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, granos integrales y frutos secos.
- Reducir la ingesta de azúcares.
- Aumentar la actividad física (al menos 30 minutos de actividad física regular, de intensidad moderada, la mayoría de los días). Para reducir el peso puede ser necesaria una mayor actividad.
La puesta en práctica de estas recomendaciones requiere un compromiso político sostenido y la colaboración de muchos interesados, tanto públicos como privados. Los gobiernos, los asociados internacionales, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado tienen funciones fundamentales que desempeñar en la creación de ambientes sanos y en hacer asequibles y accesibles alternativas dietéticas más saludables. Esto es especialmente importante para los sectores más vulnerables de la sociedad (los pobres y los niños), cuyas opciones con respecto a los alimentos que consumen y a los entornos en los que viven son más limitadas.
Las iniciativas de la industria alimentaria para reducir el tamaño de las raciones y el contenido de grasas, azúcares y sal de los alimentos procesados, incrementar la introducción de alternativas innovadoras, saludables y nutritivas, y reformular las actuales prácticas de mercado podrían acelerar los beneficios sanitarios en todo el mundo.
La estrategia de la OMS para prevenir el sobrepeso y la obesidad
La Estrategia Mundial OMS sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud, adoptada por la Asamblea de la Salud en 2004, describe las acciones necesarias para apoyar la adopción de dietas saludables y una actividad física regular. La Estrategia pide a todas las partes interesadas que actúen a nivel mundial, regional y local, y tiene por objetivo lograr una reducción significativa de la prevalencia de las enfermedades crónicas y de sus factores de riesgo comunes, y en particular de las dietas poco saludables y de la inactividad física.
La labor de la OMS en materia de dieta y actividad física es parte del marco general de prevención y control de las enfermedades crónicas que tiene el Departamento de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud, cuyos objetivos estratégicos consisten en: fomentar la promoción de la salud y la prevención y control de las enfermedades crónicas; promover la salud, especialmente entre las poblaciones pobres y desfavorecidas; frenar e invertir las tendencias desfavorables de los factores de riesgo comunes de las enfermedades crónicas, y prevenir las muertes prematuras y las discapacidades evitables debidas a las principales enfermedades crónicas.
Esta labor es complementada por la del Departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo, cuyos objetivos estratégicos consisten en fomentar el consumo de dietas saludables y mejorar el estado nutricional de la población a lo largo de toda la vida, especialmente entre los más vulnerables, para lo cual proporciona apoyo a los países para que elaboren y apliquen programas y políticas nacionales intersectoriales de alimentación y nutrición que permitan hacer frente a la doble carga de enfermedades relacionadas con la nutrición y contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Sobrepeso y Obesidad. Causas posibles.

Para que se acumule grasa en el organismo, es necesario que el número de calorías ingeridas sea mayor que el de las gastadas.
El organismo aumentará de peso por recibir y asimilar exceso de alimentación, o por gastar poco de lo asimilado. Esto se deberá a factores causales exógenos (alimentación excesiva e inactividad) y también puede deberse a factores endrógenos (glandular y endócrino) aunque estos últimos no son los más frecuentes.
Alimentación excesiva:
Se puede comer mucho por malos hábitos, por elegir mal los alimentos y por factores afectivos. Con frecuencia una persona reacciona a las situaciones de disgusto o ansiedad, ingiriendo alimentos en exceso y/o bebidas alcoholicas.
También cuando una persona tiene un trabajo sedentario y camina poco disminuye su consumo orgánico de calorías.
Aveces so observa que una persona que come mucho y hace ejercicio vigoroso, se mantiene en su peso normal, mientras que al dejar de gastar energía física, aumenta rápidamente de peso, pues sigue comiendo lo mismo que cuando hacía ejercicio, en lugar de reducir su alimentación.
Mal funcionamiento de ciertas glándulas:
Otras veces el organismo consume menos alimentos por hallarse afectado el funcionamiento de una o varias glándulas de secreción interna (hipófisis, tiroides, páncreas, glándulas sexuales, suprarrenales, epífisis o glándula pienal), o ciertas zonas del sistema nervioso (hipotálamo). Las glándulas que más influyen son la pituitaria o hipófisis, las glándulas sexuales y la tiroides.
