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miércoles, 23 de abril de 2014

5 mitos (y verdades) sobre el vegetarianismo

Cualquiera no puede ser vegetariano. Por ejemplo, los chicos, embarazadas, adultos mayores. ¡FALSO!
“Todos podemos ser vegetarianos y, de hecho, hay muchas personas que lo son, incluyendo mujeres durante su embarazo, y chicos de todas edades. No es muy frecuente en los adultos mayores, pero también los hay. Nuestro conocimiento actual muestra que podemos realizar una alimentación adecuada con o sin carnes. ¡Pero también es cierto que podemos realizar una alimentación inadecuada con o sin carnes!”, explica el doctor Edgardo Ridner, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición. “Todas las personas pueden serlo y en cualquier etapa de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez. Las características anatómicas y fisiológicas del ser humano son muy similares a las de un animal frugívoro, acercándose mucho más a un herbívoro que a un carnívoro”, explica Manuel Alfredo Martí, Presidente de la Unión Vegetariana Argentina (UVA) y miembro del Consejo de la Internacional Vegetariana.

Las dietas vegetarianas no tienen suficiente calcio. ¡FALSO!
“No hay nada indispensable en la carne de vaca ni de ningún animal”, dice Ridner. “Los últimos estudios científicos aseguran que las proteínas de origen animal son las productoras de las grandes enfermedades actuales”, dice Martí, de Unión Vegetariana Argentina (UVA).

Los vegetarianos sólo comen varios tipos de lechuga. ¡FALSO!
“Existen muchos tipos diferentes de dietas vegetarianas. Un ovo-lacto vegetariano evita la carne, pescado y aves de corral pero puede consumir huevos y productos lácteos. Un lacto-vegetariano evita carne, pescado y aves de corral pero puede consumir leche, queso y lácteos, pero no consume huevos o sus derivados. Los veganos son vegetarianos estrictos que no consumen ningún producto de origen animal”, explican en el sitio Hazte Vegetariano, con información de la Asociación Americana de Dietética y Dietistas de Canadá.

Para comenzar a ser vegetariano, hay que cambiar muy gradualmente. ¡FALSO!
“No se justifica ningún tipo de gradualismo, al menos desde la mirada de la salud. Si el carnívoro reemplaza las carnes correctamente, lo puede hacer cuando quiera y, si el vegetariano decidiera volver a comer carnes, también. Miremos qué comemos para que estén todos los nutrientes en su justa medida, recordando que hay infinitas formas de componer una buena alimentación”, explica Ridner. “Se sugiere hacer el cambio con ciertas precauciones y no descuidar la variedad de alimentos para que no hay deficiencias de algún nutrientes”, agrega Manuel Alfredo Martí, Presidente de la Unión Vegetariana Argentina (UVA) y miembro del Consejo de la Internacional Vegetariana. En coincidencia, la licenciada en nutrición Clara Iturralde, parte del equipo Psiconutricional de Grupo Arcis, dice que, “si de repente y de una día para el otro eliminamos todas las carnes y no agregamos o aumentamos el consumo de otros alimentos estaremos en presencia de un posible déficit de ciertos nutrientes”.

El vegetarianismo es una moda pasajera. ¡FALSO!
“¿Cómo se puede suponer eso, si hace miles de años que el vegetarianismo existe? Lo que sí es algo impresionante es la forma de crecer que hoy tiene el vegetarianismo, sobre todo, entre los jóvenes”, lanza Martí.

Foto: Thinkstockphotos
Fuente: entremujeres.com

jueves, 26 de septiembre de 2013

Nutrición vegetarina: cada vez más estudios desmienten que genere déficits nutricionales

La cantidad de investigaciones sobre la dieta vegetariana, llevadas a cabo en importantes centros de investigaciones en todo el mundo, no para de crecer. Así, está surgiendo un nuevo paradigma en nutrición, un paradigma que se apoya en argumentos de absoluto rigor. Con estos nuevos datos, empezamos a confirmar científicamente que la nutrición vegetariana cumple un importantísimo rol en la salud humana, y que está dejando de ser considerada una moda o una forma "riesgosa" de nutrirse.

Respecto a las dudas sobre las posibles deficiencias nutricionales que uno podía tener por seguir una dieta vegetariana, la evolución de los conceptos en estos más de 20 años de investigaciones (insisto, continúan en la actualidad) nos permite comprender que estamos entrando en una nueva concepción de la nutrición. Es más, a mi humilde entender creo que muchos conceptos nutricionales aceptados dogmáticamente como verdades absolutas –críticas a las proteínas vegetales, hierro, vitamina B12, etc- en el campo de la nutrición terminarán siendo modificados en un futuro no muy lejano.

En la gran mayoría las investigaciones se concluye que el consumo de carnes es factor clave en las principales enfermedades que afectan la humanidad, que son las que más daños y muertes provocan, como son las cardiovasculares (incluyendo hipertensión arterial, infarto de miocardio, infarto cerebral, aterosclerosis, alteración del perfil lipídico), muchos cánceres, enfermedades renales, litiasis, diabetes, enfermedades en general provocadas por autoanticuerpos, alteraciones psiquiátricas, como depresión, ansiedad, enfermedades neurodegenerativas, como Mal de Alzheimer.Y también se ha observado que la dieta vegetariana mejora el status del perfil redox (el nivel de antioxidantes en el cuerpo). 

Lo que más impacta es que en ninguna investigación se confirma que la nutrición vegetariana es causa de alguna enfermedad. Sí existen casos de desnutrición de algún nutriente en particular en vegetarianos, de la misma manera que existen entre gente que se alimenta con carnes, debido a la poca alimentación en cantidad y variedad además de otros factores (genéticos, enfermedades, etc), y no debido a la dieta en sí misma. Por lo tanto, las mismas no pueden ser interpretadas como deficiencias debidas al tipo de nutrición sino por errores alimenticios, además de otros factores, como pueden ser infecciones, variabilidades genéticas, enfermedades genéticas, por nombrar algunas explicaciones.

Las conclusiones que surgen de la gran mayoría de las investigaciones, adoptaron, desde hace unos 20 años, una dirección: la dieta vegetariana no sólo no genera deficiencias nutricionales, con el correspondiente desarrollo de enfermedades, sino que genera todo lo contrario: se observa un mejor estado de salud en vegetarianos comparados con aquellos que consumen carnes (dietas omnívoras), aún cuando ciertas variables bioquímicas, clínicas y ciertos valores nutricionales de ciertos alimentos, no son los recomendados (según los conceptos antiguos, que dogmáticamente se siguen). 

Así, se dice todavía que el hierro vegetal es menos absorbible, pero no se dice que el hierro en altas concentraciones en el cuerpo humano está siendo considerado como un factor independiente en el desarrollo de ciertos cánceres, diabetes, daños neurológicos, aterosclerosis, entre otras patologías muy graves; incluso se ha observado que el hierro en forma de hemoglobina -proveniente de las carnes- es inductor de cáncer intestinal y, contrariamente, la clorofila (componente que da el color verde de vegetales y algas) es protectora respecto a ese tipo de cáncer. 

También es concepto arraigado que las proteínas vegetales no son de tan buena calidad como ciertas proteínas animales, pero este argumento es inválido, porque todavía no se ha demostrado que dietas basadas en las proteínas vegetales sean potencialmente criticas en cuanto a la nutrición proteica, ya que la mayor parte de los cuadros de desnutrición proteica ocurre en personas omnívoras, es decir que se alimentan de carnes (Africa, Latinoamérica). Además, la única proteína de valor biológico casi cero –nutricionalmente inútil- es el colágeno, proteína animal que en promedio constituye el 25% de las proteínas de las carnes que se consumen, y que es la proteína de la cual se hace la gelatina, alimento de valor nutricional casi cero. 

Con relación a la falta de vitamina B12 en los vegetales, todavía hoy no he podido lograr conseguir una sola investigación que demuestre que la flora bacteriana intestinal no aporta vitamina B12 al organismo, y se ve que los veganos no sufren efectos negativos debido a la no alimentación de producto animal alguno (aunque los que tengan dudas sobre este nutriente, con consumir leche, yogurt, quesos, ricota, regularmente, se tiene una fuente importante de la vitamina B12). 

Respecto a la potencial deficiencia de aceites omega 3, estos aceites están presente en muchas en algas, frutas, y vegetales como el de soja. De todos modos, en la actualidad no se ha podido demostrar los valores que realmente se necesitan, ni se ha confirmado contundentemente sus supuestos beneficios múltiples resultado de su incorporación al organismo en las dosis recomendadas. 

Como se puede ver, los comentarios referidos a los nutrientes que son motivos de mayores críticas respecto a la dieta vegetariana, por profesionales no actualizados, no tienen mucho fundamento.

La Asociación de Nutricionistas de los Estados Unidos concluyó, a tono con las investigaciones mundiales, que la dieta vegetariana es preventiva de las principales enfermedades, y que puede adoptarse en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento, incluyendo el embarazo.

Muchas son las investigaciones que directamente o indirectamente ubican a la dieta vegetariana como más saludable que la dieta en la que se comen carnes. Por citar algunas, muchos años atrás (década de los 90) se llevó a cabo la llamada "The Oxford Vegetarian Study", en Gran Bretaña, uno de los primeros y más importantes estudios, en cuanto al número de personas que participaron, entre vegetarianos y no vegetarianos, del cual surgieron las primeras grandes conclusiones: que existía una gran reducción de mortalidad y enfermedades en general entre aquellos que eran vegetarianos, comparados con quienes no eran vegetarianos (The Oxford Vegetarian Study: an overview).

En la actualidad, como última actualización (enero del 2013), tomando bases de datos de buscadores importantes (Medline, EMBASE, y otras publicaciones científicas de salud), donde se exponen la casi totalidad de las más prestigiosas publicaciones de investigación en salud, investigadores de las Universidades chinas de Zhejiang han concluido (lo que permite despejar toda duda) que las personas que siguen dietas vegetarianas tienen una incidencia mucho menor, comparados con omnívoros (quienes comen carnes), de desarrollar enfermedades cardiovasculares y todos los cánceres en conjunto, reducción en valores aproximados de 30% y 20 %, respectivamente. 

Es muy importante esta revisión estadística llevada a cabo por los investigadores, porque actúa a manera de conclusión de las principales investigaciones en conjunto, llevadas a cabo durante los últimos años (Cardiovascular disease mortality and cancer incidence in vegetarians: a meta-analysis and systematic review. Ann NutrMetab).

Entonces, dejo a los lectores un análisis a realizar con criterio puramente científico: se puede concluir que, si un estado nutricional es teóricamente inadecuado pero, al mismo tiempo se demuestra que este "inadecuado estado nutricional teórico" se corresponde con un mejor estado de salud comparado "con el que debería ser" (teóricamente), entonces esos conceptos teóricos deben comenzar a ser reformulados (por no decir rechazados) para adecuarlos a la realidad de los hechos. Esto es: para teorizar en función de la realidad (para evitar construir dogmas irracionales, que tanto daño nos hacen).

Fuente: Dr. Cristian Megyes, Farmacéutico y Bioquímico.

Foto: Thinkstock Photos
Fuente: entremujeres.com

martes, 13 de agosto de 2013

Las otras bondades de ser vegetariano

Ser vegetariano no significa estar desnutrido o con carencias. Es llevar una alimentación más consciente del origen de los productos que consumimos. No solo de dónde vienen sino, además, cómo se producen.

Es real que una persona vegetariana puede desarrollar una falta de nutrientes (sobre todo, en relación a la carencia de proteínas), pero también es de pleno conocimiento la cantidad y peligrosidad de agrotóxicos que se utilizan en el medio donde los alimentos los generados. La mayoría de los nutrientes podemos reemplazarlos con otros alimentos. Pero no tendremos otra opción cuando nos encontremos con productos con indicios de sustancias nocivas en su producción.

Desmitifiquemos a las carnes
Es verdad que la carne vacuna, de cerdo, de pollo, y de pescado son muy completas cuando nos referimos a las  proteínas y a sus componentes moleculares, como los aminoácidos. Pero... ¿Es el medio donde se producen las carnes realmente saludable? Aunque no sigamos una filosofía determinada, estos alimentos pueden estar acompañados por otras sustancias que pueden resultar nocivas para nuestro organismo.

La carne roja suele producir un excesivo nivel de ácidos grasos (como omega 6 y 9), los que podrían llegar a producir aterosclerosis. En el caso del pollo de producción industrial, suele estar repleto de hormonas, antibióticos y factores de crecimiento artificiales, lo que lo hace muy nocivo. Una opción preferible es consumir pollo orgánico.

En el caso del pescado -que suele ser siempre considerado por la población general como un buen aporte de proteínas y ácidos grasos-, se ve afectado por la grave contaminación que tenemos de nuestros mares y ríos. Por ejemplo, podría llegar a contener restos de mercurio, producido por los desechos químicos de algunas industrias.

Por todas estas razones, la elección de ser vegetariano es muy saludable siempre y cuando nos sepamos defender de los agrotóxicos que, lamentablemente, han invadido los productos alimenticios en el mundo industrializado.

Opción vegetariana
Si elegís un menú vegetariano debe ser equilibrado y abarcar todo tipo de cereales (arroz, maíz, trigo, avena, cebada, centeno, mijo), legumbres (porotos, negros, rojos, blancos, habas, garbanzos, lentejas, arvejas), frutas, tubérculos y hortalizas. Así, será rico en vitaminas, minerales, ácidos grasos y proteínas y, sobre todo, disminuirá el riesgo cardíaco que podrían llegar a tener las personas con dietas a bases de carne mayoritariamente.

Hoy sabemos que, si balanceamos un menú semanal con porotos de soja, harinas de soja, leche de soja, o soja texturizada, estamos aportando todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita. A la soja solo le falta la metionina, pero esto se puede subsanar si la persona ingiere claras de huevo y/o leche.

En el caso de un vegetariano estricto que no ingiera ni clara de huevo ni leche de origen animal, puede obtener todos los aminoácidos esenciales si suma la quinua a su menú semanal. Es un cereal muy rico en proteínas que se puede cocinar como el arroz, en sopas y en guisos. También existe la harina de quinua, con la cual se pueden elaborar tortas y tartas si se las une a la harina integral de trigo. 

Más salud
Diversas investigaciones demuestran que una dieta vegetariana también puede prevenir la reproducción de células cancerígenas, dado que se la considera una dieta antiinflamatoria. Por esta razón, disminuye la oxidación del ADN lo que genera menos mutaciones y, por lo tanto, menos riesgo de producir cáncer.

Toda medicina preventiva no solo será fruto de la buena alimentación sino de una actividad física adecuada al sexo, a la edad y a las aptitudes naturales, dado que el sedentarismo es considerado uno de los mayores factores de riesgo cardíaco.

Por la Doctora María Alejandra Rodríguez Zía, médica clínica y endocrinología UBA.

Fuente: entremujeres.com

Flexitarianos: los vegetarianos que rompen las reglas

En el marco de una a base a verduras, cereales y legumbres, una porción de pescado, mariscos, pollo o, incluso, de carne roja puede ser el paso a una dieta omnívora… O solo un “desliz” periódico, parte de un tipo de régimen que hasta tiene un nombre: flexitarianismo.

La palabra deriva de los términos flexible y vegetarianismo y, si bien no está en el diccionario de la Real Academia Española, desde 2003 intenta hacerse un lugar por fuera de los libros. Los flexitarianos (también llamados flexivegetarianos o semi-vegetarianos) son aquellas personas que basan su alimentación en una dieta vegetariana pero que, en ocasiones, comen productos de origen animal.

“No se trata de un vegetariano que transgrede su modelo alimentario, sino una persona que sigue una alimentación basada en productos vegetales, pero tiene pequeños aportes de carne o pescado”, explica vía mail Eugenio García González, editor de Flexitariano.org, según él, el primer portal sobre esta tendencia en español. “No todos somos flexitarianos: sólo si la dieta es básicamente vegetariana podemos definir a una persona como tal. El hecho de que este consumo no sea regular ni habitual dentro de una dieta mayormente vegetariana es lo que define a un flexitariano: no lo que come, sino la frecuencia con la que lo hace”.

El flexitarianismo no es una dieta para perder , dice García González, sino un modelo de alimentación. “Tampoco es una moda; simplemente, el término agrupa a aquellas personas que encajen en este modelo alimentario”.

¿Cuáles serían los beneficios para nuestra salud? En la opinión de Eugenio, “una dieta vegetariana es muy saludable, mucho más que una omnívora. Si, además, hacemos pequeños aportes de proteína animal -sobre todo, si cuidamos su procedencia y procuramos que sea de origen biológico-, tenemos un modelo alimentario ideal, más sostenible y socialmente más abierto que el vegetarianismo”.

Fuente: entremujeres.com

lunes, 12 de agosto de 2013

5 mitos (y verdades) sobre el vegetarianismo

Cualquiera no puede ser vegetariano. Por ejemplo, los chicos, embarazadas, adultos mayores. ¡FALSO!
“Todos podemos ser vegetarianos y, de hecho, hay muchas personas que lo son, incluyendo durante su embarazo, y chicos de todas edades. No es muy frecuente en los adultos mayores, pero también los hay. Nuestro conocimiento actual muestra que podemos realizar una alimentación adecuada con o sin carnes. ¡Pero también es cierto que podemos realizar una alimentación inadecuada con o sin carnes!”, explica el doctor Edgardo Ridner, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición. “Todas las personas pueden serlo y en cualquier etapa de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez. Las características anatómicas y fisiológicas del ser humano son muy similares a las de un animal frugívoro, acercándose mucho más a un herbívoro que a un carnívoro”, explica Manuel Alfredo Martí, Presidente de la Unión Vegetariana Argentina (UVA) y miembro del Consejo de la Internacional Vegetariana.

Las dietas vegetarianas no tienen suficiente calcio. ¡FALSO!
“No hay nada indispensable en la carne de vaca ni de ningún animal”, dice Ridner. “Los últimos estudios científicos aseguran que las proteínas de origen animal son las productoras de las grandes enfermedades actuales”, dice Martí, de Unión Vegetariana Argentina (UVA).

Los vegetarianos sólo comen varios tipos de lechuga. ¡FALSO!
“Existen muchos tipos diferentes de dietas vegetarianas. Un ovo-lacto vegetariano evita la carne, pescado y aves de corral pero puede consumir huevos y productos lácteos. Un lacto-vegetariano evita carne, pescado y aves de corral pero puede consumir leche, queso y lácteos, pero no consume huevos o sus derivados. Los veganos son vegetarianos estrictos que no consumen ningún producto de origen animal”, explican en el sitio Hazte Vegetariano, con información de la Asociación Americana de Dietética y Dietistas de Canadá.

Para comenzar a ser vegetariano, hay que cambiar muy gradualmente. ¡FALSO!
“No se justifica ningún tipo de gradualismo, al menos desde la mirada de la salud. Si el carnívoro reemplaza las carnes correctamente, lo puede hacer cuando quiera y, si el vegetariano decidiera volver a comer carnes, también. Miremos qué comemos para que estén todos los nutrientes en su justa medida, recordando que hay infinitas formas de componer una buena alimentación”, explica Ridner. “Se sugiere hacer el cambio con ciertas precauciones y no descuidar la variedad de alimentos para que no hay deficiencias de algún nutrientes”, agrega Manuel Alfredo Martí, Presidente de la Unión Vegetariana Argentina (UVA) y miembro del Consejo de la Internacional Vegetariana. En coincidencia, la licenciada en nutrición Clara Iturralde, parte del equipo Psiconutricional de Grupo Arcis, dice que, “si de repente y de una día para el otro eliminamos todas las carnes y no agregamos o aumentamos el consumo de otros alimentos estaremos en presencia de un posible déficit de ciertos nutrientes”.

El vegetarianismo es una moda pasajera. ¡FALSO!
“¿Cómo se puede suponer eso, si hace miles de años que el vegetarianismo existe? Lo que sí es algo impresionante es la forma de crecer que hoy tiene el vegetarianismo, sobre todo, entre los jóvenes”, lanza Martí.

Fuente: entremujeres.com

Cascada Inacayal - Villa La Angostura - Patagonia Argentina