Resumiendo:
Comúnmente las personas con exceso de peso comen mucho y hacen poco ejercicio, desconociendo los beneficios del movimiento y la actividad fisica.
La persona con sobrepeso no solo se queja de la deformación de su cuerpo, sino también de otras molestias como: agitación ante el menor esfuerzo, cansancio fácil, tendencia excesiva al sueño, etc.
Se pueden observar trastornos del corazón, elevacion de la tension arterial, facilidad para infecciones del aparato respiratorio, tendencia a la diabetes, a enfermedades del riñon, higado y vias biliares, lesiones cardíacas, afecciones de las articulaciones de los miembros, nefritis, arteriosclerosis, edema pulmonar, reumatismo, trastornos menstruales, hernias, etc.
Tratamientos:
En cada caso se debe comenzar tratando de descubrir la causa del sobrepeso: exceso de alimentación, falta de ejercicio, factores psicológicos o trastornos endocrinos. Por lo tanto es indispensable consultar al médico, quien aconsejará el tratamiento conveniente, según cada caso.
sábado, 29 de agosto de 2009
Es hora de tomar una medida
Vivimos en un mundo que engorda, donde la obesidad se ha convertido en la gran epidemia del siglo, un mundo que nos entrampa con infinidad de propuestas Light diet y 0%, sin advertirnos que con estos productos también podemos sumar kilos de mas a nuestro cuerpo.
...es hora de tomar medidas.
Las medidas preventivas:
Las porciones excesivas de cualquier alimento o producto alimenticio ya sea Light o Díet suman calorías innecesarias y estimulan el apetito a través de diferentes mecanismos, como el caso de los vegetales que pese a tener una concentración calórica baja, provocan un aumento del apetito por la gran cantidad de jugos gástricos que requieren para ser digeridos. El método Ravenna postula que lo único verdaderamente diet es la porción pequeña, la medida adecuada para mantenernos delgados y saludables. Achicamos la comida en tamaño y en importancia, dándole en nuestra vida el lugar que debe tener, comemos para vivir y no vivimos para comer.
La selección de alimentos es de fundamental importancia ya que deben proveernos de todos los nutrientes necesarios y de alta calidad para que puedan ser fácilmente absorbidos y utilizados. Existe un grupo de alimentos, llamados de alto índice glicemico (pan blanco, azucares, harinas y cereales no integrales) con la capacidad química de estimular el apetito una vez que han sido digeridos, por este motivo es conveniente eliminarlos o utilizarlos con mucha moderación y priorizar la selección de vegetales y frutas ricos en fibras y de bajo índice glicemico.
Un plan alimentario debe ser entonces completo, nutritivo, variado, rico, factible de realizar en cualquier circunstancia de nuestra vida, que no estimule el apetito y nos provoque saciedad. Vemos entonces que hay "una delgada línea" entre la medida justa, la porción saludable, que nos cuida y el exceso.
El CTMR y Cofee Store le proponen una opción fácil y sencilla de cuidarse y mantenerse delgado, aún con el ritmo de vida que nos impone la ciudad.
Las medidas correctivas:
Ahora bien, si el problema ya esta instalado, y usted siente que solo no puede , que ha perdido el control, que esta atrapado en "la telaraña adictiva" , no baje los brazos , consulte el CTMR tiene profesionales que podrán ayudarlo a encontrar "la medida que adelgaza" y que lo acompañaran en su proceso de recuperación.
Ser delgado y saludable en un mundo que engorda es posible, puede empezar hoy y aquí haciendo una elección diferente, continué el día completando 4 comidas utilice vegetales, frutas, carnes magras, lácteos descremados, todo en porciones que no excedan el centro del plato playo, y de tres a cuatro lts de líquidos acalóricos por día.
La licenciada Laura Cordeu es nutricionista del Centro Terapéutica Dr. Máximo Ravenna
Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina

